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La República en guerra. Autores republicanos.
GR01 Memorias de un luchador.

Enrique Líster. G. del Toro editor. Madrid 1977.

El comunista más duro cuenta con mucho protagonismo, como le fue en la Guerra Civil. Muy interesante, pero hay que tomárselo con prevención: mete algunas bolas... e ignora a algunos protagonistas. Nada nuevo entre autores cualesquiera sea su pelaje, a excepción de dos grandes, Tagüeña y Zugazagoitia. Así son las cosas, compadres y pacientes lectores, a expurgar la paja del grano.


Enrique Líster nació el 21 de abril de 1907 en Almeneiro. aldea cercana a Santiago de Compostela, en la provincia de La Coruña. En 1919 emigró a Cuba, donde permaneció por espacio de nueve años, afiliándose en 1927 al Partido Comunista. Vuelto a España, reside, desde 1928 a 1932, en Galicia. dedicado a la organización del Partido y del sindicato de oficios varios de Teo-Ames, en su provincia natal. Allí fue encarcelado en diversas ocasiones. En 1932 emigra a Moscú. donde toma parte en las discusiones del Secretariado de la Internacional Comunista con relación al P.C.E. (Partido Comunista Español). Asiste durante tres años a la escuela leninista y a otra de carácter militar. En 1935 participa en el VII Congreso de la Internacional Comunista, hasta su salida para España. En 1935 y 1936. tiene a su cargo, en el Buró Político del P.C.E., la dirección del trabajo antimilitarista en el plano nacional y es nombrado instructor de las milicias obreras y campesinas. Al estallar la Guerra Civil (1936-39) se incorpora a las Milicias Populares como simple miliciano. A lo largo de las hostilidades fue sucesivamente comandante-jefe del 5.° Regimiento; organizador y jefe de la 1ª Brigada Mixta y de la 11 División y, por último, con el grado de coronel. Jefe del V Cuerpo del Ejército. Con esas fuerzas participó en las batallas de Guadarrama, Talavera, defensa de Madrid, Jarama, Guadalajara, Brunete, Aragón, el Ebro y Cataluña. Terminada la guerra, se refugia en Moscú, cursando estudios en la Academia Militar Frunze. Con el grado de general soviético, polaco y, finalmente, yugoslavo, luchó en los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial. Reside en París desde 1945, a excepción de un período (1951-56) en que se traslada a Praga, donde ejerce el cargo de responsable de la emigración española en los países socialistas y de las relaciones con los partidos comunistas y obreros de esos países. Fue, hasta 1970, miembro de la Dirección del P.C.E. y desde 1973 lo es del Partido Comunista Obrero Español. Enrique Líster, en este primer tomo de sus «Memorias de un Luchador», da cuenta detallada de la importante participación que le cupo durante el trascurso de la Guerra Civil Española. Protagonista de primera línea en el aspecto militar, su testimonio aporta pormenores fundamentales para comprender la guerra de España. Tiene preparado un segundo tomo, en el que relata su participación en la Segunda Guerra Mundial y su actividad en la conducción del P.C.E. y, posteriormente, del P.C.O.E. (Solapas - 1977)

GR02 Historia política y militar de las Brigadas Internacionales

Santiago Álvarez. Compañía Literaria S.L. Madrid 1996.

Pura propaganda, pero aporta buenas fotos e interesantes personajes y documentos, lo que le salva como libro. Álvarez tenía fama de buena persona, pero siempre estuvo anulado por su de habitual superior, Líster, que cómo sabemos, tenía otra leche.

GR03 Asi cayó Madrid

Coronel Segismundo Casado. Guadiana de Publicaciones S.A. Madrid 1968

En 1968, Casado seguía igual de impresentable.

GR04 Soy del Quinto Regimiento

Juan Modesto. Ediciones de la Librairie du Globe. Paris 1974.

Modesto tenía cabeza para lo militar. El libro es muy interesante, un poco simplificado en los aspectos tácticos. Por lo demás, las mismas recomendaciones que para Lister.


MODESTO, autor de este libro, es una figura legendaria de la guerra civil española. Por las páginas de su obra póstuma — terminada poco antes de su muerte - desfilan personajes y acontecimientos indispensables para una comprensión profunda de la España del todavía reciente ayer y de la que sobrevendrá en lo inmediato.

JUAN MODESTO GUILLOTO nació en Puerto de Santa Maria, siendo el primero de ocho hermanos de una familia obrera e ingresó en el Partido Comunista al comienzo de los años 30. Al estallar la sublevación militar-fascista. Estuvo en la línea de fuego desde los primeros combates. Mandó, por designación de sus combatientes, el famoso batallón "Thaelmann". Fue jefe de brigada, de división, de Cuerpo de Ejército y el primer general, procedente de las Milicias del Ejército Popular Republicano. Falleció en Praga el 19 de abril de 1969. Su vida entera la dedicó, hasta el último instante, a la lucha por la libertad de su pueblo. (Solapa - 1974)

GR05 Yo escogí la esclavitud

Valentin Gonzalez

"El Campesino" (Comentada y mutilada por Mauricio Carlavilla, de una obra original llamada: Vida y muerte en la URSS) Nuestro ejemplar no aporta dato alguno sobre fechas y editoriales, pero debió publicarse a mediados del siglo pasado.


Nota de Fernando Hernández sobre los libros de El Campesino, aparecida en el Foro GCE

Que Gorkín escribió la supuesta gesta de El Campesino no lo niega ni él mismo, como puede leerse en la siguiente dirección: http://www.fundanin.org/gorkin7.htm, así como el mismo autor acepta que era el Departamento de Estado norteamericano quien financiaba las actividades de la fundación en la que participaba. En el caso de Enrique Castro, él mismo reconoció en México a Hernández y a otro grupo de antiguos militantes comunistas que se entrevistaba con el embajador  norteamericano y que la legación estadounidense le había comprado en un mes 2.500 ejemplares de "Mi fe..." para distribuirlos por América Latina, amén de pagarle una serie de artículos para manifestar su apoyo a los pactos hispano-norteamericanos de 1951. Por cierto, el libro se publicó en Francia en una editorial perteneciente al movimiento ultraderechista "Croix du Feu", que cedió los derechos de publicación a la editorial franquista EPESA para que lo publicara en castellano, y los derechos de autor fueron los que le permitieron comprar la imprenta, más casa y coche nuevos. Ahora bien, todavía en esos momentos Castro, a pesar de declararse abiertamente anticomunista, se permitía marcar distancias y rechazar ofertas. Según comentaba al grupo de Hernández, "el libro del Campesino es una hijo-putez (sic); el campesino es un canalla porque no dice más que sandeces y mentiras que hasta los más tontos van a darse cuenta de que es todo pura invención; es contraproducente; claro lo ha escrito el traidor Gorkin que está al servicio del Departamento de Estado (...) A mí también me hablo Gorkin y me propuso que me fuera a Francia con él que me darían buen sueldo y a mi mujer le darían medio millón de francos para que viviese bien mientras yo estuviese en Francia; pero yo vi pronto por donde venía el asunto y no acepté". Castro vivía bastante bien en México: “Hace poco ha comprado para la imprenta una prensa de 120.000 pesos. Castro está ganando mucho dinero en la imprenta, al extremo que piensa, según dice, tener en dos años o antes, medio millón de pesos. Castro vive con toda comodidad, gastando dinero como le place y precisamente ese día había estrenado un Mercury que le cuesta treinta y cuatro mil pesos y es del último modelo". La prosperidad de Castro contrastaba con las penurias de Hernández y otros disidentes que malvivían de pequeños negocios familiares -como Hernández, que tenía una tienda de café- y de la inserción de artículos pagados en la prensa. El caso de Jesús Hernández es muy distinto al de los otros dos. A diferencia de ellos, nunca renegó del comunismo. Hernández, expulsado del PCE en 1944, derivó hacia posiciones antiestalinistas. Durante décadas intentó crear un grupo político alternativo al PC -primero el Movimiento Comunista de Oposición, que publicaba la revista "Horizontes"- y luego un partido comunista proyugoslavo durante los años de la ruptura entre Tito y Stalin. Su libro "Yo fui ministro de Stalin" no fue financiado por los servicios norteamericanos; la ayuda para dedicarse a escribir -y el título original no era ese, si no "La guerra civil española y la Unión Soviética", y en Francia "La gran traición"-le vino de Yugoslavia, en cuya embajada en México trabajó como asesor. Mal podía resultar del agrado del macartysmo alguien que, aún en 1956, dirigía una carta abierta a los dirigentes y militantes del PCE con motivo del XX Congreso del PCUS con el título "Lo que nos une y lo que nos separa", donde se definía como "comunista sin partido". Lamento por tanto discrepar de una opinión tan autorizada como la de Southworth, pero creo que mis fuentes son más directas: los datos están extraídos del archivo del propio PCE, cuyo aparato colocó un "topo" en el grupo de Hernández y Castro en México, que mantuvo informada a la dirección de todos los movimientos escisionistas. Si hubiera habido tal intervención yanqui en la publicación de los libros, es bastante seguro que el partido no habría desaprovechado la ocasión de darle publicidad al asunto.

