S.B.H.A.C.

Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores

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2.2- Galería de personal del Ejército Popular

(Militares profesionales, de milicias y soldados y milicianos)

- De la E a la G -

Enlaces

Manuel Eixea Vilar.

Hijo de Manuel Eixea Pitarch y de Francisca Vilar Nebot, Manuel Segundo Eixea Vilar nació el 13 de agosto de 1881, en Segorbe, en la calle de la Cueva Santa, número 12. Ingresó en la Academia de Infantería de Toledo el 28 de agosto de 1898, de donde salió tres años después con el grado de Segundo Teniente. Su primer destino fue Barcelona y después Marruecos. De esta época de su vida de "militar africanista" le quedó su porte militar. En el recuerdo de Carles Vilar, "don Manuel, como nosotros le decíamos, vestido de uniforme, con su estrella de ocho puntas, y casi siempre el monóculo en el ojo, era una figura atractiva; no muy alto, un poco tomado por el sol, aspecto militar muy acusado, la cabeza pelada y un pequeño bigote" (3 de noviembre de 1983). Posteriormente pasó a la Escuela de Guerra, donde se diplomó en Estado Mayor. Destinado a Castellón, fue ascendido a Teniente Coronel el año 1933. En 1934 fue requerido por la Unión Militar Republicana Antifascista (UMRA), que habían fundado compañeros de su promoción destinados en Madrid. En situación de disponible en Valencia, fue agregado al regimiento Otumba desde diciembre de 1935. En julio de 1936 comandó la primera columna de vehículos blindados que salieron de Valencia para la defensa de Madrid, que se llamó Eixea-Uribe. Afiliado al PCE en agosto de 1936. Ascendió a coronel por la defensa de Guadarrama el 23 de octubre de 1936. Fue oficial del Estado Mayor del General Miaja a las órdenes de Vicente Rojo. El Comité Central del PCE le encargó la militarización de las milicias comunistas y socialistas del Quinto Regimiento, embrión del Ejército Popular de la República, en noviembre de 1936. Jefe de la Columna Motorizada Eixea-Uribe del Ejército de Maniobras en el frente de Teruel y del Cuerpo del Ejército Popular. Jefe del XIX Cuerpo del Ejército de Levante en agosto de 1937. Destituido por discrepancias con los asesores soviéticos y por supuestas simpatías con el POUM en febrero de 1938. Comandante de la 81 Brigada Mixta de guarnición en Segorbe-Viver en sustitución del Teniente Coronel Sánchez Rojas. Oficial de Estado Mayor del XVII Cuerpo del Ejército en la zona Segorbe-Sagunto en abril de 1938. Comandante Militar de Castellón desde el 21 de abril al 13 de junio de 1938. Oficial del Estado Mayor del Ministerio de Defensa, situado en Valencia. Jefe de la Sección de Operaciones de la "Línea X-Y-Z" para la defensa de Valencia. Presidente de la Comisión Interprovincial para la evacuación de cargos políticos y militares "imprescindibles y de difícil sustitución" en Alicante, desde el 2 de febrero hasta el 22 de marzo de 1939. Nombrado Comandante Militar de Tarancón el 23 de marzo. Su nombramiento "queda en suspenso" el día 28. Responsable de la evacuación de los cargos políticos y militares de la República. El 30 de marzo, el PCE, considerándolo próximo a la Junta de Casado, lo tacha de las listas de evacuados del comité internacional y de los gobiernos de Francia y Gran Bretaña. La madrugada del 1 de abril es detenido por el SIPM del Destacamento Especial en Valencia de la Falange Española de las JONS, y encerrado en el depósito de presos de este Servicio de Información Político-Militar. Condenado a muerte por "rebelión militar" en Consejo de Guerra Sumarísimo el 1 de julio de 1939. Fusilado en el Campo de Tiro de Paterna el 15 de julio de 1939.

Fuente: http://www.aulamilitar.com/otroscs-a.hts

Mucho más sobre el personaje en: http://www.marjosl.com/paginas%20amigos/pagina%20web%20manuel%20eixea/index.htm 

José María Enciso Madolell

Capitán de Infantería destinado al batallón presidencial que había nacido en 1894 y que fue uno de los fundadores de la UMRA (Unión Militar Republicana Antifascista). Con unidades de su batallón y voluntarios milicianos formó una columna miliciana que llevaba su nombre y que combatió durante todo el verano y otoño de 1936, principalmente en el frente de Madrid. La militarización le puso al mando de la 44 Brigada Mixta. Tras el periodo de instrucción y organización la brigada se probó en el frente de Madrid, aunque no intervino en la batalla del Jarama. En marzo de 1937 Enciso fue ascendido para mandar la 10 división. con la que participó en Brunete. Pasó luego a mandar la 72 división en el frente del Este y en la retiradas de marzo de 1938 fue hecho prisionero y tras el sumarísimo de rigor fue fusilado por los rebeldes ese mismo años. Algunos relatores cuentan que testigos presenciales confirmaron lo que ya se sabía en Zaragoza, que los intervinientes en el fusilamiento y los encargados de los entierros despojaban a las victimas de sus pertenencias, billeteras, relojes, botas, etc..

Antonio Escobar Huertas

(1879-1940). Coronel de la Guardia Civil que el 18 de julio de 1936, se hallaba destinado en Barcelona, al mando del 19 Tercio, que jugó un decisivo papel en el desarrollo de los acontecimientos que tuvieron lugar en dicha ciudad en la segunda quincena de dicho mes. Tras una reunión con su compañero el coronel Brotóns, y siguiendo instrucciones del general Aranguren, jefe de la zona, se puso a las órdenes del presidente de la Generalidad de Cataluña, y al mando de una columna de guardias civiles, compuesta por un millar de hombres, procedió a la detención de algunos jefes sublevados que se habían hecho fuertes en la plaza de Cataluña, plaza de la Universidad y en las inmediaciones de ambas, consiguiendo, además, poco tiempo después, la rendición de los que se habían refugiado en el convento de los padres carmelitas. En noviembre de 1936 participó también en la batalla-defensa de Madrid. Resultó herido de gravedad en los sucesos de Barcelona de mayo de 1937, a raíz de los cuales pasó a desempeñar el cargo de delegado del Gobierno en Cataluña para los asuntos de orden público. Ascendido a general, intervino en la fracasada ofensiva que las tropas republicanas desencadenaron en Extremadura en las postrimerías de la guerra, operación que, de hecho, puede considerarse como la última operación de cierta envergadura en la que participó este ejército. Al final de la guerra se negó a abandonar España, y fue hecho prisionero por las tropas franquistas, que tras juzgarlo y condenarlo a muerte, aunque conocido por su conservadurismo y su catolicismo observante, lo ejecutaron en los fosos del castillo de Montjuic (Barcelona).


Reseña de Cristóbal Zaragoza:

