S.B.H.A.C.

Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores

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2.6- Galería de militares republicanos en la GCE
(incluyendo los oficiales de milicias)

Enlaces

De  Alfonso Ros Hernández A Joaquín de Zulueta Isasi (53)

Alfonso Ros Hernández. 

Capitán de Infantería, con destino en el Cuerpo de Seguridad y Asalto, en la jefatura de Oviedo. Se hizo fuerte con un grupo de guardias de asalto hasta que, vencido por la superioridad de armamento y hombres, se rindió. En el mismo acto fue asesinado.

Francisco del Rosal Rico

Teniente coronel de Infantería, había conspirado contra Primo de Rivera y contra la influencia de la derechista Unión Militar Española. Mandó una columna miliciana de la CNT en la zona centro, que dio origen al IV Cuerpo. Se le postergó en el mando en puestos de combate y a finales de 1938 fue nombrado gobernador militar de Tarragona.

José Rotger Canals.

Capitán de Infantería, de¡ Servicio de Estado Mayor, con destino en la Comandancia Militar de Melilla. Se mantuvo junto a su jefe en la tarde del 17 de julio, tratando de que el general Romerales no delegara el mando. Fue detenido y poco después fusilado.

José Rovira Canals.

Dirigente del POUM, mandó su columna miliciana, la columna Lenin, siguiendo a su frente cuando fue militarizada como 29 División. Después de la disolución de ésta en agosto de 1937, fue detenido con otros miembros del POUM.

Esteban Rovira Pacheco.

Teniente de Carabineros, mandó la 42 Brigada, y la 12, la 15 y la 17 Divisiones.

Antonio Rubert de la Iglesia.

Capitán de Infantería, mandó diversas unidades en Madrid a principios de la guerra. Posteriormente, mandó la 49 División y la 9 División. En 1938, fue nombrado al frente de la recién reformada 29 División; luego, del VII Cuerpo.

Niceto Rubio García.

Comandante de las Fuerzas aéreas, mandó la Infantería de Aeronáutica en los combates de la Sierra de Guadarrama, estando al frente de un batallón de Milicias. Por razones que desconocemos, dejó España, marchando a Francia.

Celestino Rubio Gómez

(1909-1995) Campesino de Olivenza (Badajoz). Con una sola escopeta y con la ayuda de varios paisanos, consiguió reducir la rebelión en Olivenza, encarcelando a los cabecillas de la sublevación. Una vez conseguido esto, se enroló en el ejercito republicano, participando en la dura defensa de la ciudad de Badajoz. Una vez que cayó esta ciudad, siguió combatiendo en varios frentes, hasta llegar a Madrid. En este proceso consiguió por meritos de guerra su ascenso hasta capitán, distinción otorgada en los últimos días de la guerra. Pudiendo haber salido de España desde mucho antes de la debacle final, prefirió luchar hasta el ultimo momento. Una vez finalizada la guerra tuvo que esconderse en un pozo en Alcalá de Henares, lugar en el cual permaneció oculto durante 3 años. fue dado como desaparecido durante toda la dictadura, situación que contribuyo a evitar su muerte segura, en caso de haber caído en manos de las autoridades franquistas. Esto no evitó que mi abuela sufriera duras represalias por parte de los falangistas. Fiel a sus ideas hasta el fin de su vida, no pudo volver a ver a ningún miembro de su familia por temor a represalias contra ellos.

Fuente: Luis Rubio Gil

Ramón Ruiz Fornells. 

Capitán de Estado Mayor, ascendido luego a comandante. Se mantuvo fiel al Gobierno republicano y actuó hasta el Término de la Guerra junto al coronel Casado y en las negociaciones de paz que precedieron al término de la lucha.

Antonio Ruiz.

Teniente de navío que, el 9 de julio de 1936, había llegado a Cartagena, destinado como segundo comandante del C-S. El día 19 es detenido por sus compañeros; la marinería se levantó en armas el día 20 y obligó a que fuera puesto en libertad. Designado por el voto de sus subalternos, es nombrado jefe de la Base Naval de Cartagena, lo que ratifica el Ministerio de Marina. Ya capitán de navío, por orden de Negrín. el día 5 de marzo de 1939 es designado para hacerse cargo de la Base Naval de Cartagena, puesto al que había renunciado el coronel Galán. Llegó a un acuerdo con el jefe de la sublevación. Poco después el capitán Ruiz se embarcaba en los restos de la Flota republicana que levaba anclas hacia Bizerta.

