S.B.H.A.C.

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5.1- Galería de personal del Ejército Popular

Mujeres soldado que sirvieron en el Ejército Popular y en las Milicias Populares

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EN PERMANENTE CONSTRUCCIÓN

ESPAÑOLAS

Aurora Arnaiz Amigo

Profesora y escritora nacida en Sestao (Vizcaya) en 1913. Era hija de militantes socialistas e inmersa en la política desde niña. Estudió derecho en Madrid donde militó en la Juventudes Socialistas. Al inició de la guerra participó en la formación de columnas de las JSU de unad e las cuales fue Comisaria Política. Se casó con José Cazorla, también de las JSU. El Coronel Casado, tras su golpe en 1939, los detiene a ambos y a su pequeño hijo, que muere en prisión. Liberados antes de la entrada de los franquistas en Madrid, José Cazorla decide quedarse en Madrid para organizar la resistencia. Aurora inicia un largo y penoso peregrinaje hasta alcanzar la frontera francesa. Poco después debe iniciar un nuevo exilio que le llevó finalmente a Méjico, donde se enteró de la muerte de su marido. En Méjico, Aurora rehizo su vida familiar y profesional con gran éxito. En la imagen en un mitin a propósito de la solidaridad catalana con el Madrid sitiado.

Algunos relatores afirman que Arnaiz ejerció de Comisaria Política en el E.P. o las Milicias Populares.

 

 

Cesárea Álvarez

Soldado de Infantería que sirvió en el batallón Somoza (nombre de su comandante) que luego sería el Asturias nº 34 de la Brigada Expedicionaria asturiana y que fue seriamente herida en combate en Vizcaya. Era principios de mayo de 1937. Traslada al hospiotal de sangre de Barakaldo. Cesárea murió poco después.

Citado y tomado literalmente de:

Euzkadi y el Norte republicano.
Las Brigadas Asturianas y Santanderinas en el frente vasco.
Vargas Alonso, Francisco M.

"El batallón 34 de Asturias, luego 234, era conocido como Somoza por su primer jefe, el comunista José Rodríguez Somoza, que fue comandante de la unidad durante su estancia en Bilbao. En Vizcaya el batallón combatió entre el 13 y el 16 de abril en la zona de Urquiola-Sabigain, sufriendo numerosas bajas. En mayo peleó en Múgica y Bizcargui, y entre sus víctimas mortales, el día 9 en el primer término citado, se contó la miliciana Cesárea Álvarez. Esta presencia de elemento femenino en los batallones asturianos resultó negativa y escandalosa para las autoridades vascas, fundamentalmente para las nacionalistas, que ya habían tomado medidas para erradicar dicha presencia entre las unidades izquierdistas y anarquistas de su propio territorio. El batallón fue igualmente muy castigado en la ruptura del Cinturón de Hierro. El Somoza fue un batallón diezmado por los avatares bélicos. Desde su aparición hasta el 1 de septiembre de 1937 sufrió la impresionante cifra de 343 muertos y desaparecidos. En Santander quedó en cuadro, con sólo 182 supervivientes a fecha 7 de septiembre. Continuaron la lucha en Asturias hasta el final"

Pilar Balduque Franco

Voluntaria aragonesa de la CNT en la Columna Durruti y posteriormente en la 119 Brigada Mixta, que era parte de esta columna integrada en la 26 división. Se exilia a Francia y desde allí a Méjico en 1940.

Isabel Berichinaga Garitonandia

Era natural de Elgeta pero residia en Vergara. Estaba casada y tenia un hijo. Se alistó como miliciana en el Ejercito Vasco. Tras recibir graves heridas en el sector de Elorrio fue evacuada al hospital Civil de Bilbao donde a los pocos días falleció. Era mediados de noviembre de 1936 y tenia 24 años. Se discute sobre la naturaleza del servicio de Isabel dado que la norma que se quería imponer (1), era alejar las mujeres de primera línea, sobre todo con el puritanismo del PNV en estas cuestiones. Si en esas fechas Isabel servía en primera línea, está claro que militaba en una unidad de izquierda, de la CNT, UGT o comunistas. Los oficiales del PNV se escandalizaban cuando veían en las columnas asturianas milicianas armadas como sus compañeros y con las mismas obligaciones militares.

(1) Los famosos decretos de Largo Caballero y Prieto estrictamente sobre este tema no los hemos visto por ningún lado pese a que muchos relatores los citan. Pero que tales medidas formaban parte de la política militar del gobierno de Largo Caballero y del posterior Ministerio de Defensa Nacional de Prieto, es evidente.

Carmen Cano Falla

Estaba adscrita a la 42 Brigada Mixta y parece que terminó en las Unidades del Guerrilleros del XIV Cuerpo. Era teniente. En Combatientes aparecen dos fichas, una que confirma que sirvió en la 42 B.M. y otra que la relaciona con los Servicios de Seguridad del Estado, el Departamento Especial de Información del Estado (DEDIDE) creado por Zugazagoitia y que un años después se integraría en el Servicio de Información Militar (SIM), creado por Prieto.

Ana Carrillo Domínguez  (Anita)

Esta gaditana estaba afiliada la Partido Socialista de Andalucía y junto con su marido, José Torrealba Ordóñez, militar retirado y también socialista trabajó en las elecciones de 1933. Tras la revolución de Octubre del 34 se afilió al Partido Comunista en su localidad de residencia, La Línea. La llegada de la Guerra Civil puso su vida en peligro, pues la comarca de Algeciras fue prontamente tomada por los rebeldes. Como Anita Carrillo era muy conocida en la comarca Algecireña, su marido José consiguió, pese a sus reticencias, que se refugiara en Gibraltar. Desde allí le llegaron noticias de los fusilamientos de personas de izquierda en la Línea, entre los que podría encontrarse su marido José. Por ello, Anita decidió volver a la Línea, y jugándose el tipo y disfrazada de turista, se enteró al llegar a la ciudad de que su marido estaba escondido en una zona de huertas. Con gran fortuna consiguieron encontrarse y permanecieron escondidos por aquellos lugares hasta que fueron denunciados y hubieron de huir por la noche en una lancha hacia Gibraltar. Desde allí tomaron un vapor a Málaga y prestamente y llenos de deseos de luchar se afiliaron a las Milicias Antifascistas malagueñas, en una compañía que precisamente mandaba José Torrealba, mando que se le dio por su experiencia en las guerras de África. La organización de mas unidades milicianas en el sector de Málaga precisaba de oficiales y José fue ascendido a teniente. La compañía fue enviada al frente de El Chorro y allí la unidad fue integrada en el batallón México. José fue ascendido a capitán y Anita fue nombrada Delegada política de la compañía de ametralladoras. Como comisaria, Anita realizó muchas actividades de propaganda en el frente de Málaga.

En febrero de 1937, Anita se encontraba en Málaga dónde se marido se recuperaba en el hospital. José Torrealba mandaba entonces el batallón México y Anita era su Comisaria Política. Ante la ofensiva rebelde, se encargó al batallón México la escolta de la columna de heridos que se evacuaba a Almería. En esta huida, conocida como "La desbandá", Anita resultó herida y fue hospitalizada en Almería junto con su marido. Restablecidos, José Torrealba pasó a mandar un batallón de la 221 Brigada Mixta en el verano de 1937 y la propia brigada poco después. No así Anita que abandonó el Ejercito siguiendo la política prietista de alejar las mujeres de las unidades de combate. Política a la que el PCE hacía muy poco caso, conociéndose innumerables casos de mujeres soldado combatientes en unidades de predominio comunista.

A Anita, la subsecretaría de gobernación, a la sazón mandada por Zugazagoitia, le ofreció un puesto de agente del recién creado DEDIDE (Departamento Especial de Información del Estado), una agencia de inteligencia de gobernación para la lucha contra el sabotaje, la quinta columna, la desinformación y el espionaje en la retaguardia, es decir fuera del frente donde actuaba la inteligencia militar. Al año, el DEDIDE fue absorbido por el SIM (Servicio de Información Militar) y muy probablemente Anita pasó también al SIM que fue un servicio de inteligencia muy completo y con grandes éxitos en la lucha contra la Quinta columna y otras actividades subversivas contra la II República. Los relatores dicen que la pista de Anita se pierde desde este momento, cosa fácil de entender se se trabaja en Inteligencia.

Al fin de la guerra, muy probablemente, José Torrealba fue capturado y condenado. No se sabe si Anita, cayó también o consiguió mantenerse en la clandestinidad. El caso es que en 1947 recogió a su marido que salía muy enfermo del penal de Burgos y pudieron escapar a Tanger, que por entonces estaba bajo control militar franquista. Durante algunos años Anita y José consiguieron pasar desapercibidos en esta ciudad norteafricana, trabajando Anita de cocinera. Anita quedó pronto viuda y las cosas se le complicaron. Una probable denuncia hizo que Anita fuera detenida en agosto de 1954 y trasladada a Málaga donde la encausaron en el sumario (quizá en rebeldía) de 1939 que tenía junto con su marido y otros camaradas de la Línea. Afortunadamente fue excarcelada por estar inserta en un indulto anterior en marzo de 1955, si bien su causa seguía procedimiento y por la que fue condenada a seis años. Los relatores destacan que el tribunal no pudo probar la infinidad de mentiras del peor calibre que se habían adjuntado al sumario, como asesinatos, robos, pelotón de fusilamientos, etc... Pero como había sido parte del Ejercito Popular fue condenada por rebelión militar a los citados seis años. Se cree que no volvió a ingresar en prisión y que Anita fijo su residencia de nuevo en Tanger. Se sabe que falleció en Madrid en 1974. Pero no se conocen mas datos de su vida.

Mas información: Revista Estampa de marzo de 1937

Rosa Domenech Pujol

Esta catalana voluntaria de las milicias de ERC había nacido en 1906 y combatió el 19 de julio en Barcelona y también en el frente de Aragón. Apresada por los franquistas en Gerona, consiguió huir y exiliarse.

Antonia Escudero

Madrileña que se alistó voluntaria en el 5º Regimiento siendo destinada al batallón de la Victoria que se integró en la 1 Brigada Mixta. Hay una portada de la Vanguardia que el día de navidad de 1936 la saca en primera plana aludiendo a su heroica actuación en combate. También aparece en el semanario Crónica de Enero de 1937. La imagen en concreto es de la casa Albero y Segovia, donde también se compraban trabajos de otros fotógrafos como Jubero, Benítez, etc...

Carmen Fernández

Alistada en el 5º Regimiento formaba parte del batallón de Acero que se integró en la columna Mangada. Era teniente.

Fidela Fernández de Velasco Pérez, "Fifi"

Voluntaria en el 5º Regimiento y miembro de la 10 Brigada Mixta, parece que pertenecía al aparato logístico de los guerrilleros formados en el 5 Regimiento y que pasarían al XIV Cuerpo. Quizá miembro del PCE. Hay una fotografía en el frente de Extremadura donde sale Rosita Sánchez, la madre con el niño y también Fidela.

Margarita Fuente

Voluntaria de las milicias madrileñas de primera hora y que por ser pasante de un despacho de abogados fue destinada a la Comandancia de Milicias tras pasar unos días en primera línea en Cercedilla.

María Elisa García

Voluntaria en el batallón Asturias nº 34 del Ejército del Norte, compañía Somoza. Murió en combate en el frente de Vizcaya en mayo de 1937

Petronila Garuelo Méndez

Voluntaria de la CNT que llegó a sargento en alguna de sus columnas.

