S.B.H.A.C.

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1.3- Galería de políticos republicanos en la GCE

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De Cesar de Madariaga  A Isaac Puente (65)

Cesar de Madariaga.

(1891-1961). Profesor de la Escuela de Ingenieros de Minas de Madrid y director de una empresa minera de Almadén (Ciudad Real), que durante la guerra civil apoyó al bando republicano desempeñando el cargo de director de Armamento. Al término de la contienda se exilió a Colombia, donde prosiguió sus actividades profesionales como consejero de un instituto de mineralogía, falleciendo en Chile cuando se hallaba de viaje.

José Ignacio Mantecón.

Miembro relevante de Izquierda Republicana. Había nacido en Zaragoza en 1902. Inteligente y despierto, estudió en los jesuitas de Zaragoza, donde coincidió con Buñuel. A los 22 años ya tenía dos carreras, Historia y Derecho. Era miembro por oposición  del Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos de España, que hasta la llegada de Franco tan grandes investigadores había dado al país. En la Residencia de Estudiantes de Madrid conoció a Lorca. Pasó casi diez años en el Archivo General de Indias de Sevilla, siendo considerado un maestro en los ámbitos documentales y al respecto de Hispanoamérica. Estaba afiliado al partido de Azaña, Acción Republicana y residía con su familia entre Zaragoza y Sevilla. Con la rebelión militar, Mantecón se encontraba en Madrid, no así su mujer e hijos que sufrieron reclusión por parte de Cabanellas. Tuvo participación en la creación de milicias con personal aragonés, siendo Comisario de brigada y de división. Pero su acción más importante ocurrió al ser nombrado Gobernador General de Aragón, lo que conllevaba la desarticulación del Consejo de Aragón de los anarquistas. Esta labor la realizó con el apoyo militar de la 11 División, que se encontraba en esas tierras para preparar la ofensiva de Belchite. Prieto, Ministro de Defensa a la sazón, ordenó a Líster que entrara en Caspe con su división y se coordinara con Mantecón, lo que no le hizo a Líster ninguna gracia, y por ello en uno de sus libros, pone a Mantecón de vuelta y media sin ningún fundamento.  Posteriormente fue comisario del Ejército del Este y cerca del final fue nombrado Comisario del Ejercito de Levante. Mantecón marchó a Londres, al parecer habiendo sido uno de los pocos privilegiados que junto a Casado embarcó en Gandía en el buque inglés Galatea. Esta información habría que confirmarla, dado que Mantecón se mantuvo leal a Negrín. En el exilio, Mantecón siguió peleando por la República, regresando a Francia, donde fue por indicación de Negrín para organizar la SERE. Allí fue detenido en 1940 e internado en Argeles sur mer, donde, por cierto, se encontró con muchos amigos e intelectuales, como Max Aub. Ambos fueron liberados y Mantecón partió para Méjico donde desarrolló gran actividad intelectual y docente. Murió en Ciudad Méjico en 1982

Federico Manzano Govantes

Abogado y maestro, natural de Campillos (1906), vecino de Madrid. Hijo de José y Asunción. Miembro de la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza de la UGT y afiliado al PSOE de Madrid desde 1931. Era funcionario del Ministerio de Obras Públicas. Se alistó a las Milicias de Vigilancia de Retaguardia en las que llegó a ser Inspector General. Entró después en el Servicio de Información Militar (SIM). En abril de 1937 se afilió al PCE. Se opuso al golpe casadista y fue detenido por la Junta de Defensa. Un Tribunal Militar casadista formado por militares quintacolumnistas, que venía actuando desde 1938 con la protección de Casado y Miaja, y que era famoso por sus fusilamientos a soldados republicanos leales, como relata el propio Mera en sus memorias, le condenó a 30 años de cárcel por su actuación en Paracuellos. Los casadistas lo trasladaron a Valencia con engaños, pues aseguraron que los líderes comunistas (Girón, Eugenio Mesón etc...), iban a ser puestos allí en libertad. Pero era mentira. Los habían seleccionado en el Estado Mayor de Casado para ser entregados a Franco como muestra de buena voluntad, y fueron trasladados a Valencia ante el temor de que fuerzas comunistas los liberaran y para acallar las escandalizadas voces que se levantaron cuando se conocieron los hechos en el desquiciado Madrid de la revuelta casadista. Encausado de nuevo por los franquistas en el "Expediente de la Junta de Casado" fue condenado a muerte y fusilado junto con otros 13 comunistas a los 34 años, en Madrid el 3 de julio de 1941, contra las tapias del cementerio del Este.

Pablo Marcelino Martín González.

(1886-1940). Había nacido en  un pueblecito de Salamanca, Cespedosa del Arco y estudio en Salamanca como es natural. Catedrático  de Física y Química del Instituto General Técnico de Guadalajara. Alcalde Socialista de dicha ciudad entre 1931 y 1934 en que cesó por pertenecer al Comité Revolucionario de Huelga. También fue diputado  a las Cortes Constituyentes de 1931. Fue masón de la Logia Arriaco y director de la revista-semanario El avante: órgano del Partido Obrero. Durante la Guerra Civil le fue Director del Instituto para obreros de Madrid. Institución creada por la República para que los hijos de los obreros pudieran abordar el bachillerato de forma rápida y gratuita. Al final de la guerra fue detenido en Alicante en aquel dantesco escenario del fin del mundo que fue el puerto de esa ciudad en abril de 1939. Trasladado a Guadalajara, condenado a muerte.  Fue fusilado en abril de 1940, un año después de ser capturado. La familia consiguió trasladar sus restos al cementerio civil de Salamanca.

Leonardo Martín Echeverría.

(1894-1958). Catedrático de Instituto, especializado en cuestiones geográficas, que desempeñó diversos cargos públicos —gobernador civil, subsecretario, etc.—durante la II República. Al estallar la guerra civil prestó apoyo a la causa gubernamental, siendo designado a los pocos días de iniciarse la contienda miembro de la Junta Delegada de Levante. En 1939 se exilió a México, en cuyo país prosiguió sus actividades profesionales hasta su fallecimiento en Veracruz en 1958

Diego Martínez Barrio

(1883-1962). Obrero tipógrafo y político sevillano, de origen modesto, que desde muy joven se reveló como un brillante orador. Afiliado al Partido Radical, fue nombrado, por imposición de Lerroux, ministro de Comunicaciones en el Gobierno provisional de la República que presidió Alcalá-Zamora y, más tarde, en 1933, ministro de la Gobernación en uno de los gabinetes del citado Lerroux. De ideas moderadas y conservadoras, presidió el Gobierno puente que convocó las elecciones de 1933, que condujeron a las derechas al poder. Descontento con el proceder de su protector, se separó del Partido Radical y fundó Unión Republicana, que en las elecciones de 1936 se alineó en el Frente Popular. Elegido, en dicho año, presidente de las Cortes, desempeñó interinamente, por mandato constitucional, la presidencia de la República, al ser destituido de este cargo el nombrado Alcalá-Zamora. Al producirse el levantamiento militar de julio de 1936, Azaña le encargó que formase un Gobierno —Gobierno que no llegó a tomar posesión de su cargo— con el propósito de llegar a un entendimiento con los militares sublevados, lo que no consiguió a pesar de conferenciar telefónicamente con los generales Mola y Cabanellas, y de haberse negado rotundamente a que se entregasen armas a las organizaciones sindicales y partidos políticos que las reclamaban. Durante la guerra civil simultaneó la presidencia de las Cortes —en las escasas reuniones que celebró el parlamento— con la de la Junta Delegada del Gobierno para la región de Levante, la de la Junta de Ayuda a las Poblaciones Españolas y la del Comité del Ejército Voluntario. Tras la dimisión de Azaña de la Jefatura del Estado, poco antes de concluir la contienda, hubo de hacerse cargo nuevamente de la presidencia de la República, lo que no aceptó después de plantear no pocas objeciones de carácter jurídico-político. Exiliado, primeramente, en Cuba y México, y al finalizar la segunda guerra mundial, en París, fue elegido presidente de la República española en el exilio. Autor de un libro titulado Memorias (Ed. Planeta, Barcelona, 1983), en el que se recoge una interesante información sobre la guerra civil.

José María Martínez de Elorza

(1883-1936). Maestro nacional, profesor de Pedagogía de la Escuela Normal de Maestros de Álava y funcionario de la Dirección General de Prisiones, que, además de los puestos propios de su carrera, desempeñó los de gobernador civil de Granada, Salamanca y Murcia, y el de delegado del Gobierno en las obligaciones carcelarias de Vizcaya y de Navarra. En diciembre de 1935, siendo director de la cárcel Modelo de Madrid, cargo que ostentaba desde 1930, fue cesado en el mismo por haber puesto en libertad al líder socialista Francisco Largo Caballero, cumplimentando un mandamiento de la Sala 2ª del Tribunal Supremo, que había dictado sentencia absolutoria a favor del citado Largo Caballero, por entender el Gobierno que no había cumplido el requisito de informarle previamente de la orden de excarcelación. Al estallar la guerra civil se hallaba en Oña (Burgos), donde fue detenido por elementos afines a los militares sublevados, siendo puesto en libertad gracias a una gestión del general Miguel Cabanellas. Detenido por segunda vez, fue conducido a Valladolid e ingresado en la prisión de dicha ciudad, de donde fue sacado, pocos días después, y asesinado.

Fuente: Manuel Rubio Cabeza

Emilio Martínez Garrido.

Imagen de internet, perteneciente al Fondo Martínez Pérez donde vemos al alcalde de Vigo junto con autoridades civiles y militares durante la II República y antes de la rebelión militar.

Había nacido en 1886. Era un prohombre vigués, industrial y político socialista. Fue el último alcalde democrático de la ciudad hasta la monarquía juancarlista. Al tener se noticias de la rebelión se formó un Comité del Frente Popular que se reunió en el Ayuntamiento de Vigo. Las noticias eran alarmantes pero el alcalde, Martínez Garrido, adujo que el comandante de la guarnición le había dado su palabra de lealtad al gobierno. De nada valieron las súplicas de las organizaciones obreras que ya sabían lo que se fraguaba. El Comité no repartió armas, más, cuando la Guardia de Asalto manifestó su lealtad al gobierno. El día 20, los militares se sublevaron, dispararon contra la multitud y detuvieron al Comité del Frente Popular. Un mes después, juicio sumarísimo, y condenas a muerte para el alcalde y varios diputados socialistas. el 27 de agosto de 1936 fusilaron a Martínez Garrido.

Horacio Martínez Prieto

Líder anarco-sindicalista nacido en Bilbao en 1902, fundado del movimiento libertario en Vizcaya y que en varias ocasiones fue secretario general de la CNT, y que durante la guerra civil adoptó una actitud considerada «realista siendo partidario de colaborar con los demás partidos políticos que se habían alineado en el Frente Popular e incluso, con el Gobierno central y los de las regiones autónomas. Según Hugh Thomas (La guerra civil española, Ed. Urbión, S. A., Madrid, 1979), gracias a él «se pudo convencer a los anarquistas de que aceptaran la nacionalización de las grandes industrias y bancos a cambio de la colectivización de las pequeñas empresas, y también la municipalización de los servicios locales». Durante la contienda propició en todo momento una estrecha colaboración entre los dirigentes de la UGT y de la CNT, aunque con el tiempo fue perdiendo optimismo, mostrándose —incluso públicamente— partidario de llegar a una paz negociada con los nacionalistas, antes de que el general Franco fuese lo suficientemente fuerte como para imponer él solo las condiciones de un posible entendimiento.

Manuel Martínez-Risco Macías.

(1888-1954). Catedrático de Física Teórica y Experimental de la Universidad de Madrid, que colaboró en las mejores revistas científicas, españolas y extranjeras, de su época. Diputado a Cortes en 1931 por Orense (Acción Republicana), y en 1936, por la misma circunscripción (Izquierda Republicana). Durante la guerra civil prestó apoyo a la causa republicana. Al término de la contienda se exilió a Francia, donde prosiguió su labor científica hasta su fallecimiento.

Florentino Martínez Torner

(1896-1969). Inspector de Enseñanza, nacido en Asturias, autor de diversas publicaciones sobre su especialidad, que en 1931 fue elegido diputado a Cortes por Huelva (Partido Socialista Obrero Español). Durante la guerra civil prestó apoyo a la causa republicana. Al término de la contienda se exilió a México —donde falleció—, en cuyo país se dedicó a sus actividades profesionales.

Ignacio Mateos Guija

Abogado y Gobernador civil de Cáceres que consiguió escapar de sus asesinos, no obstante, su familia, que vivía en Navalmoral de la Mata fue asesinada en cuanto los fascistas tomaron el pueblo. El padre (José Mateos Lozano) asesinado en el puente de Alcaráz y luego arrojado al Tajo como muchos otros cacereños, un hermano, Antonio Mateos Guija de 19 años, lo mismo. Poco después, otros dos hermanos y un tío de la familia. Al resto de lo que quedaba de la familia del gobernador la encarcelaron. El negocio lo saquearon falangistas locales que se repartieron el botín.

Fuente: Santos Juliá y otros.

Joaquín Maurín Juliá

Dirigente comunista, fundador del Bloque Obrero y Campesino, que se unió a otro grupo de igual filiación dirigido por Nin, forjándose el Partido Obrero de Unificación Marxista, integrante del Frente Popular. Maurín fue elegido diputado de las Cortes republicanas de 1936. Detenido en Galicia por los nacionales, ya estallada la Guerra, permaneció en prisión muchos años. Se exilió primero en Francia y luego en los Estados Unidos, donde falleció.