Rubén Ruiz Ibarruri

Rubén Ruiz era hijo de Dolores Ibarruri “Pasionaria”. A pesar de que por ello pudiera suponerse que le hubiera resultado fácil obtener un destino en la retaguardia, o como decían despectivamente los combatientes republicanos de primera línea, “un puesto de emboscado”, lo cierto es que Rubén pide ser incorporado al frente, con lo que fue destinado al Ejército del Ebro, y más concretamente al batallón especial a las órdenes directas de Modesto, como explorador, es decir con la muy arriesgada misión de infiltrarse en las líneas enemigas en tareas de recogida de información, captura de prisioneros o sabotajes. En 1939 marcha al exilio a la Unión Soviética, donde ingresa en la Academia Militar de Btzika, en Moscú, donde se gradúa como teniente. Tras la invasión alemana es enviado al frente, donde resulta gravemente herido y condecorado con la Orden de la Bandera Roja. Nuevamente da muestras de su coraje al solicitar su reincorporación al frente sin haberse restablecido completamente. En la embestida alemana hacia Stalingrado, Rubén cae muerto en los combates de las cercanías de la estación de Kotluban, tras lo que fue nombrado póstumamente Héroe de la Unión Soviética, la más alta condecoración en la URSS. Sus restos reposan en el monumento conmemorativo del Mamáev Kurgan de Stalingrado (actual Volvogrado), donde se vivieron encarnizados combates en aquella batalla que marcó un punto de inflexión en el curso de la Segunda Guerra Mundial.

Fernando Sabio Dutoit

Capitán de Intendencia retirado que mandó unidades milicianas al principio de la guerra. Nombrado jefe honorario del Quinto Regimiento, mandó la 5 Brigada. No tuvo puestos en campaña de mayor categoría. Encabezó las fuerzas de Carabineros en Cataluña y a finales de 1938 estaba en el EM del Grupo de Ejércitos del Este.

Rafael Sabio Dutoit.

Comandante de Ingenieros. A finales de la guerra era Comandante principal de Ingenieros en el sector de Madrid.

Eduardo Sáenz Aranaz.

Capitán de Infantería, durante algún tiempo ocupó la jefatura del Estado Mayor del Ejército de Levante. El buró de Información y Control se opuso a su nombramiento como jefe de EM del Ejército de Extremadura en 1938. No obstante, Miaja, como jefe del Grupo de Ejército, insistió. Lo hizo malamente. Pasó al EM del Grupo de Ejércitos del Centro.

Alejandro Sáenz de San Pedro.

Militar de la promoción de Vicente Rojo. Destinado como capitán en  Valencia en el regimiento de infantería Guadalajara, se opuso a las aventuras golpista de su coronel. Posteriormente mandó la 225 B.M. formada con batallones de defensa de costas, y destinada en la costa Levantina ya como comandante. Con esta brigada participó en los intentos de contención de la ofensiva rebelde de la primavera del 38. Para la batalla de Valencia ya mandaba la 64 División en el XIX C.E en cuyo mando relevó a Martínez Cartón. En octubre del 38 se incorpora al ejército de Extremadura como teniente coronel donde toma el mando del VIII C.E. relevando al coronel Pérez Salas. Con la defección de Casado, fue relevado del mando del VIII C.E.

Mariano Salafranca Barrio.

Coronel, al frente de un centro de reclutamiento en Ciudad Real. Mandó varias columnas milicianas al comienzo de la guerra y posteriormente en el sector frente a Granada. A finales de 1938 se le nombró 2 jefe de E M del Ejército de Andalucía.

Fernando Salavera Camps

Comandante de Infantería, fue asesor militar de la columna Ortiz en Aragón y jefe de la 18 Brigada y de la 43 División. Más adelante mandó el XIII Cuerpo.

Enrique de Salcedo Molinuevo

General al frente de la VIII División (La Coruña). No estando de acuerdo con la rebelión, fue detenido y fusilado por los sublevados. Su jefe de Estado Mayor, el coronel Luis Tovar Figueras, ordenó su detención. El relato nacionalista sobre los hechos (Cruzada, t. XIV, p. 14-15) resulta especialmente injusto en su intento de justificar su ejecución.

Alfredo San Juan Colomer.

Número 1 de la promoción de cadetes de 1914. Sirvió con Rojo. Jefe de la sección de operaciones en el EMC del EPR.

 

 


Comandante de Infantería y de Aviación. Hizo los primeros años de carrera en África, en Regulares, y más tarde como jefe de una escuadrilla de aviones de caza. Es el prototipo del militar republicano e intelectual, por lo que se le eligió para la organización y dirección de los centros docentes dependientes del Ejército. En julio de 1936 era diplomado de Estado Mayor y había sido profesor en varias Academias de Infantería. Había ampliado estudios en Versalles, donde se diplomó en Carros. A lo largo de la guerra desempeñó los cargos de director de la Escuela de Estado Mayor Central y de la Escuela Popular de Estado Mayor. Exiliado en México hasta su muerte, fue profesor de la Escuela de Aeronáutica. Libros de texto suyos son Elementos de aplicación al estudio del tiro de Infantería, con un prólogo del general Varela; Lo que conviene saber en aviación militar (colección dirigida por el general Rojo) y Mandos y estudios militares. En México publicó un Manual de aviación (1941).