El protagonismo del coronel Escobar empieza el día 19 de julio en Barcelona, al lado de su jefe inmediato superior, el general Aranguren, los dos de la Guardia Civil. Según la mayoría de los historiadores, ambos fueron piezas clave que contribuyeron a sofocar eficazmente el levantamiento en la Ciudad Condal. Luis Romero pone en tela de juicio esta generalizada apreciación. «Se comenta —escribe— la decisión que la Guardia Civil pudiera tener en el resultado final de aquella batalla. Es aventurado afirmar que la decidiera; más bien podría afirmarse que dio la puntilla a los sublevados, que ya estaban batidos y desmoralizados. Lo que puede creerse con fundamento es que si cuando el general Goded requirió por última vez la cooperación de la Guardia Civil, ésta se suma a los rebeldes, dadas las circunstancias en que se hallaban las fuerzas enfrentadas hubiese podido cambiar el signo de la lucha. La decisión no vino de Escobar, que fue disciplinado ejecutor, sino del general Aranguren, que mandaba los Tercios de Cataluña.» Guarner, que lo tuvo a su lado en la jefatura de Orden Público, lo define como un «valeroso y muy católico coronel», y Julián Zugazagoitia hace de él el siguiente elogio: «De entre los jefes y oficiales que traté en función de mi cargo, nadie me dio tan cabal prueba de disciplinada obediencia como el coronel de la Guardia Civil señor Escobar, que, sin que le estorbase su catolicismo, se puso a las órdenes incondicionales de la República, aceptando sin la más tenue vacilación a pesar de su edad, las comisiones más ásperas, en la primera de las cuales recibió dos balazos, que le pusieron al borde de la tumba y determinaron su ascenso a general, y la segunda, la muerte, que le fue dada por el enemigo al hacerle prisionero. Siempre que me visitó lo hizo para pedirme un destino activo y su palabra, correcta y medida, tenía los acentos reglamentarios. No omitía el tratamiento y se conservaba en posición militar. Para las horas que vivíamos era un anacronismo ejemplar. Con muchos anacronismos como el suyo, la guerra hubiese seguido derroteros distintos.» Este viejo militar, cuya figura siempre causó respeto y simpatía, causó baja en la Guardia Civil al convertirse en Guardia Nacional Republicana e ingresó en el ejército. En noviembre del 36 le encontramos defendiendo la carretera de Extremadura; su acierto en las operaciones a su cargo es unánimemente reconocido. Interviene en los sucesos de mayo en Barcelona, en 1937, en los que es gravemente herido. Asciende a general. Después de su recuperación, ocupa varios puestos de responsabilidad hasta que pasa al mando del Ejército de Extremadura, que estaba en pésimas condiciones (28 de octubre de 1938). Su misión allí era cooperar con el Ejército de Andalucía y con la Armada en una operación de desembarco en Motril (Granada), a fin de aliviar la crítica situación del GERO (Grupo de Ejércitos de la Región Oriental). La inexplicable política dilatoria del Gobierno fue causa de que se retrasara esta operación, que se inició más tarde sólo por tierra, el día 5 de enero de 1939, y acabó suspendiéndose. Escobar había lanzado una ofensiva cuyo objetivo era alcanzar la frontera portuguesa, a fin de cortar las comunicaciones de los nacionalistas. Era demasiado tarde para todo, y a últimos de enero tuvo que pasar a la defensiva. En febrero de 1939 las posiciones se estabilizan en ambos frentes. El 16 de febrero asiste a la reunión de Los Llanos (Albacete), donde junto con los altos mandos militares se reúne con Negrín. Escobar es de los que opina, como todos los reunidos menos Miaja, que ha llegado el momento de concertar la paz. Cuando se produce la sublevación casadista, a principios de marzo, interviene en la lucha armada contra pequeños focos gubernamentales en Ciudad Real, Puertollano y Almadén, focos que «quedaron resueltos gracias a la serenidad y tacto del general Escobar (Casado). Finalmente, cuando el 27 de marzo los nacionalistas ocupan Almadén y sus minas rompiendo el frente por todas partes, el general Escobar se refugia en Ciudad Real. Había desaparecido el Ejército de Extremadura. Al término de la guerra fue juzgado por un tribunal militar que lo condenó a muerte. La ejecución se llevó a cabo en los fosos de Montjuic al amanecer del 8 de febrero de 1940. Murió abrazando un crucifijo. A su cadáver se le tributaron honores militares. Escobar aparece retratado en L´espoir, de Malraux, como el coronel Ximénez.

Federico Escofet Alsina.

(1898). Capitán del Arma de Caballería, condenado a muerte por los sucesos de octubre de 1934, y de cuya pena fue indultado, que reingresó en el ejército tras el triunfo electoral del Frente Popular. Al estallar la guerra civil desempeñaba el cargo de comisario general de Orden Público de la Generalidad de Cataluña, desde el cual jugó un importantísimo papel en el aplastamiento de la sublevación militar del 19 de julio. Poco tiempo después, acusado por la FAI de ser enemigo de la República —acusación que. entre otras cosas, se basaba en que había ayudado a huir al extranjero a algunos religiosos—, el Gobierno catalán lo envió a Francia en comisión de servicio, evitando así que prosiguiera la persecución de que era objeto por los anarquistas. En 1937 regresó a España y, tras ser ascendido a comandante, intervino en las operaciones de Belchite, Levante, Teruel, etc., resultando herido en dos ocasiones. Nombrado por Companys ayudante suyo y jefe de los Mozos de Escuadra, acompañó a éste hasta el derrumbamiento total del frente de Cataluña. Exiliado a Francia, pasó un breve periodo de tiempo en el campo de concentración de Argelés sur Mer, instalándose posteriormente en Bélgica, donde abrió un negocio de comestibles, desempeñando algunos cargos políticos en los distintos gobiernos que constituyeron en el exilio. Al instaurarse la Monarquía de Juan Carlos I, regresó a España. Autor, entre otros trabajos, de un libro titulado Al servei de Catalunya i de la República. La victoria (19 de juliol 1936), publicado por Edicions Catalanes de París en 1973, prologado por Josep Tarradellas.

Ignacio Esnaola Iraola

Natural de Deba, Guipúzcoa. Brigada de Ingenieros en la reserva que al incorporarse a la Milicias Populares recibió distintos mandos, entre los que destaca el mando de la 2ª Brigada Mixta hasta finales de 1938. Se le supone afecto al PCE. Al final de la guerra fue detenido y condenado. Aparece en el listado "Destacamento Penal de Irun. Presos que trabajaron en la canalización de la regata Olaberria (1942-1944)."

Cárcel

Manuel Estrada Manchón.

(1902). Manuel Estrada fue uno de los más fieles oficiales que tuvo el Ejército Popular. Era de familia progresista y liberal cuyo padre era Capitán de Navío. Manuel ingreso en la Academia de Infantería de Toledo y a su licencia como segundo teniente decidió emprender estudios en la Escuela Superior de Guerra para la que se necesitaba un magnífico expediente amen de una dura prueba. El Cuerpo de Oficiales de Estado mayor era cerrado y elitista. No entraba cualquiera, por ello llevaban fajín aunque no fueran generales. Su facilidad para las matemáticas le permitió entrar en el aún más elitista mundo de la cartografía militar española, probablemente una de las mejores de toda Europa. De modo que al terminar sus estudios de Ingeniero militar topógrafo optó a una envidiada plaza de profesor de la Escuela Superior de Guerra, donde también impartía materias para el Servicio de Información de todos los Estados Mayores del Ejército español. No abandonó su visión política de España y tuvo una intervención en una conferencia a los cadetes de infantería donde abogaba por la introducción de las formas democráticas de gobierno. Aquello no gustó nada a una parte del generalato y se dice que llegó a oídos del rey. Ello no obsta para que también fuera recibido con alabanzas entre los mandos y oficiales de izquierdas del ejercito de la monarquía. Tras el expediente Picaso sobre las actuaciones de los generales, mandos y oficiales destinados en la comandancia de Melilla, léase Annual, Montearruit, etc... Todo el mundo esperaba cambios en el Ejército y en la nación, pero el monarca se limitó a nombrar un dictador para detener las protestas.

Conocida su filiación por el recién en mayo de 1936 Ministro de la Guerra Casares Quiroga, Estrada y Barceló, militares leales a la República fueron nombrados para puestos claves en Madrid. Barceló (UMRA) tomó en junio el mando del Grupo de Infantería del Ministerio, lo que aseguraba todas las dependencias. y Estrada pasó de la 3ª Inspección General del Cuartel general de la 1 División Orgánica a jefe del primer negociado de la Subsecretaria de Tierra, lo que le permitía controlar la poderosa Subsecretaria de Tierra. Esto sería clave el 18 de julio a decir de los historiadores democráticos. AUnque muy insuficiente a decir del profesor Angel Viñas.

Al estallido de la rebelión se juntó en las dependencias del Ministerio con todos los amigos y colaboradores de Saravía, y otros recién llegados de muchas maneras, el capitán diplomado de E.M. Leopoldo Menéndez del grupo de militares amigos de Azaña como el propio Saravía, el artillero retirado Antonio Cordon, el comandante de Infantería diplomado de E.M. Antonio Fontán que sería el segundo de Rojo toda la Guerra, y otros más fugaces. Saravia nombra a Federico de la Iglesia para Jefe del Estado mayor de Ministerio y Estrada forma parte de la sección de Información. Poco tiempo después con el gobierno de Largo Caballero se le da el mando de lo que se ha denominado E.M. Reformado. Antonio Cordón, que andaba por allí aplaude la decisión y además Estrada le pidió su colaboración al pobre Cordón que llevaba desde julio pidiendo un destino de combate. Como segundo, Estrada tiene a Vicente Rojo. En este E.M. pululan consejeros civiles de los impuestos por Largo Caballero que supuestamente se dedican al la inteligencia y al contraespionaje, varios de ellos altos cargos de la CNT y de UGT y que aterrorizan a los oficiales de E.M. hasta que Rojo se hartó y los mandó a otro edificio con gran alivio general. Estaba bien pero cierto es que en el Ministerio se habían refugiado varios oficiales desafectos que comenzaron a moverse a sus anchas. Y no tardaría Estrada en denunciarlo.

