| S.B.H.A.C. Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores |
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Imágenes de la Guerra Civil española | Enlaces | |||||||||
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4.-CUERPOS DE SEGURIDAD |
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4.1 Barcelona, 19 de julio, alrededores de la Plaza de Cataluña. El Guardia de Asalto en aguerrida actitud, dispara contra las columnas sublevadas. La foto no es un montaje, tiene la garantía de su autor, el gran Centelles. El guardia en cuestión parece haberse pasado a los trabajadores en cuerpo y alma a tenor de su falta de uniformidad. |
![]() 4.2 El juez republicano, Sr. Serraller, vestido de toga, conversa con un militar y el fiscal, Sr. Isidro Gullón Martínez Grande (en el centro), a mediados de 1937 durante la causa de los 195, tras la reforma de los Tribunales de Justicia. Hemos recibido el siguiente testimonio: LA FOTOGRAFÍA 4.2, EL PERSONAJE QUE FIGURA EN EL CENTRO DE LA IMAGEN, SE TRATA DEL FISCAL DEL TRIBUNAL SUPREMO ISIDRO GULLÓN MARTÍNEZ GRANDE. Nacido el 31 de Diciembre de 1888, en Toledo. Vivió su infancia y adolescencia en Toledo, en la calle Callejón San Pedro, número 5. Estudió la licenciatura de Derecho y a principios de la Guerra Civil, trabajó como Fiscal del Tribunal Supremo de la Segunda República, emplazado desde 1875, en el convento de las Salesas, Madrid por la desamortización. Durante su estancia en Madrid, residió junto con su mujer Vicenta García Fernández Villacañas, natural de Quintanar de la Orden (6/2/1898), y sus siete hijos, en la calle Prim, número 3. Conoció a Polo Bernabé, que se convirtió en su más leal amigo. Se le otorgó un palco en la Plaza de toros de las Ventas, que ocupaba solamente en la corrida de la beneficencia y de la prensa. Durante la Segunda República ejerció su cargo de fiscal, representado sobretodo a obreros y sindicatos. Cuando entró el bando Nacional en Madrid, fue apresado en su propia casa, ante los ojos de su esposa e hijos, siendo trasladado a la cárcel de Porlier. En su estancia en la prisión, escribió varias cartas dirigidas a su familia, se ganó el afecto y confianza de su confesor de la cárcel, el jesuita José Agustín Pérez del Pulgar. El 12 de julio de 1939, a la una de la madrugada, se le informa de su ejecución inmediata, durante el periodo de espera comulgó y confesó con José Pérez del Pulgar, y redactó una última carta de despedida, dirigida a su mujer e hijos. De madrugada, es trasladado al paredón del Cementerio del Este, hoy cementerio de la Almudena, donde fue fusilado y enterrado en una fosa común. El cuerpo de mi bisabuelo, todavía no se ha exhumado. Su esposa, Vicenta, fue la mañana del 12 de julio de 1939, a la cárcel de Porlier a ver a su querido Isidro, embarazada de ocho meses. En el patio de Porlier, le informan de la ejecución de su marido, efectuada esa misma madrugada. La sobrecogedora e inesperada noticia, le produce una crisis de ansiedad, que se saldó con el aborto de su octavo hijo. En el mismo día, Vicenta, pierde a dos de sus seres más queridos. Las pertenencias que acompañaron a Isidro durante su estancia en prisión, fueron entregadas a Polo Bernabé, por un funcionario de Porlier, el cual, le informó que el 11 de Julio de 1939, un compañero de Isidro de la fiscalía del Tribunal Supremo, entregó 12 mil pesetas sobornando a los ejecutores de pena capital, para que Isidro Gullón fuera ejecutado esa misma noche. Así se le incorporó rápidamente en el pelotón de fusilamiento del 12 de julio de 1939 con el número 3884, sin juicio alguno. Polo Bernabé, le hizo saber a Vicenta esta información y le entregó las pertenencias de Isidro, unas gafas, unas estampas, un traje de chaqueta, una estilográfica, unas almendras, un bote de leche en polvo, una manta, y los últimos pensamientos de Isidro una hora antes de morir, contenidos en una carta. A pesar de lo que Isidro pensara y deseara para los suyos, la historia truncó la felicidad, la esperanza, y la estabilidad de su querida y buena familia. Dos falangistas irrumpieron en la casa de la calle Prim, para llevarse a Vicenta, activista republicana, pero al verla rodeada de sus hijos Maribel, Isidro, Piedad, Vicenta, Concepción, Elvira y Encarnita, cambiaron de parecer, pues pensaron que todo lo que había hecho en la vida era parir. Le entregaron un carro, en el cual, debía meter sus pertenencias y las de sus hijos. Vicenta y sus siete hijos, se vieron en la calle, con su único legado, un carrito. Todo le fue arrebatado. La posesiones que