Saludos

Fernando Hernández .


GR06 La guerra en Asturias (crónicas y romances)

Cesar M. Arconada. Editorial Ayuso. Madrid 1979.

El autor, periodista asturiano leal, nos desgrana crónicas de la guerra en Asturias, humanas, militantes y llenas de esperanza. Lo que ya era difícil. Muy recomendado.

GR07 ¡Alerta los pueblos!

General Vicente Rojo Lluch. Editorial Ariel S.A. Barcelona 1974

La aparente sinceridad de Rojo puede inducir a engaños, Don Vicente apenas entra en detalles políticos. Y esto, en un personaje de su categoría, resulta decepcionante para el lector. Esperamos que algún día, los estudiosos del general, nos expliquen por qué fue tan parco en sus libros.


Estudio político-militar del período final de la guerra española. Prólogos de Jaime Renart y Ramón Salas. El general don Vicente Bojo (1894-1968), autor de este libro, fue una de las figuras militares más relevantes ele la guerra de España. Hombre profundamente católico, imbuido de un sentido rigurosamente profesional de su condición militar, permaneció leal a la causa republicana hasta el final de sus días. El general Rojo pasará a la historia, sobre todo, por su labor al frente del Estado Mayor Central de la República, pero también como autor de tres libros esenciales para la historia de la guerra civil: el que aquí presentarnos, España heroica y Así fue la defensa de Madrid. "¡Alerta los pueblos!" es, según indica el subtítulo, un estudio político-militar del período final de la guerra española, desde el 23 de diciembre de 1938 hasta el 10 de febrero de 1939, que es, sin duda, como escribe el autor, "el más dramático de nuestra lucha y también el de más trágicas consecuencias. (Solapa - 1974)

GR08 Guerra y vicisitudes de los españoles (2 tomos)

Julián Zugazagoitia. Librairie espagnole. Paris 1968.

¡No se lo pierda! Uno de los libros más extraordinarios de la Guerra Civil española. 


La guerra de España - como se llama en el mundo al trágico enfrentamiento de 1936 a 1939 - ha entrado ya por la puerta grande de la Historia. No obstante, los intentos de perpetuar situaciones de poder, derivadas de aquella contienda, han perjudicado considerablemente la publicación y conocimiento de fuentes esenciales de la misma y han bastardeado su divulgación y estudio. Las « Memorias» de Julián Zugazagoitia (cuya primera edición se publicó en Buenos Aires en 1940 y se agotó inmediatamente) pertenecen a ese género de fuentes históricas de primera mano. El autor, en tanto que protagonista calificado, por haber desempeñado cargos importantes en el Estado republicano durante la mayor parte del período de la guerra, relata según su óptica hechos que conoció bien, muchos de los cuales son ignorados o han sido deformados más o menos voluntariamente. Se trata, en suma, de un libro que interesa a todo español, a todo historiador, independientemente de los puntos de vista que sostenga; libro de combatiente, de periodista y de hombre de Estado. (Contraportada - 1968)

GR09 Yo fui piloto de caza rojo

Francisco Tarazona. Librería Ediorial San Martín. Madrid 1974

Libro entretenido y revelador del estado de cosas de la FARE, pero poco riguroso en fechas y datos al haber sido escrito de memoria. Tarazona no se llevaba muy bien con otras figuras de la caza republicana.

GR10 Hombres made in Moscu

Enrique Castro Delgado. Publicaciones Mañana. México DF. 1960.

El amigo Castro tenía un zapato por corazón y fue un cínico desde que nació, o por lo menos así se pinta él. No es de extrañar que cuando las cosas le fueron mal en su partido (PCE) se tomara la revancha literaria. En cualquier caso, el libro es interesante y aunque no tiene ningún rigor histórico, aporta datos sobre personajes comunistas de preguerra y guerra, y si sabemos separar la paja del grano, disfrutaremos de las andanzas de este hombre nacido para aparachick. Por cierto, aunque ningún autor comunista lo reconoce, el amigo Enrique, que era un tipo canijo, fundó el 5º Regimiento y personalmente era de armas tomar. Se pueden encontrar ejemplares en las librerías de lance. 

GR13 España heroica

General Vicente Rojo Lluch. Editorial Ariel S.A. 1975 Barcelona

Aporta una visión muy técnica y muy personal pero poco política, tal como era Rojo. Muy Recomendado.

GR14 Un soldado de la República

Eduardo Pons Prades. G. Del Toro Editor. Madrid 1974

El amigo Pons era un tipo extraordinario, de muy prolífica labor y muy encomiable su tarea de recuerdo del exilio y de la República.

GR15 Yo y Moscu

Indalecio Prieto. Editorial NOS. Madrid 1955

Serie de artículos de prensa de Indalecio Prieto (Comentados y mutilados por el meritorio policía franquista Mauricio Carlavilla) cuando ya Prieto era un furibundo antinegrinista y anticomunista. 

GR16 La sombra de la guerra

Juan Benet. Editorial Taurus. Madrid 1999

Juan Benet, nos demuestra aquí la sabiduría y el arte que le permitió escribir sus libros de "Región". ¡Excelente!


Escritos sobre la Guerra Civil española. La sombra de la guerra recoge los tres ensayos más importantes —el último de ellos inédito— de Juan Benet sobre la Guerra Civil española: «.Qué fue la Guerra Civil?», «Tres fechas. Sobre la estrategia en la Guerra Civil española» y «La cultura en la Guerra Civil». Escritos desde la perspectiva de una España recién salida de la atmósfera de guerra, nos ofrecen la visión personal, original y profundamente pesimista del autor de Herrumbrosas lanzas. Nadie podrá leerlos sin sentirse movido a reconsiderar sus propias opiniones sobre la contienda. «El autor de los tres ensayos reunidos en este volumen puso en su escritura una combinación de cualidades sumamente excepcional. Era ingeniero hidráulico, observador agudo y desengañado de la conducta humana, un gran novelista, y un hombre para quien la Guerra Civil había sido el hecho más determinante en la experiencia compartida de su generación. Sus escritos sobre la Guerra Civil no son los del historiador que ha dedicado toda una vida profesional al análisis de archivos y miles de libros y artículos. Son más bien las reflexiones personales, y muy originales, de un observador bien informado, emocional e intelectualmente interesado.» GABRIEL JACKSON (Contraportada)

GR17 Francisco Urzaiz

Ángeles Egido León. Editorial Biblioteca Nueva S.L. Madrid 2000.

Un esforzado republicano en la Francia ocupada. Vivencias de la guerra y el exilio.

GR20 Así fue la defensa de Madrid

General Vicente Rojo Lluch. Ediciones Era S.A. Mexico 1967

Muy Recomendado. Aunque, Rojo mejor militar que escritor, y como en el fondo es un hombre prudente, nunca se compromete con nadie. Lo sorprendente de Rojo es que pudiera sobrevivir en el paranoico ambiente inicial del Ministerio de la Guerra

GR21 Los anarquistas en la Guerra Civil Española

José Peirats. Ediciones Júcar. Madrid 1976,

Peirats trata de aportar datos y objetividad a la actuación de los anarquistas en la Guerra Civil. Nosotros entendemos que lo que se ventilaba no motivaba a los anarquistas, una vez que la República liquidó toda posibilidad revolucionaria, pero criticamos la falta de miras de la FAI y de la CNT al no comprender que lo que realmente se jugaba la izquierda, era la supervivencia, la mera vida. Por ello, la defección de Mera y otros dirigentes anarquistas del Centro, es más horrenda, que todas las posibles maldades de los comunistas. Si la guerra estaba perdida, y sabiendo como se las gastaba Franco, lo suyo era la evacuación ordenada de militantes y por supuesto el sostenimiento de los frentes mientras esto ocurría. Peirats es más fiable que Abad de Santillán (GR26) pero no termina de convencernos. La portada de este libro nos parece una obra de arte. (J. M. Domínguez en 1976)

GR22 La batalla del Ebro.