Cuando Asensio cede el cargo de Jefe del teatro de Operaciones del Centro a Pozas y pasa a subsecretario de Tierra, el verdadero poder, se crea el Estado Mayor Central con sede en Valencia, a donde se fue el gobierno. Lo peor es que Asensio se lleva a Cordón de Secretario técnico y Rojo pasa al E.M. de las Fuerzas de Defensa de Madrid con Miaja. A las órdenes del nuevo J.E.M.C. Estrada dirige la Sección de Información creando oficialmente un servicio oficial de información lo que se denomina pomposamente SIEM y que daba sus primeros pasos verdaderos. Con Manuel, trabajan dos de sus hermanos Emilio y Carmelo, este último experto criptógrafo que colabora en descifrar códigos de guerra de la Legión Condor. Reconocidos sus méritos fue ascendido a coronel al inicio de 1938 pues era muy respetado como jefe de Inteligencia. Políticamente había pertenecido al PSOE y se afilió al PCE, seducido por su seriedad en cuestiones militares, pero cuando acabó la guerra, no entendió el pacto Ribbentrop-Molotov y se dio de baja.

Al fin de la guerra se exilió a Francia. Había pasado clandestinamente parte del archivo del SIEM que dejó escondido y en buenas manos y que tras muchas vicisitudes serían entregado al ministro Jorge Semprum, ya fallecido Estrada. Tras pasar un tiempo en un campo de concentración francés se exilió a Méjico. La capacidad intelectual de Estrada Manchón y su iniciativa olítical le llevaron a tener una vida plena de actividades en el exilio, escribiendo lúcidos libros principalmente dirigidos a sus compañeros del exilio republicano. No volvió a España hasta dos años antes de su muerte en 1980. Naturalmente no la reconoció. 40 años de franquismo habían transformado el país en su contrario, las virtudes de los españoles estaban bajo mínimos y los defectos tiraban al alza monopolizados por una clase dirigente, triunfal, carroñera, corrupta y de la que nunca nos libraremos por métodos electorales. Que la diosa Razón te tenga en su seno, coronel Estrada.

Lea una pequeña biografía escrita por un familiar.

Carmelo Estrada Manchón

(1912-1959) Hermano del anterior.  Jefe del Servicio de Criptoanálisis del Servicio de Información del Estado Mayor Central (SIEM). Trabajo inicialmente en la Sección de Información de E.M. del Ejército del Centro. Pudo exiliarse a Francia y posteriormente a Méjico.

 

 

 

Notas.-

El músico y musicólogo mexicano Julio Estrada Velasco es hijo suyo. El experto en cambio climático Manuel Estrada Porrúa es su nieto El economista Francisco Estrada Porrúa es su nieto. El ajedrecista mexicano Julián Estrada Nieto es su nieto. El biólogo mexicano Amadeo Estrada Nieto es su nieto.

Nota 2014.- Estrada Manchón es el prototipo de militar profesional leal, no sólo a la República, sino al propio gobierno de Negrín, una lealtad que fue muy escasa entre profesionales. Después de la guerra escribió sus memorias. El historiador Angel Bahamonde, las analizó en 2014, para su obra "Madrid 1939. La conjura del coronel Casado". En ellas, Estrada, entre otras cosas, relata sus certezas sobre los militares desafectos que servían en el E.M. del Ejército del Centro y en el Central, y en especial al trío Matallana-Garijo-Muedra y la impotencia de Negrín ante Miaja que los protegía, y en cierto modo ante el propio Matallana, cuyas destituciones hubieran supuesto una crisis política y militar de incalculables consecuencias.

José M. Estrugo Hazán.

Nació en 1888 en Esmirna (Salónica) de familia sefardí. Estudió en la universidad de El Cairo y marchó para los Estados Unidos. Llegó a España en 1922. Es autor del conocido libro "El retorno a Sefarad", donde analiza la suerte de sus antepasados expulsados por los RR.CC. en 1492 y su azarosa marcha por África y Oriente próximo hasta encontrar acogida. Participó en la guerra civil española como capitán, quizá de milicias quizá en campaña. En una imagen con Miaja y su staff frente a la finca de la Alameda de Osuna, donde tenía el Ejército del Centro su Cuartel General, aparece con la insignia de E.M. Tras la guerra fijo su residencia en La Habana donde murió en 1962.

  Enrique Eymar Fernández.

Fue comandante del ejército republicano (en realidad se le clasificó como leal geográfico), pasó toda la guerra en el Museo del Ejército como subdirector, pero además, por su condición de mutilado de la guerra de África, presidió la Asociación de Mutilados de Guerra de la República. Con la entrada de Franco en Madrid, y por motivos desconocidos para nosotros reingresó en el ejército franquista, donde fue nombrado juez militar. Tiempo después es nombrado juez instructor militar y lo fue hasta la creación del TOP, en marzo de 1964. Le está documentado la vejación de jóvenes encausadas, el chantaje a viudas en la misma categoría. Y la más despiadada de las inquinas contra todo lo que sonara a antifranquista. Fue además el responsable del proceso a Grimau, toda una joya de la impostura jurídico-militar franquista, pues como se sabe, el vocal-ponente militar capitán auditor Manuel Fernández Martín no era abogado, lo que era preceptivo en un consejo de guerra sumarísimo, (aquél tipo había engañado al propio ejército franquista, no solo como abogado, también ejerció como alférez médico sin tener título). Eymar actúo en aproximadamente 4000 causas de las que más de 1000 fueron condenas a muerte. Parece que le daban las causas que nadie quería, pues sabían que Eymar no se iba a arrugar. Eymar está en esta página porque sirvió, aunque en un puesto burocrático, en el Ejercito Popular, pero también es muy probable que desde el principio perteneciera a la Quinta Columna.

Traidor

Nota.-

La reseña más copiada de esta Web. Así que si ve reseñas de este personaje que se parecen sospechosamente a ésta, Sepa que la redactamos en 1.999 y que nos costó muchísimo encontrar informaciones fiables.

Lea esta página con más información, aunque algunas frases nos las han cogido literalmente

Carlos Fabra Marín (Sargento Fabra)

Carlos Fabra en 1940El Sargento Carlos Fabra Marín ( nacido en 1904), militar del ejercito republicano, impidió el golpe militar en el cuartel de Paterna, asaltando, con su pistola, acompañado solamente por su ayudante, durante la noche del 28 al 29 de julio del 1936, al grupo de jefes militares fascistas reunidos en secreto en una sala del cuartel de Ingenieros. Apoderándose de ellos, federando a su alrededor a los militares fieles a la Republica, y haciendo que no tuviera lugar en Valencia la sublevación militar contra de la Republica. Se le dio el grado de Capitán del ejercito republicano y tuvo una acción beneficiosa en la provincia de Valencia durante la guerra, cuando el gobierno, huyendo de Madrid, se retiro a Valencia-capital, manteniendo el orden social, evitando los muertos por denuncias y odios y las depuraciones salvajes, defendiendo siempre su ideal de democracia y de justicia. Envió a su familia, su esposa, su hijo ( fallecido en el 1969 ) y su hija, un año antes de que se terminara la guerra, en el 38, hacia Francia, y salió con los últimos, en marzo de 39, con el ultimo avión militar que salía de Alicante hacia Francia, en donde la policía del régimen de Vichy, lo detuvo preso en el campo muy duro de presos políticos, del Vernet-d'Ariege. Luego, enviado a Alemania en un tren de la muerte, consiguió huir en la estación de Burdeos, en una parada, con la ayuda de un militar alemán, antinazi. Volvió clandestinamente a España, en los años 50, participando en la resistencia antifranquista. Murió en el exilio en Francia ( Saint-Denis, 93 ) en julio del 1970, sin haber podido volver a su tierra natal la provincia valenciana, cinco años antes de que desapareciera Franco. Sus restos fueron trasladados a España en 1986, con motivo del 50 aniversario de la guerra civil, cuando se le hizo un homenaje oficial. Duerme para siempre en la tierra de su pueblo, donde se le ha puesto su nombre a una calle: Calle del sargento Carlos FABRA. Fue un hombre justo y recto.

Fuente: Leonor Fabra Portail


Leonor nos ha enviado este extraordinario documento gráfico de 1937: Véalo a gran tamaño.

Nota 2014.- A finales de 1936, Fabra fue nombrado jefe de la 26 Brigada Mixta. Después del golpe de Casado, en marzo de 1939, Fabra fue destituido y en su lugar nombrado el mayor de milicias Julián Fernández Ávila.

