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Dago el Cruel LA LEY UNIVERSAL IMPERIAL. |
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El Señor Jaso Kuma, Magnífico, Filósofo, Vigilante del Gran Anillo, BioPol, Emperador de la Ley: La vida humana, ordenada tal como la conocemos, es el fruto de un esfuerzo especial de esta raza. Una sociedad avanzando en la oscuridad pero con una luz guía: El Imperio. El mejoramiento continuo de la especie, su perfeccionamiento cotidiano bajo las Leyes Imperiales, la necesaria uniformidad política y moral para esta empresa es la primera lección que los Groor hemos aprendido. Necesitábamos la unión del poder y la ética pública. Ética y filosofía aunadas en la Ley Universal Imperial. Una Ley Cosmológica. El eslabón largamente buscado entre la filosofía y el mundo físico. El hombre había buscado desde el principio de los tiempos una reducción comprensible del universo que le rodea mediante símbolos a su alcance. Hoy podemos definir con facilidad la partícula elemental de equivalencia existencial o dimensional. La partícula "Qu", unidad fundamental, convencional y satisfactoria, nos permite calcular las dimensiones del universo que nos contiene, sus leyes y sus excepciones. Se dice que nuestros instrumentos han alcanzado el borde matemático del universo. Conocemos la simpleza tras sentir la complejidad corriendo por nuestras venas. Pero en esta búsqueda de la verdad habíamos dejado atrás un anacronismo, un vacío. El divorcio poder-moral que medraba para la confusión de los pueblos, al contemplar desanimados la hipocresía de sus gobernantes. Desde el día que la especie adquirió la capacidad de autodestruirse, el hombre se preguntó con seriedad si los gobiernos sin ética que padecía eran adecuados a los tiempos nuevos. De esta pregunta nació el poder Groor. Hoy el Imperio es la herramienta de síntesis tan ansiada entre el poder y la moral. Era necesario construirlo sin concesiones. Era necesario que no se pudiera violar la Ley sin el automático castigo y repudio, que nadie pudiese acumular corrupción y seguir rodeado de respetabilidad social. Estos mecanismos sociales de vigilancia se han perfeccionado de tal manera que hoy disfrutamos de la paz dorada, tantas veces prometida por sus gobernantes al hombre. Hoy, en el año cero de la Era Groor, podemos con confianza dar a conocer la Ley Universal Imperial, que regirá las vidas de los ciudadanos imperiales y de los protegidos de la Ley. El Imperio no ha necesitado de la locura del auto-sacrificio de un hombre dios, tampoco de la asesina invasión bárbara, ni hemos buscado nuestra salvación en la tradición asfixiante o en el futuro infantilizado por nuestros ojos. El Imperio es un instrumento que despersonalizando el poder, regulando la propiedad pública y uniformando las comunicaciones, ha creado la mente universal que permite expresar con confianza las leyes que nos regirán. Hace tiempo que eliminamos la desigualdad cultural entre los protegidos, último bastión de la injusticia. Hemos dado a la Galaxia un idioma mundial que incluso hablan nuestros detractores, hemos regulado la tecnología de las máquinas que amenazaban con enrarecernos como especie, se han detenido las pretensiones alocadas de algunos sabios que, escudados en supuestas mejoras fisiológicas, querían transformar al hombre a su capricho visionario. Lo lúdico, como expresión del ocio, ha sido potenciado, asegurando así, la identidad del individuo sin que éste deba recurrir a elementos extraños a la personalidad humana. Si bien nuestra ética, aún se fundamenta en un imperativo biológico, sabemos que nuestro futuro carece de premisas, lo que no quiere decir que estemos en manos de lo azaroso, sabemos donde queremos ir y que hay que hacer para conseguirlo, porque el Imperio ha domesticado la Galaxia, poniendo bajo control del hombre todos los astros útiles y creando otros artificiales para mayor gloria de la civilización. Es cierto que fuera de nuestro seguro hábitat se extiende el universo sólo conocido por las sondas científicas, pero aún no estamos hechos a la medida de esta carrera. Nuestros antepasados nos enseñaron que un hombre debe estar hecho en la justa razón de lo que se propone. Los Groor estamos construidos en la carne que ha conquistado esta parcela estelar. No tenemos problemas de "Volfkerwanderung" como hace algunos milenios. Hemos alcanzado una dimensión que nos permite un radio de más de 10 parsecs como hábitat. El hombre debe ampliarse si quiere avanzar más, y este camino es el que quiere abrir la Ley Universal Imperial. Sé que algunas casas nobles ansían avanzar por su cuenta, ¿quién nos garantiza que no se convertirán en el enemigo del futuro? Avanzar ahora es crear desorden, crear lo distinto, lo desconocido y finalmente el enemigo. |