Eladi Romero. Editorial Laertes Barcelona 20001.

Aunque es un libro de guerra, usted no dejará de sonreír, e incluso de reír a mandíbula batiente, con este extraordinario librito. No se pueden contar las terribles penalidades de los soldados del Ejercito del Ebro, con mayor gracia y desparpajo, y a la vez, con mayor verosimilitud. Muy recomendado.

GR23 Homenaje a Cataluña.

George Orwell. Virus narrativa. Bilbao 2000

Bueno, este es un clásico incuestionable al que el tiempo apenas ha pasado factura. El anticomunismo del autor parece justificado, a primera vista, a tenor de lo que cuenta. El avispado observador que era Orwell nos relata como nadie el primer año de guerra en Aragón y los sucesos de mayo en Cataluña. Solamente añadir, que la tragedia del POUM, que Orwell vivió, desenfocó, en nuestra opinión, los análisis finales que Orwell hace, al extrapolar los sucesos de Cataluña a todo la zona republicana y sacar consecuencias globales. En cualquier caso, recomendadísimo.


Cuando en julio de 1936 se produce el levantamiento armado fascista contra la República española George Orwell decide viajar a España para trabajar inicialmente como periodista pero las circunstancias le llevarán a enrolarse en las milicias del POUM. Como miliciano luchará en el frente de Aragón y será gravemente herido en la garganta. Toma parte en los sucesos de Mayo del 37 en Barcelona; y, como sus compañeros del POUM, sufrirá persecución por parte de los estalinistas del PSUC y se verá obligado a huir de España, atravesando la frontera como simple turista. En 1938, cuando aún no había llegado a su fin la guerra civil, escribe Homenaje a Cataluña, donde relata sus experiencias en la Revolución española. «De hecho, lo que había ocurrido en España no era una mera guerra civil, sino el comienzo de una revolución. Ésta es la situación que la prensa antifascista fuera de España ha tratado especialmente de ocultar. Toda la lucha fue reducida a una cuestión de "fascismo frente a democracia". y el aspecto revolucionario se silenció hasta donde fue posible.» «Las milicias de trabajadores, basadas en los sindicatos y compuestas por hombres de opiniones políticas más o menos iguales, originaban la concentración del sentimiento más revolucionario del país y lo canalizaban en un sentido determinado. Yo estaba integrando, más o menos por azar, la única comunidad de Europa occidental donde la conciencia revolucionaria y el rechazo del capitalismo eran más normales que su contrarío. En Aragón se estaba entre decenas de miles de personas de origen proletario en su mayoría, todas las cuales vivían y se trataban en términos de igualdad. En teoría, era una igualdad perfecta, y en la práctica no estaba muy lejos de serlo. En algunos aspectos, se experimentaba un pregusto de socialismo. (...) Desde luego, semejante estado de cosas no podía durar. Era sólo una fase temporal y local en un juego gigantesco que se desarrollaba en toda la superficie de la tierra, Sin embargo, duró lo bastante como para influir sobre todo aquel que lo experimentara.» (Contraportada)

GR24 Los derrotados y el exilio

Eduardo Pons Prades. Editorial Bruguera. Colección Mosaico de la Historia. Guerra Civil. 1ª edición de noviembre de 1977.

No es el mejor libro de Pons, pero como todo lo de este autor, nos gustó. Desde luego, es una voz netamente republicana, quizá por este motivo no seamos muy objetivos, pero, qué diantre, nos gusta.

GR25 Memorias de un chico de Vallecas, piloto de caza de la República.

M. Ángel Sanz. Edición del autor. Madrid 2000

La historia de un madrileño con conciencia republicana, indomable y luchador. ¡Cuantos hubieran hecho falta así! Y al comparar la escala de valores de la juventud contemporánea de este piloto, con lo que en la actualidad campea, nos reafirmamos en que de la GCE nació una España, que no tiene nada que ver, si no es en sus aspectos más folclóricos, con la España del primer tercio del siglo pasado.


Este libro es una versión excepcional escrita por un hombre que no siendo partidario de hacer guerras. se encontró envuelto en la Guerra Civil Española y después en la II Guerra Mundial. En este libro nos cuenta lo que él vivió en tanto que soldado de tierra y después como piloto de caza. Siempre estuvo del lado del perdedor tanto en España como en la ocupación de Francia, viviendo la invasión nazi. De ello guarda muchos recuerdos trágicos, que en parte están contados con humor y en ocasiones de forma cómica, aquello que no fue comedia. Todo está escrito como lo vivió y lo sintió. Fue enviado a la Unión Soviética por el Gobierno de la República para especializarse en uno de los aviones de caza más modernos del mundo en aquella época, con él mantuvo numerosos combates, y que algunos de ellos nos comenta en sus memorias, así como sus fugas constantes de los campos de concentración, sus estancias en prisión en Alemania, Francia y España. todo ello de forma pintoresca, amparado por una suerte que no le ha abandonado nunca. (Solapa)

GR26 Por qué perdimos la guerra.

Diego Abad de Santillán. Editorial Plaza y Janés. Junio de 1977. Barcelona

Resumiendo, la guerra se perdió por culpa de las conspiraciones comunistas y alguna que otra metedura de pata de los republicanos. Interesante para comprender, precisamente, la actuación del anarquismo en la Guerra Civil. Para esta historia, parece que los comunistas han quedado como los ogros de turno,  y los anarquistas como las victimas. Nosotros, que tenemos nuestro corazón en el último gobierno de la República, no compartimos este victimismo anarquista, como tampoco compartimos otras facetas siempre acusatorias de los comunistas contra los anarquistas. 

GR27 Por qué perdimos la guerra.

Rojas, Carlos. Plaza y Janés. Barcelona 1971.

El motivo de que este libro esté aquí no es por su autor, Carlos Rojas, autor que aunque aparentemente aparece aquí como muy ecuánime, no nos ofrece, sin embargo mucha confianza histórica. El motivo es simplemente la inclusión en el texto de testimonios de republicanos. Rojas trató en 1971 de explicar las causas de la derrota republicana a través de las declaraciones (publicaciones en puridad) de republicanos que se expresaron sobre este tema. Desgraciadamente estábamos todavía en 1971 y faltaban otras muchas explicaciones que otros historiadores publicarían más tarde. En cualquier caso, sumamente interesantes todos los testimonios.

GR29 Orwell en España.

Orwell, George. Tusquets. Barcelona 2003.

Además de "Homenaje a Cataluña", este libro contiene otros escritos de Orwell sobre la GCE.


GEORGE ORWELL llegó a Barcelona en las navidades de 1936, dispuesto a luchar contra el fascismo. Encontró una ciudad en plena revolución e ilusionada ante el futuro, y acabó enrolado en la milicia del POUM. Destinado durante cuatro meses al frente de Aragón, donde reinaba una desesperante inactividad, regresó por unos días a Barcelona. Allí, tras ser testigo del conflicto entre los anarquistas y las fuerzas del orden, las famosas hornadas de Barcelona de mayo de 1937, que consolidaron el poder de los comunistas, escapó de milagro a la dura persecución sufrida por el POUM después de su ilegalización.

ORWELL EN ESPAÑA, que recoge los frutos de esta breve pero intensa experiencia, reúne por primera vez todo cuanto este autor escribió sobre la guerra civil: el libro HOMENAJE A CATALUÑA, que hasta ahora no había sido publicado íntegra-mente en España, y todos los textos relativos a la contienda —artículos, cartas y reseñas de libros—, editados y anotados con rigor por el estudioso de la obra de ORWELL Peter Davison. El desencanto político, el rechazo a la manipulación de la historia, la denuncia del estalinismo y el ansia de libertad que en adelante caracterizarían toda la obra de este autor excepcional cristalizaron en esos meses en que combatió el fascismo con un viejo máuser, como un miliciano más. Como afirma en el Prólogo el profesor Miquel Berga, uno de los mayores especialistas españoles en ORWELL, por fortuna ese miliciano era además un consumado escritor y vivió para contarlo. (Contraportada)

GR30 Yo fui ministro de Negrín.

Ansó, Mariano. Planeta. Barcelona 1976.

Memorias políticas de este exiliado que fue ministro del último gobierno de la República.

GR31 Un aviador de la República.

Sayós Estivill, Juan. CraftAir. Madrid 1999.

Memorias militares de este templado aviador republicano. Muy buenas fotografías.

GR32 Trayectoria.