Anselmo Fantova Lausín

Militar nacido en Cádiz en 1888 que ingreso en la Academia de Infantería de Toledo a los 16 años. Tuvo algún problema disciplinario en relación con novatadas pero consiguió licenciarse como segundo teniente con destino a las islas Canarias donde pasó dos años hasta que pudo regresar a la guarnición de Cádiz. Las hostilidades en África le condujeron al regimiento Wad-Ras. Allí demostró su valía y fue distinguido con varias condecoraciones. Fantova combatió con el Wad-Ras en la zona occidental del Protectorado y con el Cádiz en la oriental. Ascendido a comandante, fue destinado a manzanares en labores administrativas por la dictadura de Primo de Rivera. Tuvo plaza en el Cuerpo de Seguridad y en 1934 mandaba una compañía del Regimiento nº 1 de Carros ligeros. Tuvo que formar parte de un tribunal militar con relación a la revolución de octubre de 1934. Significado políticamente durante el bienio negro por sus ideas progresistas fue expulsado del Ejército en 1935. En febrero de 1936 reingreso en su plaza del Regimiento nº 1 de Carros Ligeros. Con la guerra fue enviado al Norte como ayudante de Campo (ADC) del general Gamir. Hubo de pasar a Francia y regresar a la zona gubernamental donde volvió a servir en el Ejército Popular. Capturado al final de la guerra fue condenado a muerte pero consiguió la conmutación a 20 años. Algunos años despues salio indultado.

Cárcel

Carlos Faraudo y de Micheo.

Militar profesional de Ingenieros, salido de la Academia de Ingenieros en 1923. Sirvió en África donde probablemente conoció al capitán Condés y al teniente Castillo cuando servían en Regulares. Ascendido a capitán marchó a Bolivia con la familia en 1932 como instructor del ejército de ese país hasta que estalló la guerra del Chaco y volvió para España. En 1934 se negó a hacerse cargo del servicio militarizado de tranvías con motivo de la Huelga General Revolucionaria de octubre de 1934. Faraudo ya estaba directamente relacionado con las Juventudes Socialistas desde su vuelta de Bolivia. Hay reseñadores de este personaje que afirman que no era amigo del Teniente Castillo y del capitán Condés, puede que sea cierto, pero si todos estaban en la orbita de las Juventudes Socialistas y de la Motorizada en Madrid, seguro que se conocían, como mínimo. Por la citada negativa a hacerse cargo del servicio de tranvías de Madrid fue encausado y trasladado en condición de preso al Hospital Militar de Carabanchel. Como otros militares procesados con motivo de la Huelga General de Octubre, con la llegada del Frente Popular en febrero de 1936, fue liberado, pero poco pudo disfrutar de su libertad, el 8 de mayo de 1936 cuando volvía para casa del brazo de su mujer, en la calle Alcántara del barrio de Salamanca, unos falangistas bajaron a toda prisa del coche y le balearon con proyectiles dum-dum hasta que la pistola del asesino se encasquilló. Agonizante, fue trasladado a una clínica cercana, donde fue operado por el Doctor Bastos sin que se pudiera evitar su muerte a la mañana siguiente. Fue grande la conmoción en la izquierda, y más en el partido Socialista y sus juventudes, donde Faraudo era un referente de honestidad y entrega. Por eso lo asesinaron. Al iniciarse la guerra civil, su viuda y sus hijas partieron para Francia, regresando a España en el tardofranquismo.

Manuel Fe Lloréns

Militar profesional nacido en 1888. Al estallar la guerra era comandante de Infantería diplomado de E.M. (1928) destinado a Madrid en la Plana Mayor de la 1ª Brigada de Infantería. Manuel Fe había estado asociado a actividades conspirativas contra la dictadura y tenia relaciones con la CNT. Durante algún tiempo fue jefe de la sección de Operaciones del E.M. Central. Se le conocía por su anticomunismo. Se exilió a Méjico.

Juan Fernández (Juanito)

Jefe de las MAOC de Madrid y miembro del Comité Provincial del PCE. Muerto en combate en el frente de Somosierra en la primera hora de la guerra.

Fuente: Modesto. Soy del 5º regimiento.

Valentín Fernández

Valentín Fernández entrevistado por el reportero de la revista Nueva Galicia en agosto de 1937

Comandante del batallón nº 4 de la 1ª Brigada Mixta de la 11 división (Lister) inicialmente formado por los gallegos del batallón formado por Santiago Álvarez, "Milicias Gallegas". En el buscador de Combatientes aparecen decenas de referencias de Valentín Fernández al hilo de la Resistencia francesa, de la lucha clandestina en la España Franquista y hasta de prisión, pero al no saber el segundo apellido ignoramos si las referencias atañen en concreto a este personaje.

Juan Fernández Ayala (Juanin).

Guerrillero cántabro que alcanzó el carácter de mito. Murió en una emboscada y su cuerpo fue expuesto a la vergüenza pública por las fuerzas de la Guardia Civil.

 

Antonio Fernández-Bolaños Mora

Había nacido en Cuba en 1888. Con la II República era capitán de Ingenieros y retirado con la Ley Azaña y diputado socialista por Málaga en las tres legislaturas. En la Constituyente trabajó en el extranjero en las Comisiones de Guerra y Fomento. Posteriormente participó en las Comisiones de Obras Públicas, Defensa nacional y Comunicaciones, Transportes y Obras Públicas. Durante el Ministerio de Prieto en Obras Públicas fue Director General de Caminos. Con la revolución de octubre hubo de exiliarse a Francia de la que no pudo volver hasta la victoria del Frente Popular. Al inicio de la guerra reingresó en el Ejército con el grado de teniente coronel. Participó en el Comité de Selección de oficiales leales para mandos destacados. Ascendió posteriormente a Subsecretario de Defensa con Prieto de Ministro de Defensa desde mayo de 1937 hasta la caída de Prieto en marzo de 1938 en que fue destacado como agregado militar en la embajada de España en París. Perseguido por la GESTAPO, pudo exiliarse a Méjico donde trabajo de ingeniero. En 1972 regresó a España ya muy mayor instalándose en la casa de su familia, falleciendo poco después.

Alfredo Fernández Noval

Mayor de milicias al mando del batallón 224 del regimiento de Retaguardia nº 5 en el frente de Asturias, al que por su heroico comportamiento defendiendo la cota 430 del sector oriental le fue concedida la medalla de la Libertad. Mandó luego dentro de la misma unidad el Batallón de Infantería nº 236 "Vorochiloff" que se distinguió en la defensa de la Cuesta de Purón, quedando el batallón 236 muy dañado y en concreto también la 179 Brigada Mixta (anterior 8 Brigada Mixta Asturiana que mandaba el conocido lider Baldomero Fernández Ladreda)

Hilario Fernández Bujanda

(1880-1936). Coronel del Cuerpo de Carabineros que al estallar la guerra civil permaneció fiel al Gobierno republicano. El 30 de julio de 1936, cuando se hallaba al frente de una columna compuesta por unos cuatrocientos guardias civiles y unos seiscientos milicianos, con los cuales se dirigía de Valencia a Teruel, al hacer un alto dicha columna en la Puebla de Valverde, fue detenido por los Guardias Civiles a sus órdenes, los cuales, de improviso, habían atacado a los aludidos milicianos, a los que causaron 72 muertos. Los Guardias civiles probablemente tenían intención de pasarse a la menor oportunidad, pero se comportaron con especial venganza por el mal trato que les dieron los milicianos, y que para los de la Benemérita era, a más de humillante, inaceptable. La venganza, como vemos, fue brutal, desproporcionada. Bujanda, conducido a Teruel y entregado a los militares rebeldes junto con medio centenar de prisioneros, fue fusilado a continuación, sin formación de causa, junto a las tapias del cementerio de dicha ciudad.

Lea esta página con más información sobre la traición a Hernández Bujanda.

Manuel Fernández Cortinas.

Era mayor de milicias en la 42 Brigada Mixta. Tras el fallido intento de tomar el Vértice Basurero, Fernández Cortinas tomo el mando de la Brigada. El 6 de marzo de 1939, la Brigada tomó parte activa contra el golpe de estado del coronel Casado, ocupando Fuencarral, Tetuán de las Victorias, Cuatro Caminos y siguiendo las calles de Bravo Murillo y Ríos Rosas llegó a los Nuevos Ministerios. Al día siguiente prosiguió su avance por el Paseo de la Castellana y la calle Serrano hasta Cibeles y la plaza de la Independencia, ocupando el puesto de mando de la 7 División en la plaza del Dr. Marañón, la Comandancia de Ingenieros, en la calle del Pinar, el Centro y Unidad de Instrucción Militar de la CNT, en la calle de Salas y el Gobierno Civil, en lo que hoy es Museo Lázaro Galdeano. Una vez que triunfó Casado, fue depuesto Fernández Cortinas y su lugar ocupado por el mayor de milicias Juan Sánchez Castro. Fernández Cortinas no fue detenido por los franquistas consiguiendo exiliarse.