María Ginestà Coloma

María tenía 17 años cuando el 19 de julio en Barcelona se las compuso para conseguir un fusil que en palabras del periodista ruso Koltsov al que se la había asignado de traductora porque sabía francés, era más grande que ella. María acompañó a Koltsov en todas sus andanzas por Cataluña y luego se incorporó al periodismo de guerra. El fotógrafo Hans Gutmann le sacó una instantáneas en la azotea del hotel Colon que le dieron cierta notoriedad, pero en la democracia esta imagen se convirtió en un icono de la mujer combatiente en la GCe. Se exilió y tuvo muchas vicisitudes como tal. Murió a los 94 años en Paris.

Encarnación Hernández Luna

Encarnación Hernández Luna era una voluntaria del 5º Regimiento que fue ascendiendo por méritos de guerra en la 11 División (La División Lister). Era la esposa del capitán cubano Alberto Sánchez Menéndez, héroe de la citada División que cayó en Brunete el 25 de julio, primero herido en el pecho y regresando de nuevo al combate con su compañía de ametralladoras, pese a sus hombres que quisieron trasladarlo al hospital, tuvo la mala suerte de ser alcanzado por un obús de artillería que acabó con su vida. En la batalla del Ebro, Encarnación se batió con tanta valentía que fue ascendida a comandante de Brigada.

(Sigue en L-A-Ruiz Casero)

Julia Hermosilla

Voluntaria en una columna bilbaína de la CNT que participo en acciones tempranas frente a Ochandiano y Villarreal. Según relato de sus compañeros, el 22 de julio en una plaza de Ochandiano haciendo cola para llenar las cantimploras en la fuente aparecieron dos aviones que la gente creyó leales, pero que dejaron caer bombas que causaron, entre otras victimas, graves heridas a Julia que fue traslada al hospital donde pasó largos meses convaleciente. Ignorando nosotros su destino posterior.

Casilda Hernández Vargas

Voluntaria cenetista en la Columna Ortiz que se militarizó como 153 Brigada Mixta junto con parte de la columna Tierra y Libertad.

Magdalena Imbert Lizaraide. "Lena"

Voluntaria del PCE.

Amalia Lobato Rosique

Voluntaria de la UGT que había nacido en 1914 en Cartagena pero que al inicio de la guerra vivía en Barcelona. Se sabe que se alistó en las milicias en el cuartel Carlos Marx y que embarcó con Bayo rumbo a Mallorca. Una vez desembarcada, participó en combates en los que fue gravemente herida muriendo días después.

Teofila Madroñal

Sargento de la 1 Brigada móvil de choque que mandaba El Campesino.

Julia Manzanal Pérez. Comisario "Chico"

Esta militante del PCE, veterana del 5º Regimiento, había nacido en 1915, en plena Gran Guerra, unos años muy buenos para la burguesía y nefastos para los trabajadores, pues toda la producción de materias primas y subsistencias (así se decía a los alimentos en esa época) se exportaba a los contendientes. Sólo hay que recordar la Huelga general Revolucionaria de 1917 provocada por las terribles condiciones del proletariado de las grandes ciudades. Julia tuvo una madurez política muy temprana en la escuela de la vida, la familia y el trabajo. Pronto formó parte de la plantilla de la histórica fabrica Standard Electrica que tantos militantes dio a los sindicatos. Afiliada a la UGT apoyó la Huelga General Revolucionaria de 1934 participando en Madrid en manifestaciones y actos de apoyo a los huelguistas. Por ello fue despedidla junto con otros muchos de Standar Electrica. Por fortuna encontró trabajo en Tabacalera, cuna también de grandes mujeres sindicalistas.

Al estallido de la guerra se apuntó voluntaria al Quinto Regimiento ya afiliada al PCE. Debido al gran número de jóvenes madrileñas que se ofrecían voluntarias para formar en las unidades de combate del regimiento, se decidió formarla como instructora dada su buena disposición a los saberes del soldado de infantería. Destacó en la instrucción del batallón Comuna de Madrid, y con el partió al frente de Madrid en el sector del Puente de Toledo. Julia era su flamante Comisaria Política. Era el 3 de noviembre de 1936. La batalla de Madrid entraba en su fase decisiva.

Con la militarización del frente de Madrid, el batallón Comuna se repartió en entre dos nuevos batallones regulares. Dos compañías del Comuna pasaron a engrosar el 168 batallón de la 42 Brigada Mixta. Julia fue confirmada como Comisaria Política del 168 Batallón del Ejercito Popular. Entretanto fue disuelto el 5º Regimiento y la política militar de Prieto propiciaba la retirada del personal femenino de las unidades de combate. Aunque Julia trató de ignorar esta imposición durante algún tiempo haciéndose pasar por un chico con la complicidad de sus compañeros, la opinión mayoritaria de los oficiales profesionales del nuevo Ejército Popular terminó por obligarla a retirarse a retaguardia, pasando nuestra protagonista a labores de AgitProp para el PCE madrileño.

Con la derrota, Julia que se había casado recientemente y estaba embarazada, fue encerrada en la cárcel de las Ventas y condenada a muerte en un proceso sumarísimo. Penando en la cárcel de Amorebieta con su hija con mala alimentación y peor atención médica, murió su hija por la desatención de las monjas que estaban a su cuidado. Algo que Julia jamás perdonará a estas perversas instituciones religiosas. Para más inri fue trasladada a la Cárcel de Palma de Mallorca, prisión especial para presas rebeldes. Allí estaba Maltilde Landa del Socorro Rojo Internacional, chantajeada por religiosos y seglares beatos de que a cambio de su conversión al cristianismo prometían mejorar las condiciones de vida de las presas. Una mentira inmensa, que Matilde intuyó y que la llevó al suicidio ante la imposibilidad de aceptar las condiciones de aquellos católicos degenerados. Julia fue testigo, como todas las presas, de aquello hechos que dejaron en sus almas la medida exacta de quien eran aquellos monstruos que decían haber salvado España. Eran el fascismo. Cinco años después, Julio consiguió la blanca y regresó a Madrid casándose de nuevo con un antiguo compañero del barrio y del batallón. En la clandestinidad, milita en el PCE y en CC.OO y ejerce su actividad en el barrio de Carabanchel. Tras la muerte de Franco y habiendo quedado viuda,  inicia un recorrido de denuncias del régimen franquista basadas principalmente en su vida, destacando el aspecto de las vicisitudes que pasaron las madres rojas encarceladas, a las cuales, muchas de ellas, les fueron robados sus hijos, del mismo modo que en la dictadura argentina, pero peor, pues aquí todo permaneció en silencio, y más peor aún ante el robo organizado por monjas y médicos corruptos en maternidades del Estado de niños de mujeres recién paridas, pobres, madres solteras y todas vulnerables. Julia falleció en 2012 y su muerte fue muy sentida entre sus camaradas.

Consuelo Martín

Consuelo Martín con la pierna sobre una caja de cartuchos de guerra y el periodista Eduardo Ontañón.

Voluntaria del 5º Regimiento que fue herida en Somosierra en una pierna luchando en la columna Galán y que el periodista Ontañón entrevistó en el semanario Época del 29 de agosto de 1936.

Casilda Mendez Hernaez

Voluntaria de la CNT de largo historial revolucionario, que fue detenida en octubre del 34 en la de Eibar y puesta en libertad con el triunfo popular de febrero de 1936. Participó en la tempranas acciones de San Sebastián y en las posteriores del fuerte San Marcial y de Irún, acciones donde los milicianos vascos fueron derrotados por falta de municiones, mientras el gobierno francés impedía en la frontera irunesa el paso de los camiones con suministros bélicos que había mandado el govern catalán. Con el paso del tiempo se sabe por sus recuerdos que oficiaba más de cocinera que de primera línea, cosa que cuando apretaba el enemigo, hacía sin dudar. La propia Casilda resalta el peligro de caer prisioneras frente a esos bípedos implumes de cresta roja que en estado de gracia matan, violan y roban a todo lo que se les pone por delante (1).

Hay una imagen suya en http://egurrezkoliburuak.blogspot.com.es

(1) Parafraseando a Pío Baroja, requetés fanáticos.

Juanita Montenegro

Las Montenegro eran dos hermanas artistas de gran belleza. Una de ellas Conchita, triunfo en el extranjero, Holywood, Francia e Italia, regresando a España en 1940, donde también triunfo. Antes de la guerra había formado una pareja de baile con su hermana Juanita, que tenía una personal y turbadora belleza. Juanita se significó especialmente en la guerra poniéndose a las órdenes del gobierno y sirviendo de chofer en el partido de Izquierda Republicana. Hay un reportaje en Mundo Gráfico sobre este tema.

Juanita Montenegro aprendiendo instrucción en una fotografía de Almazán. Este reportaje en el patio del 5º Regimiento que hicieron Alfosito y Almazán (José del Pozo Almazán y Fanosa) era para la revista Estampa, y de hecho Juanita fue portada el 8 de agosto de 1936. Curioso es que nadie lleve trinchas excepto la artista. Y curioso también que el tahalí este vació (sin bayoneta). Es evidente que era atrezzo, y es evidente también que Juanita sirvió poco tiempo en las milicias.

Paulina (Lina) Odena García

Lina Odena, nació en Barcelona el 22 de enero de 1911. Los padres, José y Mª Dolores, eran dos modestos industriales que regentaban una sastrería en el Pasaje Lluis Pellicer s/n, sito en el barcelonés barrio del Eixample. Lina, todavía una adolescente, ayudó en el negocio familiar; primero como aprendiza y más tarde como sastresa. Ingresada muy joven en el PCE, tras romper con su familia de la que se emancipó, fue enviada a la URSS en julio de 1931 junto con otros varios jóvenes catalanes, en una estancia que duraría 14 meses, pasando allí a cursar estudios en la Escuela Marxista-Leninista de Moscú, escuela donde se formaban los cuadros y donde coincidió con Jesús Hernández, futuro miembro del Buró Político del PCE o con Enrique Lister Forján y Juan Guilloto León, más conocido por Modesto. A su regreso a España, pasó a formar parte de las Juventudes Comunistas de Cataluña del recién creado Partido Comunista de Cataluña (PCC) dirigido en aquel entonces por Ramón Casanellas. A la caída de Bullejos, secretario general del PCE, y con él, Etelvino Vega, secretario general de la Federación Nacional de Juventudes, al celebrarse el III Congreso de las UJC, Lina pasó primero formar parte del Buró Nacional del PCE como delegada para Cataluña, más tarde, en febrero de 1933, sería nombrada secretaria general de las Juventudes Comunistas de Cataluña, pasando también a ser candidata al Parlamento de la República aquel mismo año. Al producirse en Cataluña la sublevación de octubre de 1934, Lina Odena fue una de las pocas mujeres que empuñó el fusil, participando activamente en algunos combates que tuvieron lugar en la carretera de la Rabassada o en San Cugat. Al fracaso del movimiento Lina pasó a la clandestinidad formando parte del también clandestino Socorro Rojo Internacional, siendo detenida y fichada en Barcelona por la policía en agosto de 1935. Al mes siguiente Lina participó en el IV Congreso de la Internacional Juvenil Comunista (IJC) que tuvo lugar en Copenhague, formando parte de la delegación española que encabezaba Trifón Medrano y donde se produjo un importante giro político. Consecuencia de aquel congreso, cuando se inició la unificación de las juventudes comunistas con las otras juventudes revolucionarias, Lina tuvo que abandonar Cataluña reclamada por el PCE pasando a residir en Madrid. Al convocarse las elecciones generales de febrero de 1936, que concluirán con el triunfo del Frente Popular, Lina fue encargada de acompañar a Dolores Ibarruri, la Pasionaria, en los mítines que esta tuvo que dar en Asturias, Madrid, Sevilla o Córdoba. Temporalmente desplazada a Barcelona, participó en las últimas conversaciones que sellaron la unificación de las juventudes marxistas y que darían lugar en abril a la Unió de Juventuts Socialistas de Catalunya (UJSC). Al iniciarse en julio de 1936 los trabajos previos al Congreso Nacional de Unificación, con congresos provinciales que culminarían con el nacional, a Lina le correspondió Almería, por ello el 18 de julio la sorprendería allí, participando en los combates que tuvieron lugar y donde jugaron un importante papel a favor de la República la llegada de dos compañías de aviación huidas de Granada, que unos días más tarde la nombrarían delegada y representante de la unidad en el Comité local. Como símbolo de su cargo, Lina lució con orgullo, sobre su mono de miliciana, las alas de la aviación desde aquel día y hasta su muerte, tal como atestiguan sus últimas fotografías. La columna de la que formaba parte Lina, formada por milicianos junto con los antiguos soldados de aviación o marinos procedentes de Almería, fue asignada a la toma de Guadix y más tarde a la Motril. En aquella marcha Lina entabló amistad con Antonio Pretel, diputado comunista y jefe de otra segunda columna que tenía los mismos objetivos. Después de unos viajes relámpago a Madrid o Barcelona, acompañada por Pretel y con la misión de reunir armas, Lina regresó al frente andaluz. El 14 de septiembre de 1936, junto al Pantano de Cubillas, cerca de Granada, Lina, equivocadamente al errar en un cruce el chofer que la acompaña, entró con su coche en un control falangista, y antes de caer prisionera del enemigo, sacando su pistola, se suicidó. El cuerpo de Lina reposaba hasta hace unos años en la fosa 122, Patio de la Ermita, del cementerio de Granada, pero al no ser reclamados por nadie sus restos pasaron a engrosar un anónimo osario