Cordón, Antonio. Editiones de la Librairie du Globe. Paris 1971.

Nos costó encontrarlo, pero lo hicimos. La crónica de un comunista de última hora, como muchos militares republicanos, que terminó sus días como si hubiera sido comunista de toda la vida. Lo mejor, las semblanzas que hace de sus colegas, Perez Salas, Asensio, etc... Una joya.

GR33 Los atentados contra Franco.

Bayo, Eliseo. Manantial. Plaza y Janés. Barcelona 1977.

Bayo nos aclara algo que siempre habíamos pensado, ¿pero Franco no tuvo atentados? Pues aquí lo explica todo.

GR34 La 12 Brigada Internacional.

Eisner, Alexei. Prometeo. Valencia 1972.

Uno de los organizadores de la 12 B.I. nos cuenta sus tribulaciones. Interesante.

GR35 Crónica de la Columna de Hierro.

Abel Paz. Virus. Memoria. Barcelona 2001

Un libro necesario y lleno de datos y documentos, imprescindible para entender las posturas libertarias contra la militarización de las columnas y otros hechos referentes a la actuación de unidades anarquistas en Teruel, las colectivizaciones agrarias en el Levante. etc... Abel Paz es un escritor de reconocida trayectoria libertaria y de importante obra. Nuestro pensamiento al respecto es bastante discrepante pero eso no le quita importancia a los hechos que protagonizó la columna y sobre todo al libro.


El 14 de julio de 1936 los trabajadores se vieron obligados a lanzarse a la calle para evitar el triunfo del levantamiento militar fascista en ciernes. El pueblo desarmado, se vio obligado a proporcionarse el mismo armas. y medios de defensa. ante la actitud por lo general titubeante de las autoridades republicanas, para hacer fracasar en un primer instante el golpe de Estado militar. Una vez tomado su futuro en sus manos, la clase trabajadora transformó prontamente la resistencia contra el fascismo en una revolución social que dejaría profunda huella en el campo y en la industria de buena parte de la Península. La expresión revolucionaria y autónoma del pueblo en armas serían las milicias anarquistas. Sin jerarquías- sin rituales militares. sin diferencias de pagas y con una estructura interna y medios de decisión absolutamente democráticos, las milicias se convertirían en el garante de la revolución tanto en el frente como en la retaguardia. De ello eran conscientes el Gobierno republicano y el PCE, que desde un primer momento parecían haber puesto más empeño en acabar con las conquistas revolucionarias que con el fascismo. La militarización e integración de las milicias en el Ejército republicano - acompañado de los ataques a las colectivizaciones constituiría, así. un paso más en el restablecimiento del orden estatal y un golpe definitivo a las aspiraciones revolucionarias de la clase trabajadora. cuya culminación serian los sucesos de Mayo del 37 y la incorporación de la CNT al Gobierno republicano. La historia de la Columna de Hierro es un caso paradigmático de entrega y arrojo revolucionario. Formada principalmente por hombres y mujeres procedentes del Levante valenciano, los testimonios conservados y su periódico interno. Linea de Fuego, nos permiten reconstruir en el presente libro tanto el funcionamiento de la columna como sus discusiones internas, reflejo brillante en todo momento  de la preocupación sobre su papel en la guerra y en la defensa de la revolución social. así como sobre has consecuencias de la militarización. La Columna de Hierro sería una de las últimas columna anarquistas en integrarse en el sistema de brigadas del Ejército republicano. y su resistencia a la militarización le llevaría a enfrentarse a las propias organizaciones del movimiento libertario. (Contraportada)

GR36 Madrid, rojo y negro.

Eduardo de Guzmán. Oberón. Madrid 2004

Un clásico de Eduardo Guzmán. Crónica periodística del otoño-invierno de 1936-37, visto por esta gran pluma del movimiento libertario.


Eduardo de Guzmán ha sido uno de los cronistas más lúcidos de la posguerra española. Antes de cumplir los 20 años era redactor-jefe del diario La Tierra, que al poco de su fundación en 1930 se convirtió en el más leído de la prensa vespertina. Tras la guerra civil, bajo la acusación de haber cometido "delitos de prensa" fue condenado a muerte por un conseja de guerra, junto con Miguel Hernández, pena que les fue conmutada a ambos. Se le prohibió ejercer coma periodista, e incluso utilizar su verdadero nombre en cualquier obra que pudiese publicar. Para sobrevivir se dedicó a escribir novelas baratas del oeste, que firmaba cono Eduard Guzmán. Pasados las años pudo volver al periodismo, colaborando en diversos medios (El Ruedo, El País, etc). Eduardo de Guzmán es autor de varias obras fundamentales sobre la posguerra en España, entre ellas Nosotros los asesinos (1976), El año de la Victoria (1979), La muerte de la esperanza (1982) e Historias de la Prensa

Inédito desde que se publicara en las postrimerías de la guerra de España (1938) en unos talleres del movimiento libertario, Madrid rojo y negro no sólo narra la participación bélica y revolucionaria del anarquismo (CNT y FAI) en la zona centro de la España leal, sino que contiene el espíritu más beligerante y combativo de su autor, Eduardo de Guzmán, el excelente periodista y escritor más conocido del gran público por sus libros sobre la derrota de la República y la posterior represión franquista que se cebó, corno en tantas otras, en su persona. Documento excepcional en tanto aporta información valiosísima sobre las tensiones políticas y la atmósfera en la zona republicana durante los primeros meses de la guerra, no carece, empero, del vigor narrativo que Eduardo de Guzmán supo imprimir a toda su obra. (Contraportada)

GR37 Testimonio de dos guerras.

Manuel Tagüeña Lacorte. Ediciones Oasis. México 1974

Un libro extraordinario que habíamos leído en 1977 y que nos había impresionado grandemente por su veracidad. El testimonio de un comunista que no le debe nada a nadie y cuenta lo que vivió, sin más. Más que la batalla del Ebro, de la que fue indudablemente más protagonista que su jefe Modesto y que su igual, Líster, lo que verdaderamente nos impresiona es la descripción de la caída de Cataluña: lenta pero inexorablemente, los ejércitos republicanos se repliegan manteniendo la línea con el único objetivo de permitir la huida de medio millón de republicanos. Cuando Tagüeña llega a la frontera, de su valeroso y disciplinado XV C.E. quedan 2.000 hombres. Tagüeña lo cuenta con serenidad, crudamente, sí, pero con la indudable presencia del que era su oficio en ese momento, un alto mando del ejército republicano, manteniendo la legalidad hasta el último momento.


El autor fue dirigente de la Federación Universitaria Escolar, de Madrid, antes de la Guerra Civil de 1936-1939. Durante la contienda mandó Compañía, Batallón, Brigada, División y finalmente el XV Cuerpo del Ejército de la República. Tenía 24 años cuando en la batalla más importante de la guerra, "La Batalla del Ebro", tuvo 70.000 hombres bajo sus órdenes. Fue a la URSS a estudiar en la Academia Frunze, la Escuela Superior del Ejército Rojo, y allí le sorprendió la Segunda Guerra Mundial, en la que participó preparando oficiales y mandos. También fue consejero del Ejército Yugoslavo. Universitario, tenía los títulos de Licenciado en Ciencias Físico-Matemáticas y en Medicina, y el doctorado en Física. Nació en Madrid en 1913. Murió en México en 1971. (Contraportada)

GR38 Guerra y Revolución en España 1936-39. 3 Tomos

Comisión del PCE presidida por Dolores Ibarruri y compuesta por Manuel Azcárate, Luis Balaguer, Antonio Cordón, Irene Falcón y Jose Sandoval.

Editorial Progreso. Moscú 1966

¡Por fin, lo pillamos! Tres tomos a buen precio, pero el material lo vale.  La versión comunista de la Guerra Civil en su más ortodoxa expresión. Como los anarquistas (como todos, en el fondo), componen una guerra particular sólo vista desde su óptica. La diferencia con otros movimientos que combatieron con la República, es que la comisión que escribió este libro se puso a ello de manera científica, lo que le hace estar a años luz de los libros de Mera, Perea, Pérez Salas, Abad de Santillán, etc... etc... Hay que leerlo con prevención pero es imprescindible para entender precisamente el universo comunista.

GR39 Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista.