Pedro Fernández Fernández.

Era mayor de milicias en la 18 Brigada Mixta donde mandó el 69 y el 70 batallón. La brigada intervino en la batalla del Jarama. Al producirse la rebelión de Casado, en marzo de 1939, abandonó sus posiciones para dirigirse a Madrid contra los casadistas y después pasó a formar parte de la reserva del II Cuerpo de Ejército. Pedro Fernández fue detenido por los franquistas y condenado a 20 años y un día. Salio en libertad vigilada en 1944.

Enrique Fernández de Heredia Gaztáñaga

Comandante de Artillería. Estaba diplomado de Estado mayor y tenía el título de piloto. Había pasado un año en Bolivia, como el capitán Faraudo, instruyendo a las fuerzas armadas bolivianas, hasta que estalló la guerra del Chaco. Al inicio de la guerra civil servía en la Plana Mayor de la Brigada de Artillería de la 1ª división. Se unió a las fuerzas de la República y poco después fue ascendido a teniente coronel y mandó la 3ª División. En octubre de 1937 dirigió el IV Cuerpo siendo sustituido por Cipriano Mera. Después sería nombrado comandante del XVIII Cuerpo en diciembre de 1937, al que dirigió en Teruel. Fue ascendido a Coronel por Rojo por su buen hacer.

José Fernández Navarro

Era un militar republicano muy conocido en Madrid, caballero de la Orden civil de la República y siempre presente en defensa de ésta. Provenía de una familia aristocrática y liberal. Había servido como soldado en África donde fue herido en las operaciones que siguieron al Barranco del Lobo. Posteriormente, ya oficial, sirvió en la Policía Indígena. Vuelto a la península, vivió la vida guarnición en Cuenca con un claro y ascendente interés social azuzado por la dictadura de Primo de Rivera, donde fue haciéndose conocido en los ambientes republicanos de la capital. Tomó parte en la conjura republicana de 1930 y compartió prisión militar con Ramón Franco al que ayudó a escapar en una rocambolesca operación que fue muy celebrada. En 1931, ya comandante, se presentó en Cuenca a las elecciones con el Partido Radical-Socialista. En la Sanjurjada, Fernández Navarro mandaba la guardia del Ministerio de la Guerra cuando un grupo muy numeroso de militares golpistas se dirigieron al edificio con la intención de tomarlo. La guardia lo repelió y Fernández Navarro fue muy elogiado y nombrado agregado militar de la embajada española en Argentina. En 1936 era comandante de Infantería destinado a Madrid sin puesto fijo. Fue llamado por el Ministerio de la Guerra para que formase uno de los cinco batallones de voluntarios, concretamente el 5º. Y con 300 voluntarios del distrito de Cuatro Caminos armados de fusiles proporcionados por el coronel Rodrigo Gil y dos ametralladoras Hotchkiss, y acompañado de los capitanes Gallo y Arellano, conocidos republicanos, marcharon al frente del batallón hacia el  Cuartel de la Montaña con la intención de reducir a los facciosos, compañeros, y hasta familiares, al fin y al cabo, por la vía de las buenas palabras. No se sabe a ciencia cierta si el batallón y su recién comandante participaron en el asalto pues hay informaciones que aseguran que el batallón fue acantonado en las cercanías del cuartel para desesperación de sus líderes milicianos. Para llegar a formar este batallón, se sabe que Fernández Navarro, en nada simpatizante del los comunistas, había discutido fuertemente con los lideres comunistas del distrito, y que en cierto modo fue la autoridad del ya jefe de una recién nacida Comandancia de Milicias, el comandante Barceló, quien se impuso a los recelos de Fernández Navarro, que pese a pertenecer a la UMRA, era en el fondo un militar republicano muy moderado. Al poco se les unió otro militar republicano, Francisco Galán. También se acercaron al batallón otros lideres, como Enrique Castro y Manuel Carnero, que posteriormente subscribirían reseñas poco satisfactorias sobre Fernández Navarro. El caso es que el batallón partió esa tarde para la Sierra, y los líderes comunistas del distrito fundaron su propio batallón, el Quinto regimiento como cuenta Enrique Castro en su libro Hombres made in Moscú. A los pocos días, Fernández Navarro, fue herido y quedó aislado de sus hombres, que probablemente retrocedieron. Se rehabilitó en Cuenca, donde tenía su casa, y no mostró demasiado interés en volver al combate, mientras señalados miembros de su derechista familia eran victimas de la represión republicana. Hay referencias de que posiblemente fue enviado a instruir un batallón del Ejercito de Voluntarios que el gobierno Giral encomendó a militares republicanos bajo la tutela de Martínez Barrios. Probablemente fue enviado poco después con fuerzas de la zona Toledo-Cuenca al frente de Madrid, y se sabe que hubo una columna, en realidad una pequeña agrupación de fuerzas que actuó bajo su mando en el frente de Madrid, zona de Puerta de Hierro, en el invierno de 1936. Se sabe que fue destinado como profesor a una Escuela Popular de Guerra de suboficiales del Ejército de Tierra. Al término de la guerra y tras el golpe casadista marchó para Alicante en la esperanza de encontrar transporte para exiliarse. Es llevado al campo de los Almendros, y de allí al de Albatera y finalmente fue trasladado a Madrid donde fue sentenciado a muerte. Sorprende que a un militar tan poco comprometido en realidad, no le fuera conmutada la pena, o que su familia no encontrara avales suficientes. Quizá el ser miembro de la UMRA decidiese sus destino. El veintidós de diciembre de 1942 fue fusilado contra las tapias del cementerio del Este.

Imagen y parcial información: Robles Macharaviaya (Blog)

Condecorado con la medalla de Sufrimientos por la Patria por D.O. 109 de 07-05-1938 por herida en acción de guerra.

 

Hilario Fernández Recio.

Era capitán de carabineros asignado al Ministerio de Hacienda en Madrid, aunque su destino era la 18 Comandancia de Asturias. Permaneció leal al gobierno y se le destinó a la organización de nuevas unidades de Carabineros. Mandó un batallón en la recién formada 5 Brigada Mixta, una brigada típica de Carabineros que combatió en el frente de Madrid. A principios de 1937 Fernández Recio fue nombrado comandante de la 5 Brigada Mixta, participando en la batalla del Jarama en sus ultimas acciones. Se sabe que participó en la creación de unidades especiales de Carabineros, y que mandó la 67 División en el XX Cuerpo de Ejército. Posteriormente pasó a mandar la 13 División del III Cuerpo de Ejército. Con el golpe de Casado, Fernández Recio sustituyó a Antonio Ortega, al que Casado quitó del mando del III Cuerpo de Ejército. Era entonces coronel de Carabineros. Detenido por los franquistas, fue condenado a 30 años, gracias a que como muchos militares profesionales, se había cubierto las espaldas protegiendo a personas desafectas. Poco después le fue conmutada la pena a 12 años y un día, y finalmente salió con la condicional en 1942.

Arnoldo Fernández Urbano

(1883-1939). Teniente coronel del Arma de Infantería, con diploma de la Escuela Superior de Guerra, que al estallar la guerra civil permaneció fiel al Gobierno republicano, desempeñando a lo largo de toda la contienda diversos puestos en el Estado Mayor del Ejército del Centro. En marzo de 1939, hallándose destinado en el Estado Mayor de Segismundo Casado, fue hecho prisionero por tropas leales al gobierno, encausado y acto seguido, fusilado en las inmediaciones de El Pardo (Madrid).

 José Fernández de Villa-Abrille y Calívara.

Ascendido a general de División en 1933. Mandaba la II División Orgánica en Sevilla cuando se sublevó Queipo de Llano. Negándose a secundarle, fue detenido, dado de baja en el Ejército y condenado por un Consejo de Guerra a seis años de prisión. Los estudios recientes de Francisco Espinosa demuestran que Villa-Abrille sabía lo que se estaba tramando en Sevilla y que no sólo lo ocultó al gobierno sino que no hizo nada para impedirlo excepto negarse a unirse al golpe. Murió en Madrid en enero de 1948 en una pensión, probablemente sólo y sin medios de subsistencia.

 

 

José Ferrer Bonet

Teniente de la Guardia civil, actuó de asesor militar de la columna Ferrer-Carod en Aragón.