Ángel de San Pedro Aymat

General jefe de la VII Brigada de Infantería, con destino en Barcelona. Mantuvo su fidelidad al Gobierno y acató las órdenes que le impartió el general de la División Llano de la Encomienda. En el Cuartel de Pedralbes es detenido por un oficial, como lo había sido antes el jefe de la unidad. Fracasado el golpe en Barcelona fue puesto en libertad. Al final de la guerra fue condenado a 12 de años por un tribunal franquista.

Imagen: Santiago de San Pedro

Narciso Sánchez Aparicio.

Comandante de Infantería, recibió la orden de organizar un batallón de voluntarios el 19 de julio de 1936. Más tarde fue jefe de E M del XXIII Cuerpo.

José Sánchez Navajas

Fue éste un jefe de conducta muy irregular, denunciado varias veces como traidor o sospechoso de espía, especialmente por los mandos comunistas. A su actitud, muy confusa, se debió en buena parte la cancelación de la ofensiva sobre Zara-goza después de la conquista de Belchite. Sánchez Navajas fue, o fingió serlo, un oficial entusiasta de la causa republicana. Sus inflamados mítines fueron causa de que las sospechas sobre su lealtad aumentaran. Durante los primeros combates dio pruebas de valor y de adhesión al mando gubernamental, pero después de lo ocurrido en Zaragoza, sospechando quizá haber sido descubierto, se pasó al enemigo con toda la información propia de un teniente coronel de Infantería, grado que ostentaba en aquellos momentos. Sucedió esto en septiembre de 1937, y fue causa de que el Estado Mayor Central hiciera circular profusamente unos impresos entre los combatientes sobre lo que ha de ser la verdadera lealtad. Hubo, asimismo, varias detenciones y algún fusilamiento. En la zona nacionalista, Sánchez Navajas compareció ante un tribunal de guerra que lo condenó a cadena perpetua.

Rafael Sánchez Paredes

Teniente coronel de Infantería, al mando de un Regimiento de carros de combate. Transcurrió la guerra al frente de la Brigada y luego la División de tanques.

Pedro (ó José) Sánchez Plaza

Teniente coronel de Caballería, agregado a los de Asalto. Colaboró en la represión de la rebelión del cuartel de Artillería de Vicálvaro (Madrid). En 1937 mandó el XII Cuerpo en Belchite y en 1938 fue nombrado para que se encargase de la reforma de las desorganizadas unidades que huían por Gandesa. A finales de 1938 fue nombrado jefe de Organización del Estado Mayor del Ejército del Este.


Reseña de Cristóbal Zaragoza:

Durante el otoño de 1936 está al mando de las fuerzas de Seguridad y Carabineros en Madrid, con el grado de teniente coronel. Es la suya una de las primeras unidades que asaltan Belchite el 28 de agosto, con pleno éxito. Hasta entonces, su conducta es irreprochable en el campo de batalla. Prueba de ello es el hecho de que Modesto, siempre suspicaz, le entrega el mando del XII Cuerpo de ejército, en marzo de 1938, con la misión de cubrir el sector Alcañiz-Caspe. Según Modesto, este Cuerpo de ejército «desapareció del teatro de la lucha» entre el 9 y el 15 de marzo, concluyendo que Sánchez Plaza «entregó al enemigo todo el territorio al sur del Ebro, desde su margen a las proximidades de Montalbán» En realidad, según demuestran los estadillos, el XII Cuerpo de ejército dejó de existir en marzo de 1938, en la contraofensiva nacionalista sobre Teruel. Sánchez Plaza se presentó al alto mando voluntariamente. Fue expedientado y salió sin prestigio alguno después de la campaña de Aragón. Cayó en una gran depresión y no se supo más de él. Queda por despejar la incógnita de si en el momento de iniciarse las operaciones estaba ya enfermo o lo estaba con anterioridad a ellas. En realidad, fueron muchos los combatientes aquejados de graves dolencias nerviosas, especialmente en las últimas se-manas de la guerra y en particular en la batalla del Ebro.

Juan Sánchez Ferragut.

Comandante del crucero Cervera en el momento de la rebelión, y que preso de las circunstancias, pues su tripulación se mantuvo leal y combatió mientras pudo a los facciosos, fue encausado tras la rendición de la dotación, y pese a que se había firmado un documento donde los rebeldes se comprometían a no tomar represalias, fue condenado a muerte, probablemente, en opinión de Marcelino Laruelo Roa, para librarse de tan incomodo testigo. Su segundo, el Teniente de Navío  Sánchez Pinzón, en iguales circunstancias, fue fusilado también, tras una pantomima de Consejo de Guerra. El primero fue asesinado el 25 de septiembre de 1936 y el segundo justo un mes antes.

Fuente: Marcelino Laruelo Roa.