Cipriano Mera. Editions Ruedo Iberico. Paris 1976

Mera debía ser un gran tipo, no lo dudo, pero su libro es pura propaganda. Heroicos cenetistas hubieran ganado la guerra siguiendo el ejemplo del indestructible Mera si no hubiera sido por los malvados comunistas. Y así todo el libro. Muy decepcionante. Luego nos quejamos de los libros de Líster y Modesto. Este es mucho peor todavía. La guerra que cuenta Mera no la reconozco. En la batalla de Guadalajara, no aparece nadie que no sea su bendita 14 división y los mandos del IV C.E. Líster y las Brigadas Internacionales, no aparecen por ninguno sitio. Mera se pasa todo el libro dando lecciones a todo el mundo y advirtiendo de los muchos peligros que afortunadamente él advirtió con tanta clarividencia o más que Abad de Santillán. El golpe de Casado no lo hubiera contado mejor un historiador franquista. ¡Una sublevación comunista contra el Consejo de Defensa! ¿Pero quién eran ellos? En fín, Mera, que personalmente debía ser un tipo decidido y valiente, se juntó con tipos como Val y García Pradas, anticomunistas viscerales a los que la derrota de la República les trajo el extraño consuelo de la derrota comunista. A Mera los franquistas le ofrecieron un indulto a cambio de colaborar con sus sindicatos, que él, honrado hasta la exageración, no aceptó, pero el caso es que lo soltaron bien temprano. No se sabe que eso se hiciera con comunistas o socialistas leales. Así fueron las cosas y así las decimos sin ningún ánimo malicioso. Finalmente, el libro es interesante precisamente para advertir como se cuentan las cosas desde el anarquismo de posguerra.

GR40 Yo fui soldado de la República 1936-1945.

Lluis Montagut.  Inédita Editores. Barcelona 2004.

La dura vida del soldado republicano en la GCe y en el exilio, siempre luchando contra el fascismo y dando un ejemplo de lealtad y firmeza. Lluis nos cuenta como vio al Ejército Popular en su último año, mezcla de curtidos veteranos, bisoños idealistas, y una leva de viejos y jovencitos llamados con urgencia para llenar los huecos que dejaron los muertos. Posteriormente nos relata su actividad en la resistencia francesa y su participación en la Invasión del Valle de Arán. Una biografía paradigmática.

GR41 Relatos y reflexiones de la Guerra de España 1936-1939.

Francisco Ciutat de Miguel. Forma Ediciones. Madrid 1978.

Ciutat era un joven e inteligente oficial de Estado Mayor, estudios que tenía sin terminar cuando estalló la guerra, y que fue finalmente destinado al Ejército del Norte como Jefe del Estado Mayor. Tres meses después tomaría el mando el General Francisco Llano Encomienda. A ninguno de los dos, les haría Aguirre mucho caso, pese a ser dos probados profesionales. Ciutat hizo lo que pudo en Euzkadi, Santander y Asturias. Mas tarde sería destinado al E. M. del Ejercito de Maniobra, con Vicente Rojo, dónde participó en la elaboración de los planes de Rojo. Finalmente se le destino al E.M. del ejército de Levante, donde terminó la guerra. Su libro, un escrupuloso trabajo que parece escrito por un contable, aporta relatos sin ninguna pasión, pese a sus simpatías comunistas, pero llenos de jugosos datos y profusas estadísticas que harán su lectura sólo apta para especialistas. Es la más importante fuente republicana de ubicación de unidades, reservas, y efectivos.

GR42 Se levantaron antes del alba.

Artur London. Península. Barcelona 2006.

Se levantaron antes del alba... (título del himno de las Brigadas Internacionales), escrito por Artur London en Praga, a su salida de la cárcel, en febrero de 1956, es la historia de la Guerra Civil española vista por uno de los más de treinta mil voluntarios de más de treinta países que se unieron para luchar contra el fascismo en España. Su juramento decía: «Estoy aquí porque soy voluntario y daré, si es preciso, hasta la última gota de mi sangre para salvar la libertad de España y la del mundo entero». Se trataba de una opción consciente y apasionada por una causa justa de la que dependía, como se pudo comprobar más tarde, el futuro de la libertad y la suerte de la humanidad. Según su propio autor, este libro fue escrito para dar a conocer a la juventud checoslovaca el combate llevado a cabo por el pueblo español para conseguir la libertad frente a la invasión del fascismo, y también para rehabilitar a los voluntarios de las Brigadas Internacionales calumniados y perseguidos por los estalinistas. (Contraportada)


Artur London nació el 1 de febrero de 1915 en Ostrava (Checoslovaquia) y murió en París el 8 de noviembre de 1986. Desde muy joven se compro-metió en las luchas obreras y en combates antifascistas, compromiso que le valió la cárcel ya en 1931. Participó como voluntario en las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil española. En agosto de 1940 entró en la Resistencia francesa, siendo detenido y deportado al campo de Mauthausen en agosto de 1942. De 1949 a 1951 fue viceministro de Asuntos Exteriores en Checoslovaquia. Víctima de la represión estalinista, fue detenido en el tristemente famoso proceso de Praga de 1952. De los catorce acusados de «conspiración contra el estado», once fueron ahorcados y tres, entre ellos Artur London, condenados a cadena perpetua. Consiguió la libertad y su rehabilitación en 1956. Vivió en París hasta su muerte. Es autor de La confesión (1968), narración auto-biográfica de su detención y condena que fue llevada al cine en 1970 por Costa Gavras, con guión de Jorge Semprún... una severa y demoledora crítica del régimen prosoviético que levantó ampollas en su momento. (Solapa)

GR43 Los intelectuales y la Guerra de España

Aldo Garosci. Jucar. Madrid 1981

Publicado originalmente en 1959, Los intelectuales y la guerra de España, parte de unas charlas radiofónicas, en su mayor parte dedicadas a los grandes o famosos escritores europeos que se ocuparon, o participaron y escribieron en la «Guerra de España». No se trata de una historia de tal guerra, sino de la de un proceso de libertad, complejo e imperfecto, violentamente interrumpido por una represión conservadora y militar. Una sucesión de estudios monográficos, en los que domina la personalidad creadora, entremezclados con otros donde se delinea un panorama de sentimientos de temas políticos comunes. (Contraportada)


El italiano Aldo Garosci, nació en 1907. A partir de 1927 participa en actividades antifascistas, debiendo emigrar de su país en 1932. Participa en la Guerra Civil Española desde agosto a octubre de 1936 (fue herido en Huesca). Posteriormente pasó a Marruecos, Estados Unidos y Gran Bretaña. Uniéndose también a la resistencia italiana al nazismo. Vuelto a la vida civil, milita en partidos de izquierda y dirige el periódico Italia socialista y colaboré en Umanitá. Es profesor de la Historia del Risorgimento Italiano de la Universidad de Roma, y ha publicado varios libros de temas políticos. (Solapa)

GR44 Mi guerra de España

Mika Etchebéhère Alikornio editores. Barcelona 2003

Que libro más revelador. La revolución como una religión que nos conducirá al paraíso en la Tierra. Desde luego, si alguien podía hacerlo era Mika, que en este entrañable relato se nos presenta como una gran comprometida con la causa de la humanidad y en concreto con la causa española. No se lo pierda


Argentina de padres rusos, Mika Etchebéhére (Mika Feldman) llegó a Madrid el 12 de julio de 1936 para reunirse con su marido. Seis días después de su llegada se produce el levantamiento del ejército, y la pareja de revolucionarios, de inspiración trotskista, se une a la Columna del POUM. En el frente de Guadalajara, muerto su marido, Hipólito Etchebéhére, al mes de entrar en combate. Mika asume la responsabilidad de la columna donde, con la posterior militarización de las milicias, alcanzará el grado de capitana (única mujer con mando de tropa en la guerra de 1936-39). Pero el relato de ese periodo va mucho más allá de la exposición del horror de la guerra. "Mi guerra de España" es, sobre todo, la narración lúcida y emocionada de una mujer que no sólo tuvo que enfrentar los prejuicios de sus propios camaradas, sino las intrigas y persecuciones de los agentes de Stalin contra el proceso revolucionario que se desarrollaba en el bando republicano. Sin embargo, en estas memorias no hay la mínima concesión al heroísmo militarista. Al contrario, la prosa directa e intensa de este libro nos pone ante el testimonio de una mujer que no esconde sus vacilaciones, sus decepciones. sus contradicciones; sentimientos todos de una capitana atípica, como no podía ser de otro modo, en una mujer "carente del mandamiento del odio", pero imbuida de un insobornable espíritu revolucionario que mantendría hasta el final de sus días en París, en 1992. (Contraportada)