Trifón Medrano Elurba

Dirigente de la Juventud Socialista Unificada. Era de la generación de Santiago Carrillo y pertenecía a la Unión de Juventudes Comunistas. Entendía muy bien el momento histórico que vivía España y por ello propugnaba fervientemente la unión de las juventudes socialistas y las comunistas. Santiago Carrillo, otro joven inteligente en las juventudes socialistas propugnaba lo mismo. El problema era convencer a todos los demás de ambas organizaciones. Los artífices de esta unión fueron del lado comunista: El propio Medrano, Segis Álvarez y Fernando Claudín, y por parte socialista, Federico Melchor, Segundo Serrano Poncela, José Laín y Santiago Carrillo. En marzo del 36, Vitorio Codovilla, futuro comandante Carlos, y que andaba por España en misión de captar jóvenes para juventud comunista de la III internacional, les puso delante un regalito a los dirigentes, en la forma de un viaje a Moscu para discutir el asunto. De los socialistas partieron Carrillo y Federico Melchor y de los comunistas, Medrano y Felipe Muñoz Arconada, el hermano del periodista Cesar M. Arconada.  El viaje fue largo y entretenido, según cuenta José María Sánchez, en el blog del que hemos sacado la información más relevante de esta reseña. En Moscú conocieron al gran Dimitrov, que debió ser la repanocha para todos ellos. El caso es que volvieron a España con el asunto bien resuelto, poniéndose todos ellos a trabajar en mítines y largas reuniones con dirigentes de ambos partidos. Se creó una ejecutiva, y los comunistas, hábiles para negociar, ofrecieron el puesto de Secretario General a Carrillo, que ya mostraba maneras muy pro-comunistas, tras el viaje que le abrió los ojos a esa gran madre de todos los trabajadores, que los obreros de todo el mundo deseaban tener, la Unión Soviética en sus principios. Siguiendo con el hilo, Medrano fue nombrado Secretario de Organización. La cosa fue viento en popa, aunque los comunistas eran un fenómeno en esto de tomar el control. A mediados de julio de 1936, Carrillo, Medrano y Laín, cuenta de nuevo José María Sánchez, partieron para Paris para unas reuniones de trabajo con las juventudes de la III Internacional. El 18 de julio les pilló recién llegados. ¡Había que volver a toda prisa! En tren, y el tren pasaba por Irun, donde las comunicaciones ferroviarias estaban cortadas. En el camino se les unieron Rodolfo Llopis y Araquistaín que también venían de  Francia. Pudieron llegar a San Sebastián en un taxi y desde allí alquilaron un coche con la intención de llegar a Madrid. En un maldito control, esta vez del PNV, estuvieron a punto de pegarles dos tiros. Volvieron para Santander y se juntaron con una columna que trataba de tomar Aguilar de Campoo, pero que si quieres arroz Catalina. Y tras muchas peripecias, algunas peligrosas, el PCE organizó su retorno a Madrid, vía Francia desde Bilbao. Entrando en España por Gerona. Los dirigentes de las JSU continuaron su vida política llena de mítines y reuniones encaminadas a potenciar la defensa de la República. la vida se volvió peligrosa para estos jóvenes, pero emocionante y verdadera. En enero de 1937 se celebró la Conferencia Nacional de la Juventud, punto de inflexión del predominio comunista en las JSU, pues Carrillo y Medrano conformaron sus puestos, pero Carrillo "se había casado en secreto con el PCE" y había gente que lo sabía y gente que no. Aunque lo importante a  mi entender, era que, según cifras de Medrano de los 250.000 afiliados de las JSU, más de 170.000 eran voluntarios en las milicias y en el incipiente Ejército Popular. Toda una lección de sentido común de las juventud progresista de España. En febrero de 1937 las JSU envían a Medrano a la zona Norte con la intención de reproducir allí el milagro madrileño de la juventud. Pero no pudo ser, un desgraciado accidente en el local de la reunión de las JSU vascas, acabó con la vida de Medrano, Rodriguez Cuesta, que el acompañaba y otros, además de decenas de heridos. La cosa había sido que algún veterano se había traído a la reunión, para fardar, un proyectil de artillería que no había estallado, y les estalló a ellos. La inconsciencia de la juventud acabó en tragedia y acabó con la vida de Medrano cambiando el destino de la dirección de las JSU y puede que hasta del PCE.

Fuente: Blog de Jose María Sánchez

Federico Melchor.

(1915-1985) Periodista madrileño colaborador de Renovación y Claridad que pertenecía a las Juventudes Socialistas y posteriormente a las JSU, terminando por militar en el PCE. Fue Director General de propaganda en uno de los gobiernos de Negrín. En el exilio fue director de Mundo Obrero. Regresó a España tras la democracia. Participó activamente en el paso de Mundo Obrero de clandestino a legal. Para ello se habían recolectado durante dos años 200 millones, y en 1978 y con la bendición de Carrillo, Melchor se lanzó a la aventura empresarial de un Mundo Obrero legal, comercial y controlado por Carrillo. La aventura apenas duro unos meses. Y fue una ruina. Mundo Obrero pasó a semanal y se despidieron a 100 personas. Melchor Murió en 1985.

Alejandro Mendicute Liceaga.

(1891-1936) Sacerdote guipuzcoano, destinado en San Sebastián, que por mantenerse fiel al gobierno vasco, fue fusilado en octubre de 1936 tras un consejo de guerra, pocos meses después de ser hecho prisionero.

Teodomiro Menéndez

EL diputado Menéndez visita a los mineros. A destacar las caritas de los mineros en contraste con el límpido rostro del diputado. Eran otros tiempos.

Diputado socialista por Asturias, en las tres Cortes republicanas. Fue Subsecretario con Prieto. Participó en la revolución de octubre de 1934; por ello fue condenado a muerte e indultado. Después de la GCe, exiliado en Francia, fue detenido por la policía franquista y conducido a España. Sentenciado a muerte fue posteriormente indultado. El amigo Teodomiro sobrevivió a dos penas de muerte.

Caridad Mercader (María Eustaquia Caridad del Río Hernández)

Hija de un rico industrial, tempranamente concienciada para la revolución y madre de Ramón Mercader, el asesino de Trotsky. Caridad, casada con un cubano de apellido Mercader, era militante comunista y participó en el ataque al edificio de la IV División Orgánica de Barcelona, el día 19 de julio. Era una activista convencida, admiradora del estalinismo y que aprobó la dura misión de su hijo. Tenía la Orden de Lenin.

 Jaime Ramón Mercader

Usaba el seudónimo de Jacques Monard. El asesino de León Trotsky. En México, en 1940, dio muerte al principal comunista disidente. Hijo de Caridad Mercader del Río. Ferviente comunista como su madre y en el exilio ruso, recibió esta difícil misión para la que preparó a conciencia. Trotsky vivía en un fortín rodeado de guardaespaldas armados. Mercader entró en amores con una de sus secretarias de confianza, Silvia Agelof, y una vez introducido en el círculo, escondió un pequeño piolet entre sus ropas y estando a solas con el ex-dirigente bolchevique le atravesó el cráneo con el piolet. Detenido por los guardaespaldas recibió culatazazos en la cabeza hasta reventar, pero fue el propio Trotsky el que ordenó a sus hombres que no lo mataran, quería saber quien le mandaba. Mercader fue condenado y ya en la madurez retorno a Rusia tras 20 años de cárcel. En Rusia recibió honores y prebendas llegando al coronel de la KGB. Su madre vivía en la cuba de Castro, y Mercader solicitó reunirse con ella y así salir de la URSS que no le gustaba. Murió en La Habana en 1978 y está enterrado en el cementerio de héroes de la URSS en Moscú.

Antonio Mije

Sevillano. Antonio Mije provenía de la CNT, donde era dirigente del Sindicato de Alimentación. En 1926, parte de los dirigentes de la CNT sevillana constituyeron el incipiente PCE. Con la llegada de Pepe Díaz y Dolores Ibarruri, Mije se hace cargo del trabajo sindical en el PCE, creando una transitoria Confederación General del Trabajo Unitaria. Fue elegido diputado por Sevilla en las de febero del 36. Al inicio de la guerra trabajó políticamente en Madrid, y con la marcha del gobierno de Largo Caballero a Valencia pasaó a formar parte de la Junta Delegada de Defensa de Madrid. Posteriormente pasó al Comisariado Político, donde tuvo el cargo de Subcomisario de Organización. Al final de la guerra se exilió a Francia, luego a Méjico y al termino de la II GM volvió a Francia, como mucho compañeros del PCE para continuar el trabajo político cerca de España. En 1950 marchó a Checoeslovaquia. Se mantuvo fiel a Pasionaria y a Carrillo en las pugnas que se desataton por la Secretaría generald el PCE en el exilio. Murio en parís en 1976.

Jaume Miravitlles Navarra

Periodista y escritor catalán militante de Ezquerra Republicana de Cataluña. Miratvilles se inició en política en el partido Estat Català. Con la dictadura de Primo de Rivera se exilió a Francia para evitar la cárcel. Estudió Ingeniería, pero destacó pronto en sus aficiones artísticas, participando como actor en dos de las más impactantes oelículas de Buñuel, Un perro andaluz y La edad de oro. Regreso a Cataluña en 1930 pero le encarcelaron hasta la proclamación de la II República. Tras un breve coqueteo con la izquierda comunista en 1929, terminó afiliado a ERC. Durante la guerra fue miembro del Comité de Milicias Antifascistas y luego Comisario de Propaganda de la Generalitat. Intervinó en la fundación de dos productoras de documentales, Laya Films y Catalònia Films. Se exilió a Francia, Méjico y Nueva York. Regresó a España en 1963 reanudando sus actividades profesionales.

José Moix Regás

Sabadell, 1899-Praga, 1973) Político español. Afiliado a la CNT, apoyó la posición treintista de luchar desde el interior de la República, en oposición a la FAI. Tras abandonar la CNT, durante la guerra civil ingresó en la UGT y en el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC), fue alcalde de Sabadell y ministro de Trabajo en el gobierno ded Negrín (1928-1939). Se exilió a Francia donde formó parte de la junta directiva del SERE. Fue secretario general (1949) y presidente (1965) del PSUC, cargo que ocupó hasta su muerte.

Carlos Montilla Escudero

Político republiocano que había sido gobernador civil en distintas provincias y que siéndolo en Zaragoza en 1931 fue muy criticado por los incidentes de Épila que constaron un muerto en enfrentamientos con la Guardia Civil. Fue nombrado Embajador de España en Suiza durante la Guerra; y detenido en Francia al término de ésta. Entregado por las autoridades francesas y la Gestapo al Gobierno de Franco, junto con Zugazagoitia, Rivas Cheriff, Cruz Salido, Salvador Carreras. En el ilegal juicio que condeno a muerte a Zugazagoitia y Cruz Salido, salvaron su vida Rivas Cheriff, Carreras y Carlos Montilla.

 Federica Montseny i Mañé

(1905-1994). Dirigente de la FAI. Una de las figuras más destacadas del anarcosindicalismo, que participó en el Gobierno de la República como Ministra de Sanidad. Hija de conocidos padres anarquistas (Federico Urales y Soledad Gustavo) En noviembre de 1936 aceptó el Ministerio de Sanidad. Ministra hasta mayo de 1937. Durante los «sucesos de mayo» su intervención fue decisiva para evitar que la CNT continuara la lucha. Al acabar la guerra, se exilió a Francia. Colaboró con el SERE y fue encarcelada por algún tiempo en Francia, pero el gobierno Francés no acepto la petición de extradición de Franco.  Participó en el intento de reconstrucción de la CNT a la muerte de Franco.

 

 


Lea esta estupenda reseña de Biografías y Vidas:

(Federica Montseny Mañé; Barcelona, 1905 - Toulouse, 1994) Dirigente anarquista española, una de las figuras más emblemáticas del movimiento obrero español. Federica Montseny fue, además de la anarquista más conocida en la época que va desde la dictadura de Primo de Rivera a la Guerra Civil (años veinte y treinta del siglo XX), una brillante escritora y oradora. Su vida estuvo marcada tempranamente por la determinante influencia de sus padres: Juan Montseny y Teresa Mañé (Federico Urales y Soledad Gustavo, según los seudónimos con los que se les conoció en su febril actividad social y propagandística), ambos militantes en las ideas libertarias. En la concepción revolucionaria de Federico Urales, la necesidad de extender la educación a todos los grupos sociales constituía un eje fundamental: la liberación de hombres y mujeres sólo podría alcanzarse por medio de la adquisición de conocimientos. Y así, Federica Montseny obtuvo desde el principio todos las energías y capacidades de sus padres para formarse. Un fuerte sentido de la libertad determinaría, además, todo su proceso de aprendizaje. Libertad personal, poder de decisión, elección de su forma de vida, fueron los cimientos de la idea de mujer que, por otra parte, Teresa Mañé transmitió a su hija. El teatro, para el que su padre escribió innumerables obras, formó también buena parte de la educación de Federica que, asistiendo también a los cursos libres de la Universidad de Barcelona, completó así una instrucción que la haría desmarcarse ampliamente de las mujeres de su tiempo. Mítines y manifestaciones formaron también parte de la vida adolescente de Federica. Con apenas doce años ya acompañaba a sus padres en la actividad militante que no abandonó a ninguno en sus agitadas vidas. En el Café Español conoció Federica a Salvador Seguí, el Noi del Sucre, líder sindicalista del momento, y a Luis Companys, más tarde presidente de la Generalitat catalana. En un mitin por esos días oyó por primera vez a Ángel Pestaña. Todos ellos, cruciales personajes de la historia social y política de España, más tarde compartieron con Federica las convulsas luchas obreras y la trágica Guerra Civil. A finales de 1920, con quince años, Federica Montseny escribió su primera novela, Peregrina de amor, que quemó poco después. Al poco tiempo comenzó la redacción de una obra sobre la Barcelona obrera: La tragedia del pueblo, cuyo destino fue también el fuego. A los diecisiete años comenzaron sus colaboraciones en la prensa anarquista, utilizando (para no aprovechar la fama de su apellido) un seudónimo: Blanca Montsan. En 1923, con dieciocho años, ingresó en la C.N.T. (Confederación Nacional del Trabajo), la gran central sindical anarquista de la época, afiliándose en el sindicato de Oficios Varios de Sardañola. Fue en aquel tiempo cuando recibió la oferta de Ángel Pestaña, a la sazón director del periódico, de colaborar en Solidaridad Obrera, órgano decano de la prensa confederal. Federica tendría desde entonces a su cargo la sección de “Relieves sociales”. Federica se incorporó asimismo al equipo director de la Revista Blanca, órgano teórico del anarquismo español que se publicó bimensualmente entre junio de 1923 y 1936 y en cuya primera época (1898-1905) habían colaborado con asiduidad Unamuno, Clarín, Baroja, Pérez Galdós o Pablo Iglesias. Allí se dio a conocer a través de sus muchos escritos y de los que publicó en otra cabecera anarquista -en este caso semanal-: El luchador. Periódico de sátira, crítica, doctrina y combate. Ambas publicaciones fueron las fuentes más importantes de divulgación de su pensamiento, vertido en unos seiscientos artículos. Desde 1932 Federica Montseny comenzó a intervenir en diversas giras que, muy usuales en aquellos años, recorrían distintas zonas del país divulgando las ideas sindicalistas y revolucionarias. Participó en múltiples mítines, y sus discursos comenzaron pronto a recogerse en panfletos. En 1933 Federica dio a luz a su primera hija (a la que llamó Vida), fruto de la que sería una larga relación con el también militante anarquista Germinal Esgleas. Ello no supuso sin embargo su alejamiento del trabajo organizativo ni literario. En este último campo, Federica Montseny escribió alrededor de cincuenta relatos para la Revista Blanca en dos series llamadas La Novela Ideal y La Novela Libre. Dos de estos relatos, La victoria y El hijo de Clara, abordaron el problema de la libertad femenina, asunto del que Federica Montseny se ocupó durante toda su vida. A estas obras siguió una tercera, La indomable, novela en buena medida autobiográfica, en la que, como en las anteriores, la autonomía de las mujeres y su derecho al libre albedrío configuraban las bases de la trama. Miembro destacado de la F.A.I. (Federación Anarquista Ibérica), el ala más radical de la C.N.T., Federica Montseny mantuvo implacablemente un enfrentamiento dialéctico con sus compañeros del sector más moderado, conocido como “Treintistas” -por haber firmado el “Manifiesto de los Treinta”-, lo que la acercó a las posiciones de hombres como García Oliver, Ascaso, Durruti y otros, y la situó frente a dirigentes como Ángel Pestaña o Joan Peiró. La crucial cuestión ética que tuvo que enfrentar la C.N.T. a los pocos meses de comenzar la Guerra Civil, durante el gobierno de Largo Caballero, que opuso sus principios anarquistas a la colaboración gubernamental a la que se vio abocada la organización, afectó profundamente a Federica Montseny. En efecto, de los cuatro ministros confederales que fueron nombrados como representantes de la C.N.T. en el gobierno y que ocuparon las carteras de Justicia, Comercio, Sanidad e Industria, uno fue Federica Montseny. Sus escrúpulos ideológicos y la presión a la que fue sometida por parte del sector más purista para que se negase a aceptar el cargo fueron difíciles de superar. A pesar de ello y de las serias divisiones que la decisión ocasionó en las filas libertarias, Federica -y los otros tres compañeros- aceptaron, considerando su intervención en el gobierno imprescindible para vertebrar la defensa frente al ejército rebelde. Federica Montseny se convirtió así en la primera mujer en la historia de España en ocupar un cargo de esas características. Ostentó el puesto de ministra de Sanidad y Asistencia Social desde el 5 de noviembre de 1936 hasta el 17 de marzo de 1937. Si bien pocas reformas podían acometerse en el contexto turbulento de la guerra y en medio de las inacabables querellas interpartidistas dentro del gobierno, Federica promulgó desde su ministerio un decreto legalizando el aborto. Incorporó también a sus competencias la labor de atención a los refugiados. Las charlas y las conferencias no dejaron de formar parte de su actividad. Algunas de éstas se publicaron posteriormente, entre ellas El anarquismo militante y la realidad española o La Comuna de París y la Revolución Española. Entre los ensayos escritos durante el período de la Guerra Civil cabe resaltar Los precursores: Anselmo Lorenzo, el hombre y la obra, de 1938 (año en el que dio a luz a su segundo hijo, Germinal). El 26 de enero de 1939 toda la familia Montseny partió al exilio francés, huyendo del avance del ejército franquista. En junio de 1940 sufrirían un segundo éxodo: esta vez huían, junto a miles de franceses, de las tropas nazis. El exilio no supuso, no obstante, el fin de la militancia política de Federica Montseny, que se integró en el S.E.R.E. (Servicio de Evacuación de los Refugiados Españoles) y colaboró en el embarque de los refugiados en mayor peligro, con destino a América. Durante los posteriores años de la ocupación nazi, un alias, Fanny Germain, sirvió a Federica de protección frente a la persecución de los alemanes, que no obstante la persiguieron hasta la “Francia Libre”. Detenida finalmente, el hecho de estar nuevamente esperando un hijo la libró de ser enviada a España, aunque pasó un tiempo en las cárceles francesas. En 1942 nació su tercera hija, Blanca. Tras la liberación de Francia por las tropas aliadas, en noviembre de 1944 los Montseny se instalaron en Toulouse, donde Federica pudo reanudar su trabajo de cara a reorganizar el movimiento libertario de oposición al franquismo. No fue sino con la restauración de la democracia en España en 1977, que Federica Montseny pudo regresar a su país. Durante su largo exilio viajó a Suecia, México, Canadá, Inglaterra e Italia, si bien fijó su residencia en Francia, prosiguiendo su actividad militante con múltiples conferencias. Durante este largo período no dejó de publicar diversos títulos, entre los que destacan Mujeres en la cárcel (1949), Cien días de la vida de una mujer (1949), Heroínas (1964). El éxodo. Pasión y muerte de los españoles en el exilio (1969) y su libro de memorias Mis primeros cuarenta años, aparecido en 1987, cuando contaba ochenta años. Fundó asimismo, junto a su compañero Germinal Esgleas, el semanario L’Espoir. Falleció el 14 de enero de 1994, a los ochenta y ocho años de edad.

Telesforo Monzón.

Fue presidente del PNV en Gipuzkoa, y diputado en Cortes entre 1933 y 1936. Su oratoria tanto en euskera como en castellano, movía multitudes. También mantenía una actividad literaria y compuso varias canciones que hoy en día siguen siendo verdaderos himnos populares en Euskal Herria. Tras el golpe militar de 1936 formó parte de la Junta de Defensa de Gipuzkoa, de la que dimitió en desacuerdo con algunos fusilamientos, y posteriormente participó en la creación del Euzko Gudarostea (Ejército Vasco). También gestionó la compra de armas y fue responsable de la constitución de la Ertzaña, como cuerpo de seguridad, ya en calidad de consejero de Gobernación del Gobierno Vasco. En el ejercicio de ese cargo tuvo que dirigir las operaciones de rescate y auxilio a las víctimas del bombardeo de Gernika. Intenta sin éxito que las multitudes no descarguen su indignación por un bombardeo aéreo de Bilbao con los presos recluidos en la cárcel de Larrinaga, lo cual genera una polémica tras la que es ratificado en el cargo. Tras la caída del frente de Bizkaia embarca al exilio desde Santander con el resto del Gobierno Vasco. Continuó formando parte del Gobierno vasco en el exilio hasta su dimisión por desacuerdos en la política de alianzas. En 1966 es nombrado miembro de Euskaltzaindia - Academia de la Lengua Vasca. En la década de los sesenta entra en contacto con la generación de militantes de ETA que conoce en el exilio y se aproxima a esta organización, participando a su vuelta en la creación de Herri Batasuna, donde militaría hasta su muerte en 1981.

Fuente: Felipe Peña

 Narcis Molins I Fábrega.

Narcis Molins i Fábrega nació en Beuda (Gerona), en 1906, y murió en Cuautla (México), en 1964. Empezó a trabajar en plena infancia y sólo después de su traslado a Barcelona, cuando contaba dieciséis años de edad, aprendió a leer y escribir. Como todos los autodidactas, comenzó a leer apresurada y desordenadamente y, su curiosidad, le llevó al periodismo militante. Colaboró en diversas publicaciones, entre ellas, La Batalla, el semanario dirigido por Maurín, militando en el POUM y llegando a ser miembro del Comité Ejecutivo de esta organización. Tras la detención y secuestro de Nin, Molins consiguió escapar a la policía (1937) tratando de reorganizar el partido. Tras la derrota del Frente Popular, Molins i Fábrega se exila a París, y posteriormente a México donde desarrolló una intensa labor como militante y periodista, muriendo en el exilio.

Fuente: Contraportada del libro "UHP. La insurrección en Asturias" del propio reseñado. Ediciones Jucar.  Madrid 1977

 Manuel Muñoz Martínez

Militar y político republicano. nacido en Chiclana de la frontera en 1888. Comandante de infantería que se retiró del servicio activo con la Ley Azaña. Era miembro del Partido Republicano Radical Socialista. Fue diputado por Cádiz en las Constituyentes del 31  y formó parte de la Comisión parlamentaria que investigó los sucesos de Casas Viejas. En 1934, tras un breve periodo en el partido creado por Marcelino Domingo, ingreso en Izquierda Republicana. Fue reelegido diputado por Cádiz en las de febrero de 1936, y nombrado interinamente gobernador provincial de Cádiz. En el verano del 36 fue nombrado Director General de Seguridad, justo en un momento en que el gobierno no tenía ninguna autoridad y los incontrolados de sindicatos y partidos campaban por sus reinos en Barcelona y Madrid. Manuel Muñoz demostró tener mucho valor aceptando este cargo. Al final de la guerra se exilió a Francia donde fue detenido en 1939 por la Gestapo. Juzgado en Francia con acusaciones llegadas de España, fue extraditado en agosto de 1942 por orden del Mariscal Petain y entregado a Franco. Muñoz, siendo el principal enemigo de la familia Cerón en Cádiz y con su haber de Director General de Seguridad, lo tenía difícil. Como así fue, en diciembre de 1942 fue fusilado en las tapias del Cementerio del Este. Sus familiares en Cádiz fueron represaliados duramente por los franquistas, muerte incluida, hasta que la familia fue intercambiada, con el consentimiento de Queipo, por familiares de este matarife y de los Larios.

Nota: En la foto aparece condecorando a Julia Sanz (Véase héroes)

Julián Mur Villacampa.

Evadidos de jaca en julio de 1936. El tercero por la izquierda es Julián Mur

(1904-1936) Alcalde socialista de Jaca (Huesca) que defendió la plaza contra los rebeldes. Tras la pérdida de Jaca combatió en el frente de Aragón donde encontró la muerte en acción de guerra.


Un desconocido lector nos indica que:

"Muro", Alcalde de Jaca el 18-7-1936, se llamaba Julián Mur, y se enfrentó a los sublevados del Coronel Bernabéu, huyendo en moto a Francia al ser avisado de que la rebelión era importante. Se telegrafió a la frontera de Sallent de Gállego para que detuvieran la moto, pero el telegrafista no comunicó el contenido del telegrama, Mur pasó a Francia y el telegrafista fue fusilado. Entró en España por Cataluña y murió combatiendo en el pueblo de Gavín (Huesca), al lado de Biescas. Su cadáver fue trasladado a Jaca y tirado en las escaleras del Ayuntamiento. (Así me lo contaron mi padre y mi tío, ambos jaqueses, como yo)

 Gonzalo Nardiz Bengoechea.

Militante de ANV desde su fundación en 1930. Natural de Bermeo , durante la II República fue concejal por el bloque antimonárquico en 1931 en Bermeo y miembro de la Comisión pro plebiscito estatutario. Durante la Guerra, miembro del Comité Nacional de A.N.V., Comisario de armamento y abastecimiento de tropas, consejero de Agricultura en el primer Gobierno Vasco. Fue consejero del Gobierno Vasco en el exilio. A su vuelta de América es nombrado Delegado de Euzkadi en Bayona.  Acción Nacionalista Vasca es un pequeño partido situado a la izquierda del PNV, del que desecha principios como la confesionalidad o la concepción confederal de Euzkadi, así como su actitud ante los inmigrantes, rechazando cualquier concepción del pueblo vasco en función de la raza o los apellidos. También fue innovador en la trayectoria del nacionalismo vasco en su búsqueda de alianzas con fuerzas de izquierda de ámbito estatal, como cuando apoyó al Frente Popular en las elecciones de 1936. Durante la guerra puso en pie tres batallones que lucharon tanto en el frente vasco como en el asturiano, sufriendo gran cantidad de bajas. Hoy en día ANV sigue haciendo un acto anual en homenaje a sus gudaris en las laderas del monte Albertia, en Alava,  donde uno de sus batallones en compañía de otro de la CNT fueron diezmados en su intento de abrir una brecha en dirección a Vitoria-Gasteiz, en la llamada batalla de Villarreal (hoy Legutiano)

Fuente: Felipe Peña

 Juan Negrín López. 