Enriqueta Otero Blanco

De las JSU. Maestra enrolada en los Milicianos de la  Cultura de la 1 Brigada Móvil de Choque que mandaba "El Campesino" y que se integraría en la 10 Brigada Mixta y luego en la 46 división. Era oficial de milicias. En una entrevista en la radio, ya mayor, la señora Otero a propósito del golpe de Casado en Madrid dijo: “Yo luché ocho días en la calle; si llego a tener todas las calles que conquisté en esos ocho días era rica; e resulta que non teño un can, non teño unha cadela”

Luisa (Luisita) Paramont

Curioso personaje el de esta heroica mujer republicana. Fue adoptada por una nodriza de una familia de Guadalajara de muy pocos recursos. Luisa provenía de la Inclusa y era una niña chica. Con su juventud recorrió varios países con su afición a la jinetería. Y fue rejoneadora profesional, si bien en este terreno fue secundaria en el proceloso mundo de los espectáculos taurinos del rejón o bufos que se sucedían en las animadas veladas de las grandes plazas de toros pero con artistas pequeños y mal pagados. Luisa, dice su biógrafo, fue una mujer valiente, polifacética y rebelde, y feminista también. Dice que fue tiple (artista de variedades), jockey en carreras de caballos y rejoneadora, como hemos dicho. En 1935 se encontraba en España trabajando en las corridas a caballo. Al estallido de la Guerra Civil, corrió a alistarse a las Milicias Populares, y por sus dotes fue a parar a un destacamento de caballería. Se dice que fue capitana de milicias y que posteriormente ingresó en el cuerpo de Carabineros con las facilidades que dio Negrín cuando fue Ministro de Hacienda en el gobierno de Largo Caballero. No sabemos si eso era posible, pero al parecer Luisa sirvió como enlace en el frente de Madrid y muy probablemente, ya entrada la guerra debió ser captada por algún servicio de inteligencia republicano, bien, DEDIDE o el SIM. Y de ahí que al final de la guerra quizá en una misión fue muerta, quizá en combate, quizá asesinada, quién sabe. Debía tener apenas 30 años.

Marciana Pimentel

Voluntaria del batallón Milicias Gallegas del 5º Regimiento que mandaba Santiago Álvarez y que se integró en la 1 Brigada Mixta cuyo mando inicial se le dio a Enrique Lister.

Antonia Portero

Miembro de las JSU y voluntaria en del Quinto Regimiento desde la primera hora. Veterana de la Sierra y  de varias unidades y Delegada Política en la Compañía de Ametralladoras del 36 Batallón de la 9ª Brigada Mixta de la 11 División, y que en Guadalajara combatió en la División reforzada "Lister" y que cayó en combate el día 13 de marzo de 1937 frente a Trijueque cuando su división asaltó este pueblo alcarreño. Tenía 18 años. (1) Un grupo madrileño del Socorro Rojo Internacional llevaba su nombre.

 

 

 

 

 

 

(1) Era la única mujer delegada política en la 11 División, aunque había más mujeres voluntarias luchando en el Ejército Popular pese a la tendencia mayoritaria para retirar a las mujeres soldado de la primera línea debido a las quejas por los brutales tratos que recibían de los franquistas cuando caían prisioneras. El ejemplo de Lina Odena que se suicidó antes de caer en manos de un grupo los falangistas granadinos pues sabía que iba a ser violada en grupo. Así era de crudo para las mujeres servir en el Ejercito Popular. Aunque ni en Badajoz, ni en Toledo, ni en Asturias, ni en Lérida, ni en los pueblos de Madrid, la mayoría de los centenares de mujeres violadas no pertenecían al Ejercito Popular.   

Margarita Ribalta

Voluntaria miliciana de las JSU que tras luchar en la sierra madrileña fue herida en un bombardeo aéreo y devuelta a retaguardia. Entrevistada en Estampa por el periodista Eduardo Ontañón manifestó su deseo de volver al frente en cuanto se curara sus heridas.

María Rius

Voluntaria de la columna Ortiz de tendencia anarquista y que se integraría en la 116 Brigada Mixta de la 25 división.

Emma Roca Rodrigo.

Esta madrileña había nacido en Madrid en 1919. Dicen que era vecina de Juana Doña y que precisamente Juana la concienció para la lucha de los trabajadores. Aunque Emma pronto encontró una organización que satisfacía más sus ansias de libertad, como fue Izquierda Comunista, que junto con el Bloque Obrero y Campesino formaron el Partido Obrero de Unificación Marxista allá por el otoño de 1935. Con sus 17 añitos tuvo que apechugar con la Guerra Civil y tras formar parte de las milicias del POUM partió con sus compañeros para Sigüenza. Iban en su unidad Mika Etchebehere y su marido Hipolito. Tras varios días de duros combates y la retirada de la mayoría de las milicias de la ciudad, un nutrido grupo de milicianos quedó atrapado en la catedral de Sigüenza y fueron duramente bombardeados por la artillería rebelde. Una importante parte de los sitiados pudo escapar, entre los que se encontraba Mika que había perdido a su marido en combate. Emma fue capturada en esta intentona y tuvo la fortuna de que fue encarcelada, encausada y condenada. Lo corriente era el pelotón de fusilamiento. Algunos años después del fin de la guerra. Emma consiguió la libertada condicional y retomó el contacto con sus antiguos compañeros del POUM, lo que supuso al poco tiempo una nueva detención que duro dos años. Obtenida de nuevo la libertad provisional marchó para Francia con su compañero Enrique Rodríguez, y allí desarrolló gran actividad política a la izquierda del PCE. De nuevo en Madrid reencontró a otros compañeros de sus juventud, todos represaliados como ella, como es el caso de Juana Doña. Emma tuvo militancia en la Liga Comunista Revolucionaria a finales del franquismo y mantuvo viva la fundación Andreu Nin. Era muy conocida en Madrid en los ambientes de izquierda y nunca mantuvo actitudes sectarias con sus conocidos del PCE y de Izquierda Unida. Murió en Madrid en 2004 a los 85 años.

Esperanza Rodríguez

Esperanza Rodríguez era una joven gallega residente en Madrid que se alistó en las Milicias Gallegas que organizaba Santiago Álvarez y otros gallegos en el Círculo del Oste del Quinto Regimiento. En un reportaje de Estampa a estas milicias, el capitán del la compañía alaba el valor y la entrega de Esperanza. Algunos relatores afirman que Esperanza llegó a mandar una compañía de la 1 Brigada de la 11 División (Lister). Y nada más sabemos.

Paulina Rodríguez

Voluntaria de las Milicias Gallegas en Madrid que dirigía santiago Álvarez y que terminarían en la 1 Brigada Mixta.

Eugenia Sánchez

Eugenia desfilando con la columna Mangada después de la operación de Perales. Su padre va detrás de ella.

Rosario Sánchez, "Rosario Dinamitera".

Rosario Sánchez perdió su mano derecha en combate, pertenecía a las JSU. Ascendió a sargento y tuvo cargos de responsabilidad en su división, la 46 de El Campesino. Miguel Hernández le dedicó un poema: "Rosario Dinamitera". Sobrevivió a la guerra y tuvo actividades políticas. En la imagen, perteneciente a la colección personal de Rosario, se discute con Valentín González si la heroína debe mostrar su muñón en un acto político.

Rosita Sánchez

Una de las más bellas sonrisas de la guerra y de la que sólo conocemos el nombre y esta fotografía con su hijo. Cuenta la revista Estampa en un reportaje que esta madre y su marido se enrolaron en las Milicias Populares y partieron para el frente extremeño dejando a su bebe al cuidado de sus abuelos. En un permiso que le dieron al marido, no pudo éste resistirse a llevar al niño y a su abuela al frente para que lo viera su madre. Y allí el fotógrafo hizo esta instantánea para la posteridad. La madre con sus pendientes y su pulsera, y como estamos en tiempos de guerra defendiendo al pueblo, su fusil y su cartuchera. El nene con su chupete reglamentario. Poco sabemos, hay dudas sobre el fotógrafo y nada sabemos de esta familia de entregados milicianos. Una pena.

 Julia Sanz.

Miliciana del 14 Bon. de Voluntarios y que por su valentía fue condecorada por el Director General de Seguridad Manuel Muñoz, ascendiendo a cabo del cuerpo de Seguridad de la República. En la foto Manuel Muñoz condecorándola Junto al comandante Ricardo Burillo Stholle del Cuerpo de Seguridad y el compañero de Julia, el ex-cura Sarroca.

Ramona Siles García

Excelente imagen de algunos miembros de la Centuria inglesa Tomas Mann que fue una de las primeras unidades inglesas en la GCe. De izquierda a derecha Sid Avner, Nat Cohen, Ramona Siles, Tom Wintringham, Georgio Tioli, Jack Barry y David Marshall.

Simpatizante comunista nacida en 1904 que se unió a las columnas catalanas al inicio de la guerra y también participó en el desembarco de Bayo en Mallorca. Fue miembro de la centuria Tomas Mann junto con su compañero Nat Cohen al que conoció en este desembarco. Se exilió a Inglaterra.

Francisca Solano

Francisca Solano era una enfermera toledana del El Espinar que vivía en Madrid y que en los primeros días de julio decidió dejar la enfermería y presentarse voluntaria en el cuartel de milicianos del Círculo de Oste. EL 24 de julio ya estaba alistada y pertrechada y Almazán le hizo esta fotografía. Ya en primera línea y en compañía de otra miliciana, Carmen Robles, observaron que un miliciano de la unidad se encontraba herido en la linde de un pueblo tomado por loa rebeldes. Sin pensárselo dos veces, Francisca Solano se dirigió al pueblo y entró en el edificio que oficiaba de hospital rebelde de primera línea esperando encontrarse a su compañero, no sabemos si con intención de rescatarlo o de darle asistencia médica. Y esto es todo lo que sabe de ella, además del comentario de un soldado rebelde "pasado" que dijo haber vista a Francisca retenida por falangistas. Estampo publicó su foto en portada y también un pequeño reportaje sobre Francisca de la pluma de Eduardo Ontañón.