Mika Etchebéhére (Mika Feldman) nació en Moisesville, provincia de Santa Fe (Argentina), en 1902 y murió en París en 1992. Hija de padres rusos que habían llegado unos años antes a Argentina, huyen-do de los pogromos de la Rusia zarista, pasa la infancia oyendo los relatos de los revolucionarios rusos que se habían fuga-do de las cárceles siberianas. Comienza su militancia política en un grupo de mujeres anarquistas en la ciudad de Rosario, y a los 18 años va a Buenos Aires para hacer los estudios de odontología. En la capital bonaerense conoce a Hipólito Etchebéhére, a quien se unirá hasta la muerte de éste en el frente de Guadalajara en 1936. Mika participa en el grupo editor de la revista Insurrexit, referente fundamental de la vanguardia política y cultural argentina de su tiempo, y también en las vicisitudes de los primeros tiempos del partido comunista, siempre desde posiciones de izquierda que más adelante la llevarán, junto con Hipólito, a su adscripción al trotskismo. En 1931, la pareja viaja por Europa, visita España, Francia y Alemania, y aquí son testigos de la escalada del nazismo ante la pasividad de socialdemócratas y comunistas. En Europa, entablan amistad con individuos y grupos vinculados al marxismo revolucionario (Katia y Kurt Landau, René Lefeuvre, etc.), con quienes fundan en Francia la revista Que Faire? Después de la rebelión de los mineros asturianos (octubre de 1934), la pareja de revolucionarios fija su interés en España, adonde Mika llega el 12 de julio de 1936, dos meses después que lo hiciera Hipólito. El levantamiento militar los sorprende en Madrid, parten hacia el frente de Guadalajara con la Columna Motorizada del POUM, de la que Hipólíto es responsable. A la muerte de éste, Mika asume la responsabilidad de la columna, experiencia que refleja en el libro que aquí presentamos. (Solapa)

GR45 En el País de la gran mentira

Jesús Hernandez. G. Del Toro Editor. Madrid 1974

Segunda parte de "Yo fui ministro de Stalin."


Nos escribe de nuevo Fernando Hernández para aclarar definitivamente las dudas que pudieran caber sobre la autoría del libro de Jesús Hernández, "Yo fui ministro de Stalin" y que nosotros metíamos en el mismo saco que el del Campesino.

Una ruptura en tiempos de la guerra fría. 

 La ruptura de Hernández con el PCE resultó amplificada tanto por la importancia que aquel había alcanzado en la estructura jerárquica del partido como por tener lugar en un contexto marcado por los primeros atisbos de la guerra fría. La confrontación entre los antiguos aliados que habían derrotado al nazismo perfilaba una línea de separación en dos bandos netamente delineados. Esta dicotomía, escasamente amiga de matices, se entrecruzaba con el posicionamiento que uno u otro bloque adoptaron respecto al régimen franquista. Los tiempos eran poco dados a las gradaciones cromáticas: imperaban el blanco o el negro, y todo aquello que resultase ser antisoviético se asociaba inmediatamente a apoyo al imperialismo, y por ende, a traición y a claudicación ante la dictadura. 

Por añadidura, las potencias occidentales, y por supuesto el régimen franquista, no desaprovecharon oportunidad alguna para dar volumen a las disidencias de los antiguos comunistas desengañados del modelo soviético[1]. Toda una generación de antiguos revolucionarios y funcionarios kominterianos dieron a la imprenta sus reflexiones críticas sobre el sistema estalinista. Era el caso de Franz Borkenau o Arthur Koestler, miembros del Partido Comunista Alemán (KPD), destacados ambos en España durante la guerra civil; del croata Ante Ciliga, fundador del Partido Socialista Obrero Yugoslavo (comunista) y director del semanario Borba ("La Lucha"), órgano del PCY, que se adhirió al trotskismo y fue deportado a Siberia; del peruano Eudocio Ravines, delegado de la Komintern para Latinoamérica, y organizador del Frente Popular de Chile, que rompió con el estalinismo tras el pacto Molotov-Ribbentrop de 1939; o del italiano Ettore Vanni, pedagogo y director del diario comunista valenciano Verdad, que dejó un amargo retrato del mundo de la emigración española en la URSS[2].

Algunos, desengañados completamente del comunismo, se adhirieron a campañas de divulgación de los males imperantes más allá del telón de acero, la mayoría de las veces sufragadas por el Departamento de Estado norteamericano. Sus malhadadas experiencias pretendían tener el valor de los exempla medievales: disuadir a otros de recorrer el mismo camino que a ellos les había conducido a la desesperanza y la persecución. Tal sería el caso, en España, de Valentín González “El Campesino” y de Enrique Castro Delgado[3]. Otros, como Hernández, no renunciaron a su ideología comunista y buscaron en el modelo yugoslavo la plasmación de unos principios que consideraban fracasados en el sistema soviético. Amparándose en el apoyo que Yugoslavia ofreció a los disidentes del estalinismo tras su ruptura con la Kominform en 1948, Hernández trabajó como asesor de la embajada yugoslava en México, mientras daba a publicar sus divergencias en forma autobiográfica. Yo fui un ministro de Stalin[4] se publicó en ese país en 1953, y fue traducida al francés ese mismo año con el título de La grande trahison. Herbert R. Southworth, en un famoso artículo de controversia con Burnett Bolloten, contribuyó posteriormente a propalar la especie de que el libro de Hernández había sido convenientemente inspirado, supervisado y corregido por el ex dirigente del POUM Julián Gorkin, miembro destacado del Congreso para la Libertad.


[1] MORÁN, Gregorio: Miseria y grandeza del PCE, 1939-1985, Planeta, Barcelona, 1986. p. 78

[2] Las reflexiones de Borkenau quedaron recogidas en El reñidero español (1937), y en World Communism; Koestler reflejaría su revelador viaje e la URSS en el tercer volumen de su autobiografía, Euforia y utopía; Ciliga escribió un libro testimonial de sus vivencias en la URSS de Stalin titulado Au pays du grand mensonge (En el país de la gran mentira), publicado en París en 1938; Ravines  publicó La gran estafa,en 1953; la traducción castellana del libro de Vanni vio la luz en 1950, con el título de Yo, comunista en Rusia.

 [3] De Valentín González lo más conocido es su Vida y muerte en la URSS. Bel, Buenos Aires, 1951,  y Comunista en España y antiestalinista en la URSS,. Guarania, México, 1952.  De Castro Delgado, La vida interna de la Komintern: Cómo perdí la fe en Moscú, Epesa, Madrid, 1950 ; y Hombres made in Moscú, Editorial Caralt, Barcelona, 1963.

 [4] HERNÁNDEZ, Jesús: Yo fui un ministro de Stalin, Editorial América, México, 1953. 

S/C

GR46 La guerra en Euzkadi.

Luis María y Juan Carlos Jiménez de Aberásturi. Plaza y Janés Barcelona 1978.

Testimonios de varios protagonistas de la GC en Euzkadi. Visión nacionalista.

GR47 Asturias: Catorce meses de guerra civil.

Juan Antonio Cabezas. G. Del Toro Editor. Madrid 1975

Un gran escritor, que cuando cayó preso (y condenado a muerte), colaboró con las instituciones penitenciarias que dirigía el general Máximo Cuervo (por cierto hijo adoptivo de una capital española), para publicar el denostado órgano periodístico franquista de las prisiones: "Redención". Mucha gente tilda a Cabezas de colaboracionista.  Nosotros que a veces juzgamos muy duro los comportamientos políticos, no nos atrevemos a juzgar esta vez. Cabezas salvó la vida, cosa que no le paso al dibujante  Bluff (Carlos Gómez Carreras) que pese a alguna colaboración con la revista fue fusilado. Eran tiempos terribles y  los presos republicanos tomaron a veces decisiones también terribles. Pero ellos no tenían ninguna culpa, la culpa la tuvieron quienes formando parte de la Institución Armada del Estado, se sublevaron trastocando todo el universo español, que mal que bien avanzaba por vías democráticas, por muchas pamplinas que se inventen los golpistas y sus herederos para justificar la mayor catástrofe que le ocurriera a este país.