Eusebio Sanz Asensio

Cenetista de la columna del Rosal, mandó la 70 Brigada en Guadalajara y posteriormente la 25 y la 22 Divisiones, después de haber actuado en el norte.

Ricardo Sanz García

Militante de la CNT, actuó como jefe suplente de la columna Durruti en Aragón. Cuando Durruti fue muerto en Madrid en noviembre de 1936, Sanz ocupó su puesto en la capital y permaneció con la columna hasta el final de la guerra, mandándola cuando fue transformada en la 26 División. Después de la guerra, los franceses lo deportaron a Africa del norte, pero posteriormente regresó a Francia donde vivía en 1972

 


Nota aparecida en la lista Tinet sobre los Hermanos de Ricardo Sanz:

Eran tres hermanos Carlos, Eusebio y Ricardo. 

Carlos Sanz: Una de las cabezas de los batallones cenetistas del Centro. En Septiembre de 1936 sustituyo a Cayuela al mando del batallón Ferrer y en Octubre paso a ser delegado del mismo. Militarizadas las milicias, fue comisario del batallón Ferrer mandado por Cantos, comisario de la IV División mandada por Palacios y acabo la guerra como comisario de Cuerpo de ejercito.

Eusebio Sanz: Mandó como comandante la brigada 70 (antigua columna Espartacus) de la división 14 de Mera. Durante el asedio madrileño dirigió los trenes blindados; se distinguió en el ataque de Pingarron y toma de Brihuega.En Septiembre  de 1938 mandaba la 22 División en el frente granadino. En Marzo de 1939 en Baza.

Cándido Saseta Echebarria.

Militar guipuzcoano, nacido en Hondarribia el 12 de diciembre de 1904. Del Instituto de San Sebastián pasó a los 15 años a la Academia Militar de Intendencia de Ávila. Al producirse el alzamiento militar de julio de 1936 era capitán de Intendencia de la guarnición de Vitoria. Fiel a la legalidad republicana, se sumó a la columna que, al mando de Pérez Garmendia, partió hacia Vitoria. Nombrado jefe militar de la Comandancia de Azpeitia, intervino activamente en la creación del "Euzko-Gudarostea" o ejército vasco. Al frente de sus gudaris peleó con bravura, pero en inferioridad de condiciones, en la retirada republicana a través de Guipúzcoa. Fue uno de los creadores de la línea que, desde Lekeitio hasta Otxandio, logró frenar el avance de las brigadas nacionales. En enero de 1937 fue nombrado Comandante de "Euzko-Gudarostea". En febrero de este año fue enviado al frente de Asturias como jefe de la expedición vasca. En este frente, en la localidad de Areces (Trubia), había de encontrar la muerte el 23 de febrero cuando atacaba con sus gudaris una posición enemiga. Además del jefe inteligente y entusiasta, fue hombre de extraordinario valor personal. Uno de los batallones nacionalistas vascos llevó su nombre.

Fuente: Página de la Enciclopedia Auñamendi (Imagen e información enviada por Felipe Peña)

Oscar Scharhausen Kebbon

Este alférez de navío, que pese a sus apellidos era español, protagonizó una desdichada historia que tiene más de rocambolesco que de espionaje propiamente dicho. Mandaba el submarino republicano B-6 en aguas del Cantábrico, en septiembre de 1936. Inexplicablemente, ante la presencia del Velasco y el Galicia, navíos nacionalistas, emergió, por lo que tuvo que defenderse a cañonazos. En tal inferioridad de condiciones, no tardó en ser hundido. Casi toda la tripulación fue recogida por el Galicia, el remolcador que había acabado con el B-6. Sucedía esto el 19 de septiembre de 1936. Días después, en las primeras declaraciones del comandante del submarino se apreció sabotaje. Scharhausen confirmó, en efecto, que había evitado la inmersión a fin de ser hundido. Propuso a continuación que le dejaran en libertad y le dejaran los medios para pasarse al enemigo, es decir, a la zona gubernamental. Así se hizo. Scharhausen apareció un buen día en Bilbao contando una historia rocambolesca. Desfiló por las calles de la ciudad vizcaína como lo hubiera hecho un héroe. Era su intención repetir la hazaña tantas veces como le fuera posible, pero el almirante Buiza prohibió que se le diera el mando de ninguna unidad. En vista de ello, Scharhausen se pasó otra vez al enemigo. En la zona nacionalista fue procesado. En la gubernamental los partes de baja lo dieron por desaparecido hasta que el servicio de espionaje descubrió la verdad. Fue dado de baja en la Armada (B. O. de 16 de marzo de 1937).

Alfredo Semprún Ramos

Teniente Coronel leal de la Guardia Civil en Asturias que mandó la  3 División (después 61 División) del III Cuerpo de Ejército del Ejercito Republicano en Asturias

Agradeceríamos más datos...

Francisco Serra Castells.