Julia Tello Landeta, "La Tellito

Esta joven modista de familia socialista se afilió muy joven a las JSU, que como todo el mundo sabe, fueron la columna vertebral de la resistencia republicana. En las JSU de Madrid, Julia pertenecía al grupo más activista de la organización, el AgitProp (La agitación y propaganda en el argot comunista). Al estallido de la guerra recorrió con su grupo los pueblos de los alrededores de Madrid, llamando ala movilización militar y sus compañeros se percataron de su fuerza gestual y oratoria, amen de comenzar a llamarla La Tellito, por su figura menuda. Por aquellos días la revista Estampa en una fotografía sacada por Benitez Casaux el 31 de octubre de 1936, la inmortalizó arengando al pueblo de Madrid en los días difíciles de primeros de noviembre donde Madrid se la jugaba.

Se casó con un miliciano tan jovencito y entusiasta como ella, de nombre Ernesto Niño y que cayó en el frente de Guadalajara. Dentro del AgitProp recorrió los frentes de España sobre todo acompañando a las Brigadas Internacionales. Tuvo destacado papel en la Conferencia Nacional de Mujeres Antifascistas, que era la segunda y se celebró en Valencia en noviembre de 1937. Eran jóvenes, poderosas, antifascistas y defendían la República desde los Comisariados de Propaganda insertos en los Cuerpos de Ejército del Ejército Popular.

Con la derrota, junto con muchos otros se dirigió al puerto de Alicante en la creencia de que la Junta de Casado había preparado medios de evacuación como habían prometido, pero era mentira y la Junta solo evacuó a los suyos en un buque de guerra inglés atracado en Gandía, donde Wenceslao Carrillo tuvo la osadía en el propio muelle donde estaba atracado el buque de negarle el paso a soldados republicanos que se acercaron queriendo embarcar, y mandarlos a Alicante asegurándoles que había buques para todos.

Julia hubo de regresar a Madrid después de presenciar probablemente  las terribles escenas de desesperación que se produjeron en el puerto de Alicante mientras el Stanbrook zarpaba lleno de refugiados por iniciativa de su valiente capitán, el escocés Archibald Dickson y con grave peligro de escorar con más de 3000 personas desde la sentina al palo mayor, literalmente. Y cuando llegaron los italianos al puerto al que cerraron los accesos con sus ametralladoras y cañones y ya no quedaba ningún buque para zarpar y cuando apareció en la bocana del puerto el minador rebelde Júpiter, la desesperación se extendió entre los más de diez mil republicanos desolados como el viento estremece la mies. Sonaron entonces disparos de suicidas y bombas de manos estallaron en círculos de soldados determinados a morir antes de caer en manos franquistas, donde igualmente iban a morir pero tras largas humillaciones, palizas y penalidades. No sabemos cómo, pero Julia volvió a Madrid donde trató de rehacer su vida y su familia que tras la guerra se encontraban casi en la indigencia. Encontró un trabajo de modista pero unos meses, en agosto, tras un atentado contra un oficial franquista, la policía inició la caza de las jóvenes de la JSU y detuvo a 13 de ellas, a las que condenó a muerte para escarmiento de la población, las famosas Trece Rosas, fusilamiento del que Julia se libró por los pelos pues no estaba en casa cuando llegó la policía. Su madre ya estaba en la cárcel de Ventas y los policías se llevaron detenidas a dos tías suyas.

Dionisia Manzanero y Julia Tello trabajando en AgitProp. Dionisia fue fusilada con las Trece Rosas. Julia se salvo de puro milagro.

Pasó Luisa a la clandestinidad y se cambió el nombre por el de Amaya, yéndose a trabajar a Zaragoza, donde conoció al pintor Ciriaco Párraga que sería su pareja el resto de su vida. No acabaron aquí sus vicisitudes, pues Párraga fue detenido en Bilbao en 1958, donde se habían trasladado. Julia fue militante de Partido Comunista de Euskadi, en la clandestinidad y se ocupó de editar el Mundo Obrero y la revista comunista local "Euskadi Roja". Al final de franquismo, Julia era militante de los movimientos vecinales y cuando llegó Felipe González se trasladó a un pueblo de Guadalajara donde vivió hasta los 92 años. Una hija suya vive en los USA donde julia pasó temporadas departiendo con sus antiguos amigos del bon. Lincoln. Falleció en 2016.

Josefa (Josefina) Vara Martínez

Esta joven era Cajera y miembro de la UGT y de Agrupación Socialista de Madrid según dicen en la Fundación Pablo Iglesias. Militante consciente, ya fue detenida durante la Huelga Revolucionaria de 1934. En julio de 1936 se alistó de las primeras en el batallón Largo Caballero combatiendo en el frente de Navalperal (Avila) durante más de un año. El semanario Crónica publica el 13 de septiembre de 1936 unos párrafos dedicados a Josefina y a su novio y hermano en el batallón Largo Caballero.

Retirada del frente por la mayoritaria reticencia de los militares profesionales para la presencia de mujeres en el Ejército. Josefina volvió a su antiguo oficio. Al fin de la guerra fue detenida en junio de 1939 e ingresada en la cárcel de las Ventas y procesada y condenada por rebelión militar a 12 años y que fue rebajada a seis años posteriormente. En agosto de 1941 consiguió la libertad condicional abandonando la cárcel de "Las Claras" en Barbastro, Huesca, tan lejos de su amada ciudad, pero ya saben el turismo carcelario tan caro a los ultra conservadores de toda época. Josefina regresó a Madrid.

Curiosamente, en los primeros años de nuestra Web, allá por el 2000, encontramos en un libro una imagen de Josefina y nos impresionó la firmeza que había en su expresión corporal. De modo que decidimos ponerla como carátula de la portada de nuestra web. Entonces recibimos un correo de Francisco Sardina Vara para decirnos que la miliciana de la foto que presidía nuestra web se llamaba Josefa Vara Martínez, que había nacido el 31 de julio de 1915 y que vivió en el barrio de Prosperidad, que se casó con el combatiente socialista Julio Sardina Marina y que tuvo tres hijos. Al terminó de la guerra fue apresada y condenada a muerte amenaza que tuvo que sufrir durante cuatro largos años en prisión en la cárcel de las Ventas de dónde finalmente pudo salir indultada. Su padre, Jesús Vara Areces murió combatiendo por la República en 1938. Josefa Vara murió el 23 de marzo de 1968.

Pepita Vázquez Núñez

Voluntaria de la Columna Galán o quizá de la 22 Brigada Mixta que comandaba Francisco Galán.

Carmen Viñas

Era teniente practicante en la Sanidad Militar del Ejército Popular

Pepita Urdá

Voluntaria de la CNT que sirvió en el IV Cuerpo de Ejército que mandaba Mera. Parece que era Capitán.

MILICIANAS ESPAÑOLAS CUYOS NOMBRES DESCONOCEMOS

La Chata

La Chata era sargento en una brigada de Carabineros, concretamente la 3ª, encuadrada entonces en la 10 División. Nada sabemos de ella excepto que fue fotografiada por Diaz Casariego en el mismo frente en el otoño de 1936.

Milicianas del batallón Largo Caballero. La ultima por la derecha es Josefina Vara.

A esta voluntaria miliciana se la ve perfectamente integrada en su unidad marchando para el frente y sin desmerecer nada de sus compañeros. Es más va bien arremangada para repartir estopa a los rebeldes.

Una de las más conocidas imágenes de milicianas integradas en las columnas  de la sierra madrileña. Durante un tiempo se creyó que la miliciana de la gorra de plato era Rosario Dinamitera, pero no, la propia Rosario desmintió que lo fuera.

Milicianas de las fuerzas republicanas que cercan Oviedo. Muchas llevan la gorrilla de campaña asturiana que se distribuyó entre las fuerzas del frente de Oviedo. La imagen es del fotógrafo asturiano Constantino Sánchez.

Grande entusiasmo en estas voluntarias de primera hora en algún cuartel de Barcelona. Predomina la CNT-FAI

Voluntarias del 5º Regimiento registran en los números de serie de sus fusiles.

MILICIANAS Y PERSONAL FEMENINO EXTRANJERO EN EL EJERCITO POPULAR

Katherine Wise Bowler (1908-1966)

Kitty Bowler fue una periodista norteamericana que se casaría con Tom Wintringham dirigente ingles del Partido  Comunista Británico. Kitty, pese a pertenecer a una familia de muy alto poder adquisitivo, era activista de derechos civiles y antifascista desde su etapa de estudiante, viajó a Europa en 1936 y recaló en Barcelona, luego de un largo periplo, donde conoció a Thomas Wintringham, periodista y escritor que se encontraba en Cataluña para apoyar a la República y que bajo el patrocinio de su partido se encuadró en el batallón británico de la XV Brigada Internacional. Durante el tiempo en que convivieron en Barcelona, Tom enseñó el oficio de periodista a Kitty que colaboró con distintas publicaciones del Partido. No obstante los dirigentes del PCGB no veían con buenos ojos la relación de Wintringham con la joven americana. Quizá por que Tom estaba ya casado o quizá porque siendo Tom un dirigente importante, Kitty no era políticamente confiable. Después de meses combatiendo, con dos heridas graves y una infección por tifus, Wintringham fue repatriado y Kitty a la que habían obligado a salir de España, se reunió con él en Londres. Esta relación del todo inadmisible para los dirigentes del PCGB terminó con la expulsión de Wintringham del partido, probablemente de mutuo acuerdo pues Tom andaba enfadado y preocupado por las acusaciones de agente trotskista que se le hacían a Kitty.

A la llegada de la Segunda Guerra mundial, Tom participó en la fundación de la Home Guard británica, tras haber sido rechazado por el ejército a pesar de su experiencia militar, tanto en la Gran Guerra, como, sobre todo, en la Guerra Civil española. En realidad se le rechazó por prejuicios políticos dada la antigua adscripción de Tom al PCGB. En cualquier caso, Tom se enfrascó en la Home Guard que era una milicia ciudadana de retaguardia, adiestrando a los voluntarios, generalmente hombres en la reserva militar. Sus tácticas, aprendidas en España, de guerrilla urbana, contención antitanque y tácticas de resistencia ante el invasor, tuvieron mucho éxito pero levantaron grandes suspicacias en el Ejército británico, pues Tom orientaba la milicia como un ejército ciudadano sin servidumbres con el ejército regular. Lo que sí es cierto es que Wintringham era un auténtico experto en cuestiones militares, en su burocracia y en su instrucción. Puede que por ello, la Home Guard fue nacionalizada por el Ejército y Tom mandado a casa. La pareja vivía del periodismo, de los recursos de Kitty y algo de los escritos de Tom. Tras la guerra tuvieron un hijo que consolidó mucho la relación. Desgraciadamente Tom falleció repentinamente en 1949 dejando sola a Kitty. En 1966 Kitty se suicidó.

Felicia Browne

(?-1936) Pintora británica, radicada en la Costa Brava catalana, que al estallar la guerra civil española se hallaba en Barcelona para asistir a la Olimpiada Popular, en cuya ciudad participó en las luchas callejeras contra los militares sublevados, incorporándose a continuación a una columna de combatientes que partió con destino al frente de Aragón, donde fue muerta en acción de guerra a los pocos días de su llegada.