Nacido en Margolles, Cangas de Onís (Asturias), Juan Antonio Cabezas es hijo de campesinos de escasa economía, enraizados desde muchas generaciones a esa tierra verde de las riberas del río Sella, entre los Picos de Europa y el mar Cantábrico. A los diecisiete años inicia la aventura de América. En La Habana, don-de trabaja en el comercio, descubre su vocación literaria, que no tenía el menor antecedente biológico en sus antepasados. Tras una estancia de cinco años en Cuba, vuelve para dedicarse plenamente a la profesión escogida. A los veintiséis años entra en el periódico El Carbayórr, de Oviedo, del que a los dos años será director. También colabora en El Sol, de Madrid, otros periódicos y revistas. Terminada la guerra civil fue veinte años redactor de España de Tánger, y en la actualidad lo es de ABC, de Madrid. A su llegada a España publicó su primera novela, Señorita 03, y a continuación la biografía Clarín, un provinciano universal. Actualmente lleva publicados 44 libros, entre novelas, biografías, libros de ciudades y otros géneros. Ha obtenido el premio Fastenrath, de la Real Academia, por su libro Rubén Darío; el premio Gabriel Miró, el del Cabildo de Tenerife y el Pedro Antonio de Alarcón, por sendas novelas. Por su libro Madrid obtuvo el del Ayuntamiento de Madrid, y está galardonado con dos becas de la Fundación Juan March. Juan Antonio Cabezas, que vivió y sufrió la guerra civil en su tierra de Asturias y las consecuencias de su actuación periodística en la zona republicana, ha logrado en este libro, galardonado con el premio Larra, uno de los documentos más vivos, veraces y sinceros que se han escrito sobre la contienda fratricida española. En lo que se puede considerar como aportación a la historia general de la contienda recoge el libro Asturias, catorce meses de guerra civil los distintos procesos políticos por que pasó el Principado, desde el Gobierno gijonés de la C.N.T. hasta los del Frente Popular, dependiente de Madrid y, finalmente, el Consejo Supremo de Asturias y León, en los últimos meses de la campaña del Norte. (Solapas)


En la Redacción se tomaron los primeros acuerdos para organizar la lucha. Se hizo una distribución de dirigentes. Se trataba en primer lugar de impedir que Aranda saliese de Oviedo. Berlamino Tomás iría a Gijón. Confiaban en el comandante Pinilla, jefe de la plaza. González Peña iría a organizar los mineros de Sama y La Felguera. Amador iría a Mieres; Juan Ambou, a Trubia. Antes de salir yo vi algo que me impresionó. Javier Bueno y su fiel compañero Jesús Ibáñez pusieron las fundas a sus máquinas de escribir, vistieron unos monos, cogieron unas carpetas con papeles y de la habitación de los teletipos sacaron dos fusiles, que-tenían en prevención. Javier dijo a otros redactores y obreros de talleres: «Cada uno que haga lo que le parezca. Yo me voy. No habrá más periódico. Ya no valen las palabras. Contra los traidores sólo deben hablar los fusiles.» Salieron del edificio con los fusiles al hombro, como si fuesen de caza. Desde el balcón de la casa, que daba a la calle de Asturias, los seguí con la vista por la calle de Santa Susana, que bordea el Campo de San Francisco, frente al viejo Hospital Provincial. Iban en dirección al "Prau Picón", y de allí a la salida de Oviedo, por San Lázaro, acceso de la carretera de Madrid y de las cuencas mineras. Disparos y ráfagas de ametralladoras seguían oyéndose hacia el centro de la ciudad y hacia los cuarteles. (Contraportada)

GR48 Testimonios y remembranzas.

Fernando Rodríguez Miaja. Edición del autor. Mejico 1997

Sobrino y secretario personal de Miaja, el autor defiende a capa y espada a su general y de paso construye una imagen beatífica de Miaja, poco creíble. El autor pasó la guerra a la vera de su tío, y salió de España con él. El libro tiene interés pues relata anécdotas curiosas de los entresijos del E.M. y de la política militar de la II República. El libro se vende en el Museo y Archivo de Indianos de Colombres (Asturias), dónde por cierto hay una sala dedicada a Miaja, lo que nos parece de perlas, pues va siendo hora de que los personajes republicanos tengan su reconocimiento.


FERNANDO RODRÍGUEZ MIAJA (Oviedo, Asturias) residía en Madrid cuando se inició la Guerra Civil Española. Al incorporarse al ejército que defendió la República, como soldado de infantería primero y más tarde como teniente de ingenieros, proveniente de la Escuela Popular de Guerra, prestó sus servicios en el Cuartel General del Ejército del Centro, y posteriormente en el del Grupo de Ejércitos de la Zona Centro-Sur, ambos bajo el mando de su tío, el general don José Miaja Menant, defensor de Madrid. Testigo y actor de las dramáticas últimas semanas de la guerra, acompañó al general Miaja en su salida de España, lo que por primera vez se describe en este libro. Desde aquellos días y hasta el fallecimiento del defensor de Madrid, exiliado en México, el autor se desempeñó como su secretario particular. En este país reside desde el final de la guerra en 1939. El libro que el lector tiene ahora en sus manos es un testimonio de excepción de los acontecimientos que aquí se narran. Refleja la pasión del autor por España y México, y describe con rigor y lucidez aquellos turbulentos años qué vivió en las altas esferas del mando militar re-publicano en la histórica contienda española (Contraportada)


El busto y la estatua de Miaja que se encuentran en el Museo Archivo de Indianos de Colombres:

GR49 Vicente Rojo. Historia de la guerra civil española.

Estudio introductivo y edición de Jorge M. Reverte. R.B.A. Editores. Barcelona 2010

Jorge M. Reverte ha encontrado un filón con la GCe. Partamos de la base de que no es historiador sino periodista y que careciendo en nuestra opinión del necesario bagaje científico para elaborar historia, se limita a la divulgación con pretensiones. Como muy bien dice el historiador Francisco Moreno Gómez, uno de los pilares de la investigación del genocidio franquista, Jorge M. Reverte es un equidistante, es decir, que piensa que ambos bandos son los mismo. ¡Bandos en una guerra! Es decir que Franco y Azaña son los mismo. O llevado al extremo, Pinochet y Allende también son lo mismo, sólo que en Chile, el golpe no fracasó como en España y no hubo guerra civil.

La historia de este libro comienza con el hallazgo de un manuscrito inédito en el Archivo Histórico Nacional. Entre los papeles del general Vicente Rojo aparece una Historia de la guerra de España en la que el autor estuvo trabajando en sus largos años de exilio interior al que le condenó el régimen franquista y que quedó inconclusa. Jorge Martínez Reverte, ha rescatado esta crónica de la guerra civil escrita por quien fue uno de sus protagonistas más destacados desde el punto de vista militar y uno de los generales que se mantuvo fiel a la República tras la sublevación. Llega ahora a los lectores, precedido de un extenso estudio crítico preliminar y con las notas de Jorge Martínez Reverte, este documento rigurosamente inédito, de gran relevancia y de apasionante lectura, que es la historia de la guerra civil española narrada y analizada por un militar ilustrado que combatió en ella y dedicó después gran parte de su tiempo a tratar de entenderla en toda su complejidad. José Andrés Rojo, nieto del general, aporta, además, la información de cómo se gestó el estudio. (Contraportada)


Vicente Rojo (Fuente la Higuera, Valencia, 1894-Madrid,1966) estudió en la Academia de Infantería de Toledo. Ascendido a comandante en febrero de 1936, al estallar la guerra civil se mantuvo leal al gobierno de la República, y fue uno de los militares profesionales que participó en la reorganización de las fuerzas republicanas. En octubre de 1936 fue ascendido a teniente coronel y designado Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa, mandadas por el general Miaja, y Jefe de la Junta de Defensa de Madrid, creada para defender la capital después del traslado del gobierno de la República a Valencia. En marzo de 1937 fue nombrado coronel y en mayo, tras la formación del gobierno Negrín, Jefe del Estado Mayor Central de las Fuerzas Armadas y Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra. Ascendido a general en octubre de 1937 es ya uno de los militares más prestigiosos de la República. Perdida la guerra, se exilió primero en Francia y posteriormente en Argentina y Bolivia. En 1957 regresó a España. Publicó varios libros: ¡Alerta los pueblos! (1939), ¡España heroica! (1961) y Así fue la defensa de Madrid (1967).
Jorge M. Reverte, editor de este libro, nació en Madrid en 1948. Es periodista y escritor. Ha publicado ocho novelas y varios libros relacionados con la historia y la memoria, como La batalla del Ebro (2003), La batalla de Madrid (2004), La caída de Cataluña (2006), La furia y el silencio. Asturias 1962 (2008) y El arte de matar. Cómo se hizo la guerra civil española, este último en RBA.
(Solapa)

GR50 LOS COMUNISTAS EN LA RESISTENCIA NACIONAL REPUBLICANA. La guerra en Asturias, el País Vasco y Santander

Juan Ambóu. Silente memoria histórica. Gijón 2010.

