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Trenes Blindados

La Terminal de ferrocarril de El Tistutin (El Batel) antes del desastre de Annual

El primer batallón de ferrocarriles español se creó en 1873. Andando el tiempo dos batallones existían ya en Cuba donde, aparte de crearse allí el primer ferrocarril español, en la guerra de los diez años (1868-1878), se blindaron trenes para el transporte de tropas y el acercamiento al enemigo como protección ante armas de infantería. La protección de estos trenes se encomendaba, naturalmente, a los ingenieros de los batallones de ferrocarriles. En la ultima y definitiva guerra de Cuba también volvieron a blindarse los trenes. De vuelta a casa, las buenas experiencias de estos ingenios blindados desaparecieron en el desastre nacional, la crisis de 1898. Desde el punto de vista militar, los trenes volvieron a ser medios de transporte, independientemente de que pudieran blindarse para proteger lo transportado. Unos años después, en 1912, se crea un parque de ferrocarriles y un regimiento de ferrocarriles dentro del arma de Ingenieros. Los batallones de estos regimientos se zonifican, encargándose de los ferrocarriles por territorios. A la llegada de la Gran Guerra y viendo el espectacular uso de Alemania y de Francia de estos medios, se creo en 1918 un segundo regimiento, y los batallones pasan a ser de Zapadores Ferroviarios o de Practicas y Explotación. En estos batallones hacen la mili los jóvenes ferroviarios o los hijos de los ferroviarios maduros. Todos los ferroviarios podían si lo deseaban formar parte de la reserva de Zapadores Ferroviarios. No se volvió a hablar de trenes blindados hasta la guerra de África donde el pertinaz paqueo insurgente recomendaba el blindaje de este transporte, concretamente la líneas de distintos anchos existentes entre El Batel y Melilla de tan infausto recuerdo para los hombre del general  Navarro. En esta guerra y sin nociones teóricas de ningún tipo en el Ejército, la necesidad se hizo virtud, y se blindaron camiones, se blindaron trenes y se compraron los primeros medios acorazados a Francia.

Tren blindado Melilla-Nador con regulares, policía de ferrocarriles, oficiales, paisanos y pistolos.

En 1931, los dos regimientos se refunden en uno racionalizando el servicio. Gil Robles vuelve a separar los regimientos, y en 1936 por presiones sindicales y para alejar a los militares del control ferroviario, ambos regimientos son disueltos. Tradicionalmente, y en todos los nodos importantes del país, el personal ferroviario era ugetista o católico conservador con menor presencia anarquista. Los ferrocarriles españoles estaban divididos en varias compañías de vía ancha y otras compañías de vía estrecha. En octubre de 1934 la iniciativa de blindar trenes parte de los revolucionarios, Se conocen dos al menos, el tren de Grao formado por una locomotora, la número 4 del ferrocarril vasco-asturiano y dos vagones protegidos por chapas de hierro por delante. Con este tren se irrumpió en la fabrica de armas de Oviedo. En otro caso, la locomotora 2544 Cervera, no se blindó pero se colocaron tractores Landesa de la fábrica de Trubia, protegidos y con una ametralladora. Se sabe de un combate donde un tren blindado preparado en Trubia que salió para Grao y que hizo retroceder a los gubernamentales. Y poco mas.

La locomotora nº 4 ya "cautiva"

La rebelión militar significó un gran sangría para aquellos ferroviarios que quedaron en zona rebelde. Los ferroviarios de la zona gubernamental, mayoritariamente de la UGT organizaron con rapidez las Milicias Ferroviarias, comenzando así la verdadera historia de los Trenes Blindados en España. Sorprendentemente, la zona rebelde se desentendió del ferrocarril más allá de usarlo como medio de transporte o de algún tren capturado.

Esta foto corresponde a la realización de los últimos retoques del blindaje de la locomotora 1008 de la Compañía de Ferrocarriles del Oeste, posiblemente en los talleres de Villaverde en Madrid.

Con el golpe militar y los sucesos que acontecieron, los trabajadores ferroviarios de las principales empresas, Ferrocarriles del Norte, MZA (Madrid-Zaragoza-Alicante) y Ferrocarriles del Oeste que quedaron en zona gubernamental se organizaron rápidamente para controlar las estaciones, el material, los nodos ferroviarios y las comunicaciones telefónicas y el sistema de señales propios del ferrocarril. De esta iniciativa surgieron también y con la misma rapidez las milicias ferroviarias de las que pocos días después surgirían los trenes blindados. Estas milicias primeramente se orientaron, como decimos, al control de la red ferroviaria, pero también aportaron milicias combatientes que cobraron fama de bravas en la Sierra de Madrid. En los depósitos ferroviarios, tanto en Madrid como en otras capitales leales, se comenzó a proteger locomotoras y vagones con planchas de fortuna primero, con diseño y planificación después, y con toda una línea de ingeniería finalmente. De este afán nacieron 12 trenes blindados que combatieron en todos los frentes, algunos con mucha fortuna y de los que sobrevivieron 10. Los rebeldes no blindaron trenes, aunque alguno si protegieron, o dotaron de vagones antiaéreos, como en el caso de transporte de Estados Mayores (Terminus, el tren de Varela, etc...), pero en ningún caso construyeron ingenios blindados como los gubernamentales.