Coronel de Artillería, jefe del Regimiento de Montana 1, de guarnición en Barcelona. Sabe que la mayor parte de su oficialidad se va a plegar a la rebelión; de ahí que esté ausente del cuartel en la noche del 18 de julio, para no ser convertido en rehén o liquidado. El 19 se presenta en la unidad y no acepta la supuesta orden de Goded de que salga con sus fuerzas para reducir la Consejería de Gobernación. No obstante, fue detenido y juzgado, pero, por sus antecedentes y actuación, fue absuelto y su liberación constituyó un triunfo popular.

Manuel Tagüeña Lacorte.

Amplie... Matemático y físico, había militado en la Federación Universitaria Española (FUE, sindicato de izquierdas). Después de haber tomado parte en los primeros combates madrileños, fue ayudante y más tarde comandante del batallón Octubre nº II. Mandó después la 30 Brigada y, en 1937, la 3. División. En 1938 fue trasladado al frente de Valencia y, pasando a la orilla izquierda del Ebro, fue nombrado jefe del XV Cuerpo del Ejército del Ebro, a la edad de 25 años. Dirigió ese Cuerpo durante la batalla del Ebro y durante su retirada hasta Francia. Regresado a España, no se le confiaron puestos de mando y marchó a la URSS. Rompió con el comunismo soviético a raíz de la querella con Tito en 1948 y, tras pasar algún tiempo en Checoslovaquia donde completó su educación científica, marchó a México, donde trabajó en unos laboratorios médicos hasta su fallecimiento en 1971.

Francisco Tarazona

Valenciano que ingreso voluntario en las FARE. Aprendió a pilotar en Rusia. Combatió en el Norte y en Cataluña, siempre con Moscas. mandó la 3 Escuadrilla de la Escuadra 11 (Cazas Moscas) Escribió un libro: "Yo fui piloto de caza Rojo" (GR09).

 Antonio Tellado Vázquez 

Militante de las, Juventudes Socialistas desde 1934, de] Partido Socialista Obrero Español (1936) y de la UGT. Teniente de Milicias, Fundador del Regimiento "El Socialista" y de la Federación de Trabajadores de la Tierra. Teniente de Carabineros según Orden del Ministerio de la Guerra aparecida en el Boletín Oficial del Estado el día 13-111-37. Destinado a la 65 Brigada Mixta de Carabineros en el Frente del Jarama. Herido en combate el 16 de noviembre, de 1938, con pérdida de la mano izquierda. Capitán de Carabineros. Exilado en Francia. Miembro de la Resistencia Francesa de SFIO, en el grupo -LibeNort-. Detenido por la Gestapo y deportado, Miembro del Comité Ejecutivo de la Comisión Reorganizadora de la Liga de Mutilados de la Guerra de España, y elegido Miembro de la Comisión Ejecutiva en al Congreso de Mutilados, celebrado en Toulouse en 1945. Miembro de la Comisión Ejecutiva de la Región de París del PSU. Delegación Sindical de la CFDT.


Nota: Tellado, junto con A.A. Bravo, escribió varios libros, en uno de ellos, "El peso de la derrota", se muestra muy duro y muy injusto con las autoridades de la República del gobierno Negrín, valoración que en absoluto compartimos.

Felix Toquero Burillo

En Noviembre del 36 ingresa en el Batallón de Auto-Transportes, 2ª Compañía en Madrid En Diciembre del 36 se traslada a La Ribera para realizar el curso de piloto, permaneciendo allí hasta su salida para Rusia con la Primera Promoción para realizar el curso de Caza en Febrero del 37. Regresa a España a Los Alcázares y marcha como voluntario al Norte en Agosto del 37. El 18 de Octubre de ese mismo año es derribado en combate, es herido y salta en paracaidas. Evacuado en un barco inglés desde Gijón. En Diciembre del 37 se reincorpora a la 1ª Escuadrilla del grupo 21 que mandaba el Teniente Eduardo Claudín. En Marzo del 38 es destinado a la 5ª Escuadrilla al regreso de un permiso. En Abril del 38 le destinan a la 3ª Escuadrilla. El 18 de Julio de ese mismo año, volando con José Mª Bravo derriba un Fiat. El día 1 de Agosto, al sacar el tren de aterrizaje del Mosca se le "escapa" y le rompe el dedo pulgar de la mano derecha. En Octubre del 38 hace reentrenamiento en El Carmolí. En Diciembre del 39 es destinado como profesor de vuelo en la Escuela de Alta Velocidad de El Carmolí, permaneciendo allí hasta el final de la Guerra. Ascendido a Sargento el 30-04-37 y a Teniente por Méritos en campaña el 01-09-38. Permaneció detenido en Castillo de Galeras hasta el Consejo de Guerra el 11 de Septiembre del 39 donde fue juzgado por un delito de "Adhesión a la rebelión" y donde el Fiscal solicitó una pena de 30 años y un día de reclusión mayor. Fue condenado a 12 años de reclusión menor y destierro. La pena le fue conmutada por seis años de prisión mayor. En 1949 se marchó a vivir a Venezuela, donde falleció en 1954.