Juan Ambóu (Lérida 1909, Saltillo, México, 2006) estuvo ligado durante toda su vida a Asturias y a su compromiso como militante comunista. Ferroviario e hijo de ferroviarios, Ambóu fue un joven dirigente sindical en octubre de 1934, donde jugó un papel destacado. Exiliado en la URSS, se incorporó a la Internacional Juvenil Comunista, regresando con el triunfo del Frente Popular. En 1936, participó en la lucha contra el golpe militar y en la resistencia posterior. Entregado, elocuente, buen organizador, fue miembro del gobierno autónomo en plena guerra y de su Consejo militar. Tras la derrota de la República, marcha de nuevo al exilio (Francia, URSS, México). Tras la crisis de 1968, se distanció de las posiciones revisionistas de Santiago Carrillo en el PCE e inició un intento de reconstruir el espacio comunista. En los años 80 del siglo XX escribe Los comunistas en la resistencia nacional republicana y La guerra en Asturias, el País Vasco y Santander, donde ofrece un análisis crítico de las vicisitudes del frente norte en la Guerra Civil, las diversas opciones estratégicas que se dieron y las circunstancias vividas. Su condición de militante y actor destacado de los hechos convierte estas obras en necesarias para conocer la visión desde dentro de aquellos hechos. Ambóu ofrece también páginas de homenaje a sus compañeros muertos en la defensa de Asturias y la necesidad de guardar la memoria de su sacrificio. En sus últimos años, Juan Ambóu fue miembro del Comité Central del PCPE, en cuya fundación tuvo un papel destacado, estableciendo así un nexo personal de unión entre la militancia histórica y los jóvenes comunistas del siglo XXI. Controvertido, apasionado, militante, Ambóu en estas sus memorias del frente norte, no dejará a nadie indiferente. ( Contraportada)

GR51 ANTONIO JOSE. Músico de Castilla.

Jesús Barriuso Gutierrez, Fernando García Romero y Miguel Ángel Palacios Garoz. Unión Musical Española. Madrid 1980.

La triste historia del joven músico burgales de gran porvenir que fue denunciado al inició de la rebelión por un envidioso músico de tres al cuarto director de la banda de música del Doctor Albiñana, por todos conocido en Burgos como un extremista de derechas.  Antonio José, convencido regionalista y regeneracionista castellano, autor de obras tan profundas y simbólicas como el "Himno a Castilla", o la ópera "El Mozo de Mulas", participó de forma destacada en la vida cultural del Burgos de los años treinta, con criterios progresistas y socialmente avanzados. Denunciado, como decimos,  de forma anónima por un "Legionario de España" en los primeros días de la Guerra Civil Española, Antonio José fue encarcelado y finalmente fusilado en el monte de Estépar. Su obra fue proscrita hasta que en los años setenta comenzaron a recuperarse sus composiciones. El libro está escrito con una devoción y un cariño por el personaje, admirables, por ello felicitamos a sus autores.

GR52 Memorias de un perdedor.

Adolfo Montaña Gancedo. Edición del autor. Asturias 1988.

El autor se encontraba sirviendo en el cuartel de Simancas cuando la mayoría de sus miembros se sublevaron contra el gobierno.  Como el mismo reconoce, se entregó en cuerpo y alma a ese trajín. Con la toma de este cuartel fue detenido pero pudo evitar represalias y contra todo pronostico fue movilizado por las autoridades legitimas de Asturias. Tras un breve paso por una unidad combatiente, recaló en una Escuela militar del Ejército del Norte, llegando a alcanzar el grado de capitán. Interiormente suspiraba por la entrada de los rebeldes. Cuando esto ocurrió, sorpresa, sorpresa, le metieron en la cárcel  acusado de rebelión militar en vez de darle una medalla, mientras los que quedaban del asedio a uno y otro lado del frente comenzaban a prepararse coartadas y relatos heroicos que según el autor eran pura mentira. Aunque él, siendo cabo radiotelegrafista, poco sabía del fregao de los parapetos del Simancas. El caso es que los franquistas lo trataron tan mal y pasó tanto miedo que se fue haciendo republicano, o eso dice, y relata su historia como la de un perdedor de ambos bandos. Puede ser, pero para nosotros los grandes perdedores de este episodio son aquellos oficiales, suboficiales y tropa que se negaron a participar en la rebelión y que en consecuencia se pusieron a combatir en las filas gubernamentales. El libro es aleccionador de cómo se confeccionan los mitos de estos actos de evidente heroísmo rebelde, para que luego se beneficien de ellos los emboscados. Así, siempre lo hemos dicho, en la GCe, todo está al revés.

GR53 Hospital Militar 28

Antonio de la Granda. Sedmay Ediciones. Madrid 1975

Doctor en Medicina, sociólogo, inspector general de Trabajo, profesor titular de la Escuela Social de Madrid, presidente de la Asociación Española de Sociología y Filosofía Médica y de la Asociación Española de Humanología, premio nacional ya en 1935 por su estudio «Influjo del positivismo en el progreso de las ciencias»; es autor de diversos libros: Barro humano, Los fantasmas del Dr. Menuchi, Política de bienestar social, etc., siempre en la línea más avanzada del pensamiento literario y social contemporáneo. Tras varios años de silencio y alejamiento aparente, Antonio de le Granda, que pertenece a la más joven generación de los comprometidos en la guerra civil española, nos ofrece ahora este HOSPITAL MILITAR 28, que recoge sus vivencias como director de ese hospital, del Ejército de la República, situado en la Puerta del Sol de Madrid, permitiéndonos una visión real, auténtica y desgarradora del momento culminante de la guerra de 1936 a 1939. Nuevas verdades, nuevas interpretaciones, nuevas ideas. (Contraportada)

GR54 Cuba y la defensa de la República española (1936-1939)

Dirección de Ramón Nicolau Gonzalez. I.H.M.C. La Habana 1981

Extraordinaria recolección de testimonios de Internacionalistas cubanos.

GR55 España, republica de trabajadores

Iliá Ehrenburg. Ed. Critica. Barcelona 1977.

El amigo Ehrenburg describe aquí con notable distancia y una buena dosis de ironía, a veces ácido sarcasmo, su visita a España durante el periodo republicano previo a la Guerra civil. El libro provoca en la actualidad cierta sonrisa, pero también fastidia un poco su irritante superioridad ideológica. Nos convence mucho más Mijail Koltsov.

Iliá Ehrenburg (1891-1967) participó en la revolución rusa y fue corresponsal de guerra durante la guerra civil española. Escribió varios libros sobre España, el más célebre de los cuales es, justamente, España, república de trabajadores. «Durante mucho tiempo —escribe—, España permaneció al margen del mundo. Divertía a los soñadores y a los lunáticos con su orgullo, su oscurantismo y su soledad. Parecía estar fuera del planeta.» España, con la república, intentó salir de su atraso secular, entró en el mundo contemporáneo. Ehrenburg describe aquí, con extraordinaria lucidez y desde una perspectiva sorprendentemente actual, la realidad contradictoria de aquella república burguesa que se autotituló, con sarcasmo involuntario, «república de trabajadores». (Contraportada)

GR56 El romancero del Ejército popular.

Recuperado y comentado por Antonio Ramos-Gascón. Editorial Nuestra Cultura. Madrid 1978.

Extraordinario fenómeno supone en nuestra historia aquella explosión poética que fue el ROMANCERO de la guerra civil en zona republicana. El presente libro ofrece por vez primera una muestra verdaderamente representativa, al incorporar en sus páginas el protagonismo popular que originalmente lo caracterizó. Junto a los•más conocidos artistas de entonces, unieron su canto multitud de improvisados poetas desde su también improvisada condición de milicianos. La voz, literal o literariamente anónima, de campesinos y artesanos, obreros industriales y empleados de servicios —hombres y mujeres— ha sido rescatada por A. Ramos-Gascón, entresacando lo más significativo de unas 200 publicaciones periódicas de las trincheras y retaguardia. El texto va acompañado de estudio introductorio y notas. Antonio Ramos-Gascón nació en Madrid, en 1944. Ph. D. por la Universidad de California en La Jolla, actualmente es profesor numerario de Literatura española en la Universidad de Minnesota y director del Programa de estudios doctorales. Miembro del Institute for the Study of Ideologies and Literature, es autor de diversos trabajos sobre poesía y prosa moderna, publicados en Europa y América. (Contraportada)