José Fontán Palomo

Teniente coronel de Infantería (D.E.M.) que permaneció leal a la República y ocupó distintos puestos en los Estados Mayores del Ejército Popular, destacando su actuación en el Ministerio de la Guerra al principio de la contienda. Parece que diseñó el ataque a Mallorca del Capitán Bayo. Posteriormente ocupó puestos en el Estado Mayor reformado de Largo Caballero y en el Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Madrid (Miaja-Rojo), en la importante sección de Operaciones. Casi siempre estuvo a las órdenes de Vicente Rojo como jefe de Operaciones o como su segundo Jefe de E.M. (E. M. del Ejercito de Tierra). La mano de Fontán está en todas las ofensivas republicanas, pues era de la absoluta confianza de Rojo. Como éste, que fue ascendido a general tras la toma de Teruel, Fontán fue ascendido a coronel, junto con otros militares profesionales.  Fontán era en realidad un leal geográfico, pero como su superior, Vicente Rojo, hizo honor a su lealtad al gobierno. Durante sus años de delegado militar en Cataluña escribió un libro llamado "El Somatenista español", que fue prologado por el propio dictador Primo de Rivera, o que nos da una idea de la ideología de Fontán.

Exilio...

Manuel Fontela Frois.

Capitán de Caballería destinado en la Escuela de Aplicación de Caballería de Campamento. Permaneció leal aunque no era simpatizante de la República. Mandó unidades en el frente de Madrid y se afilió al PCE probablemente por protegerse políticamente. Al final de la guerra era Teniente Coronel y mandaba la 18 División del III Cuerpo de Ejército que mandaba el también afiliado al PCE, Coronel Antonio Ortega. No se opuso al golpe de Casado como toda su gran unidad. Fue detenido por los franquistas y condenado a 30 años. Gracias a su avales de militares franquistas y de personas desafectas a las que protegió, le fue conmutada la pena a 12 años, saliendo en libertad vigilada en 1942.

Lázaro Fraguas Palacios

Era capitán de carabineros que fue llamado para formar parte de la 5 Brigada Mixta de carabineros. Fue ascendido a comandante y al ser herido el jefe de la brigada el comandante Fernando Sabio en el asalto al cerro Garabitas, tomó accidentalmente el mando el comandante Lázaro Fraguas Palacios. A la vuelta de Sabio, volvió a su batallón. A finales de 1937 volvió a tomar el mando de la 5 Brigada que duró hasta la disolución de la brigada al final de la guerra.

José Franco Mussió

El Coronel Franco Mussió probando un Trubia del siete y medio en enero de 1936.

Este militar de artillería había nacido en Manila en 1879 de familiar militar española. En 1936 era coronel Director de la fábrica de armas de Trubia. Parece dudoso que estuviera en la conspiración arandina, y de hecho su posición a favor del gobierno dejó en muy mal estado al coronel Aranda, que contaba con la fábrica. Franco Mussió fue siempre un enigma, fue atacado por los comunistas que sospechaban con sólidos argumentos de su falta de lealtad y defendido por el resto de las fuerzas políticas que sospechaban que los comunistas querían recuperar protagonismo político con Franco Mussió en la crisis de diciembre de 1936 en Asturias. Quizá todos tenían razón. Puede que Franco Mussió no participara del golpe de Aranda pero detestaba todo lo revolucionario, ni siquiera, probablemente, era republicano. Se encontró en las filas republicanas, pero no quiso entregar armas al pueblo y puso todos los impedimentos que pudo para evitar la entrega de las armas almacenadas en Trubia, como muy bien afirma Juan Ambou en su libro sobre la guerra en Asturias. En cualquier caso, la fabrica de armas siguió funcionando aunque con poco rendimiento debido al bloqueo, también al voluntarismo desorganizador de los trabajadores y milicianos, y al claro obstruccionismo de Franco Mussió. Cuando llegó el final para el frente Norte, Franco Mussió acató las órdenes recibidas y se hizo cargo del orden hasta su detención, pues no queriendo ser evacuado aceptó la misión de hacerse cargo de la autoridad en el breve ínterin entre el exilio republicano y la entrada de los rebeldes.  Los testigos lo vieron salir del brazo de los pilotos alemanes derribados y prisioneros. De nada le valió. Fue fusilado por los rebeldes el 14 de noviembre de 1937, lo que demuestra que no era ningún agente de Franco, pese a que en su Consejo de guerra confirmó todas las sospechas comunistas, aunque cabe que sólo tratara de salvar la vida. Sí se sabe que en su ejecución aceptó la asistencia religiosa y que se comportó con toda dignidad. Si no era republicano, al menos supo morir por la República.

Eugenio Franquelo Ramírez

Mayor de milicias que tomó el mando de la 4 Brigada Mixta en diciembre de 1937, que mantuvo hasta julio de 1938. La brigada no tuvo actos relevantes durante su mando.

Justino Frutos Redondo

Justino Frutos en la defensa de Moscú. Es el que se lía una machorka

Comunista cubano voluntario en la guerra civil. Era comandante del 38 Batallón de la 10 Brigada Mixta y ascendió a comandante de esta brigada, unidad que mandó con fortuna en la Batalla del Ebro. Era un magnífico comandante, como lo demostró en la batalla de Teruel cuando su batallón quedo cercado en esta ciudad y tuvo la habilidad militar de escapar al cerco de las implacables divisiones gallegas. Lo citan tanto Modesto como Lister en sus libros, alabando su buen hacer. Al fin de la guerra se exilió a Rusia donde combatió en la defensa de Moscú. Posteriormente regresó a Cuba donde falleció.

Víctor de Frutos Boudevin

Argentino de nacimiento, español de corazón, abrazó la causa republicana desde el principio, contribuyendo con su modesto esfuerzo a la causa de la legalidad y de la legitimidad. Por su integridad y competencia le fueron conferidos mandos en el Ejercito Popular Republicano en donde le tocó actuar en hechos muy importantes en el transcurso de los tres años de guerra. En sus comienzos, mandó el Batallón Primero de Mayo, más tarde fue comandante de la 4 Brigada Mixta y estuvo en la defensa de Madrid, la ciudad Universitaria.  Fue luego comandante de la  2 División del Ejercito de Euskadi, siendo voluntario en el frente norte donde fue herido, volviendo y dándole el mando de la 10 división de  Maniobra hasta el fin de la guerra. Siendo esta división la que por estar en buen estado operativo, fue enviada a Cartagena para sofocar los sublevados, luchando hasta los últimos instantes evacuando las personalidades importantes y mas comprometidas, habiendo recibido una orden del estado mayor que obra en mi poder, en la cual le ordenaban por todos los medios disponibles impedir la salida del puerto de Cartagena de toda persona, y de impedir que subieran a los barcos  ingleses. Exilado en la Unión Soviética continuó luchando contra el fascismo, estando en la defensa de Moscú en un contingente español, compuestos por ex-combatientes.

Fuente: Víctor de Frutos Hidalgo

En la imagen, con insignias de Mayor de Milicias con mando de División. 

José Luis Fuentes Barrio, 

Oficial de artillería. Tomó parte activa en la agitación contra Primo de Rivera entre los oficiales de Artillería. Fue jefe principal de artillería en el ejército republicano durante la guerra y tras la caída de Cataluña pasó a Francia. Ascendió a coronel el 5 de mayo de 1938.

Ernesto de la Fuente Torres.

Era capitán diplomado de E.M. En julio de 1936 estaba destinado en Bilbao. Se unió a las fuerzas vascas republicanas y tuvo diferentes mandos. Fue por un corto periodo jefe del I Cuerpo del Teatro de Operaciones del Norte. Igualmente fue jefe de Servicios en el E.M. y mandó también la Sección de Operaciones del E.M. del XIV Cuerpo. Detenido en Santoña por los italianos y pese a sus promesas, los franquistas lo fusilaron en Derio el 18 de diciembre de 1937, tenía 35 años.

José Fulleda Castillejo.

Capitan de infantería que en 1936 se encontraba disponible. Estudiaba medicina y pertenecía al SEU de Falange y a la UME. Estaba en la conspiración pero a su derrota y probablemente pasa pasarse a los franquistas se alistó en la columna de Mangada. Como no pudo se pegó un tiro consiguiendo la baja médica de médicos militares desafectos. Se puso en contacto con López Palazón del la red falangista clandestina "Antonio" en la escuela de Aplicación de Barajas, centro de desafectos y espionaje franquista. El SIM desarticuló finalmente la red "Antonio", pero Fulleda no fue detenido.

Quintacolumnista

Agustín Fuster Picó

Comandante de infantería disponible en Valencia el 18 de julio . Tras actuar en el frente de Teruel como asesor militar de varias columnas le fue dado el mando de la 57 B.M. que era el resultado de militarizar las columnas del sector. Posteriormente fue jefe del E.M. de la 41 división del Ejercito Popular donde se integró la 57 brigada.