Pulse aquí para ver una imagen de los Alcázares gentilmente cedida por Julio Toquero Flores.

(Felix Toquero es el primero de la izquierda de la primera fila de los cinco que están sentados. El primero de la derecha es Francisco Tarazona. La imagen fue tomada el 9 de julio de 1937.)

Todas las fuentes son de: Julio Toquero Flores (08/08/20004)

Nilamón Toral Azacona.

Joven profesor de boxeo que estaba haciendo el servicio militar como cabo en Madrid. Después de haber mandado unidades de Milicias, dirigió en Brunete la 32. Brigada. A finales de 1937 estaba al frente de la 70 División, en la que se distinguió durante la derrota en Aragón en marzo y abril de 1938. Fue ascendido a teniente coronel y participó en el logrado aunque tardío ataque a Peñarroya en enero de 1939.

Adolfo Torrado Atocha.

Coronel de Artillería destinado en La Coruña en el Regimiento de Artillería Ligera, se mantuvo leal al gobierno y fue encausado junto con los generales Salcedo Molinuevo y Caridad Pita, quienes fueron condenados a muerte y fusilados. Torrado fue condenado a reclusión perpetua.

Fuente: Marcelino Laruelo Roa.

Manuel Uribarri Barutell.

Capitán de la Guardia civil destinado a Valencia, jugó un importante papel en la organización de las Milicias. Mandó la columna Fantasma en Extremadura y la 46 Brigada. Después de haber sido el jefe de EM de Extremadura dirigió un grupo guerrillero y posteriormente fue nombrado al frente del SIM. Fue destituido y marchó a Francia y posteriormente a Cuba, escribiendo varios libros en los que disculpa su actuación.


Reseña de Cristobal Zaragoza:

Este capitán de la Guardia Civil estaba muy politizado. Destacado miembro de PSOE antes del levantamiento, alcanzó gran prestigio en el Partido como organizador y asesor militar de sus Milicias. El 18 de julio era jefe regional en Valencia de dicha organización paramilitar. Junto al gobernador civil, Claudio Solsona, fue él quien actuó de forma decidida armando a los milicianos que asaltaron los pocos cuarteles que todavía no se habían decidido abiertamente; la orden fue dada por el ministro de la Guerra, general Castelló, al general Martínez Monge. Uribarri dirigió personalmente las columnas formadas a tal efecto. Intervino en la expedición a Mallorca, al mando del capitán Bayo, con una columna que se había organizado en Valencia y que tenía que embarcar en el Mar Cantábrico, protegido por el destructor Almirante Antequera. Su acción en la conquista de Ibiza fue sin duda positiva, pero no hubo acuerdo entre él y Bayo llegado el momento de desembarcar en Mallorca, y Uribarri volvió a Valencia con sus buques y su columna. En los frentes del Tajo y Guadiana tuvo bajo sus órdenes a la famosa "columna fantasma"; según se desprende de los partes de guerra y de los informes del Estado Mayor, la conducta de Uribarri dejó mucho que desear durante el desarrollo de las operaciones.  En el verano de 1937, en la zona occidental de Guadarrama, mandó la recién creada 105 brigada mixta, a la que curiosamente también se la llamó «brigada fantasma«. Dependía de la 3 división.

Manuel Uribeechevarría.

Teniente coronel de Artillería retirado; mandó una sección del Estado Mayor vasco.

Félix Urtubi Ercilla.

Piloto de la caza republicana que había huido de la zona rebelde y que combatiendo en septiembre de 1936 en las cercanías de Madrid con un Nieuport 52  en lucha desigual contra Fiat Cr-32 italianos, chocó contra uno de ellos pereciendo, pero acabando también con el avión enemigo. El piloto italiano logró salvarse en paracaídas pero fue capturado e interrogado por Hidalgo de Cisneros, que comentó el lance a la prensa republicana.

José Valcázar Crespo

Comandante de Artillería, mandó la artillería del Ejército de Extremadura. Después de la guerra, le fue conmutada la pena de muerte.

Miguel Valverde Maldonado.

Capitán de Infantería, Comandante del batallón Victoria del 5º Regimiento e incorporado a la 1 BM que por aquel entonces mandaba Líster. Fue muerto en el intento de capturar el Cerro de los Ángeles el 19 de Enero de 1937.

 Etelvino Vega Martínez.

Experto del PCE en Agitprop en el ejército. Después de haber mandado batallones de Milicias y Brigadas, mandó la 34 División y posteriormente el XII Cuerpo del Ejército del Ebro. Finalizó la guerra como gobernador militar de Alicante, siendo capturado y fusilado.

Lea un apunte biográfico

Remigio Verdia.