Lini Dunjes

Mika Etchebéhère (Micaela Feldman)

Esta foto anda siendo confundida por algunos como que es de Margarita Nelken. No. Se trata de Mika Feldman en el frente de Madrid con su pistolón de capitana. Y los que la confunden con Margarita Nelken es que no tienen ni idea de quien era la Nelken, que en su vida se hubiera vestido así, ni tampoco de Mika Feldman que combatía en el Ejercito Popular.

Su familia, de origen judío, había emigrado de Rusia huyendo de los pogroms del zar Alejandro III con la excusa del asesinato de su padre del que acusaron a los judíos sin ningún fundamento. Mika estudio odontología. En la facultad trabajo con grupos de izquierda y conoció a su marido, Hipólito Etchebéhere, joven de origen francés y futuro líder de un grupo trotskista. En 1931 se trasladaron a Europa y tras algún tiempo en España y Francia recalaron en Berlín de donde tras realizar actividades antifascista debieron marchar con la llegada de los nazis al poder. En Paris trabajaron de nuevo con grupos trotskistas pese a que Hipólito que era tísico recayó en la enfermedad y hubo de ser ingresado.

En 1936, con el triunfo del Frente Popular en España marchan para Madrid colaborado con el POUM de la región, aunque los relatores dicen que nunca llegaron a militar en esta organización. Al estallido de la guerra el POUM forma una compañía y con una columna miliciana al mando del cenetista Feliciano Benito parten para Sigüenza. Allí al mando del sector está el militar republicano comandante Martínez de Aragón, que moría meses después en la batalla de Madrid. manda todo este frente el coronel Jiménez Orge. Cuando las columnas llegan a Sigüenza  y conocen el asesinato del conocido personaje seguntino, Francisco González, "El Carterillo" días antes a manos de conocidos falangistas locales, comienzan las detenciones. Las fuerzas milicianas intentan atacar varias pueblos de importancia como Alcolea y Atienza. Son fuerzas indisciplinadas, sin instrucción bajo mando igualmente inexperto y son rechazadas en ambas poblaciones. Cerca de Atienza, Hipólito cae herido de muerte. Mika desolada prefiere seguir en el frente.

De vuelta la tropa a Sigüenza, algunos se llevan al obispo (1) a un descampado próximo y le pegan cuatro tiros. Luego intentan quemar el cadáver pero no lo consiguen. también se fusila al presidente de Acción Católica y al Deán de la catedral, todos ellos muy mal considerados por la población por su descarada actuación en toda circunstancia contra los pobres.

El mando trata de crear un línea de defensa alrededor de la ciudad, pues los rebeldes han recibido refuerzos de hombres y material pesado y preparan una ofensiva. Martínez de Aragón sale en el tren blindado en busca de refuerzos. Feliciano benito se encierra en la catedral con parte de la columna y civiles. La catedral el duramente bombardeada con la bendición del clero, y esa misma tarde un numeroso grupos de milicianos dirigidos por Benito consiguen huir entre los que se encuentra Mika. Los hombres de la compañía de Mika deciden hacerla capitana por su buen hacer y temple en situaciones de peligro.

Tras cinco días de bombardeo los milicianos cercados se rinden. (2) Los franquistas hacen 800 prisioneros entre rendidos y civiles del pueblo. De los 500 que fueron declarados combatientes, 157 milicianos son presumiblemente fusilados en días posteriores, dado que no llegaron a ninguna instalación militar rebelde. Organizaciones de la memoria locales denunciaron el crimen al Relator especial de la ONU para desapariciones forzosas.

 Posteriormente, Mika luchó en el frente de Madrid. En una de esas acciones, quedo enterrada viva en la trinchera por efecto de un obús. Afortunadamente sus hombres la desenterraron cuando todavía respiraba. Fue felicitada y admirada por todos los que la conocieron en sus labores militares. Con la caída del POUM fue detenida en abril de 1937 e interrogada. Cipriano Mera, conocido por sus resolutivas acciones llamó a quien correspondiera y logró su libertad. (3) Imposibilitada de volver al Ejército Popular, permaneció en Madrid en tareas auxiliares. Con la traición del coronel casado y la entrada de los rebeldes en Madrid, Mika no tuvo más remedio que esconderse, pues las redes de ayuda republicanas y las del POUM en particular habían desaparecido. En una salida a la calle es detenida. Su pasaporte francés llama la atención en Comisaría pero se la deja en libertad. Mediante la embajada francesa consigue asilo en el Liceo Francés y con pasaporte diplomático consigue salir de España. Desde Paris marchó a Argentina. Continuó su militancia de izquierdas y de paso escribió un emotivo libro llamado "Mi guerra en España". Abandona Argentina en 1946 y marcha a Francia. Murió en 1972. Es la heroína del POUM madrileño. Alguien dijo que el POUM madrileño nada tenía que ver con el catalán.

 

Notas.-

(1) El obispo de Sigüenza, Eustaquio Nieto Martín era uno de los personajes mas odiados de la ciudad. Conocido por su vida disoluta, su falta de honestidad y su reaccionario pensamiento.

(2) En el momento de la rendición la columna de refuerzo procedente de Guadalajara al mando de Martínez de Aragón se encontraba a 20 kilómetros de Sigüenza. Estas fuerzas regresaron a sus bases sin intentar ninguna contraofensiva. Sólo eran refuerzos y no tenían entidad para una ofensiva. La actuación de Martínez de Aragón y de Feliciano Benito aunque aparentemente legítimas no fueron muy apropiadas. Tenían infantería suficiente para perimetrar la ciudad y resistir. Había una par de trenes blindados que podían traer suministros y refuerzos, y las milicias no habían combatido de verdad todavía y estaban frescas. Pero fallaron los mandos y falló la tropa, salvo excepciones, como la valiente Mika.

(3) Seguro que amenazó a Miaja con presentarse con 20 dinamiteros y otros veinte ametralladores si no se cumplía su petición, como cuando el caso de Verardini, su jefe de Estado Mayor, detenido en la cama con la futura novia de Manolete por haber facilitado salvoconductos falsos con el sello del E.M. de la 14 división, amen de por su intervención en el caso de la embajada de Siam.

  Mika en su madurez. 

 

Helen Freeman

Enfermera de quirófano en el Hospital Americano que fue gravemente herida en un bombardeo en marzo de 1938. Pese a todo el doctor Barsky, que había mandado construir trincheras en Zig Zag para evitar los bombardeos de los "Caballeros del aire" rebeldes, consiguió que se restableciera lo suficiente para repatriarla con buen fin. Escribió un interesante libro sobre sus andanzas en España.

Mabel Irene Goldin

Enfermera americana que en mayo de 1937 se alistó voluntaria en los Servicios Sanitarios de las Brigadas Internacionales. Era miembro del partido Comunista de los Estados Unidos. Como miembro de los servicios sanitarios de la brigada Lincoln trabajo en distintos hospitales de campaña y finalmente en hospitales de retaguardia. Se caso con Harry Spiegel voluntario internacional inglés que había sido su paciente. Irene se mantuvo activa en los servicios sanitarios del E.P. hasta febrero de 1939. A finales de este mes se marchó a Marsella donde intentó una visa para su marido. Siendo esto imposible se quedó en Francia donde colaboraba en labores de ayuda a refugiados, especialmente niños, y a soldados republicanos en precario. Harry Spiegel provenía de una familia judía de izquierdas bien conocida por la conservadora policía francesa. Y cuando los comunistas españoles y extranjeros fueron declarados por el gobierno francés como enemigos extranjeros, Harry fue detenido. Pero Irene y otros camaradas pudieron liberarle de prisión y continuaron su labor de apoyo a los judíos refugiados de la Alemania nazi, especialmente a los niños sin parientes. La invasión alemana obligó a Irene y a Harry a pasarse a la zona de Vichi donde pronto contactaron con la resistencia española, encontrando Harry trabajo en las famosas carboneros del monte que controlaban los españoles. Irene tuvo a su hijo en relativa libertad y pronto, marido y mujer se organizaron en las fuerzas de la resistencia. Irene tuvo la fortuna de ser contratada como administrativa por Marina de Guerra alemana en sus oficinas de Marsella. COn la paz, siguieron sus labores de ayuda a los refugiados, pues Europa era un rio de refugiados buscando su desembocadura. Tras un año, en 1947, en Estados Unidos, Irene volvió con su compañero que estaba instalado en Viena. Y en esta ciudad, murió Irene en 2004 a los 94 años.

Salaria Kee.

Enfermera norteamericana del Bronx que actuó en la GCe con los servicios de Sanidad Republicanos. Se caso en España con el brigadista irlandés John Paddy O'Reilly y participó en la Segunda Guerra Mundial de enfermera.

 

 

 

 

 

Vea un artículo sobre Salaria Kee aparecido en Estampa

Tina Modotti (1896-1942)

Es Tina Modotti un personaje extraordinario donde los haya. Mujer concienciada y polifacética de cuya vida se han perdido muchos matices y trabajos pero que con lo queda podemos componer un personaje, como decimos, legendario. Tina nació en el norte de Italia un pueblecito llamado Udine en una zona de gran influencia austriaca. De familia trabajadora, ya muy joven se vio obligada a emplearse como obrera textil. Los salarios de preguerra eran de hambre y la familia tomo la decisión de emigrar a los Estados Unidos, como otros miles de compatriotas en aquella época.  Así que en 1913, teniendo 16 años y sola, Tina Modotti llegó a San Francisco donde ya le espera su padre y donde dada su experiencia Textil, Tina se colocó en una fábrica de seda. Algún tiempo después, se hizo modista, y empezó a ser solicitada como modelo para las casas de costura pues tenía un cuerpo y un moverse que gustaba mucho. De esto pasó a ser solicitada también como actriz de reparto en obras locales.

En 1915, San Francisco celebró la Panama–Pacific International Exposition. En una de las visitas a los distintos palacios de la muestra, Tina conoció al artista plástico y poeta, llamado Roubaix, y de rimbombantes apellidos, pero al que al parecer todo el mundo llamaba Robo, que en inglés no significa eso. Se hicieron novios y Tina conoció los círculos intelectuales y artísticos de San Francisco que le entusiasmaron y le dieron una visión de la vida que a su parecer prometía. Tina se casó con Roubaix en 1917 (con 21 años) y se trasladaron a Los Ángeles que es donde estaba emergiendo las artes cinematográficas y las industrias al uso. Tina consiguió algunos papeles en películas mudas, entonces de cortometraje.

El fotógrafo Edward Weston, maestro y compañero de Tina Modotti

Roubaix estaba preparando una exposición en Méjico capital y partió para allá. Mientras tanto Tina había conocido a un amigo de Roubaix, un reconocido fotógrafo de nombre Edward Weston con el que congenió y del que aprendió un arte que ya le interesaba, la fotografía. Weston vivía del retrato en la rica California, y era muy bueno, pero tenía novedosas ideas de cómo debía evolucionar la fotografía. Inquietudes que compartió con Tina. La necesidad de renovar el mundo fotográfico muy encorsetado por la poca versatilidad de las cámaras fotográficas del momento. Pero a Tina le llegaron malas noticias. No habían pasado dos meses desde la marcha de su marido cuando recibió un telegrama donde se le comunicaba que Roubaix había contraído la viruela, que en la edad adulta es muy peligrosa. Tina hizo las maletas y al llegar a Méjico se enteró de la muerte de Roubaix. El gran pesar no le privó de extasiarse en la contemplación de aquel exótico país con las maneras más refinadas de nuestra herencia colonial y el salvajismo a flor de piel, a medias propio y a medias también heredado. Un inmenso país con predios inacabables en poder de las familias terratenientes y una pobreza brutal entre la masa de desheredados, pese una larga y sangrienta revolución campesina, hábilmente desactivada por el partido gobernante.