(1889-1956). Catedrático de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Madrid y político canario que alcanzó un altísimo prestigio internacional con la creación, en dicha ciudad, de una escuela de su especialidad, en la que habrían de cursar estudios algunos científicos tan eminentes corno Severo Ochoa, Grande Covián, etc. Afiliado al Partido Socialista Obrero Español durante la dictadura del general Primo de Rivera, fue elegido diputado a Cortes por Las Palmas en 1931, y reelegido en 1936 por la misma circunscripción. En septiembre de este último año, iniciada ya la guerra civil, fue nombrado ministro de Hacienda en uno de los gobiernos presidido por Francisco Largo Caballero, cargo en el que destacó por su capacidad como hombre de Gobierno, reorganizando el Cuerpo de Carabineros —que se convirtió en una unidad de élite del ejército republicano— y tratando en todo momento de buscar soluciones a los dificilísimos y graves problemas que planteaba la economía de guerra —adquisición de armamento extranjero. adopción de medidas antiinflacionistas, depósito del oro del Banco de España en la Unión Soviética, etc.—, muchos de los cuales resolvió con tanto acierto como audacia. En mayo de 1937, tras los sucesos acaecidos en Barcelona y la dimisión del citado Largo Caballero, el presidente de la República le encargó la formación de un Gobierno, en el que dio cabida a las más variadas tendencias, con excepción de los cenetistas refractarios a cualquier influencia comunista—y ugetistas —estos últimos poco o nada dispuestos a colaborar con el Gobierno después del cese de su máximo líder—, haciendo toda clase de esfuerzos para fortalecer el poder gubernamental, dar la mayor cohesión posible a las fuerzas armadas, controlar las industrias de guerra y amenguar las facultades que, algunas veces antiestatutariamente, venía arrogándose la Generalidad de Cataluña y, en especial, su presidente, Lluís Companys, para todo lo cual contó con el apoyo de grandes sectores del republicanismo, de los socialistas y, sobre todo, de los comunistas. Consiguió infundir una cierta moral de victoria a la zona republicana, haciéndose  famoso su eslogan propagandístico "Con pan o sin pan, resistir", eslogan que la gente escuchaba y repetía con la esperanza puesta en un triunfo que nunca habría de llegar. Convencido del pesimismo de su ministro de Defensa, lndalecio Prieto, al que el propio Negrín había llamado para desempeñar dicho departamento, forzó la dimisión de su colaborador. Encargado de la cartera de Defensa Nacional, que simultanea con la presidencia de Gobierno, en mayo de 1938 hace una solapada oferta de paz, dando a conocer sus trece Puntos, especie de soporte sobre el que, una vez llegada la victoria, debería asentarse la vida española del futuro. Aún así, Negrín hizo patente en todo momento su voluntad de resistir, a pesar de que la victoria, después del fracaso republicano en el Ebro —batalla, en un principio auspiciada por Negrin, estaba cada vez más próxima para los ejércitos enemigos. El 21 de septiembre de 1938, albergando, quizá, la esperanza de que el Gobierno de Burgos hiciera algo semejante con los alemanes, italianos y moros que combatían en su ejército, anuncia ante la asamblea de la Sociedad de Naciones la retirada de las Brigadas Internacionales, pero sus palabras no tuvieron eco. El 1 de febrero de 1939, se reúnen las Cortes de la República en el castillo de Figueras (Gerona). Negrín insiste en que hay que seguir resistiendo: «Los países—dice— no sólo viven de victorias, sino también del ejemplo que están dispuestos a dar a los pueblos en las horas trágicas. Julián Zugazagoitia, testigo presencial de los hechos, rememoraba, poco tiempo después, la intervención de Negrín, con estas palabras (Guerra y vicisitudes de les españoles, Ed. Crítica, Barcelona, 1977): "...Su último discurso a los diputados, una reducción considerable de los Trece puntos, vale, no por las palabras que contiene, que todas ellas están, no diciendo nada o expresando muy poco, en el Diccionario de la Lengua, sino por la angustia indecible con que se pronunciaron. Las he olvidado; pero conservo inalterable el tono de su voz, el acento profundo del orador que daba una vida nueva a pensamientos sin relieve en fuerza de haber hecho de ellos comercio habitual e indiferente. No era necesaria una especial receptividad para sintonizar con la emoción de Negrín, pero quizá resultase indispensable una guía de su intimidad verdadera para darse cuenta exacta de lo que aquella emoción representaba como sufrimiento y, a la vez, como potencia. Le oí como a un confesante público, obstinado en publicar su único pecado: el orgullo de ser español y amar a su Patria. A trompicones, sin método, con una frase directa y nada literaria, nos enseñó a pronunciar, en la comunión de angustias de aquella noche, las tres sílabas de la palabra que le tenía subyugado: España. Sonaba, ¿cómo sonaba?, a rumor de mieses de Castilla, a soleá de torero, a jarcias zurradas para las rachas del Cantábrico, a jota de segador, a andadura de merinos por Extremadura, a zorcico de piloto, a estremecimiento de chopos a orillas del Duero, a sardana de payés, a frotamiento de cepas riojanas, a folía de tabaquero... ¿A qué suenas tú, España, cuando no suenas a muerte? A eso que suenas, a eso sonaste, para mí, la noche del castillo de Figueras. El hombre que se debatía contra la derrota había tenido una grave conversación con los señores Henry, embajador de Francia, y Stevenson, encargado de Negocios de Inglaterra, a quienes había precisado su última aspiración para deponer las armas y terminar la guerra: seguridad de que no se producirían represalias. A cambio de esa concesión, que debía ser sólida, el Gobierno libraría a los vencedores todo el material recibido y en curso de recepción, la Escuadra —que se esperaba fuese hundida por los marinos—, los recursos nacionales bloqueados en el extranjero y, finalmente, añadió Negrín: Mi persona, para que con la justicia que se me haga quede cancelado el proceso de la guerra." A los pocos días, el presidente de la República, abandona el país y se dirige a Francia. Negrín le acompaña hasta la raya misma de la frontera. «Hace el recorrido —escribe el citado Juan Zugazagoitia, op. cit.— por la carretera mezquina de La Bajol que conduce a Les Illes. Es un viaje oscuro y cobarde: una evasión. Una parte de ella necesitan hacerla a pie. Negrin desarrolla, estimulado por el frío, su energía; don Manuel acusa su cansancio de hombre sedentario. Son dos vidas antagónicas creadas para no entenderse. Se desprecian mutuamente. En ese instante se odiaban. En el pueblecito francés hay unas formalidades vejatorias. Azaña debe esperar la llegada de una autoridad administrativa francesa. Negrin le dedica las últimas cortesías protocolarias y vuelve a meterse en España. De regreso, se cruza con otra caravana. Coches de la Generalidad. Viajeros: Companys, Aguirre, Irujo... El 9 de febrero, Negrín entra también en Francia, pero ese mismo día regresa en avión a la zona centro-sur de España, con el propósito de proseguir la resistencia. Nadie cree ya que la República tenga esperanzas, sobre todo desde que Francia y Gran Bretaña han reconocido como único Gobierno legítimo de España al presidido por el general Franco. Azaña dimite la presidencia de la República y su sucesor constitucional, Diego Martínez Barrio, presidente de las Cortes, pone mil reparos para hacerse cargo de la jefatura del Estado. El 27, también de febrero, convoca Negrín a una reunión a los mandos superiores del ejército en el aeródromo de Los Llanos, asistiendo a la misma los generales Miaja, Matallana, Menéndez, Escobar y Bernal, los coroneles Casado, Moriones y Camacho, y el capitán de navío Buiza. Todos los concurrentes al acto están de acuerdo en que lo único urgente es firmar la paz. Buiza advierte que la flota no está dispuesta a seguir soportando los continuos bombardeos de la Aviación nacionalista sin tener con qué defenderse y que, si no se aceleran las negociaciones con el enemigo, es muy posible que zarpe a refugiarse en un puerto extranjero. El general Matallana, que habla en nombre de sus compañeros de armas, pone al jefe del Gobierno al corriente de la situación: «Pueblo y Ejército coinciden en que la guerra debe acabar cuanto antes. El hambre obliga a tomar una decisión. La moral es de derrota. El Ejército carece de materias primas, vestuario y equipos para la tropa. La desmoralización es casi total. Las reservas son escasas. Poca y desgastada artillería. Ausencia casi absoluta de morteros. Reducida cantidad de armas automáticas. La Aviación, sin eficacia. Y lo mismo ocurre con los carros blindados y el material antitanque y antiaéreo. El problema de los transportes es pavoroso y se carece de los repuestos y accesorios necesarios. El enemigo se encuentra en inmejorables condiciones para abatir a un Ejército integrado por fuerzas débiles y mal dotadas» (Segismundo Casado, Así cayó Madrid, Guadiana de Publicaciones, Madrid, 1968). Sólo Miaja se adhiere, en los últimos momentos, a la propuesta del presidente del Gobierno de proseguir la lucha. Pero Negrín no se da por vencido y juega una baza más. Negrín, temeroso de que algunos militares le jueguen una mala pasada, promociona a algunos de ellos a empleos superiores —Casado es ascendido a general y nombrado jefe del Estado Mayor Central, puesto que ha abandonado Vicente Rojo—, lo que le permite, por un lado, llevar a cabo una amplia combinación de mandos militares y, por otro, rodearse de militares de probada fidelidad: Modesto, Lister, Tagüeña, etc. Los nombramientos no llegan a publicarse jamás, pues la base de Cartagena y Casado y Cía en Madrid se rebelan contra la República siendo imposible todo acercamiento y dialogo entre la presidencia y los rebeldes. Negrín envía a Casado, dueño ya de la Zona Centro el siguiente mensaje del que ofrecemos una parte: «... Le interesa al Gobierno, porque le interesa a España, que en cualquier caso toda eventual transferencia de poderes se haga de una manera normal y constitucional. Solamente de esta manera se podrá mantener enaltecida y prestigiada la causa por la que hemos luchado. Y sólo así podremos, en el orden internacional, conservar las ventajas que nuestras escasas relaciones aún nos preservan...» El 6 de marzo abandona España, dirigiéndose en avión a Francia, acompañado de alguno de sus ministros. En el exilio, preside un gobierno fantasma hasta 1945. Después, en Gran Bretaña, vuelve con éxito a sus tareas profesionales hasta que, hallándose en París, le sobreviene la muerte. El 18 de diciembre de 1956, Rómulo Negrín Mijailov, hijo de Juan Negrin López, y valiente aviador que fue de la República, compareció ante el cónsul adjunto de España en París e hizo entrega de todos cuantos documentos obraban en poder de su citado padre, relativos al depósito de oro español, existentes en las cajas del Banco de España de Madrid y que fue entregado en depósito en el Comisariado del Pueblo de Hacienda de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. El señor compareciente —dice textualmente el instrumento público que se otorgó al efecto— entrega en este acto un documento escrito en lengua francesa y firmado en Moscú por los Comisariados del Pueblo de Hacienda y de Asuntos Exteriores, señores G. F. Grinko y N. N. Kretinsky, y por don Marcelino Pascua, así como el decreto original de 13 de septiembre de 1936, firmado por don Manuel Azaña. Igualmente entrega el resto de la documentación relativa a este asunto, foliada personalmente por el compareciente y que comprende del número 1 al 168. Esta documentación la entrega el señor compareciente por constarle que así ejecuta la voluntad de su difunto padre, don Juan Negrín y López, quien entendía que por su importancia excepcional e interés nacional debía quedar en poder del Estado español.

Información: Extraída de una reseña de Manuel Rubio Cabeza.


Los trece puntos de Negrín.

Con deseos más o menos encubiertos de proponer la paz, el 1.° de mayo de 1938, el Gobierno republicano, presidido por Juan Negrín, hizo público un documento —conocido por los Trece Puntos de Negrín—en el que se establecían las bases para las normas fundamentales que, en el futuro, una vez que cesasen las hostilidades, deberían regular la convivencia de los españoles. La oferta, como era de esperar, no tuvo ningún eco en el bando enemigo, dispuesto, desde el primer momento, a no aceptar otra propuesta que la de la rendición sin condiciones. El referido documento, ampliamente difundido en Europa y América, y traducido a las más importantes lenguas, decía asi:

El Gobierno de unión nacional, que cuenta con la confianza de todos los partidos y organizaciones sindicales de la España leal, que ostenta la representación de cuantos ciudadanos españoles están sometidos a la legalidad constitucional, declara, solemnemente, para conocimiento de sus compatriotas y noticia al mundo, que sus fines de guerra son:

1. Asegurar la independencia absoluta y la integridad total de España, una España totalmente libre de toda injerencia extranjera, sea cual sea su carácter y origen; con su territorio peninsular e insular y sus posesiones intactas y a salvo de cualquier tentativa de desmembración, enajenación o hipoteca, conservando las zonas de protectorado asignadas a España por los convenios internacionales, mientras estos convenios no sean modificados con su intervención y asentimiento. »Consciente de los deberes anejos a su tradición y a su Historia, España estrechará con los demás países los vínculos que impone una común raíz del sentido universal que siempre ha caracterizado a nuestro pueblo.

2. Liberación de nuestro territorio de las fuerzas militares extranjeras que lo han invadido, así como de aquellos elementos que han acudido a España desde julio de 1936 con el pretexto de una colaboración técnica que intervienen o intentan dominar en provecho propio la vida jurídica y económica española.

3. República popular representada por un Estado vigoroso que se asiente sobre principios de pura democracia, que ejerza su acción a través de un Gobierno dotado de plena autoridad que confiera el voto ciudadano emitido por sufragio universal y sea el símbolo de un poder ejecutivo firme, dependiente en todo momento de las directrices y designios que marque el pueblo español.

4. La estructura jurídica y social de la Re-pública será obra de la voluntad nacional libremente expresada mediante un plebiscito, que tendrá lugar tan pronto termine la lucha, realizado con plenitud de garantías, sin restricciones ni limitaciones y que asegure a cuantos en él tomen parte contra toda posible represalia.

5. Respecto a las libertades regionales, sin menoscabo de la unidad española; protección y fomento del desarrollo de la personalidad y particularidad de los distintos pueblos que integran España, como la imponen un derecho y un hecho históricos que, lejos de significar una disgregación de la nación, constituyan la mejor soldadura entre los elementos que la integran.

6. El Estado español garantizará la plenitud de los derechos al ciudadano en la vida civil y social, la libertad de conciencia y asegura el libre ejercicio de las creencias y prácticas religiosas.

7. El Estado garantizará la propiedad legal y legítima adquirida dentro de los limites que impongan el supremo interés nacional y la protección de los elementos productores. Sin merma de la iniciativa individual, impedirá la acumulación de riqueza que pueda producir la explotación del ciudadano y sojuzgue a la colectividad, desvirtuando la acción centralizadora del Estado en la vida económica y social. A este fin cuidará del desarrollo de la pequeña propiedad, garantizará el patrimonio familiar y se estimularán todas las medidas que le lleven a un mejoramiento económico, moral y racial de las clases productoras. La propiedad y los intereses legítimos de los extranjeros que no hayan ayudado a la rebelión serán respetados y se examinarán, con miras a las indemnizaciones que correspondan, los perjuicios inventariados causados en el curso de la guerra. Para el estudio de esos daños, el Gobierno de la República creó ya la Comisión de Reclamaciones Extranjeras.

8. Profunda reforma agraria que liquide la vieja aristocrática propiedad semifeudal que, careciendo de sentido humano, racional y económico, ha sido siempre el mayor obstáculo para el desarrollo de las grandes posibilidades del país; asiento de la nueva España sobre una amplia y sólida democracia campesina, dueña de la tierra y de quien la trabaja.

9. El Estado garantizará los derechos del trabajo a través de una legislación social avanzada, de acuerdo con las necesidades específicas de la vida y de la economía española.

10. Será preocupación primordial y básica del Estado el mejoramiento cultural, físico y moral de la raza.

11. El Ejército español, al servicio de la nación misma, estará libre de toda hegemonía de tendencia a partido, y el pueblo ha de ver en él el instrumento seguro para la defensa de sus libertades y de su independencia.

12. El Estado español se reafirma en la doctrina constitucional de renunciar a la guerra como instrumento de política nacional. España, fiel a los pactos y tratados, apoyará la política simbolizada en la Sociedad de Naciones, que ha de presidir siempre sus normas. Ratifica y mantiene los derechos propios del Estado español y reclama como potencia mediterránea un puesto en el concierto de las naciones, dispuesta siempre a colaborar en el afianzamiento de la seguridad colectiva y en la defensa general del país. Para contribuir de una manera eficaz a esta política, España desarrollará e intensificará todas sus posibilidades de defensa.