Este capitán de corbeta dirigía en Cartagena en 1936 la Escuela de Submarinistas de la Armada. Al inicio de la guerra se le confió el mando de una flotilla de submarinos. Era Verdia un marino inteligente y valeroso, sin duda uno de los más brillantes submarinistas con que contaba la flota republicana. Kutnetsov hace de él verdaderos elogios, a pesar de ser un republicano moderado al margen de los extremismos comunistas. En julio de 1936, siendo comandante del submarino C-6, dispuso una arriesgada operación para burlar el bloqueo del puerto de Melilla; ya en su interior torpedearía los navíos rebeldes. Llevó a cabo la planeada operación, pero llegados al puerto el comité de a bordo se negó a disparar los torpedos. También fue Verdia el oficial que torpedeó en aguas del Cantábrico el Almirante Cervera, al mando de Moreno. Dio en el blanco, pero el torpedo no estalló, en opinión del almirante Moreno por lo escorado del tiro. Verdia murió en Málaga a principios del 37, probablemente víctima de un bombardeo.

Joaquín Vidal Munárriz.

Comandante del Batallón de montaña acantonado en Bilbao. Mandó la 2 División vasca y el XIV Cuerpo que combatió en Santander. Después de la derrota del Norte mandó el XIX Cuerpo en Levante hasta el desastre de 1938.

José Villalba Rubio. 

Al parecer, decidió en el último momento no rebelarse, estando al frente de la guarnición de Barbastro. Después de actuar como asesor militar de una de las columnas anarquistas de Aragón, mandó una División y fue nombrado para defender Málaga. Investigaciones posteriores arrojaron sospechas sobre su conducta en ese cargo y estuvo encarcelado algún tiempo. Exonerado a fines de 1938 de las acusaciones, pasó a las órdenes del jefe de EM. En 1939 se refugió en Francia, volviendo más tarde a España, donde fue absuelto de los cargos que se le imputaban, siendo admitido en la situación de reserva con el empleo de coronel. Lo que confirma bastante las acusaciones que se le hicieron.

 


Reseña de Cristobal Zaragoza:

Muy desafortunado fue este coronel de Infantería, de quien dice Ramón Salas que fue «el chivo expiatorio de los militares republicanos». Estudió con aprovechamiento en la Academia de Infantería de Toledo y, en 1936, era jefe del batallón de Montaña número 6 y comandante de la guarnición de Barbastro. Al parecer era de tendencias derechistas, mas al enterarse de la rendición del general Goded en Barcelona, así como del fracaso del levantamiento en el resto de Cataluña, aunque se había confabulado con los rebeldes, optó por ponerse a disposición del Gobierno de la República. Desde Barbastro, su base de operaciones, intentó en vano la conquista de Huesca en julio del 36. Pero como su lealtad seguía siendo muy problemática, el Gobierno lo envió a Málaga como jefe de aquellos frentes, muy pacíficos al principio. Al iniciarse la ofensiva nacionalista sobre Málaga, Villalba no pudo reorganizar aquellas unidades de por sí poco conformes con la disciplina militar. Le falló asimismo el apoyo de la flota —apoyo que le había sido prometido y con el que contaba para descongestionar el sector de la costa—, y la ciudad carecía de defensa antiaérea. Zugazagoitia disculpa la actitud de este coronel al decir que «sin cañones que colocar en las alturas, sin municiones que dar a sus soldados, y sin la menor posibilidad de controlar las enconadas rivalidades políticas dentro de la ciudad, virtualmente no podía hacer nada». Ante la inminencia de las tropas nacionalistas, que ya estaban entrando en la ciudad, parece ser que Villalba abandonó el puesto de mando desoyendo las órdenes del ministro de la Guerra, quien se negó a dar crédito a los informes según los cuales las tropas enemigas estaban en las calles malagueñas cuando su defensor dio la orden de retirada. Hizo un último esfuerzo al intentar regresar al puesto de mando, pero ya era demasiado tarde (Málaga cayó el 8 de febrero). Villalba, que se retiró hacia Almería, salió hacia Valencia el 19 de febrero reclamado por Largo Caballero, quien le exigió responsabilidades por el desastre de Málaga. Un juez especial se hizo cargo de la causa incoada contra el coronel y algunos militares más. Fue declarado culpable y encarcelado durante bastante tiempo, quizá hasta el derrumbamiento de los frentes catalanes. Entonces se le rehabilitó y fue nombrado comandante militar de Gerona. En su haber queda la gran labor realizada en la retirada hacia la frontera francesa. Se exilió en Estados Unidos.

Luis Villena Ramos.

Coronel de la Guardia Civil, jefe del XII Tercio, con Plana Mayor en Burgos. Se opuso a la rebelión, por la cual lo detuvieron los sublevados victoriosos y lo condujeron al Cuartel de San Marcial. Hedilla evitó que fuera posteriormente asesinado en una saca de presos.