Primero de Mayo en Ciudad Méjico. A la cabeza del Sindicato de artistas plásticos, Diego Rivera y Frida Kahlo.

Tina terminó los preparativos para la exposición de su difunto marido, y mandó aviso a Weston para que viniera a Méjico para que pusiera un estudio que ella regentaría a cambio de aprender el oficio. Weston aceptó y partió para Méjico dejando atrás su familia. La pareja realizó un trabajo muy completo, pues mientras Tina exploraba la cruda realidad social, y había terreno para rato, Weston se inclinaba por las exóticas formas culturales, y de eso el país era también pródigo. Estos afanes terminaron en un libro titulado "Idols behind altars", (Ídolos detrás de los altares) un enunciado muy significativo de la realidad mejicana. Los progresos profesionales de Tina asombraban a veterano Weston, que la retrató en algunas icónicas imágenes. Cuando Weston decidió regresar a California, Tina ya era en su amante desde tiempo atrás, pero eso no enturbió la separación. Tina, un personaje entre los ambientes bohemios, intelectuales y de izquierdas, acometió la documentación en imágenes del trabajo de los grandes muralistas mejicanos como Orozco y Diego Rivera. En casa de Rivera conoció a Frida Kahlo con la que simpatizó enseguida y con la que tuvo gran amistad y confianza. Los Rivera (Diego y Frida) eran comunistas e influyeron en Tina, que recibió esta ideología como el método científico para la salvación de la humanidad. Una idea muy extendida entre la intelectualidad de la época. Tina se afilió al Partido en 1927. Parece que los Rivera y Tina llegaron a tener una relación abierta durante algún tiempo. Pero el gran amor de Tina durante aquellos extraordinarios años fue el líder estudiante cubano y comunista, Julio Antonio Mella con el que mantuvo una intensa relación sentimental y política que duró un año, justo hasta su asesinato. Mella intranquilizaba al dictador cubano Machado y su sanguinaria policía, pues uno de los objetivos de este revolucionario cubano, era organizar una expedición a Cuba para derrocar a Machado

El Defensor del trabajador anuncia la muerte del militante cubano Julio Antonio Mella

Por allí rondaba el italiano Vittorio Vidali en reciente misión de control sobre el díscolo Partido Comunista Cubano, donde había militantes que coqueteaban con la idea de Andreu Nin de Oposición de Izquierda. Vidali sería en España Carlos Contreras (comandante Carlos), famoso por dar contenido ideológico al 5º Regimiento. Un tipo duro, típico agente comunista de entreguerras, listo para los trabajos organizativos como lo demostró en el 5º Regimiento, de ideas claras y fidelísimo del patrón, hasta que el estalinismo quiso aplastarlo por díscolo y pudo zafarse. De los pocos. Lo cuenta él mismo en sus memorias.

Mural "El Arsenal" de Diego Rivera pintado en 1928 en la segunda planta de la Secretaría de Educación Pública en Ciudad Méjico. A la izquierda Diego Rivera, el autor, con sombrero con estrella roja, un poco más a la derecha y con mono de trabajo el artista David Siqueiros militante del Partido Comunista Cubano. En el centro con camisa roja, Frida Kahlo. A la derecha, también del Partido Comunista Cubano, el dirigente estudiantil, Julio Antonio Mella. Y a su vera, Tina Modotti, que lo mira arrobada, y finalmente, un Vitorio Vidali con boina, casi tapado por Tina. El mural recrea la idea zapatista del pueblo en armas.

Un día que iba paseando Tina con Mella, el cubano fue tiroteado y muerto en Ciudad Méjico. Tras las primeras pesquisa, Tina fue detenida e interrogada como sospechosa, la policía dice que se contradijo sobre si iba a la izquierda o a la derecha del tiroteado. El caso es que se acusó a Tina de cómplice en el asesinato, pero naturalmente fue exonerada judicialmente, aunque la prensa, omnipresente en el ambiente que rodeaban a los Rivera, compuso un crimen pasional de una mujer extranjera, depravada y sobre todo bolchevique. Mientras estuvo detenida su casa fue asaltada y saqueada, y sus cartas y fotografías fueron publicadas impunemente. El acoso fue brutal, y Tina percibió hasta que punto la pacata alta sociedad mejicana, y las clases medias, herederas todas de una cultura inquisitorial y meapilas colonial, hasta que punto, digo, podían odiar al circulo de los Rivera y en especial a una mujer tan libre como Tina. Los abogados del partido Comunista Mejicano pudieron librar a Tina de la cárcel y se sabe que el propio Diego Rivera recurrió al presidente de Méjico, quien le profesaba grande admiración, para terminar el acoso. En cualquier caso las tornas se pusieron feas para los comunistas en Méjico, nacionales o extranjeros, todos hubieron de pasar a la clandestinidad cuando el Partido Comunista fue ilegalizado.

Este crimen influyó decisivamente en la vida y el pensamiento de Tina Modotti. Se transformó de mujer comprometida a revolucionaria profesional y en consecuencia se acercaría sentimentalmente al poco tiempo al hombre de Moscú en Méjico, un tipo duro, bragado y leal, el amigo Vittorio Vidali. Quién llevó a Tina por el camino de la ortodoxia comunista. La época feliz con Weston, o con el propio Mella se había terminado. Lejos pues quedaban los Rivera, ¡que terminarían de Troskystas!, lejos quedaban las campañas antiimperialistas como aquella de "Manos fuera de Nicaragua", en apoyo de Sandino y sus guerrilleros. Lejos quedaban las fiestas de los amigos de los Rivera, donde Frida y Tina rodaban por los suelos, felices riendo y dejándose fotografiar. Que lejos quedaba todo eso, ahora que se había convertido en lo que en España siempre se llamó, una monja leninista.

En 1930 fuerzas políticas mejicanas muy poderosas iniciaron una campaña  anticomunista especialmente centradas en los comunistas extranjeros. En el caso de Tina se la acusó de estar implicada en el reciente atentado contra Pascual Ortiz, presidente de Méjico que había ganado las elecciones de nuevo haciendo trampas. Tina contó posteriormente que en su casa aparecieron pruebas de todo tipo, panfletos, armas, etc... que la policía dejó para implicarla falsamente. No la pudieron procesar pero fue suficiente para expulsarla. Pues se le dio a escoger, o quedarse en Méjico o irse a USA (había estado casada con el americano Rubaix), pero en los dos casos renunciar al Partido y a las actividades políticas. Tina rechazó ambas ofertas, así que se embarcó con Vidali rumbo a Europa en un carguero holandés. En Rotterdam ya le estaba esperando la policía secreta de Mussolini, la OVRA. Sí, las policías políticas  del mundo se comunican muy bien en esto de atrapar rojos. Afortunadamente, Vidali con la colaboración del Socorro Rojo holandés consiguió burlarles y tras unos días, siguen viaje a Alemania donde también contaban con apoyos. Vidali siguió para Moscú y Tina se quedó en Berlín, donde el clima era asfixiante, el desempleo altísimo, la inflación de fábula y las tensiones sociales entre partidos de derecha y de izquierda rayaban la guerra abierta. Tina quiere dedicarse a la fotografía, pero en Europa la fotografía ha evolucionado técnicamente a cámaras más ligeras que su grande Graflex, y triunfa el expresionismo, las instantáneas y esta naciendo el fotoperiodismo a lomos de la cámara Leica.

Heredera del retratista y exquisito  Weston, a Tina estas moderneces no le dicen nada. Además la publicación pro comunista para la que trabajaba era muy pobre y Tina también. Encima ya estaba fichada por la policía de muchos países dictatoriales. Era llegado el momento de marchar a la gran madre soviética, desde donde Vidali  le mandó una invitación, a fin de cuentas el italiano ya era alguien en la Kominter. En Moscú nada de fotos, es enviada al Socorro Rojo Internacional que dirige la famosa Elena Stassova, que fue secretaria de Lenin.

Como Vidali también trabaja ahora para el SRI, la amistad termina en relación sentimental y deciden vivir juntos en Moscú, aunque Vidali siempre está fuera. Tras un periodo de aprendizaje donde se reencuentra con antiguos camaradas mejicanos le llega el momento de aceptar misiones en el extranjero. Toda Europa central, inmersa en procesos totalitarios, donde las clases populares luchaban contra estas poderosas fuerzas, recibieron la ayuda del SRI que la visita de Tina y otros responsables representaba. Dinero, ayuda para las familias de los presos, contactos para la huida, etc...

En 1933, Tina visitó Barcelona y Madrid preparando el terreno para la fundación del Socorro Rojo español. En Madrid fue detenida por la policía Gil Roblista y expulsada. Para finales de año marcha con Vidali a Francia y Bélgica, donde se denuncia la situación de Dimitrov y otros lideres comunistas alemanes que estaban en campos nazis. También visitan Austria siendo testigos de la Revolución del 12 de febrero de 1934, donde la izquierda socialdemócrata se enfrentó al tirano Dollfuss que acabó en una matanza de los socialdemócratas austriacos. Dollfuss amigo de Mussolini fue asesinado por un comando de nazis austriacos unos meses después.

Al regreso a Moscú, Vidali parece que tuvo una bronca con burócratas del partido a propósito del trato que se daba a exiliados caribeños y que esto levantó las iras de la policía política, la GPU entonces, por atreverse a levantar la voz. Por cierto, esto añade matices al supuestamente insensible Vidali que siempre nos describen. El caso es que las cosas se pusieron feas y Vidali buscó una misión en el extranjero como su salvación para poder salir pitando de Moscú. Algunos dicen que fue Togliatti, compatriota al fin y al cabo, quien le ayudó. Aunque en su expediente alguien puso una siniestra cruz. Tiempo al tiempo.

La misión era España, país en el punto de mira de la Kominter desde hacía tiempo y donde los acontecimientos se sucedían en una dramática secuencia que hacía temer lo peor. Vidali se fue para Asturias donde se había producido la revolución de octubre y allí organizó el Socorro Rojo. Algunos relatadores afirman que Tina estaba con él, o que al menos lo intentó pero fue descubierta por la policía y tuvo que huir. De todos modos en enero de 1936 se encontraban ambos en Madrid para asesorar al PCE que formaba parte del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936. La guerra civil pilla a Tina en Granada en una misión. Puede marchar a Madrid y se pone a trabajar en apoyo del gobierno republicano. Lo primero con Vidali, organizar el 5º Regimiento. A Tina le toca la organización de la sanidad y los servicios sociales que eran muy destacados en el cuartel de los Salesianos. No conforme con esto, el Socorro Rojo incauta el hospital de Maudes de Cuatro Caminos donde las monjas habían cerrado las habitaciones con candados para no tener que colaborar con el gobierno. Las monjas fueron desalojadas y se descerrajaron los candados a tiros. El Partido envió personal sanitario voluntario, destacando especialmente el doctor Juan Planelles. Y allí fundan el Hospital Obrero de Cuatro Caminos, que será referencia para el Partido. Entre el personal de hospital había de todo y le fue encargado a Tina ser Comisaria Política. En los primeros tiempos de la defensa de Madrid, muchos sanitarios desafectos trataban de perjudicar al máximo a los heridos y enfermos en la esperanza de no ser descubiertos y si lo eran con la intención de pedir refugio en embajadas colaboradoras de los rebeldes. Era necesaria una política de seguridad muy estricta como se demostró más adelante. A los pocos días el hospital ya estaba enviando vehículos a la Sierra para evacuar heridos. Algunos vehículos fueron tiroteados por los fascistas.