13. Amplia amnistía para todos los españoles que quieran cooperar a la intensa labor de reconstrucción y engrandecimiento de España. Después de una lucha cruenta como la que ensangrienta nuestra tierra, en la que han resurgido las viejas virtudes de heroísmo y de idealidad de la raza, cometerá un delito de alta traición a los destinos de nuestra patria aquel que no reprima y ahogue toda idea de venganza y represalia, en aras de una acción común de sacrificio y trabajo, que en el porvenir de España estamos obligados a realizar todos sus hijos.

Margarita Nelken

(1896-1968) Escritora y política madrileña que desde joven se preocupó por la condición social de la mujer. Como militante socialista, fue elegida diputada por Badajoz en las tres Cortes de la República. En principió fue acérrima defensora de la política de Largo Caballero, opción que abandonó para ingresar en el Partido Comunista dónde se distinguió por su activa militancia y cierta radicalidad de planteamientos. Se exilió a Méjico. En los últimos años de su vida evolucionó mucho ideológicamente. Es una de las grandes olvidadas de la GCe.

 

 

 

 La Nelken arengando milicianos en la Sierra.

Luis Nicolau D´Olwer

(1888-1961). Político y escritor barcelonés que tras militar durante algún tiempo en la Lliga Regionalista se convirtió, en poco tiempo, en uno de los dirigentes más cualificados de Acció Catalana. Exiliado durante la dictadura de Primo de Rivera, volvió a España en 1930, formando parte del comité republicano-socialista que preparó la venida de la República. Al proclamarse ésta, fue designado ministro de Economía del Gobierno provisional que presidió Alcalá-Zamora, y después, otra vez de la misma cartera en el que, también con carácter provisional, encabezó Manuel Azaña. Jefe del Partit Catalanista Republicá (fusión de Acció Catalana y Acción Republicana). Miembro del Institut D'Estudis Catalans. Diputado a Cortes por Barcelona. Presidente del Ateneo barcelonés, vicepresidente de la Conferencia Mundial de Economía celebrada en Londres en 1933. Gobernador del Banco de España. Durante la guerra civil no desempeñó cargo público alguno, y al terminar la contienda se exilió a Francia, donde presidió la Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles (JARE). Detenido por la Gestapo cuando la ocupación alemana de Francia, consiguió escapar y trasladarse a México, donde fue ministro sin cartera del Gobierno republicano en el exilio. Autor de diversas e interesantes obras de historia y literatura relacionadas especialmente con la cultura catalana.

Luis Nieto

Fue Consejero de Abastecimientos de la Junta Delegada de Defensa de Madrid en representación de la casa del Pueblo.

 Andreu Nin Pérez

(1892-1937). Maestro de escuela y periodista catalán, afiliado primeramente a la CNT —de cuya organización fue secretario general—, que tras una larga estancia en la Unión Soviética, donde conoció y trató de cerca a la mayor parte de los dirigentes bolcheviques, regresó a España en 1929. Instalado en Cataluña y dedicado plenamente a la política, hizo un severo estudio de sus experiencias en la URSS y, como consecuencia de ello, fundó, junto con Joaquín Maurín y otros correligionarios, el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), en el que dio cobijo a todos aquellos grupos y organizaciones que, aunque de inspiración comunista, se negaban a aceptar los principios y los métodos del estalinismo y sentían una cierta simpatía por el trotskismo, los cuales se desgajaron del Partido Comunista y se integraron en el citado POUM. Al estallar la guerra civil y quedar el citado Maurín prisionero de los nacionalistas, asumió la dirección del POUM, acentuándose aún más las diferencias entre los comunistas de uno y otro signo. En septiembre de 1936 fue nombrado consejero de Justicia y Derecho de la Generalidad de Cataluña, desde cuyo cargo desarrolló una intensa actividad, no siempre acompañada por el éxito, encaminada a mejorar los servicios que dependían de su departamento. En mayo de 1937, al producirse en Barcelona el enfrentamiento armado de comunistas, socialistas y Gobierno, de un lado, y una importante fracción de la CNT, de otro, se alineó junto a estos últimos, lo que en un principio justificó su detención. Trasladado a Madrid para la práctica de unas diligencias policiales, desapareció sin dejar el menor rastro, no obstante los esfuerzos que hicieron Julián Zugazagoitia y Manuel Irujo, ministros de Gobernación y de Justicia, respectivamente, para dar con su persona. El Gobierno republicano, presidido entonces por Juan Negrín, no dio ninguna versión oficial al respecto. Es evidente que Andreu Nin fue eliminado por orden de las autoridades soviéticas. Se supone que fue duramente torturado para que hiciera una falsa confesión, muy al estilo de la policía política de Stalin. Pero Nin era un tipo honesto, pese a su antirrepublicanismo, y en esa honestidad debió encontrar fuerzas pàra resistir. Sin confesión, Nin no valía para nada, y por ello, fue asesinado. Los asesinos dejaron burdas pruebas para que pareciera que Nin se había marchado con sus amigos nazis, lo que era un insulto a su citada honestidad. Dicho esto, Nin no era ningún angelito, pues su partido abominaba de la República y de hecho se alzó en armas en defensa de su supuesta revolución y en contra del gobierno legítimo. La detención y disolución de los militantes del POUM, parece que hubiera sido perfectamente legítima en una República en guerra. Pero al entrar en acción los agentes estalinistas con la connivencia de la jerarquía del PCE, la República quedó en evidencia y sin autoridad para dar explicaciones, pues no las tenía. Autor, entre otros libros, de Las dictaduras en nuestro tiempo, El proletariado español ante la revolución y Los movimientos de emancipación nacional, y traductor al catalán y al castellano de diversas novelas rusas y las obras de Trotski.

Manuel Núñez de Arenas

(1886-1951). Político e historiador madrileño, miembro del Partido Socialista Obrero Español y colaborador asiduo del diario El Socialista y, después, cofundador del Partido Comunista Español y fundador de la revista La Internacional. Perseguido durante la dictadura del general Primo de Rivera, emigró a Francia, donde fue profesor de la Universidad de Burdeos. Regresó a España al proclamarse la República, en cuyo régimen ocupó el cargo de inspector general de Enseñanza. Durante la guerra civil prestó apoyo al bando republicano y al término de la contienda volvió a exiliarse a Francia y a ser profesor de la misma universidad, hasta que fue detenido y encarcelado por los alemanes cuando éstos ocuparon dicho país durante la segunda guerra mundial. Autor, entre otros libros, de Notas sobre el movimiento obrero español y España, de la ilustración al romanticismo. Llamado a París para encargarse de la organización de los archivos del Centro Francés de Investigación Científica, falleció en dicha ciudad mientras desempeñaba esta función.

Ricardo Amor Nuño Pérez

Asturiano de Cudillero nacido en 1913 y militante de la CNT que fue  Consejero de Industrias de Guerra y posteriormente de Transporte en la Junta Delegada de Defensa de Madrid. Fue igualmente, secretario de la Federación Local de Madrid. Era Chofer-Mecánico de profesión, pero había trabajado de pintor y de albañil (1). Detenido al final de la guerra fue fusilado en las tapias del Cementerio del Este en 1940.

Recientemente el periodista Jorge Martínez Reverte que tan buenos libros de divulgación de la GCe hacía, halló un documento de la CNT, al parecer, un acta del Comité nacional de la CNT, que según el citado, dejaba clara la responsabilidad de Amor Nuño en los asesinatos de Paracuellos y Torrejón. El documento duerme en la Fundación Anselmo Lorenzo, pero hasta la presente, y esta es la queja de los historiadores y aficionados, nadie lo ha visto, ni nadie sabe el código del rollo del microfilm de donde supuestamente se ha sacado esta acusación contra el buen nombre de Amor Nuño. De la lectura del texto que transcribe Reverte no se deduce nada (así funcionaba también Salas Larrazabal, transcribiendo textos pero escamoteando originales), en su cursiva resalta que el representante de la F.L. informa de un acuerdo con los socialistas que tienen la Consejería de Orden Público de la JDM. ¡Pues empieza informando bien!, será que para los anarquistas todos era "chinos", el mote que usaban para los comunistas del PCE (2) En estas historias de acusaciones de terribles crímenes hay que andarse con mucho cuidado, pues pese a que las evidencias apuntan también a los responsables de orden público de la Junta de Defensa de Madrid, Carrillo, Cazorla y otros, no se han encontrado documentos que lo avalen, y aunque lo lógica de los hechos, a ello apunten, insisto, no se pueden despachar acusaciones así sin documentos que lo prueben (3)

(1) Hay mucha controversia sobre los datos biográficos de este personaje. Pero componer reseñas, como ahora está de moda, a través de las declaraciones de La Causa General, arrancadas con medios violentos o con promesas de indulgencia, es antihistórico y da como resultado acusaciones como la que reseñamos, aunque este, concretamente, no sea el caso, bien es cierto.

(2) Nota de M.B.- Por cierto, en esa  misma acta, el C.N. de la CNT pide a Largo Caballero, que la defensa de Madrid se encomiende al comandante Casado (el que la entregó a Franco). Con el que la CNT mantenía buenas relaciones. El común y furibundo anticomunismo. Así que con los hombres de Durruti y los militares profesionales amiguetes, Madrid está salvado. ¡Sí, tururú!

(3)  Señalemos de paso que en Noviembre de 1936, el grueso de la represión de los republicanos sobre derechistas (civiles a todas luces inocentes), rebeldes (traidores al gobierno legal) y quintacolumnistas (terroristas sin ninguna duda) en Madrid, ya estaba prácticamente hecha. Los distintos organismos que autotitulados y que usurpaban a las autoridades legales la legítima potestad represiva, convirtiéndola en ilegal, ya habían hecho su horrible "trabajo". Socialistas, anarquistas, comunistas y todos los demás  montaron sus gestapitos, para vergüenza y desgracia de la causa republicana. Lo que no es de recibo es querer salir de rositas, como apuntan los socialistas, o dejarles el muerto a los comunistas, como también apuntan ahora los anarquistas. Y lo que es todavía menos de recibo es negar al gobierno la potestad de defenderse de traidores y quintacolumnistas y aplicarles la legalidad vigente y la de los nuevos Tribunales Populares.

Paulina Odena (Lina Odena)

Paulina (Lina) Odena García, nació en Barcelona el 22 de enero de 1911. Los padres, José y Mª Dolores, eran dos modestos industriales que regentaban una sastrería en el Pasaje Lluis Pellicer s/n, sito en el barcelonés barrio del Eixample. Lina, todavía una adolescente, ayudó en el negocio familiar; primero como aprendiza y más tarde como sastresa. Ingresada muy joven en el PCE, tras romper con su familia de la que se emancipó, fue enviada a la URSS en julio de 1931 junto con otros varios jóvenes catalanes, en una estancia que duraría 14 meses, pasando allí a cursar estudios en la Escuela Marxista-Leninista de Moscú, escuela donde se formaban los cuadros y donde coincidió con Jesús Hernández, futuro miembro del Buró Político del PCE o con Enrique Lister Forján y Juan Guilloto León, más conocido por Modesto. A su regreso a España, pasó a formar parte de las Juventudes Comunistas de Cataluña del recién creado Partido Comunista de Cataluña (PCC) dirigido en aquel entonces por Ramón Casanellas. A la caída de Bullejos, secretario general del PCE, y con él, Etelvino Vega, secretario general de la Federación Nacional de Juventudes, al celebrarse el III Congreso de las UJC, Lina pasó primero formar parte del Buró Nacional del PCE como delegada para Cataluña, más tarde, en febrero de 1933, sería nombrada secretaria general de las Juventudes Comunistas de Cataluña, pasando también a ser candidata al Parlamento de la República aquel mismo año. Al producirse en Cataluña la sublevación de octubre de 1934, Lina Odena fue una de las pocas mujeres que empuñó el fusil, participando activamente en algunos combates que tuvieron lugar en la carretera de la Rabassada o en San Cugat. Al fracaso del movimiento Lina pasó a la clandestinidad formando parte del también clandestino Socorro Rojo Internacional, siendo detenida y fichada en Barcelona por la policía en agosto de 1935. Al mes siguiente Lina participó en el IV Congreso de la Internacional Juvenil Comunista (IJC) que tuvo lugar en Copenhague, formando parte de la delegación española que encabezaba Trifón Medrano y donde se produjo un importante giro político. Consecuencia de aquel congreso, cuando se inició la unificación de las juventudes comunistas con las otras juventudes revolucionarias, Lina tuvo que abandonar Cataluña reclamada por el PCE pasando a residir en Madrid. Al convocarse las elecciones generales de febrero de 1936, que concluirán con el triunfo del Frente Popular, Lina fue encargada de acompañar a Dolores Ibarruri, la Pasionaria, en los mítines que esta tuvo que dar en Asturias, Madrid, Sevilla o Córdoba. Temporalmente desplazada a Barcelona, participó en las últimas conversaciones que sellaron la unificación de las juventudes marxistas y que darían lugar en abril a la Unió de Juventuts Socialistas de Catalunya (UJSC). Al iniciarse en julio de 1936 los trabajos previos al Congreso Nacional de Unificación, con congresos provinciales que culminarían con el nacional, a Lina le correspondió Almería, por ello el 18 de julio la sorprendería allí, participando en los combates que tuvieron lugar y donde jugaron un importante papel a favor de la República la llegada de dos compañías de aviación huidas de Granada, que unos días más tarde la nombrarían delegada y representante de la unidad en el Comité local. Como símbolo de su cargo, Lina lució con orgullo, sobre su mono de miliciana, las alas de la aviación desde aquel día y hasta su muerte, tal como atestiguan sus últimas fotografías. La columna de la que formaba parte Lina, formada por milicianos junto con los antiguos soldados de aviación o marinos procedentes de Almería, fue asignada a la toma de Guadix y más tarde a la Motril. En aquella marcha Lina entabló amistad con Antonio Pretel, diputado comunista y jefe de otra segunda columna que tenía los mismos objetivos. Después de unos viajes relámpago a Madrid o Barcelona, acompañada por Pretel y con la misión de reunir armas, Lina regresó al frente andaluz. El 14 de septiembre de 1936, junto al Pantano de Cubillas, cerca de Granada, Lina, equivocadamente al errar en un cruce el chofer que la acompaña, entró con su coche en un control falangista, y antes de caer prisionera del enemigo, sacando su pistola, se suicidó. El cuerpo de Lina reposaba hasta hace unos años en la fosa 122, Patio de la Ermita, del cementerio de Granada, pero al no ser reclamados por nadie sus restos pasaron a engrosar un anónimo osario.