Juan Galán Arrabal

De una familia de larga tradición militar. Se encontraba retirado del Arma de Artillería por un accidente practicando equitación y por ello pertenecía al Cuerpo de Inválidos Militares. Había conspirado contra la monarquía junto con Ramón Franco y fue procesado por ello. Al estallar la guerra se presentó en el Estado Mayor que Saravia trataba de organizar y se encargó con gran éxito de organizar las incipientes milicias madrileñas. Más adelante tuvo cargos orgánicos en el Ejército Popular. Dicen que fue de los últimos militares republicanos en pasar a Francia en virtud de su cargo de comandante militar de Puigcerdá. Sufrió campos de concentración, como el célebre campo de Argelès-sur-Mer. Alistado en el ejército francés para combatir a Hitler, con la derrota de Francia consiguió llegar a la zona de Vichy, donde fue detenido. Hubo de escapar al norte de África y partir al exilio mejicano a bordo del Nyassa. Rehizo su vida y la de su familia en Méjico y murió 1954.

Addenda.-

Juan Galán tenía varios hermanos. Alfonso, artillero como él, fue uno de los héroes de Iguriben a finales de julio de 1921. José otro hermano artillero fue herido en la misma campaña en Sidi Dris unos días antes, el 2 de junio, dejando el Ejército.

Francisco Galán Rodríguez

Hermano de Fermín Galán, el capitán fusilado en los últimos tiempos de la Monarquía por haber encabezado la sublevación de Jaca (Huesca). Teniente de la Guardia Civil en situación de retirado y militante del Partido Comunista que, con anterioridad a la guerra civil, era instructor de las MAOC. Al producirse el alzamiento militar de julio de 1936, volvió al servicio activo, participando, al frente de una columna de milicianos, en las operaciones de Somosierra y, poco después, en la organización y preparación del 5º Regimiento. Destacado en el frente de Madrid, actuó brillante v valerosamente en la defensa de la capital, lo que le valió una gran popularidad en los medios republicanos y, especialmente, en los comunistas. En mayo de 1937 se le destina al frente Norte haciéndose cargo de la 4 División Vasca, nombrada 51 con la militarización. participa activamente en la batalla por Santander y en la campaña de Asturias al mando del XIV C. de Ejército. Regresado al sector Centro tomó el mando del XX Cuerpo con el que luchó en Teruel. Terminada esta batalla lucho en Cataluña con el XI Cuerpo, hasta que atravesó la frontera con los restos del Ejercito Popular del Grupo Oriental. Regresó a la zona republicana y el 4 de marzo de 1939, fue nombrado gobernador de Cartagena. Detenido por rebeldes pro-casadistas al mando del coronel Armentia, fue puesto en libertad y obligado a dimitir. Ante la sublevación pro-franquista, se refugió en un buque de guerra republicano y marchó a África del norte. Después vivió en Buenos Aires, donde falleció en 1971.

 José María Galán Rodríguez

José María Galán en la Sierra, verano de 1936, con las insignías del antiguo ejército.

Hermano del anterior, nacido en 1904. Teniente del Cuerpo de Carabineros, ex ayudante del presidente de la República y militante del Partido Comunista, que durante la guerra civil se alineó en el bando republicano, siendo uno de los principales organizadores del 5º Regimiento. A la disolución de éste se hizo cargo del mando de la 3 Brigada Mixta integrada por Carabineros, cuyo contraataque de través el 7 de noviembre de 1936 prácticamente salvó Madrid. Este periodo decisivo para la derrota de Franco en Madrid en el que  la unidad mandada por Galán luchó con valentía y buen mando, hizo de José María Galán uno de los más populares jefes de la defensa de Madrid. El 29 de noviembre en la primera batalla de la carretera de La Coruña, la tercera Brigada vuelve a demostrar su temple y Galán es herido leve. En diciembre de 1936, la tercera es enviada a Lopera para reforzar las fuerzas republicanas en el sector. Era de lo mejor que tenían los republicanos y se consiguió detener la ofensiva de Queipo, aunque el pueblo se perdió. A finales de enero es nombrado jefe de la 10 división donde se integra la 3 Brigada Mixta. Galán al mando de su división participó en las batallas de La Granja y Brunete. En Brunete la división se vio en apuros y Galán fue sustituido y puesto al mando de la 7 División en el ahora frente estático de la Ciudad Universitaria. Enviado en agosto de 1937 a Teruel, toma el mando de la 40 División de Carabineros durante unos meses y finalmente en noviembre se le da el mando del nuevo XXIII Cuerpo del Ejército del Sur, por lo cual no participa en la gran batalla de Teruel. Galán como jefe del XXIII C. de E. supervisó el golpe de mano del fuerte prisión de Carchuna donde guerrilleros internacionales y republicanos al mando del mayor Barzana rescataron a más de 300 cuadros y mandos del Ejército del Norte. En diciembre de 1938, José María Galán queda en expectativa de destino, y al terminar la guerra se exilió a la URSS donde perfeccionó estudios y también fue instructor durante la Gran Guerra Patria. Partió luego para Cuba donde oficio de instructor del Ejército Cubano y en Cuba fallecería en 1978.

Manuel Gallego Calatayud

Capitán de Artillería que había servido como artillero en África en el Regimiento Mixto. Sirvió en el Ejercito Popular y después de actuar en las filas de las Milicias en el frente de Teruel mandó la Reserva de Artillería en la batalla de Teruel. Ascendido a teniente coronel tuvo el mando del XIII Cuerpo en abril de 1938 y luego el VI Cuerpo en agosto de 1938.

Juan José Gallego Pérez

Era Brigada de Ingenieros en el segundo regimiento de Ferrocarriles de Leganés y tenía 33 años en 1936. Pertenecía a la UMRA, la Unión Militar republicana Antifascista rival de la ultraderechista UME (Unión Militar Española), pero con muchos menos miembros e influencia en el Ejército de preguerra. Combatió en el frente de Madrid con un buen historial, y por ello fue ascendiendo hasta llegar al grado de teniente coronel, teniendo distintos mandos entre los que destaca, la 2ª Brigada Mixta en sustitución de Martínez de Aragón, caído en el ataque al Cerro Garabitas, y el de la 69 División. Estaba afiliado al PCE, como muchos profesionales compañeros suyos del frente del Centro, pero en absoluto participaba de la ideología. El coronel Casado le nombró para sustituir a Barceló al frente del I Cuerpo. Al final de la guerra trató de refugiarse en la legación de Panama, que parece que lo entregó. Sí, es sabido que las embajadas de Madrid no se comportaron de la misma manera con los refugiados desafectos al gobierno durante la guerra que con los republicanos leales al final de ésta. El caso es que los franquistas le condenaron a 20 años, y gracias a los avales de compañeros profesionales y personas protegidas por Gallego Pérez. Salió en libertad vigilada en 1944.

 Miguel Gallo Martínez

Había nacido en 1904 de familia de militares. Un hermano suyo, José Gallo, alférez, había caido en acción de guerra en África. En 1923, tras salir de la Academia de Infantería, fue destinado como alférez a Ceuta. Por tal motivo participó en la campaña tras el desastre de Annual. Tras varios destinos, Miguel Gallo recaló en el Tercio donde tuvo condecoraciones y heridas de guerra. Tras la guerra es destinado a Malaga y a Larache donde la República Francesa le nombró Caballero de la Legión Honor Francesa con la medalla correspondiente por sus méritos de guerra en colaboración con el ejército francés en la campaña del Rif. Trasladado a Sevilla al regimiento de infantería "Granada" nº 34 no tardará en ser destinado a jaca, donde se fraguará uno de sus actos vitales más trascendentes. La sublevación republica de Jaca de 1930 encabezada por Fermín Galán y García Hernández. Derrotados los revolucionarios en la ermita de Cillas, Miguel Gallo pudo escapar a Francia donde permaneció exiliado hasta la llegada de la II República en la que Alcalá Zamora le nombro miembro del Cuarto Militar de la presidencia. Al inicio de la guerra civil y como sus amigos, los hermanos Galán, se afilió al PCE y colaboró con el 5º Regimiento. Operó en al Columna Galán en Somosierra. Posteriormente mandó la 6 Brigada Mixta. Ascendió a mandar la 24 División  con la que participó en Brunete. A finales de 1937 se hizo cargo del X Cuerpo del Ejército del Este a la par que era ascendido a teniente coronel. En la ofensiva rebelde de la primavera de 1938 una de sus divisiones, la 31 quedó en precario y pasó a Francia dejando en mala situación a la división hermana la 43 que resistió en la bolsa de Bielsa durante tres meses del invierno del 38 al mando del famoso Antonio Beltrán "El Esquinazau", otro de la de Jaca. El E.M. decidió que Miguel Gallo no había estado a la altura y lo sustituyo por Gregorio Jover, quedando Gallo a disposición del mando. Al fin de la guerra salio a Francia y al poco regresó a la zona Centro para seguir combatiendo. Tras el golpe de Casado fue encarcelado por estos y a la llegada de los franquistas encausado y ejecutado en el Reformatorio de Alicante en junio de 1939, donde tantos republicanos penaron y murieron.