Personalmente, Tina y Vidali habían sido acogidos por un matrimonio excepcional, Matilde Landa, de la que Tina será amiga entusiasta y que tendrá un final trágico en las cárceles franquistas, y Francisco López Ganivet. Matilde Landa es otra heroína republicana, olvidada hasta hace muy poco. Tina actúa en España con el nombre Maria del Carmen Ruiz Sánchez, y firma sus artículos en la revista del Socorro Rojo, "Ayuda", como Carmen o como María. Tina y Vidali se ven muy poco en casa de Matilde Landa, ambos se mueven por los centros del Socorro Rojo y por los frentes. En el hospital Tina trabajaba con la propia Matilde y con la cubana Carmen Lafita que llevaba en España desde 1935 y pertenecía al Partido y era una militante muy entregada. Además estaba la enfermera voluntaria inglesa Mary Bingham de Urquidi que escribiría sus memorias en la capital tituladas "Misericordia en Madrid", que era de las pocas con formación profesional y que no apoyaba especialmente a la República pero tenía corazón humanitario.

En agosto ocurrió un caso de envenenamiento de heridos y enfermos de una sala con resultados mortales. Se detectó que era cianuro. Tina y Carmen Lafita emprendieron una campaña de investigación y reforzaron la seguridad en la cocina. Paso algún tiempo y volvió a suceder en un par de casos. Esta vez se detuvo a la criminal, que resultó ser una hermosa enfermera perteneciente a la Quinta Columna y que se había presentado voluntaria. Los tribunales Populares aplicaron justicia y la envenenadora fue pasada por las armas por crímenes de guerra.

A finales del verano el hospital tuvo una visita inesperada, resulta que Dolores Ibarruri había contraído hepatitis en una de sus visitas al frente y necesitaba reponerse en el Hospital. El doctor Planelles organizó un servicio de atención sanitaria especial y a la vez de seguridad, que encargó a Tina y a Carmen Lafita, que debajo del delantal llevaban pistola. La Pasionaria se recuperó sin novedad. En diciembre de 1936, la sede del Socorro Rojo se traslada a Valencia, y Tina y Matilde marchan para la capital de la República. No estuvieron mucho tiempo fijas ya que su trabajo consistía en organizar el Socorro Rojo por toda la España gubernamental. Recogiendo heridos, creando orfanatos y jardines de infancia y vigilando la distribución e integridad de los envíos de material y alimentos, en una España que empezaba a carecer de todo.

Tina y Matilde también acudieron en representación del Socorro Rojo al II Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura. Allí estaba también Gerda Taro, que sabiendo de la valía fotográfica de Tina le preguntó porqué no llevaba su cámara. Tina le respondió que lo principal era lo principal. Pero en cualquier caso, Tina y Vidali promocionaron la publicación en Valencia en esas fechas del libro de poemas de Miguel Hernández "Viento del pueblo, poesía de guerra" que en esa edición iba acompañado de 18 fotografías que se piensa fueron hechas por la propia Tina Modotti. De hecho, algunos conocidos de Tina en España confirman que ella solía llevar su cámara Leica en el bolso.

La pérdida de Málaga y la criminal actuación de los franquistas en especial de su aviación y su marina (era la primera vez en la historia de la humanidad en que un buque de guerra, el crucero rebelde Cervera, disparaba contra su propio pueblo en huida) provocó una tragedia humanitaria. La República había descuidado un poco a la ciudad andaluza donde no hubo manera de imponer dependencia política del Gobierno Central que por otro lado tenía ingentes problemas que atender. El caso es que recién llegan las noticias de la debacle militar, el gobierno envía algunas unidades que tiene en la zona que es poco comparado con la avalancha militar de Quiepo. Pero el Socorro Rojo consciente de la que se viene encima, envía a sus mejores cuadros con todos los recursos de que dispone en ese momento de euforia mientras se celebraba el congreso de intelectuales en Valencia. Vidali, Tina, Maltilde, la Unidad Médica canadiense del doctor Bethune y otros recursos salen para Málaga alcanzando para socorrer a una importante población. Se reparten alimentos, dinero, se instalan puestos sanitarios provisionales que se retiran según avanzan los fascistas, y se ayuda a los huidos en todo lo que se puede. El Doctor Bethune, además de su trabajo de trasfusiones hubo de dedicarse mismamente a socorrer a la población enloquecida. Posteriormente, el Socorro Rojo trasladó a parte de aquellos sesenta mil refugiados a Valencia, sobre todo niños, algunos de los cuales formaron parte de las expediciones a Rusia. Temporalmente se abre un campo de refugiados cerca de la playa de la Malvarrosa.

Tina le contó a Vidali las horribles escenas que había vivido y le aseguró que aquella carretera de la muerte le había endurecido más de lo que ya estaba. Por aquel entonces Tina se había convertido en una persona seria y trabajadora que no le hacía ascos a ningún tipo de trabajo, que vestía con sobriedad, y que era lo que aparentaba, una eficiente funcionaria del Socorro Rojo y miembro del aparato del Partido, como su compañero Vitorio Vidali.

Laura Branciforte, historiadora e importante relatora del personaje, no deja de señalar la intensa campaña que Tina emprendió en "Ayuda" después de lo de Málaga para que se iniciara el envío de niños españoles habitantes de zonas en peligro a Rusia en prevención de los persistentes bombardeos franquistas. Se hicieron cuatro expediciones, una de ellas en el Norte, y hoy sabemos que fue un cruel error. La propia Matilde Landa, de motu propio o para dar ejemplo envió a Rusia a su hija Carmen de siete años. La niña salió de Rusia y vivió en Inglaterra y tratando de recuperar la memoria de su madre a la que apenas conoció, pero de la que no paraba de oír bondades. Otra expedición que señala a Tina es la de los niños españoles enviados a Méjico, inicialmente muy bien recibidos pero de los que una parte que sería conocida como los niños de Morelia fueron tratados de forma criminal por funcionarios del gobierno mejicano en una tenebrosa institución digna de una película carcelaria. Hasta que hubo de intervenir el propio presidente Cárdenas cuando los niños se rebelaron y apedrearon el pueblo, aterrorizando a la población nativa.

El presidente Cárdenas con niños españoles recién llegados de España.

El gobierno republicano se había trasladado de Valencia a Barcelona, y tras la rotura del territorio republicano en dos, Tina se encontraba en Barcelona y asistió al bombardeo masivo, y ya lo había visto gordos, de las tres fuerzas aéreas con que contaba Franco, la Legión Condor, la Aviazione Legionaria, y la Brigada Aérea Hispana, y que durante marzo de 1938 trituraron la ciudad de Barcelona con la sana intención de fijar a la caza republicana en la ciudad y poder dedicarse a su función de apoyo a tierra con tranquilidad. Los acontecimientos se volvieron muy dramáticos para el pueblo republicano y los voluntarios extranjeros, como Tina y Vidali. Tina regresó a Valencia para preparar el Congreso del Socorro Rojo Internacional en Valencia, que sería el último y que se enfrentaría a la desmoralización y al plomizo ambiente de la retaguardia republicana, retaguardia que fue derrotada mucho antes que el Ejército Popular, principalmente por el hambre y los sufrimientos del pueblo y que el gobierno de Negrín no podía paliar. Hacia octubre de 1938, perdida ya la batalla del Ebro regresa Tina a Barcelona, donde hay indicios de que participó en la agridulce despedida de las Brigadas Internacionales.

En enero de 1939 atraviesa la frontera suponemos que en compañía de Vidali tras una dramática despedida de su amiga del alma Matilde Landa. A ambas les quedaban pocos años de vida. Se sospecha que Tina ya sufría una dolencia del corazón y que Matilde andaba mal de los pulmones. Todo el pueblo y el ejercito republicano se encontraba así. Tras un intento frustrado de entrar en USA, se cambió de barco y pudo entrar en Méjico con pasaporte falso y sin Vidali. Poco después el presidente Cárdenas, verdadero amigo de los exiliados españoles, regularizó la situación de Tina anulando la expulsión decretada por el presidente anterior Pascual Ortiz. Aunque nada era ya igual en Méjico. Tina no se relacionó con sus antiguos conocidos mejicanos y se centró en su nuevo trabajo que consistía en ayudar a los exiliados republicanos. Entabló relación también con otros exiliados europeos, algunos los había conocido en su estancia en Alemania. Aunque continuaba manteniendo una relación amistosa con Vidali, recién llegado a Méjico unos meses después que Tina, sentimentalmente se habían distanciado. La derrota había pasado factura a todo el mundo. En esa época recibió un encargo fotográfico de una conocida y camarada, Constancia de la Mora, una aristócrata madrileña casada con Hidalgo de Cisneros, jefe militar de las Fuerzas Aéreas de la República, y que afiliada al inicio de la guerra al Partido Comunista, terminó exiliada en Méjico como Tina, compartiendo también una muerte prematura a los 44 años por accidente de tráfico. Se trataba de documentar un libro sobre Méjico, no en vano Constancia de la Mora, trabajaba para la Oficina de Prensa republicana en España y era buena periodista. Se cree que Tina realizó el encargo pero los materiales se han perdido. En enero de 1942 con 46 años, Tina en una comida de amigos y camaradas se sintió mal y decidió irse a casa en un taxi. Vidali se había marchado antes por un compromiso, así que salió sola. A bordo del taxi tuvo un repentino ataque al corazón. El taxista la llevó al hospital donde murió. La autopsia confirmó el ataque al corazón. En su cartera había una foto de Julio Antonio Mella, su corto pero verdadero amor, dicen algunos, y cuya violenta muerte cuando ella iba cogida de su brazo le cambió la vida tremendamente con la inestimable ayuda de todos los sucios calumniadores que en Ciudad Méjico por esa época había. Situación que volvió a repetirse a su muerte incluyendo siempre en las calumnias a su compañero Vidali. Afortunadamente, todos los que conocían a Tina se indignaron públicamente y hasta el poeta Pablo Neruda le escribió un bello epitafio que calmó la indignada desolación de los que fueron algo en la vida de Tina Modotti. Que la diosa Razón te tenga en su seno compañera Tina Modotti. Y que la Diosa razón reparta atroces remordimientos a todos aquellos que a ambos lados del océano intentaron enlodar el honor y la reputación de Tina Modotti y Matilde Landa.

María Luisa Lafita

Revolucionaria cubana que en 1935 se exilió a España y se desenvolvía con su compañero Pedro Vizcaíno alrededor de la pensión "La Cubana" en Madrid que gestionaba otro revolucionario y que reunía, huéspedes o no, al numeroso grupo de exiliado cubanos en Madrid. Allí se reunían miembros de Socorro Rojo Internacional que les ayudaban y que mantenían a los exiliados en contacto con las organizaciones populares madrileñas, especialmente con el, por entonces, radical Partido Comunista. Con el golpe militar del 18 de julio, los cubanos se dirigieron a las sedes populares y participaron en el asalto al Cuartel de la Montaña y también a otros cuarteles sublevados. Con la creación del Quinto regimiento, muchos de estos militantes cubanos se integraron en este centro de instrucción y reclutamiento comunista, entre los que se encontraban María Luisa Lafita y su compañero. Hay que hacer costar que muchos cubanos exiliados en España se integraron en las unidades del Quinto y posteriormente en las brigadas mixtas de preponderancia comunista y así eran corrientes en la Brigada Móvil del Campesino, en la brigada Líster y similares. Señalando que pocos de estos cubanos se alistaron en las Brigadas Internacionales, dejando este papel a los cubanos exiliados en USA que se integraron en los batallones de origen americano (Lincoln, Washington y Mackenzie-Papineau). Lafita fue enviada a trabajar de enfermera al Hospital e Maudes donde ella misma relata incidentes y sabotajes por parte de personal quintacolumnista que sin ninguna piedad para los heridos provocaban todo el mal que podían sin hacerse reflexiones éticas. Su compañero Pedro partió para el frente de Somosierra donde tras semanas combatiendo enfermó de neumonía. Ya restablecido regresó al frente y fue herido en una pierna. Licenciado, continuó su lucha en la retaguardia. María Luisa regresó a Cuba tras la guerra y siguió luchando por la revolución.