Fuente: Antonio Gascón Ricao

Celestino Onaindia Zuloaga.

Los hermanos Txomin, Celestino y Alberto Onaindia Zuloaga

(1897-1936) Sacerdote vizcaíno, coadjutor de Elgoibar (Guipuzcoa) que al estallar la guerra civil prestó ayuda al Nacionalismo Vasco. Hecho prisionero por los rebeldes fue conducido a Ondarreta (San Sebastián), en cuya playa, tras ser juzgado y condenado a muerte por un consejo de guerra, fue fusilado en octubre de 1936. Sus hermanos Txomin y Alberto apoyaron la causa republicana igualmente.

César Ordax Avecilla

Miembro de la CNT que durante la Guerra civil fue miembro de los Servicios Especiales del Estado Mayor (Contrainteligencia). Los franquistas le acusaron del asesinato del espía Jacques Borchgrave, de origen belga, que trabajaba para Franco. Como Borchgrave tenía contactos diplomáticos, el cuerpo diplomático acreditado en Madrid que suspiraba mayoritariamente por Franco y que mantenía protegidos a más de mil derechistas, muchos de ellos activos en sabotajes y espionajes, sin que apenas los servicios republicanos intervinieran, el cuerpo diplomático, digo, montó en cólera y acudió a Miaja, que siempre fue el gran componedor de las relaciones diplomáticas y similares. Miaja prometió investigar la muerte de Borchgrave, pero cuco como era, se lo encargó a Manuel Salgado que era precisamente el jefe de Ordax. Posteriormente se dijo que el reloj de pulsera del finado fue visto en la muñeca de algún dirigente del Comité de Defensa de la CNT. Dicen...

Ramón Ormazábal

(1910-1982). Político vasco, nacido en Irún (Guipúzcoa), que en 1935 participó en la fundación del Partido Comunista de Euzkadi. Durante la guerra civil colaboró con el bando republicano, dirigiendo el periódico Euzkadi Roja y, más tarde, el diario Mundo Obrero. Contrario a la amplia autonomía del partido que propugnaba Juan Astigarrabía, propició la expulsión de éste de dicha organización, el cual fue acusado de desviación nacionalista. Al terminar la contienda fue detenido por los rebeldes, que lo internaron en el campo de concentración de Albatera (Valencia), pero, al poco tiempo, consiguió escapar y exiliarse a los Estados Unidos. En 1946 regresó a Europa, incorporándose al Comité Central del PCE, al cual pertenecía desde 1937. En 1960 regreso clandestinamente a España, poniéndose al frente del partido en Euzkadi. Dos años después fue detenido por las autoridades franquistas, que lo condenaron a veinte años de prisión. Puesto en libertad dos años después, volvió a exiliarse a Francia. Tras la muerte de Franco, fijó su residencia definitivamente en España. falleció en su domicilio en 1982.

Eduardo Ortega y Gasset

(1882-1958). Hermano del famoso filósofo y político republicano que durante la dictadura del general Primo de Rivera hubo de exiliarse a Francia, desde donde, junto con Miguel de Unamuno, dirigió la publicación clandestina Hojas Libres, y que en agosto de 1930 suscribió, a título personal y sin ostentar representación colectiva alguna, el llamado Pacto de San Sebastián. Al proclamarse la República fue nombrado gobernador civil de Madrid y elegido diputado a las Cortes constituyentes por la circunscripción de Ciudad Real (Partido Radical Socialista Independiente). Durante la guerra civil desempeñó el cargo de fiscal de la República, del cual dimitió en noviembre de 1937 tras algunas tensiones con elementos significativos de la CNT, trasladándose primero a París, luego a Cuba y por último a Venezuela, donde falleció.

 

 

Daniel Ortega Martínez

Este médico burgalés había nacido en 1898 de padres maestros. Al parecer se pagó los estudios de medicina en la facultad de Cádiz trabajando de mecánico. Ingresó en el PCE en 1921, con 23 años y de estudiante. Inició el ejercicio de su profesión en el Puerto de Santa María desde 1927 a 1936. Y dejando una profunda huella entre las gentes del barrio. Practicaba al unísono la militancia y la profesión. Creó la primera célula comunista en Cádiz, de la que formaría parte Juan Gilloto, Modesto. En 1932 es nombrado miembro del Comité central del PCE y salió elegido diputado por Cádiz en febrero de 1936. En esa fechas partió con su mujer e hijos para Madrid, donde le sorprendió la rebelión militar. Salvando así la vida en esta ocasión. Fundador del Quinto Regimiento junto con Enrique Castro Delgado y Carlos Contreras. Era buena persona y un tanto místico por lo que Castro le llamaba "El Profeta". Fue jefe de Servicios en Madrid durante toda la guerra, ascendiendo a coronel. Al final de la guerra fue detenido por Casado, precisamente en el E.M., donde trabajaba para el propio Casado. Caída Madrid, pasó a manos franquistas quienes lo trasladaron a Cádiz (solían llevar a los presos a sus lugares de origen, donde  se encontraban las gentes de derechas que los odiaban). Fue fusilado en agosto de 1941 y su mujer Luisa Rendón Martell pasó largos años de cárcel.

Ángel Osorio y Gallardo

(1873-1946). Fue abogado, político y escritor. Ejerció la abogacía en Madrid, donde fue además Decano del Colegio de Ahogados. Diputado en las Cortes de la Monarquía de 1907 a 1909, y Gobernador de Barcelona. Ministro de Fomento con Maura. Caída la Dictadura de Primo de Rivera, a la que combatió, se declaró "monárquico sin rey" y pidió la abdicación de Alfonso XIII. Durante la Guerra fue Embajador en Bélgica, Francia y en la Argentina, donde se exilio. Después, fue ministro sin cartera del Gobierno republicano en el exilio. Falleció en Buenos Aires en 1946.

 

Alejandro Otero Fernández

Médico. Estudió medicina en la Universidad de Santiago de Compostela, donde se licenció en 1910. Se doctoró en la Universidad Central de Madrid en 1911, especializándose en Ginecología y Obstetricia, siendo profesor auxiliar de esta especialidad en Madrid. El curso 1912-1913 fue pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios viajando a Berlín, Freiburg, Munich y Viena donde estudió el desarrollo del cáncer de útero. En 1914 ganó la Cátedra de Ginecología y Obstetricia en la facultad de medicina de la Universidad de Granada, ingresando al poco tiempo en la AS de dicha localidad. Fue elegido concejal del ayuntamiento de Granada en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931. Representó a las AS de Lavadores (Pontevedra) y Loja (Granada) en el Congreso Extraordinario del PSOE en 1931 y a la AS de Granada en el XIII Congreso del PSOE en 1932. Elegido diputado del PSOE por Granada-provincia y Pontevedra en las elecciones generales de 1931, renunciando al acta de la primera circunscripción. Fue rector de la Universidad de Granada en 1932 y 1933, presidente de la Federación Provincial Socialista de Granada en 1933 y 1934 y candidato del PSOE por Pontevedra en las elecciones generales de 1933 sin resultar elegido. Perteneció al sector del centro del PSOE. Fue miembro del Comité Revolucionario de Granada durante la revolución de octubre de 1934 a consecuencia de lo cual estuvo dos meses en prisión. En abril de 1936 fue elegido compromisario del PSOE por Granada para la elección del nuevo Presidente de la República (Manuel Azaña). Durante la guerra civil fue miembro de la Comisión de Compras en el Extranjero con base de actuación en la Embajada de España en París, presidente de la Subsecretaría de Armamento y Municiones constituida por Indalecio Prieto en diciembre de 1936 y posteriormente fue nombrado Subsecretario de Armamento (1). En septiembre de 1938 fue elegido vicepresidente de la Comisión Ejecutiva del PSOE. Se exilió a México donde llegó en marzo de 1940. Perteneció a la Sociedad Mexicana de Obstetricia y Ginecología y fue jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Español. Falleció en México el 26 de junio de 1953.

Fuente: FPI

(1) Pese a sus grandes cualidades médicas y sociales, Otero recibió duras críticas por su labor en la Comisión de Compras en el Extranjero.

 Isabel de Palencia (Isabel Oyarzábal Smith).

Isabel de Palencia y Marcelino Domingo, en el Queen Mary II, haciendo propaganda a favor de la II República, entre las clases pudientes pero liberales.

Había nacido en 1878 en Malága de una familia de clase alta y de madre escocesa. Mujer de gran inquietud intelectual aunque católica y poco feminista en un principio, que se transformaría en una inteligente política, diplomática y escritora a caballo de los acontecimientos que flagelaron España. En 1908, con su hermana Ana, publicaba una revista llamada "La Dama", y como María Lejarreta, publicaba con el nombre de su marido, Ceferino Palencia. En principio, tímidamente, pero luego con viveza, Isabel fue introduciéndose en el mundo republicano que durante la monarquía alfonsina avivaba la política y las contradicciones del sistema. Isabel, culta, especializada en derecho internacional y con idiomas, era la candidata ideal para representar al mundo republicano y socialista en la Sociedad de Naciones y en las Conferencias Internacionales del Trabajo. Al estallido de la guerra, se le encarga a Isabel de Palencia que oficiara de portavoz de la República española en mítines y conferencias para recabar apoyos monetarios y morales a la causa española. En 1936 es nombrada embajadora en Suecia y Finlandia. Era la primera mujer española embajadora y la segunda del mundo. En 1939 partió para Méjico, donde retomó su actividad literaria publicando obras escritas en los años veinte, remozadas y con el título genérico de Diálogos con el dolor (un alegato  favor de los desfavorecidos). El propio título daba un idea del estado de ánimo de la escritora. Derrotada y en el exilio. Pero Isabel superó este trauma con el trabajo. Primero realizó traducciones del inglés, después publico su autobiografía y después la de Alejandra Kollontay, embajadora de la URSS a la que conoció en Suecia. También la Historia de los republicanos en el exilio y una novela de sus experiencias en la guerra civil: En mi hambre mando yo. Isabel de Palencia vivió 96 años, muriendo en Méjico en 1974.

Elías Palma

Militante socialista nacido en Huelva y que tuvo destacada actuación en Madrid durante la guerra, al mando de batallón "El Socialista". Cultivaba la poesía y también la prosa Publicó en 1935 un interesante alegato del dirigente asturiano Ramón González Peña, como se sabe condenado a muerte por los sucesos de octubre de 1934. Se conoce su libro "Sinfonía incompleta de la guerra", publicado en 1938 del que no se conocen ejemplares.. En la imagen y por la izquierda, Antonio Otero Seco, el general Miaja, el coronel Vidente Rojo y el mayor de milicias Elías Palma.

Marcelino Pascua Martínez.

(1897-1977). Doctor en Medicina por la Universidad de Madrid, que amplió estudios en la John Hopkins University y en el University College de Londres. Distinguido miembro del PSOE, por el cual fue elegido diputado por Las Palmas en las Cortes constituyentes de 1931. Director general de Sanidad, desde cuyo cargo desarrolló una intensa y eficaz labor. Al estallar la guerra civil, y tras el reconocimiento diplomático de la URSS por el Gobierno republicano, fue designado embajador en Moscú, jugando un importante papel en todo lo relacionado con el depósito de oro que el Gobierno republicano español constituyó en dicho país para garantizar sus compras de armamento. Mas tarde fue relevado del cargo y enviado, también como embajador, a París, donde presidió una Comisión Especial de Hacienda. Al terminar la guerra fue profesor, durante algunos años, de la John Hopkins University, de Baltimore, donde realizó interesantes trabajos de bioestadistica, que publicó dicho centro, y más tarde pasó a ser funcionario de la Organización Mundial de la Salud, con sede en Ginebra (Suiza), en cuya ciudad falleció.

Alberto de la Paz Mateo

Abogado coruñés de exitosa carrera durante la II República. En 1936 fue nombrado Fiscal de la Audiencia de Madrid y posteriormente, tras la rebelión militar, fue nombrado Fiscal General, tocándole llevar la acusación del general rebelde Fanjul y de sus principales cómplices. La familia se exilió a Francia y después a Santo Domingo. Su hijo, también abogado y del mismo nombre, que tenía gran afición por el teatro, fue en el exilio un gran renovador del teatro en Venezuela.