Matías Yagüe.

Miembro del PCE, mandó la 9 Brigada y resultó muerto en la batalla del Ebro.

Amadeo Ynsa Arenal.

De pie: Amadeo Ynsa, cuando era cadete en la academia de Infantería de Toledo (1906-1909)En el momento de estallar la sublevación era comandante de Infantería y residía en Tarragona con su familia. Permaneció leal a la República y hacia el 20 de julio de 1936 marchó al frente, donde murió el 4 de agosto del mismo 36, en Sástago. Dejó viuda y cuatro hijas menores de edad. Sus restos fueron devueltos a Tarragona, donde una multitud los despidió camino de Mahón, donde lo enterraron. Al poco de morir, fue ascendido a teniente coronel, ascenso que ya se estaba tramitando antes. Era navarro, de Villafranca, y había nacido en 1888. Hijo de militar, fue cadete en Toledo. Hizo la campaña de África 1922-27 y recibió varias medallas: 2 cruces al Mérito militar de 1ª clase, una cruz de San Hermenegildo y una medalla a la Constancia Militar.

 

 

Fuente e imágen: Marina Pino Ynsa.

A la izquierda y de pie, Amadeo Ynsa cuando era cadete de la Academia de Infantería de Toledo (1906-1909)

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Miguel Yoldi Benoy.

Militante de la CNT, mando la 24 división.

Alejandro Zamarro de Antonio

Republicano convencido, este artillero había apoyado la sublevación de Sánchez Guerra, siendo capitán en el primer regimiento de Artillería Ligera de guarnición en Ciudad Real. Fracasada la intentona, Zamarro fue condenado a muerte junto con el coronel del regimiento, Joaquín Paz, pero el Tribunal Supremo de Guerra y Marina anuló las sentencias. En julio de 1936, ya especializado en la defensa antiaérea, el capitán Zamarro mandó la columna Hilarlo-Zamora, aunque en seguida se hizo cargo del grupo DCA (Defensa Contra Aeronaves), con base en Carabanchel. Ascendió en noviembre y fue trasladado a Madrid. Con el grado de comandante tomó parte en la batalla de Brunete al mando de la DCA del II bis Cuerpo de ejército. Luego desempeñó el cargo de jefe de la artillería antiaérea del GERC (abril del 38). Por estas mismas fechas ascendió a teniente coronel. La poca eficacia demostrada por este jefe, hecho al que habría que añadir la falta de municionamiento de las piezas a lo largo de la batalla del Ebro, fue causa de su destitución.

Miguel Zambudio Martínez.

Piloto temprano de la caza republicana que pilotó toda clase de aparatos de fortuna hasta que la República importo los cazas rusos. Combatió en la 3 escuadrilla de chatos que llegó a comandar en mayo de 1938. Herido el 24 de diciembre de 1938, abandonó el servicio activo y en la retirada de Cataluña fue evacuado a Francia, todavía convaleciente . Todos sus reseñistas coinciden en proclamarlo como el máximo as de la caza republicana con entre 17 y 24 derribos.

Fuente: Ángel Sánchez. de http://members.es.tripod.de/SANMARCA/pilotos.htm 

Sebastián Zamora.

Capitán de Infantería; no aparece en la escala de activo de 1936. Mandó una de las primeras columnas de Aragón, luego se encargó de la 29 División y de la 16. División. Trabajó en el E M del Ejército del Este y mandó una División en el Ebro.

 Manuel Zarauza Clavero.

Se presentó voluntario en la FARE y obtuvo el título de sargento piloto en la Escuela de Pilotos de Santiago de la Rivera (Murcia) Se incorporó a la escuadrilla "Lacalle" de chatos. Fue enviado al Norte pero no pudo alcanzar su objetivo por avería del motor debiendo regresar a su punto de partida. Destinado a la escuela de Alta Velocidad de El Carmolí, recibió posteriormente el mando de la 4 escuadrilla de moscas, actuando en Teruel y posteriormente en la batalla del Ebro, donde se le entregó el mando del Grupo 21 (Moscas). Tras la pérdida de Cataluña marcho con su avión a Francia y posteriormente a Rusia donde alcanzó el grado de Coronel en la Fuerza Aérea Roja. Pereció en un accidente aéreo en Bakú en octubre de 1942.

Fuente: Ángel Sánchez. de http://members.es.tripod.de/SANMARCA/pilotos.htm 

Joaquín de Zulueta Isasi

Oficial de Caballería destacado en las Fuerzas Aéreas, había conspirado contra Primo de Rivera, y fue expulsado del ejército en 1935. Reingresado en 1936, mandó columnas milicianas y las 38 y 2 Brigadas. En 1937 estuvo al frente de la 7 División, permaneciendo en ese puesto hasta que el coronel Casado le encomendó el mando del II Cuerpo en marzo de 1939.