Un tren protegido en el frente Norte, quizá el llamado Tren Blindado del Bidasoa que se blindó en agosto de 1936 con una maquina tender Zarauz de 1892. Este tren hacía en realidad transporte protegido

El tren blindado A, en la estación de Los Molinos en la Sierra de Madrid. Es pon tanto un tren blindado de los primeros que se protegieron

La organización de los trenes blindados sufrió modificaciones a medida que avanzaba la guerra y se imponía la militarización y la racionalización de los materiales. Primeramente, cada milicia ferroviaria creó sus compañías de trenes, una por tren. Tenían tres secciones, la primera, la sección de tren,  la tripulación propiamente del tren con tres pelotones, artillería, ametralladoras y servicios. La segunda sección, de protección y vigilancia, que se desplegaba en protección de flancos y revisaba las vías en evitación de minas. Y la tercera, la sección auxiliar, destinada la base de apoyo, bien en una estación cercana o en un tren auxiliar (los llamados "bis"). A mediados de 1937 se creó la Brigada de Trenes Blindados dependiente de la Comandancia de Ingenieros, con el Coronel Ardid al mando. Posteriormente en  1938 se creó la División de Ingenios Blindados en los que quedó integrada la Brigada de Trenes Blindados que ya contaba con 4 batallones de tres compañías cada. En cada compañía un tren blindado y un tren auxiliar, a veces también protegido.

Un tren blindado republicano ha atravesado la frontera. Ignoramos si al principio de la guerra por Irún, a al final de la guerra por Porbou, nos inclinamos más por esta última.

El tren blindado número 10 en el frente de Aragón con dos vagones ametralladores y su locomotora blindada más una máquina tender de apoyo. Informaciones de lectores nos indican que se trataba de una maquina Couillet modelo 030 construido en la empresa Devis que posteriormente se llamaría Macosa. EL tren número 10 actuaba en el frente de Levante.

Los trenes se numeraron primero con letras, de la A a la K y posteriormente se numeraron del 1 al 13. Se publicó en 1937 un Reglamento de Trenes Blindados, donde se dejaba claro que la Brigada de Trenes Blindados no era una brigada de transporte, ni de aproximación de tropas al frente con medios protegidos. No, la Brigada de Trenes Blindados era una brigada de combate como podía ser la Brigada de Tanques o el Regimiento Internacional de Carros de Combate.

El tren blindado H. Delante el vagón artillero, con una pieza Schneider de 70 mm. y una Vickers-Maxim de 57 mm. Luego la locomotora, el tender y finalmente el vagón ametrallador con un sofisticado blindaje de chapas de hierro, hormigón y madera. En la imagen un tren blindado en la línea de Zaragoza (MZA), en las cercanías de Cutamilla (Guadalajara) en tareas de apoyo al frente de Sigüenza.

Los trenes blindados republicanos fueron evolucionando de trenes protegidos a verdaderos trenes blindados, compuestos de manera estándar: vagón artillero, locomotora y tender blindados, y vagón ametrallador. El vagón artillero iba delante (es un decir, pues los trenes blindados se movían indistintamente para adelante y para atrás), y solía ir techado pero abierto, con piezas navales de 37 mm. y 57 mm. o con piezas de acompañamiento de infantería de 70 mm. Y en la cola el vagón ametrallador, para el que se escogieron vagones de carga pesada tipo góndola QQ con bogies de 3 ejes como el de la imagen. El tender se adecuaba para sus labores de carbonear y se le añadía una estancia para el jefe de tren y los maquinistas.

Esquema del tren H

A veces se enganchaban vagones madereros delante y detrás con funciones AA y para detección de minas o traviesas dinamitadas.

Otra imagen de la misma escena.

Tren número 12 de vagón con doble torreta y ametralladora AA

Se trata del tren Blindado nº 12 (fabricado en Sagunto), que incorporaba torretas y en el que en su diseño y construcción intervinieron al menos un ingeniero francés y dos ingenieros militares españoles. Las torretas llevaban piezas del 75. La factura de este tren fue esmerada desde todos los puntos de vista. El sistema eléctrico era impecable, las comunicaciones internas, por teléfono, también, el blindaje especial, doble chapa de 20 mm. en las torretas y en el tender, de acero al cromo-níquel . Y chapas dobles también para el resto. Los expertos dicen que este doble blindaje con cámara de aire, llamada "entrehierro", provenía de la factoría de Trubia, concretamente para el carro ligero de infantería modelo 1926. Los vagones eran tipo RR de la compañía MZA.

Esquema del tren 12

Excelente detalle de la delantera de un vagón ametrallador tipo góndola QQ (cucú)

En el mismo vagón, la tripulación se dispone a subir al tren para marchar de misión.

Un tren blindado de tipo estándar, con vagón artillero y vagón ametrallador, en 1937 en el frente de Pozoblanco. A su trasera, el tren auxiliar.

Detalle del vagón artillero.

Soldados de la sección de apoyo sobre vagones de carga del tren auxiliar o tren bis. Llevan chaquetones azul oscuro de ferroviarios.

Este tren no estaba protegido pero si preparado para hacer labores de propaganda, en este caso de la UGT. La República utilizó ampliamente sus recursos ferroviarios en apoyo de los combatientes, desde suministros, hasta trenes hospitales, hasta trenes de autoridades, correos, blindados, etc...