Ángel Pedrero García

Imagen retocada, el original era ignominioso...Militante socialista que fue miembro del SIM y subjefe de la brigada Atadell. Era maestro nacional y había nacido en Zamora en 1903. Se integró en el Partido Socialista en 1928 a raíz de una demanda muy sonada sobre los enchufes en las oposiciones a maestro nacional. Pedrero se formó concienzudamente como militante socialista, poniéndose a trabajar en el área de enseñanza y cultura. Cogió plaza de maestro en la provincia de Cáceres, donde intento presentare a las elecciones de diputados, sin éxito por la oposición de su propio partido. Decepcionado, decidió marchar a Madrid a principios de 1936, encontrando trabajo en distintas academias. (1) En esta andadura conocerá a Agapito García Atadell, tipógrafo y cuadro medio del partido, al que, al estallar la rebelión militar, Galarza, dirigente socialista con experiencia gubernativa en el gobierno provisional de 1931, había encargado organizar una policía política paralela a la desarticulada oficial, la odiada Brigada Social. Para componer aquella nueva unidad policial y darle algún carácter oficial, el vigente Director General de Seguridad, Alonso Mallol, que no pudo evitar la creación de estos peligrosos grupos patrocinados por partidos y sindicatos del Frente Popular, decidió poner al republicano moderado, comisario Antonio Lino, a la sazón Jefe de la Brigada Criminal de Madrid, al mando de una llamada Milicia Popular de Investigación, con un jefe socialista, García Atadell y un subjefe comunista, el policía, Javier Méndez. Mientras, tanto, los anarquistas, con su Comité de Defensa, ya habían iniciado la captura de personas derechistas y la incautación de sus bienes e inmuebles (2). Atadell nombró a Ángel Pedrero su segundo, que era un recomendado de su paisano Galarza, con funciones sentenciadoras y ejecutivas. Tras la apresurada dimisión de Alonso Mallol, que no quería ningún trato con las cosas que estaban sucediendo, el gobierno Giral, en otro intento de controlar, la intrusión partidista en la policía, nombro Director General de Seguridad al militar retirado Manuel Muñoz Martínez (3) a la par que se integraban las antiguas brigadas de Atadell y Méndez, en un nuevo organismo que se llamaría Comité Provincial de Investigación Pública con representación de Frente Popular y de los Sindicatos, organismo que a la llegada del gobierno de Largo Caballero se integró a su vez en las Milicias de Vigilancia de Retaguardia bajo control de la Inspección de Milicias. Control que, ¡por fin! comenzó a ser efectivo con los grupos represivos sin amparo oficial, como la "Escuadra del Amanecer", "los Linces de la República" y otros que tanto daño la harían a la República. A la par, Largo Caballero, reorganizó la Justicia Republicana, y los Tribunales Populares pasaron a ser dirigidos por los miembros sobrevivientes de la judicatura. Cuando el 12 de noviembre de 1936, Atadell se fuga en compañía de Pedro Penabad (4), Pedrero se enfrentó a serios problemas de seguridad, que se resolvieron enviándole a los Servicios Especiales del Estado Mayor del Ejército del Centro, donde el peso de la CNT era excesivo a ojos de Prieto. Y cuando Prieto se cargó definitivamente estos Servicios Especiales que mandaba el cenetista Manuel Salgado, pero que en realidad estaban a las órdenes del Comité de Defensa Regional de la CNT de Eduardo Val, Ángel Pedrero fue nombrado para dirigir el SIM regional, los recién creados Servicios de Información Militar de la zona Centro. Gozando de la confianza de Prieto, Ministro de Defensa Nacional, Pedrero confeccionó la organización del servicio, y los reglamentos, y las atribuciones, inspirándose en los servicios secretos ingleses y en la GESTAPO alemana. (5) Al final de la guerra en Madrid, el SIM se puso a las órdenes de Casado, y Ángel Pedrero marcho para Alicante, como tantos otros, creído de las promesas del coronel Casado. En Alicante fue detenido por los italianos y pasó por todo el proceso de clasificación, hasta su envío a Madrid, muy probablemente en la expedición de los 101, los que los franquistas consideraban más responsables. Fue brutalmente interrogado por el SIPM, la policía militar de Franco, pero Pedrero resistió y no consiguieron componer una declaración redonda (6) al gusto de los interrogadores. Fue enviado a prisión donde tras una pantomima de juicio colectivo fue condenado a muerte y fusilado contra las tapias del cementerio del Este el 4 de marzo de 1940, atronando la noche madrileña, noche tras noche aventando el horror de los madrileños ante la nueva España, que sorprendentemente era mucho más roja que la anterior, pero de sangre...

(1) Estas instituciones privadas proliferaban en el Madrid post-monárquico y habían suplido con la iniciativa particular las deficiencias de la enseñanza pública, que el Gobierno Provisional y el del Frente Popular trataron de cambiar.

(2) Ya se sabe, el golpe militar, que supuestamente quería evitar la revolución, lo que provocó precisamente fue eso, una situación revolucionaria a la que las legítimas instituciones republicanos les costó casi un año neutralizar devolviendo las garantías públicas al estado de derecho.

(3) Véase personaje en Políticos - 3

(4) Al parecer se llevó varias maletas con alhajas requisadas a los detenidos, que sorprendentemente custodiaba Pedrero. Parece que la noche anterior a la fuga, Atadell, le pidió la llave de la caja fuerte.

(5) Nada de rusos y eso que ya habían llegado. Sólo en la zona Centro (Madrid, Extremadura, Levante y Andalucía) el SIM contaba con miles de agentes, y su efectividad fue grande, consiguiendo frenar la demoledora acción de la Quinta Columna que corroía no solo la retaguardia republicana, sino el propio Ejército Popular y otras instituciones básicas para la supervivencia de la II República. A estos efectos y contra toda la propaganda franquista, el SIM fue un instrumento legítimo creado por el gobierno republicano en guerra, que se las tenía que ver con una creciente resistencia clandestina perfectamente organizada y financia por los servicios equivalentes franquistas, el SIPM, más la quinta columna espontánea que crecía igualmente al calor de la derrota militar republicana. El estudio de estas organizaciones de contraespionaje y de defensa del Estado Republicano no puede hacerse a partir de la Causa General, como hacen mucho propagandistas del franquismo y hasta historiadores próximos. Las declaraciones arrancadas y compuestas al gusto del Servicio de Información y Policía Militar franquista, no pueden ser fuentes primarias, y si me apuran ni secundarias, pues están pervertidas, como todo el mundo sabe.

(6) Implicando a republicanos de renombre que en absoluto tenía nada que ver, tras horas y horas de paliza tras paliza. En el caso de Pedrero se nota que tiraban contra Galarza y Prieto.

Ángel Pedro García.

(?-1940). Militante socialista que se convirtió en jefe del Servicio de Información Militar (SIM) de la zona Centro. En los últimos días de la contienda fue utilizado por Julián Besteiro para entrar en contacto con el coronel Segismundo Casado, adhiriéndose al golpe de estado encabezado por este último contra el Gobierno presidido por Juan Negrín. Hecho prisionero por los nacionalistas cuando terminó la guerra, fue juzgado por un consejo de guerra, condenado a muerte y fusilado un año después.

Ángel Peinado Leal

Peinado había nacido en 1908. Trabajó de niño repartiendo periódicos. Rápidamente concienciado, el gremio era así, ingresó en su sindicato a los 14 años y se afilio a la Agrupación Socialista madrileña en 1931. Ingresó como trabajador en la plantilla de El Socialista, concretamente en la Sección de Cierre en cuya Asociación era dirigente sindical.  Al estallido de la guerra participó en la organización de milicias y en abril de 1937 con la constitución del nuevo ayuntamiento de Madrid (Pedro Rico se había ido a Valencia en Noviembre de 1936) fue nombrado Concejal de este ayuntamiento por parte de UGT. Nombrado posteriormente Comisario Político, se le destinó a la Escuela de Comisarios del II Cuerpo de Ejército. En la sublevación de Casado, optó por este bando y falleció en un enfrentamiento entre partidarios del Consejo de Defensa de Casado y tropas leales al gobierno.

 

Imagen: Gentileza Oscar García

José Peirats.

Este castellonense nació en 1908. Su infancia y su juventud trascurrieron en Hospitalet de Llobregat trabajando como obrero en diversos oficios, principalmente en la construcción. Era ya de la CNT en su adolescencia y su vena de periodista le vino pareja. Sufrió persecución durante la Dictadura de Primo de Rivera, pese a tener posturas más moderadas que la mayoría de sus compañeros. Fue especialmente señalado su enfrentamiento con el grupo faista de Los Solidarios a los que siempre consideró unos analfabetos políticos radicales. Era redactor en "La Soli". Con la rebelión militar y tras participar en los sucesos del 19 de julio en Barcelona, se alistó en la Columna Durruti combatiendo en el Frente de Aragón. Mantuvo posturas muy críticas con la colaboración anarquista en los gobiernos de Largo Caballero. Al final de la guerra y con la 26 División, atravesó la frontera y sufrió campos de concentración en Francia, hasta que pudo partir para Sudamérica. Regresó a Europa para ocuparse de la CNT clandestina y de un movimiento político llamado MLE (Movimiento Libertario Español). En Francia, de nuevo, fue Secretario General de la CNT, no dejando en ningún momento de redactar artículos, libros y conferencias. Su obra más conocida es "La CNT en la revolución española" con gran cantidad de datos de interés pero poca objetividad.

Juan Peiró

(1887-1942). Anarcosindicalista barcelonés, vidriero de oficio, que alcanzó notable notoriedad en las luchas sociales del primer tercio del siglo XX. Director del diario Solidaridad Obrera de Barcelona, y firmante del manifiesto treintista, se caracterizó siempre por su moderación y ser enemigo de toda clase de violencias. Durante la guerra civil fue nombrado ministro de Industria en el Gobierno presidido por Largo Caballero, en representación de la CNT, y, más tarde, comisario de las Industrias Eléctricas, desde cuyos puestos trató de potenciar la colectivización de industrias, lo que consiguió sólo en escasa medida. Al finalizar la guerra se refugió en Francia, donde en 1942 fue detenido por la Gestapo alemana, que lo entregó al Gobierno de Franco. Poco tiempo después fue juzgado por un tribunal militar, condenado a muerte v fusilado. Un crimen terriblemente injusto pues Peiró era una bellísima persona.

José Ignacio Peñagaricano.

(1872-1937) Sacerdote vizcaíno, coadjutor de Echeverría (Vizcaya) que al estallar la guerra civil prestó ayuda al Nacionalismo Vasco. Hecho prisionero por los rebeldes fue conducido a Ondarreta (San Sebastián), en cuya playa, tras ser juzgado y condenado a muerte por un consejo de guerra, fue fusilado en octubre de 1937.

Facundo Perezagua.

Líder obrero del PSOE, contemporáneo y rival de Prieto en Bilbao. Era de tendencia obrerista. Posteriormente participó en la fundación del Partido Comunista. Un batallón de militantes comunistas llevaba su nombre en el frente de Oviedo.

Antonio Pérez Torreblanca.

Nació en Villena (Alicante). Abogado y periodista. Directivo de Asociación de Prensa de Alicante. Secretario de la Junta Provincial de Alianza Republicana (1926) y vicepresidente de ese partido en Alicante (1928). Firmante de Manifiesto que creaba el Partido Republicano Radical Socialista (1929). Activista en la huelga de 1930, detenido junto con su amigo Álvaro de Albornoz. Concejal en Alicante (abril de 1931). Director General de Agricultura (1931). Diputado a Cortes en 1931. Alto cargo de la Gran Logia Regional de Levante. Siguió a Marcelino Domingo en su escisión, y fue miembro de la Ejecutiva Provincial de Izquierda Republicana y miembro del Consejo de Estado (1936). Murió en el exilio en Marruecos en 1955 y poco antes de su muerte sufrió un atentado a manos de un falangista enviado por la policía franquista.

Fuente: María Jesús Gallar

José Miguel Pérez

(Santa Cruz de La Palma, 1896 - Barranco del Hierro-Tenerife-1936). El maestro comunista. Nace en la Isla de La Palma (1), en 1896, hijo de un carpintero de ribera, estudia Bachillerato en su isla y emigra a Cuba en 1921, donde se afilia a la Agrupación Socialista de la Habana. En 1925, junto a Julio Antonio Mella,  funda el Partido Comunista de Cuba, siendo su primer Secretario General, desarrollando una importante tarea como educador. Durante la Dictadura de Machado es detenido y expulsado de Cuba, regresando a La Palma. En Canarias continúa su actividad docente y política ( publicó cerca de sesenta artículos  y unos seis poemas sociales en la prensa cubana y de Canarias) y organizativa fundando en 1929 la Federación de Trabajadores de La Palma y el periódico "Espartaco". Participa en la constitución del Partido Socialista en La Palma (1931) y en 1933 del Partido Comunista en Canarias Será elegido Secretario General del PCE en su isla natal y fue uno de las figuras más relevantes de este partido en Canarias, junto con el gomero Guillermo Ascanio. Durante esta etapa realizará en el periódico "Espartaco" una serie de críticas al carácter burgués de la Segunda República, si bien se unió a la política del PCE  y participa en el Frente Popular. Producido el golpe de Estado de los  militares facciosos, será uno de los más importantes partícipes de la llamada Semana Roja  (2) de La Palma: durante la semana que va del 18 al 25 de Julio de 1936, la Isla de La Palma fue la única de las Canarias que no se sumó al golpe de Estado, permaneciendo fiel al Gobierno de la República, hasta la llegada del cañonero "Canalejas" procedente del arsenal de Gran Canaria, con soldados y falangistas, que tomaron la Isla, que no ofreció resistencia. Debe resaltarse que durante la Semana Roja palmera no se cometió  violencia ni tropelía de ninguna clase. Detenido en Agosto del ´36, es conducido a Tenerife, sometido a Consejo de Guerra, siendo condenado a muerte y fusilado en la mañana del 4 de Septiembre en el Barranco del Hierro, lugar acostumbrado de las ejecuciones. En una nota que dejó a su esposa dice: "...muero tranquilo y en mi puesto de siempre..."

1.- También palmero fue Blas Pérez González, abogado y Ministro de la Gobernación de Franco durante 16 años, así como Elías Yanes, que fuera Arzobispo de Zaragoza. Esta Isla es así.

2.- Como consecuencia de este hecho La Palma sufrió una durísima represión: se calculan en más de 100  los asesinados sin juicio alguno en toda la Isla ( que entonces no llegaba a 40.000 hbts., que no fue frente de guerra y  en la que no hubo ninguna violencia por parte del Frente Popular) , mediante el sistema del "desaparecido", bien en los frondosos bosques palmeros o tirados al mar encadenados.

Fuente: José López Mederos, Catedrático de Hª en EE. MM. e investigador.

Francisco Pérez Carballo

Dirigente de la Federación Universitaria Escolar antes de la iniciación de la Guerra. Fue militante del Partido de Izquierda Republicano de Azaña. Con el Frente Popular, fue designado Gobernador de La Coruña. Se opuso al Alzamiento ordenando a los guardias de asalto que defendieran el Gobierno Civil. Éstos hicieron disparos al aire cuando llegaron los militares sublevados. Detenido, fue el día 28 de julio "paseado". Tenía 25 años. Su esposa, Juanita Capdevielle (véase) fue también asesinada. Hubo un batallón de las Juventudes de Izquierda Republicana con su nombre.

1.- Alfredo Suárez Ferrín, alcalde de La Coruña. 2.- General Enrique Salcedo general jefe de la VIII División Orgánica. 3.- Juanita Capdevielle esposa del gobernador civil Pérez Carballo. 4.- General Rogelio Caridad Pita, gobernador militar. 5.- Francisco Pérez Carballo, gobernador civil. Todos ellos fueron fusilados tras su detención el 19 de julio. Quizá pudieran explicar los que no condenan el franquismo cual fue su terrible crimen en sólo un día. En la foto, ya cerca de la rebelión, en una celebración.

Ángel Pestaña.