tenían Vicenta e Isidro, a nombre de sus hijos, se vio obligada a venderlas para poder subsistir. Vicenta pudo trabajar como sirvienta en las casas de sus amistades. Pero esto, no solventaba los gastos, pues eran muchos, y sólo pudo alquilar una habitación con derecho a cocina y a aseo en la calle Espronceda. Con todo el dolor de su corazón, decidió quedarse con su hija mayor, Maribel, y su hija pequeña Encarnita, que contaba con un año de edad. Sus hijas Vicenta, Concepción y Elvira fueron a parar al internado de la calle Nuñez de Balboa 106, “Nuestra Señora Mercedes hijas de la caridad”. Sus otros dos hijos, Isidro y Piedad, fueron trasladados a Toledo junto a la familia de su padre. Las propiedades que poseyó la familia Gullón – García, en Tomelloso, Campo de Criptana, y Toledo fueron requisadas por el bando Nacional. Un cordial saludo, Virginia Escribá - 23-11-2007 |
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4.3 Una sección del Cuerpo de Seguridad, con dos aparentes ametralladoras Maxim posan muy serios para el fotógrafo. El oficial lleva uniforme de diario, y el resto de faena. |
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4.4 Guardias de Asalto desfilando, muy probablemente en la despedida de las BB.II. internacionales en Barcelona. El guardia saluda con el puño de forma poco reglamentaria. Los otros guardias parecen aguerridos, aunque desfilan regular. Una observación más detenida, nos lleva a pensar que son tropas de retaguardia, pues algunos conservan un aspecto rollizo y fortachón, en nada parecido al que vemos en las fotografías de soldados de la primera línea en el Ebro. |
![]() 4.5 Prisionero declarando durante la Causa contra los prisioneros rebeldes tomados en cerro Rojo. Todos los prisioneros fueron absueltos y recobraron la libertad. El oficial y el guardia pertenecen al Cuerpo de Asalto. |
![]() 4.6 Una de las imágenes clásicas de Capa. Madrid agosto-septiembre de 1936. Oficiales de la Guardia de Asalto interrogan a un comandante, probablemente también de Asalto. El declarante esboza gestos de comprensión, pero el rostro del oficial con brazalete, que parece llevar toda la autoridad, se está frunciendo peligrosamente. ¿Qué habría hecho? |
![]() 4.7 Una Brigada de Carabineros en servicio de Guardia Presidencial, forma lustrosa y orgullosa para ser revistada por la autoridad de la República. No parece faltar detalle en la composición. |
![]() 4.8 En un cuartel de Carabineros ("caravinagres", decían los soldados regulares del Ejército Popular), esta compañía se instruye en el orden cerrado. Los guardias, llevan guantes, gorra blanda, trinchas de cuero españolas, zapatos reglamentarios, y máuseres también españoles, pero el guardia más a la derecha lleva el fusil de forma desastrosa. Negrín potenció esta fuerza de orden público con muy buen criterio pues el estado republicano estaba muy necesitado de este tipo de fuerzas para garantizar su funcionamiento y llevar su autoridad a todo el territorio leal. |
![]() 4.9 Guadalajara, tras la toma de la Central de Telégrafos. Los guardias de Asalto y paisanos comentan las incidencias de la lucha habida. Los guardias llevan su uniforme de paño azul y el mono azul de faena, Destaca un guardia armado con una Astra de culatín, de la que estaban reglamentariamente dotadas estas unidades de orden público. El comandante Ristori lleva un revolver. Y al pié del guardia más a la derecha, observe el lector, que hay unas botellas de sidra ¿o quizá champaña? El pañuelo anudado a la cabeza del paisano, también es digno de mención, ya no se ven esos atuendos... |
![]() 4.10 Elementos del Cuerpo de Seguridad, en las trincheras de Madrid, se disponen a emplazar una ametralladora Lewis. Este pórtico de sacos terreros trataría, seguramente de proteger una enfilada, pues las trincheras de la Ciudad Universitaria estaban a veces separadas del enemigo por escasos treinta metros. |
![]() 4.11 Huesca, agosto de 1936. El peluquero de la compañía afeita al capitán. No sé que dirían de esto los miembros de las muy próximas columnas de la CNT y del POUM |
| ADENDA 2010 |
![]() 4.12 La camioneta Hispano-suiza nº 35 de la Guardia de Asalto del Cuerpo de Seguridad de la República es ovacionada por la multitud tras los hechos del cuartel de la Montaña. Los guardias no se muestran efusivos en absoluto. |
![]() 4.13 El invierno se está metiendo en el Madrid de finales de 1936 y estos guardias en algún puesto a retaguardia del frente se calientan al amor de la fogata mientras tratan de resguardarse del relente con un murete y una manta. Es lo malo de la guerra, que no se hace en el salón de nuestras casas, como creen algunos, sino a la intemperie. |