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La Ley Universal Imperial permitirá expresar uniformemente nuestro crecimiento, nuestra medida frente al universo. En el pasado, el hombre viajó hacia las estrellas en marcha desigual, y esto fue causa de culturas enfrentadas y guerras. Sobrevivió y venció aquélla que más se había uniformado como raza y cultura: Los Groor. La humanidad se enfrenta ahora con la sexta oleada de cambio. La primera fue el fuego desanimalizador, la segunda la máquina humanizadora, la tercera la superación de la autodestrucción, la cuarta las estrellas cercanas, la quinta el Imperio. Y la sexta, podemos afirmar con el ánimo de la investigación concienzuda que será el Imperio Galáctico de la Ley Universal. Esta última tiene un expresión científica y cosmológica. Es la expresión del último retardo energético: La acción intencionada del hombre sobre el universo, moldeándolo para sus propios fines, para la paz y la eternidad, para el Hombre Galáctico LEYES DE LA COSMOLOGÍA IMPERIAL.- El universo está constituido por dos conjuntos de objetos, el conjunto de objetos al que puede aplicarse nuestras leyes físicas de modo satisfactorio, y el conjunto de objetos significativos físicamente. La Cosmología es la más fundamental de las ciencias, el punto de arranque correcto de todas las consideraciones científicas. El Uno es el efecto, cualquiera que sea, que contiene la creación sin ser su causación. Es decir, un principio especialmente armonioso y permanente dentro del que se encontraban de antemano los orígenes del crecimiento y evolución, que en algún momento indefinido iniciaron la cadena de complicados procesos que determinaron el universo: Ley de Creación.- El Universo creación sostenida por el Uno, es efecto de éste pero no causa. Este universo sostenido presenta características de observación definidas por: Uniformidad, Homogeneidad, Isotropía, Transparencia y Estacionaridad. Ley de Perfección.- En cualquier lugar y para cualquier observador, el universo presenta siempre el mismo aspecto. La expansión del universo, la densidad medida de radiación, el equilibrio termodinámico y la flecha del tiempo, conducen a que: Ley de Eternidad.- El universo se regenera a modo de creación continua de la materia. No hay descripción posible del universo sin estas dos invariantes que son el Uno y sus Tres Leyes. La materia no es más que la región del universo donde están situados los corpúsculos materiales, sometidos a la curvatura de la gravitación universal. Es así que la primera definición de existencia viene definida por la partícula "Qu" Esergética o la región del espacio donde ocurre un acontecimiento cada 10-30 segundos. La materia es pues energía que se ha hecho manifiesta. Es también el primer efecto del Uno. Y éste, mente universal no física, no interacciona con la materia, ni con la gravedad, ni tiene relaciones con las organizaciones locales puramente materiales que se desarrollan a su alrededor. El Uno es información elemental "Qu" pura, sin energía asociada. Y por ello, el túnel conectivo entre la mente humana y el Uno, es la aceptación de la realidad de que el Uno, simplemente Es. El Uno carece de probabilidad subjetiva y su definición confiere la posibilidad de asignarle la probabilidad cero. |
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LEYES DE LA BIOSOFÍA IMPERIAL.- La estabilidad genética es la única garantía biológica de la especie, garantía de paz y de igualdad. Todo lo que atente contra ella, debe ser destruido por la misma especie como acto de supervivencia. Nadie podrá investigar ciencias o saberes que se encaminen hacia la búsqueda de hombres genéticamente distintos a sus padres: Ley de Maternidad.- Nadie podrá ser llamado humano careciendo de madre humana. Nadie podrá ampliar las funciones de organismos racionales artificiales más allá de su mera misión. Ni diseñar o permitir la reproducción de éstos a partir de anteriores. Ningún organismo racional artificial podrá tener descendencia: Ley de la exclusividad de la razón humana.- Nadie podrá diseñar organismos racionales artificiales que puedan plantearse problemas que sus proyectistas no les hubieran programado. Las especies de animales que podrán ser manipuladas serán aquellas en las que se demuestre que sus articulaciones óseas y extremidades, no puedan nunca evolucionar hacia miembros de presa póngida. Los animales manipulados genéticamente no podrán reproducirse sexualmente. Los seres poliploides y los organismos multicelulares artificiales estarán sujetos a esta Ley. Los microorganismos artificiales creados para realizar técnicas de cirugía biológica, producción de sustancias plasmidas, adecuación de ecosistemas, etc., estarán sujetos a la destrucción periódica en la generación N, predeterminada como peligrosa de mutación distinta a su diseño: Ley de control biológico.