Pestaña con S. Seguí en la huelga del 18

(1886-1937) Dirigente sindicalista leonés que, desde los once años, trabajó en diversos oficios, y que, como consecuencia de haber defendido ciertas reivindicaciones laborales —entre ellas la jornada de ocho horas—, fue perseguido en diferentes ocasiones, por lo que hubo de exiliarse durante algunos años. A su regreso a España, en 1914, se instaló en Barcelona, donde pronto destacó como un excelente orador en los mítines que se celebraban en el Ateneo Sindicalista de dicha ciudad y como colaborador de la revista Tierra y Libertad v del periódico Solidaridad Obrera —del que llegó a ser director—, alcanzando no poco prestigio y crédito entre las masas proletarias, especialmente las de Barcelona y su cinturón industrial. En 1917 colaboró, junto con Salvador Seguí, en la preparación de la huelga general revolucionaria, convirtiéndose desde entonces en uno de los principales líderes de la CNT. Tras una breve estancia en Moscú para asistir a un congreso de la III Internacional, se declaró abiertamente anticomunista, exponiendo las razones que tenía para ello en un escrito titulado «Informe de mi estancia en la URSS», lo que, en parte, motivó que la CNT se separase de la citada Internacional. «Estamos lejos del dogma moscovita, del dogma de la IIl lnternacional. Hay que educar a los trabajadores para la libertad y no para la tiranía. Los pueblos encaminados a la libertad no darán nunca déspotas, y, a la inversa, los pueblos educados para el despotismo no pueden servir los ideales de libertad...», dirá algún tiempo después. Durante la dictadura del general Primo de Rivera se declaró partidario de los llamados comités paritarios, oponiéndose a las actividades violentas de la recién creada FAI. Fiel a los principios anarcosindicalistas de siempre, al advenir la República se abstuvo de toda participación política, centrando sus actividades en la mera acción sindical, lo que dio lugar a que la CNT ensanchara ostensiblemente sus filas. «Estamos completamente alejados de lo que en España se entendía y se sigue entendiendo por política. No presentaremos candidatos a las Constituyentes», declaró a un periodista pocos días después de instaurado el nuevo régimen. Tras la firma del Manifiesto de los Treinta fue depuesto de su cargo de miembro del Comité Nacional de la CNT y, poco después, expulsado de la organización. En 1933 fundó el Partido Sindicalista, de escasa proyección nacional, que en 1936 se adhirió al Frente Popular. En febrero de este último año resultó elegido diputado a Cortes por la circunscripción de Cádiz. Al estallar la guerra civil, y tras ser detenido durante unas horas por los militares sublevados en Barcelona, se puso incondicionalmente a disposición del Gobierno republicano, siendo nombrado subcomisario general de Guerra y haciéndose cargo de la Junta de Recepción y Distribución de Material de Guerra, desde cuyo puesto desarrolló una gran actividad que no cesó hasta que, gravemente enfermo, hubo de abandonar su trabajo.  A su entierro, que tuvo lugar en Barcelona, asistieron representaciones oficiales de todos los partidos políticos de la República. Indalecio Prieto, que presidía el sepelio, dijo: «Hemos perdido un gran hombre cuando más falta nos hacía.»

Angel Pestaña con su familia, reponiéndose del atentado que sufrió en manos de los pistoleros del Sindicato Amarillo de Martínez Anido.

Carles Pi i Sunyer.

(Barcelona, 1887-Caracas, 1971). Político e ingeniero español. Presidió la Universidad de la Mancomunidad de Cataluña y dirigió la Escuela de Artes y Oficios. Diputado por Esquerra Republicana desde 1931, fue ministro de Trabajo en el Gobierno de Martínez Barrio (1933), alcalde de Barcelona (1933-1934) y consejero de Cultura de la Generalitat (1937-1939). Formó parte del Gobierno de la Generalitat en el exilio hasta 1947. Es autor de Apuntes para la historia de la industria algodonera catalana (1952), La actitud económica en Cataluña (1927-1929), El comercio de Cataluña con España (1939) y de unas importantes memorias. 

Fuente: Ramón Cuellar Sorribes

Fernando Piñuelas Romero

El Comisario Piñuelas con Casado en 1938

Había nacido en Murcia en 1897 y era Maestro. Ejerció como profesor de la Escuela Normal y también en provincias, Burgos, Huesca, Ciudad Real y Murcia, y además estudiaba Derecho a la par. Ya en Murcia se presentó como alcalde de Murcia por el Partido Socialista, saliendo elegido. También oficiaba como profesor de la Escuela Normal. Defendió a las personas y a las propiedades y monumentos de la vesanía de algunos milicianos de todo pelaje en el verano de 1936. Organizó instituciones para la defensa del patrimonio local y, lo mejor, animó la creación de un Comité para la defensa del refugiado, que por ser Murcia provincia de retaguardia, abundaba. La escritora Josefina Da Silva, en "Nosotros los olvidados" (Vease) habla con fundamento pues fue refugiada en Murcia. En diciembre de 1937 fue nombrado Comisario Inspector del Ejército de Centro por decisión de su Partido. En este cargo se hizo conocido por un informe sobre la penetración comunista en el Ejército. A finales de 1938 fue cesado por estos motivos y regresó a su puesto de profesor. Detenido al final de la guerra, encausado y condenado a muerte, no le salvó la intercesión de notables murcianos a los que había protegido. Su cargo de Comisario le condenó a muerte. La sentencia fue ejecutada por los carlistas de la IV de Navarra en julio de 1939. Piñuelas era un socialista moderado y de buen corazón pero que personalmente repudiaba a los comunistas.


Nota de M.B.- En 1938 el comisario Piñuelas, socialista, pero antinegrinista elaboró un informe sobre la penetración del PCE en el Ejército Popular y en el Cuerpo de Comisarios. El informe era bastante cierto, pero del todo injusto, pues todos los partidos del Frente Popular practicaban esa política con el EPR, unos por arriba como Izquierda Republicana del Presidente y amigos, y otros por abajo como el PCE, la CNT y las fracciones Socialistas. De lo que en realidad se quejaba Piñuelas era de lo exitoso de la política del PCE, y su testimonio nos confirma lo mucho que irritaba tal éxito a determinados militares profesionales y a los cenetistas y largocaballeristas. Negrín cerró esta crisis con oportunos nombramientos, pero el Ejercito, al menos una parte quedó desmoralizado y desmotivado. En realidad, esta minoría del Ejército ya lo estaba desde mucho antes. Es la derrota política del Ejército Popular, la lucha por el Comisariado y por las comandancias de las grandes unidades. Lucha que ganó Negrín y sus apoyos, a nuestro parecer, con toda justicia, pues para eso eran el gobierno. Pero el Ejército Popular salió debilitado, pues las unidades comunistas eran minoría en todos los Ejércitos (salvo quizá en el Ejército del Ebro) como se vio en el golpe casadista, y pese a todas las afirmaciones en sentido contrario que se han dicho.

Nota.- Algunos lectores discrepan de esta reseña de M.B., más después del último libro de Viñas-Hernández. Y están más en la línea de que realmente no hubo verdadera política comunista de penetración en el Ejército, y que, como a todos, la derrota pilló a los comunistas con el paso cambiado con muy poca capacidad de reacción frente al golpe casadista, del que, por cierto, el quejoso Piñuelas era moralmente parte.

Gabriel Pradal Gómez

Arquitecto nacido en 1891 y diputado a Cortes por Almería en 1931 y 1936 (PSOE). Al estallar la guerra civil se hallaba en dicha ciudad, donde, junto al gobernador civil de la provincia, Juan Peinado Vallejo, jugó un importante papel en los hechos que se desarrollaron los días 18, 19 y 20 de julio de 1936 y que concluyeron con el fracaso del alzamiento militar en dicha zona.  La acción consistió en acelerar la llegada del cañonero leal Lepanto. Más tarde es nombrado comisario político del Jaime I que estuvo atracado en Almeria algún tiempo. Posteriormente es enviado a Barcelona al cuartel de ingenieros con el grado  de teniente coronel. Al terminar la contienda se exilió a Francia, donde, con el seudónimo de Pericles García colaboró en El Socialista de Toulouse, publicando algunas series de sátiras políticas. Más tarde se instaló en París, donde falleció en 1965.

José Prat García.

Jose Prat en Madrid con la monarquía parlamentaria.

Había nacido en Albacete en 1905. Estudio Derecho en Granada. Su padre pertenecia a la gran tradición filosófica Krausista que tan grande influencia tuvo en España. José Prat era contertulio de Fernando de los Ríos y ambos fervientes defensores de la enseñanza pública durante la II República. En 1933 salió dipuitado por Albacete por el PSOE. Durante la guerra fue subsecretario de la Presidencia en los gobiernos de Negrín, pese a ser un socialista moderado, apoyo al gobierno hasta el fín. Se exilió a Colombia y volvió a España con la monarquía siendo elegido senador durante tres legislaturas. Fue también presidente del Ateneo de Madrid.

Felipe Pretel.

Militante socialista que fue Subcomisario Político General. También fue Tesorero de UGT. Apoyó siempre al gobierno de Negrín.

Casto Prieto Carrasco.

Este republicano y médico salmantino fusilado por los falangistas en julio de 1936, había nacido en 1886. Distinguido prócer y catedrático de Anatomía de la Universidad de Salamanca fue elegido alcalde de su ciudad en 1931. Su mandato fue ejemplo de racionalizad urbana, pues se distinguió mejorando y planificando el desarrollo urbano, la construcción de escuelas y el abastecimiento y el saneamiento de las aguas. En 1934 fue cesado fulminantemente por la huelga de dos semanas que en Salamanca supuso la Huelga General Revolucionaria, falsamente acusado de ser su líder. En las elecciones de 1936, el nuevo gobernador civil repuso a los concejales torticeramente cesados en 1934, y Casto volvió a ser alcalde. Con la rebelión fascista, que en Salamanca fue ganada, como en Oviedo, con engaños de las autoridades militares, fue detenido con sus concejales y otras personalidades del Frente Popular. El 29 de julio, diez días después de la rebelión, fue llevado junto al diputado socialista José Andrés Manso y por orden del comandante militar fueron fusilados a unos treinta kilómetros de salamanca.

Fuente: Santos Juliá y otros

Indalecio Prieto Tuero

Asúa, Prieto y Ruiz Funes en el parlamento republicano, antes de la guerra.

(1883-1962). Dirigente socialista. Propietario de El Liberal de Bilbao. Diputado a Cortes por Bilbao de 1918 a 1923, y de 1931 a 1936. Cabeza del ala centrista del PSOE, fue partidario de colaborar con los republicanos y un innegable defensor de la vía parlamentaria para el socialismo. Ministro de Hacienda y de Obras Públicas de 1931 a 1933.

Prieto, en 1932, visita su Bilbao, donde la gente le recibe con extraordinarias muestras de cariño.

En el Gobierno de Largo Caballero de septiembre de 1936, ocupó la cartera de Marina y Aire. En el Gobierno Negrín de mayo de 1937, fue ministro de Defensa Nacional. Defensor de una visión democrática del Frente Popular que compartía con Azaña. Se mostró partidario de no utilizar las BB.II. en la ofensiva de Teruel, en un intento de mantenerse distanciado de las injerencias soviéticas. El fracaso de esta ofensiva ocasionó su caída en abril de 1938 y dimitió a causa de sus discrepancias con Negrín y de manera muy especial por sus  diferencias con los comunistas. Ese mismo año emprendió un viaje a diversos países de Hispanoamérica para defender la causa de la República, sorprendiéndole el final de la contienda fuera de España. Establecido en México, actuó en favor de multitud de españoles que deseaban exiliarse a este país. En 1948, colaboró en un proyecto de restauración monárquica que hubiera concluido con la dictadura franquista. El mismo fracasó por la actitud de don Juan de Borbón, que prefirió pactar con el general Franco.

Prieto junto con Azaña forman un dúo de políticos sumamente inteligentes, muy buenos para el trabajo parlamentario y para ministros, pero muy malos para la guerra y de muy mal perder. Largo Caballero impidió que Prieto fuera presidente del Consejo de Ministros del nuevo Presidente de la II Republica, tras el cese de Alcalá Zamora, Manuel Azaña en febrero de 1936. La historia hubiera sido muy diferente, pues, sin ninguna duda, Prieto hubiera desarticulado el golpe militar o al menos, ya que esto era muy difícil, se lo hubiera puesto tan mal a los golpista, que puede que no se hubiera dado. La política militar de Giral, por contra, fue desastrosa. Prieto se portó como un canalla con Negrín desde el mismo momento en que perdió la cartera de Defensa hasta su muerte. Y eso que el enemigo natural de Prieto era Largo Caballero. Pero ya decimos que tenía muy mal perder.

Prieto y Marcelino Domingo antes de la guerra, en compañía de Queipo cuando este todavía no conspiraba contra la República.


Lea este artículo de Prieto sobre la destrucción de Guernica.

José Puche González.

Catedrático de Fisiología y Director General de Sanidad del 36 al 38. Se exilió a Méjico.

José María Puelles de los Santos.

Médico sevillano. Teniente de Alcalde del Ayuntamiento y Presidente de la Diputación Provincial de Sevilla. Primer médico del Sevilla FC y médico también de la Asociación de la Prensa. Escribías artículos divulgativos y tampoco le hacía asco a la poesia, donde en Sevilla tenía cierto renombre. En fin, un humanista. Queipo y las envidias acabó con todo. Detenido el mismo 18 de julio es fusilado el 5 de Agosto en una saca. Sus bienes fueron saqueados, incluyendo valiosos cuadros de Picasso y Palacio Valdes, según aseguran fuentes sevillanas.

Isaac Puente

Isaac Puente era médico rural en Maeztu (Alava), además de destacado miembro de la CNT. Un folleto escrito por él aportó los fundamentos de la resolución final sobre el comunismo libertario adoptada en el Congreso de la CNT de 1936, lo que evidencia la gran influencia que tuvo sobre el movimiento libertario. Como médico también fueron notables sus escritos, en los que alcanzó gran prestigio en el campo del Naturismo. Fue encarcelado en dos ocasiones, la primera por el boicot de los anarquistas a la celebración del aniversario de la República en Vitoria-Gasteiz, boicot que se saldó con disturbios. La segunda por formar parte del Comité Revolucionario libertario en Zaragoza en 1933, siendo liberado tras la amnistía del año siguiente. Tras la sublevación militar de 1936 y habiendo tenido ocasión de huir, permaneció en su domicilio de Maeztu, donde fue arrestado. Posteriormente fue fusilado, según se cree en la zona burgalesa de Pancorbo. Cuando su hermano Federico escribió al alcalde de Pancorbo para tratar de localizar y reconocer el cadáver de su hermano, la respuesta del alcalde fue un impotente “¡Han fusilado a tantos!”.

Fuente: Felipe Peña.

Rev. 4.00 Enero 2012. - SBHAC Nº 1.2