![]() 4.14 ¡Ole el garbo y el salero de estos guardias del Cuerpo de Seguridad! No sabemos si desfilan recién llegadas de Valencia en los sucesos de mayo de 1937, o en la despedida de las BB.II. en Barcelona. Nos inclinamos por la primera opción por la ligera indumentaria de la tropa. |
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4.15 Militares, guardias y milicianos en esta foto del inicio de la guerra, probablemente en la sierra Madrileña. |
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4.16 Una sección de caballería perteneciente al cuerpo de Carabineros, saluda al fotógrafo con cierto entusiasmo. |
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4.17 Guardias en el frente de Madrid verano-otoño de 1936. la máquina, una Hotchkiss de 7 mm. |
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4.18 En la Málaga, donde las autoridades republicanas, tras la sofocación de la rebelión, no supieron organizar la ciudad y la provincia bajo un único poder y mando (el del gobierno), vemos a un grupo de guardias de Asalto con sus típicos monos azules de faena. Málaga es el ejemplo palmario de como los comités de partidos y sindicatos se mostraron incapaces de organizar la República en guerra con unas mínimas garantías. Los comités reprimieron a la población derechista con saña (cuando entraron los rebeldes sucedió al revés pero multiplicado por cuatro), las milicias se mostraron incapaces de defender el territorio, siempre aduciendo su falta de medios, lo que era bastante cierto, pero no sólo en Málaga, sino en todo el territorio leal. ¡Un desastre de voluntarismo, aldeanismo y necedad de sindicatos y partidos locales! |
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4.19 Esta imagen de antes de la guerra muestra sin lugar a dudas que la rama armada del Cuerpo de Seguridad de la República, es decir la Guardia de Asalto, estaba perfectamente dotada para todo tipo de eventos, tanto de orden público como de guerra, cosa que no le sucedía a otras fuerzas de seguridad que estaban preparadas solo para acciones bélicas o rurales y se las usaba como fuerzas de orden público, con la consiguiente sangría de víctimas. No distinguiendo muy bien estas fuerzas, mal preparadas para el defender el orden público, a los simples manifestantes de los sediciosos alzados en armas. La Guardia de Asalto, creación de la II República vino a paliar esta carencia con relativo éxito, en una época marcada por la violencia de los que nada tenían y la de los que lo tenían todo y no querían soltar ni una miga y para ello financiaban escuadras de asesinos de discursos retóricos pseudo patrióticos y en definitiva fascistas.
4.19.1 La gran periodista Josefina Carabias entre dos guardias gigantones. Es 1931, Josefina empieza su carrera y Maura acaba de crear la Guardia de Asalto. |
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4.20 La guerra está entrada y los guardias no están ya para impolutos uniformes. Se viste y se abriga uno como puede. |
![]() 4.21 A este otro grande, el fotógrafo Agustí Centelles, se dice que el espontáneo le arruino esta magnífica imagen de la Barcelona del 19 de julio. La imagen siempre se presenta cortada. A nosotros nos parece lo contrario. Este valiente señor, que se expone enteramente con una pistolita y la bala en la mano (un revolver en puridad, quizá un 22) es el único que proporciona verosimilitud a esta imagen, donde los guardias posan a la perfección, parapetados sobre mulos heridos a los que nadie da caritativo fin. La imagen perturba tanto la clásica y heroica postura de los guardias, que a nosotros nos parece la mejor foto de Centelles si incluimos al valiente republicano del revolver, y una de las mejores, si cortamos la imagen, que es como el público la conoció siempre. |
![]() 4.22 Miembros de la policía vasca, la Ertzantza, aparecen bien firmes y con el pecho fuera. Son unos tiarrones impresionantes. Se nota que han escogido a los más altos para la foto. |
![]() 4.23 Mozos de Escuadra de la Generalidad catalana con un uniforme que siempre me recuerda a una banda música. Que nadie se ofenda. |
![]() 4.24 Coraceros de la guardia presidencial que creo recordar mandaba el coronel Casado en tiempos anteriores a la guerra. |
![]() 4.25 Guardias de Asalto con un blindado modelo Bilbao 1932, de los que los de Asalto tenían dos en Madrid cuando el 18 de julio y que participaron en la toma del Cuartel de la Montaña. Curiosas las chichoneras. |