- Cualquiera que favorezca o prepare el camino para la búsqueda de superrazas o clones humanos, o que transgreda las leyes anteriores, será destruido sin previo aviso, así como sus encubridores. LEYES DE LA PSICOSOFÍA IMPERIAL.- La humanidad ha querido creer siempre en una ilusión: que podía salvarse colocando a un hombre fuerte en la cumbre. Creía en los Mesías, porque nunca había confiado en la Ley. Los salvadores ofrecían más garantías, pues las leyes nunca habían sido gobierno sino privilegio. El Imperio es ahora el gobierno de la Ley. Los Groor son el instrumento de esta Ley. El Imperio no tiene intención de cuestionar su autoridad ni su ética. Los Groor son la expresión de la necesidad de orden y Ley en la Galaxia. La Ley no necesita de interpretaciones y el Imperio se justifica por sí mismo, siendo éste la expresión del sistema: De la Autoridad.- Cualquiera que cuestione el poder imperial y su Ley Universal, se convierte en enemigo de la Ley. Durante años, el hombre se consideró a sí mismo como un bien de consumo, hizo de su vida un capital para invertir provechosamente enfrentándose al triunfo o al fracaso. Su valor social, su identificación, se encontraba en la valoración de sus servicios, nunca en sus verdaderas cualidades humanas. El amor, la razón y la estética sólo primaban cuando eran mercantilizables. El Imperio concede al hombre un crédito sólo por el hecho de nacer, de existir. El individuo hace de él un uso, no importa cuál, siempre que no transgreda la Ley. Este uso es el motor de su identidad. Por ello, el Criden es la expresión del valor social de un hombre: De la Identidad.- La identificación de un hombre es el valor de su Criden y éste es asimismo su identidad. El hombre se encontraba desamparado ante las fuerzas económicas y sociales que su propia historia había creado, una sociedad automatizada que fabricaba máquinas que parecían hombres y hombres que parecían máquinas. Hombres que sin estar sometidos subliminalmente a ninguna autoridad, principio o conciencia moral, estaban sin embargo dispuestos a ser mandados, a encajar en la maquinaria social, conducidos sin fuerza y sin voces, impulsados sin destino, porque el trabajo había dejado de ser un bien social: Del Trabajo.- El trabajo es la actividad humana que no puede ser sustituida por una máquina, y es la única arma con que cuenta el hombre para progresar, el trabajo es pues una recompensa social. La sociedad que se detiene en el placer, es una sociedad acabada, aunque la decadencia sea larga y placentera, ésta misma complacencia es una de las medidas de la decadencia. No obstante, el Imperio reconoce la necesidad y legalización de la satisfacción psicológica, pero no consentirá que nadie pueda añadir a estas satisfacciones, experiencias simuladas que son el fruto más directo de la decadencia social. El Imperio prohíbe todas las industrias al respecto y pone a disposición de los ciudadanos las instituciones al caso, en las que podrán encontrarse experiencias auténticas y hasta peligrosas. La construcción de industrias de ensoñación, programación o dirección de la vida de individuos serán penadas por la Ley. El Imperio se reserva todas las técnicas subliminales y Psi para el control del comportamiento tanto militarmente como en el orden público: Del Placer.- Nadie podrá hacer mercadería de emociones tales como la belleza, peligro, sexualidad y rebeldía. Sólo el individuo hará uso de ellas, de acuerdo con su libre albedrío y siempre que la Ley lo permita. El Imperio no sólo posee la inteligencia creciente del progreso, sino que preocupado por la razón, proporciona al hombre la sabiduría necesaria para utilizar la gigantesca fuerza material que la civilización tiene: Del Espíritu.- El Imperio cree firmemente que el hombre es imagen de razón. Cree también que la vida es fuente de espíritu cualquiera que sea su categoría. Afirma con convicción que la inteligencia es anterior a la vida y fruto de sí misma. De la Cultura.- El único camino para salvar el espíritu de los hombres de los peligros que pudiera entrañar el futuro es elevar su nivel de educación hasta un grado tal que sean hechos inmunes a las formas más agresivas y groseras de la explotación y la propaganda. |