Elisaveta Parshina, (Josefa Pérez Herrera)

Elisabet Ricol

Esta francesa, heroína de la Guerra Civil española y de la Resistencia francesa era hija de emigrantes españoles que buscaban un mundo mejor. Ya de adolescente frecuentaba los ambiente comunistas franceses y pronto se afilió a las Juventudes Comunistas. Trabajando para la Kominter conoció al  intelectual, entonces comunista, Artur London, con el se casaría. Las vicisitudes de Lisa Ricol son innumerables

Fanny Schoonheyt

Fanny Schoonheyt instructura en el CRIM del Pins del vallés

Había nacido en Rotterdam en 1912, por tanto tenía 24 años cuando se alistó voluntaria en las milicias catalanas, región donde residía desde 1934. Se dice que era una experta manejando las ametralladoras en el frente de Aragón. Fanny era una chica políticamente muy bregada cuando llegó a España. Había trabajado de periodista y conocía la Unión Soviética, con la que simpatizaba. En Barcelona se codeaba con otras figuras femeninas de las juventudes comunistas, en un ambiente de exaltación propiciado por las Olimpiadas Populares de Barcelona que atrajeron a todos los jóvenes progresistas de Europa que querían hacer algo contra la olimpiada nazi de Berlín. Los acontecimientos que devoraron todas las ilusiones deportivas de los antifascistas europeos llevaron a Fanny a las barricadas barcelonesas y posteriormente al frente de Aragón en una columna del PSUC. En noviembre de 1936 fue herida y hospitalizada.

  

Fanny de voluntaria en una milicia catalana y de Comisaria de batallón tiempo después.

A su recuperación fue destinada a los servicios de retaguardia y ascendida a delegada de compañía. Tiempo después se incorporó a las plantillas de instructores del CRIM de Pins del Vallés. Tras sufrir un  accidente de tráfico y volver a ser hospitalizada y durante unos trámites administrativos de su pasaporte vio que quedaba prácticamente expatriada por su intervención en la Guerra Civil española debido a un decreto que privó de la nacionalidad holandesa a todos quienes participaron en ella. Tras un tiempo en Francia con la guerra terminada, se exilió con el apoyo del SERE español a la República Dominicana. Se ignora el motivo, pero pensamos que probablemente atemorizada por el plomizo ambiente que los temibles agentes del dictador Trujillo imponían a los exiliados republicanos, Fanny abandonó toda militancia, no ya comunista sino meramente de apoyo a la República española y se dedicó a la fotografía profesional. Tuvo una hija con un exiliado español en este políticamente insalubre país. Y deseosa de abandonar la República Dominicana, consiguió que el gobierno holandés le permitiera residir en la colonia de Curaçao. En 1957, ya con mala salud, regresó a Holanda donde murió en 1961. Todos los datos biográficos de esta combatiente republicana se conocen gracias al libro recién publicado en 2011 de Yvonne Scholten.

Marion Stone

Era la mujer de Robert Hale Merriman, voluntario internacional americano que mandó el bon. Lincoln durante un tiempo de 1938 hasta que fue muerto en las retiradas de marzo de 1938. Marion vino España cuando su marido fue herido en el asaltyo al Pingarrón. Una vez que Merriman volvió al combate, Marion se puso a trabajar en apoyo de las brigadas internacionales en la base de Albacete. Cuando le comunicaron que Robert había desaparecido en Aragón y que cabía alguna esperanza de que su marido estuviera vivo, removió Roma con Santiago, pero no pudo encontrar nada. Se volvió a los USA y se sabe que Marion volvió a España, ya con Franco, debido a informaciones que surgieron sobre su marido. Hoy sabemos que Merriman fue fusilado en un pueblo aragonés por un pelotón de italianos en represalia por un bombardeo republicano que les produjo grandes bajas.

Zofía Szleyen (1904-1994)

Zofía Szleyen fue una periodista, científica e hispanista y traductora polaca, casada con Mieczyslaw Szleyen. De familia de judíos no practicantes de clase media alta. Su padre era ingeniero en las fabricas textiles de Lodz. Zofia estudió químicas en la universidad Jagiellonian de Cracovia, donde conoció a su futuro marido. La crisis del 29 afectó a la industria polaca y la familia de Zofia pasó por dificultades económicas. Más que a la química, a Zofia le interesaba la literatura y la poesía. En 1931 se casó con Mieczyslaw y se fueron a Lodz. Zofia encontró un trabajo en un laboratorio. El matrimonio simpatizaba con los movimientos de izquierda y se acercaron al Partido Comunista. Y en esas simpatías les cayó el editar la publicación de la revista Chronicle una revista teórica del Partido Comunista de Polonia. Pero la dictadura militar polaca heredera del general Piłsudski anduvo ligera y arrestó a Mieczyslaw que fue condenado a tres años de prisión. Zofia quedó en Polonia con una hija, y su marido se exilió a Checoslovaquia. Con la Guerra Civil española Mieczyslaw partió para Barcelona con la intención de servir en las Brigadas internacionales. Zofia le siguió y en Barcelona se reencontraron. En las BB. II. les fueron encargadas tareas de propaganda para las que estaban bien preparados, trabajando con los brigadistas polacos (1) principalmente en la edición de las publicaciones "Dąbrowszczak" y "Ochotnik Wolności". Hay relatores que afirman que Zofia se integró en el PSUC en Barcelona, lo que pudiera suponer que ya pertenecía al Partido Comunista Polaco. Zofia aprendió el idioma con facilidad e inició trabajos de traducción al pequeño nivel de la prensa brigadista. Con la retirada del 39 y el paso a Francia, los gendarmes separaron al matrimonio, la esposa y los hijos fueron internadas en campos de transito y los hombres, más si eran brigadistas a campos de concentración. Zofia pudo encontrar trabajo en Francia en una farmacia mientras su marido estaba detenido. Se sabe que Zofia pidió integrarse en el ejército en el exilio del general Wladyslaw Sikorski que se constituyó primero en Francia y luego en Inglaterra, pero nunca fue aceptada. Zofia inició labores para la resistencia francesa trabajando en su especialidad, la edición de la revista "La Lutte", a la par que perfeccionaba el idioma francés (que se estudiaba en Polonia) y el español que ya conocía muy bien de sus dos años en España. También colaboró con el Partido Comunista Polaco y el gobierno polaco de la naciente República Popular en el exilio ruso. En el 44 se instaló en Paris y en 1945 regresó a Polonia y trabajo para el Ejército Popular polaco. En este contexto tradujo primeramente poesía republicana de guerra descubriendo su buen hacer de traductora de español al polaco. Más de 40 libros de escritores españoles y latinoamericanos se tradujeron al polaco de la mano de Zofia: Max Aub, Alberti, Neruda, Muñoz Arconada, Goytisolo, Cela, etc... Igualmente tradujo clásicos y modernos, como Lope, Galdos, Blasco Ibañez, etc...

Zofia destaca como una de las mejores traductoras de español-polaco y como la mayor hispanista polaca. Además, fue maestra de hispanistas. Algunos relatores señalaron muy al final de su vida fallos en la metodología de su traducción, pero me temo que tienen que ver con el cambio de régimen en Polonia. Durante su vida en la República Popular de Polonia perteneció al partido Comunista que con distintos nombres gobernó Polonia hasta Gorbachov. Tuvo cargos políticos, científicos y literarios. Trabajó mucho con los veteranos brigadistas polacos y fue muy bien recibida en España sobre todo tras la muerte de Franco, recibiendo honores y premios (Medalla de las Bellas Artes en 1989). Zofia se distanció del régimen comunista siendo muy crítica al final de su vida y precisamente la caída del régimen comunista trajo rencores y venganzas de los nuevos gobiernos derechistas y católicos que deterioraron, precisamente en su vejez, las condiciones de vida de los brigadistas polacos supervivientes. El Parlamento polaco legisló especial y cruelmente contra los brigadistas. Zofia opinaba que era por la ignorancia que estos políticos tenían de la gesta de sus compatriotas en la Guerra Civil española.


(1) Muchos brigadistas de nacionalidades cuyos países se hallaban bajo regímenes autoritarios al terminar la guerra civil española, se encontraron siendo apátridas, y penaron en campos de concentración y cárceles a todo lo largo de la geografía europea. Pero incluso en los Países bajos, en Suiza y en algún otro país supuestamente democrático se legisló contra ellos o se les aplicaron leyes decimonónicas para perjudicarles y llevarles a prisión. Para más inri, bastantes de los que lograron asilo en Rusia, fueron eliminados en algunas de las purgas de Stalin. Pero todavía más, en algunas repúblicas populares centroeuropeas, muerto Stalin, los brigadistas sufrieron represión por apoyar movimientos antisoviéticos desde dentro del comunismo, como Hungría y Checoslovaquia. De modo que los voluntarios de la libertad, llegaron a España para luchar contra el fascismo, fueron enviados a la batalla en malas condiciones armamentísticas y bastante mal mandados. Y lo fueron una y otra vez, incluso ya retirados del combate por Negrín, se les pidió aguantar en la frontera por unos días. Y luego perdieron sus nacionalidades o fueron presos por los motivos comentados... Por ello, ¡por favor! un respeto para estos valientes, la mayoría de los cuales no eran comunistas como siempre se ha dicho, ni eran lumpen, ni aventureros, ni nada parecido. Y mucho menos escoria de las naciones como se atrevió a publicar el periodista español Chavez Nogales. Eran trabajadores conscientes del momento que vivía España y Europa bajo la emergencia de sistemas fascistas que actuaron en consecuencia poniendo todo lo que tenían, la vida, en peligro.

Simone Weil

Filosofa, activista y pacifista francesa nacida en 1909 y muerta 1943 de tuberculosis. Militó como sindicalista y era profundamente anti autoritaria por lo que simpatizaba con la causa libertaria española. Se fue de periodista a España y no tardó en alistarse en la columna Durruti al que tenía idealizado. Tras participar en acciones de guerra quedó muy afectada por los fusilamientos de derechistas que los miembros de la columna practicaban. De pronto se sintió cómplice de aquellas muertes y marchó para Francia donde se relacionó con otro intelectual francés, este de derechas, Georges Bernanos que había escrito un libro denunciando la brutal represión franquista en Mallorca, "Los grandes cementerios bajo la luna". Se trataba del caso contrario al de Simone, pero eso sí multiplicado por cien. Simone nos estableció la verdadera relación entre la guerra, la revolución y la sangre vertida y encausó en su magín a los líderes de ambos bandos como responsables de las matanzas, lo que era muy injusto con el gobierno de la República, una de cuyas principales labores fue terminar con estas matanzas, esto significaba una gran asimetría con el bando franquista. Simone tuvo problemas en Francia por el antiguo origen judío de su familia aunque todos eran agnosticos y hubieron de exiliarse en los Estados Unidos. Simone volvió a Inglaterra con la intención de alistarse a la Resistencia pero su mala salud, se lo impidió y solo pudo realizar trabajos administrativos en los servicios de retaguardia de la Francia Libre de De Gaulle. Fue internada en un sanatorio pero murió a los 34 años en 1943.