En la imagen, Miguel Gallo en la de Jaca.

 Mariano Gámir Ulibarri

Había sido director de la academia militar de Toledo. Era general de la 5 Brigada de Infantería en Valencia en 1936. Al estallar la guerra se mantuvo leal y estuvo al frente de todo el sector de Teruel. Posteriormente fue enviado al norte en junio de 1937 para encargarse del Frente Norte. Combatió asimismo en Santander y Asturias. Habiendo regresado a la España republicana, fue nombrado oficial de enlace del comité de control de la retirada de los voluntarios extranjeros. En octubre de 1938 fue nombrado general inspector de Enseñanza Militar. Después de la guerra marchó a Francia pero regresó más tarde a España, donde vivió retirado hasta su fallecimiento en 1959.


Reseña de Cristóbal Zaragoza:

Gámir es el militar bien preparado, el teórico y escritor, quizá un poco de la vieja escuela. Cuando se produjo el levantamiento era general de brigada del arma de Infantería, y había dirigido la Academia de dicho Cuerpo. En julio de 1936 estaba destinado en Valencia con el también general de brigada Martínez Monge. En esta misma ciudad se le nombra jefe de la 5 y 6 brigadas orgánicas a principios de 1937. Sin embargo, actuaría buena parte de la guerra en tierras del Norte, al recibir en mayo la orden de Prieto de defender Bilbao a toda costa, ya que el general Llano de la Encomienda y Aguirre no congeniaban demasiado. Es del jefe del Gobierno de Euzkadi de quien Gámir recibe el mando de las tropas vascas, aunque en seguida se enfrentó «con los problemas de siempre —falta de mandos, indisciplina, material anticuado—, a los que se sumaba la falta de hombres, que empezaban a escasear ante las cuantiosísimas bajas producidas en los últimos combates». A estos inconvenientes hay que añadir la traición del comandante Goicoechea, que entregó al enemigo los planos de la defensa periférica de la ciudad, el famoso «cinturón de hierro». En tales condiciones, y ante el irrefrenable avance de los nacionalistas, ordena el 13 de julio la voladura del puente de Bilbao, que no llega a realizarse, y abandona la ciudad, que cae el día 19. El 21 cesaba Llano de la Encomienda, y Gámir se convierte en una especie de generalísimo, pero los gudaris no resisten por más tiempo los fuertes bombardeos. El 6 de agosto recibe el mando único, civil y militar, para defender Santander, ocupado por tropas vascas e italianas el 26, después de una de las retiradas más horrorosas de la guerra. Aislados los asturianos tras la caída de la capital donostiarra, convierten el Consejo Provincial en un organismo político autónomo, el Consejo de Soberanía de Asturias y León. Gámir, acusado del fracaso de la defensa de Santander, es destituido por sus representantes. Le sustituye el coronel Prada, cuyo Estado Mayor estaba al mando del capitán Ciutat. El resto de la contienda lo pasa Gámir en un escenario distinto, al mando de la 6 brigada de Infantería y, más tarde, ya entrado el invierno del 38, al crearse la Inspección General de Instrucción Militar, dirige el nuevo organismo por nombramiento aparecido el 1.° de diciembre de 1938. En este empleo de carácter burocrático terminaría la guerra. En el exilio escribió unas Memorias. Regresó a España a principios de los años cincuenta, muriendo poco después.

Manuel Gancedo Sáenz

Dirigente de la masonería, capitán de Infantería de la promoción de 1913 y miembro de la UMRA en Barcelona. Mandó la 32 División, llegando a ser teniente coronel. Durante la segunda guerra mundial, actuó en la Resistencia francesa.

Santiago Garcés Arroyo

Trabajador de Artes Blancas y miembro de las Juventudes Socialistas que pertenecía a grupo de guardaespaldas de Prieto llamado "La Motorizada" y que protegían a este político de los ataques de los pistoleros ultraderechistas y a veces de los anarquistas y hasta de los largocaballeristas. Era amigo del Capitán Condés y se encontraba en el cuartel de Pontejos la noche del día que pistoleros ultraderechistas mataron al teniente Castillo. Junto con Condés y Victoriano Cuenca, quien tenía una merecida fama de pistolero, decidieron vengarse secuestrando a un dirigente reaccionario, según contó Condés a Prieto. Pero tras detener a Calvo Sotelo por la ausencia de Gil Robles, yendo todos sentados en la camioneta número 17 de la Guardia de Asalto, Victoriano Cuenca, le descerrajó dos tiros en la nuca al político fascista. Pese a todas las mentiras que los "hábiles interrogadores" les arrancaron a guardias presenciales y otros testigos detenidos tras la guerra, e incluidas en la Causa General, donde se acusaba al gobierno y a Prieto del crimen, jamás sabremos realmente si Condés y Garcés tenían verdaderas intenciones de matar a Gil Robles, Goicoechea o Calvo Sotelo. Lo que está claro es que fueron cómplices de Cuenca y así se lo reprocha la historia. Garcés, que en este drama, Cuenca-Condés-Garcés, lleva la culpa menor. Luchó en la guerra civil y llegó a ocupar puestos de confianza de Prieto, como fue la jefatura del SIM (el servicio de policía militar y contrainteligencia). Se exilio a Francia y posteriormente a Méjico. Hay relatores en la red que aseguran que Garcés volvió a España con la democracia, ya muy mayor.

 Cristino García.

Héroe asturiano. Natural de Ferrero, Gozón. Fogonero del vapor "Luis Adaro" que se encontraba en Sevilla en el momento de la traición de Queipo. La tripulación, asturiana en su mayoría, se amotinó y tomó el mando del barco que arrumbó a Gijón. Cristino combatió en Asturias hasta el final del frente Norte y retornado a la España republicana, combatió con el grado  de teniente en el XIV Cuerpo de Ejército Guerrillero. Exiliado a Francia tras la derrota, fue encerrado en un campo de trabajo. Con la invasión alemana, Cristino se incorporó a la resistencia contra los nazis. Pronto tuvo el mando de la división 158 de la famosa y heroica Agrupación de Guerrilleros Españoles. Cristino fue un fuera de serie en la lucha guerrillera, destacando la liberaciónde presos políticos de Nimes, la toma de Foix y la batalla de la Madeleine, donde su división emboscó a una columna motorizada alemana que se encaminaba a reforzar Paris compuesta de más de mil quinientos soldados que durante varios días mantuvo pegada al terreno y sin escapatoria y que tras la llegada del refuerzo de medio centenar de guerrilleros franceses de las FFI, se vió obligada a rendirse, incluyendo suicidio del oficial alemán al mando. Una proeza guerrillera española y también francesa. Tras la guerra mundial fue condecorado con la Gran Cruz de la legión de Honor y considerado Héroe Nacional Frances. Envíado por el PCE para reorganizar la guerrilla antifranquista, fue capturado por los franquistas en len octubre de 1945 y fusilado en 1946 a pesar de las presiones internacionales y principalmente francesas.

Más información: Lea este Artículo de Xavier Lacosta

Alejandro García Arrieta

Este mayor de milicias fue nombrado el 13 de marzo de 1939 por el coronel Casado, en la semana del duro, para sustituir al jefe de 205 B.M. que al parecer se mantenía leal al gobierno. Probablemente mandaba un batallón de la 205 B.M. Se exilió a Méjico.

Pablo García Asenjo.

Era un guardia de asalto que combatió en el Ejército Popular y que fue ascendiendo hasta llegar a mayor de milicias. A finales de 1937 se le dio el mando de la 67 Brigada Mixta. Durante el golpe de Casado, algunos de sus batallones apoyaron al gobierno, lo que llevó a la destitución de García Asenjo, relevado por el mayor de milicias Francisco Cela Ruiz. Los franquistas no lograron prenderlo y fue declarado en rebeldía en 1943.

Manuel García Benet

(1875-1937). General de brigada del Arma de Infantería que al estallar la guerra civil permaneció fiel a la República, cuyo Gobierno le nombró jefe del Cantón de Campamento (Madrid), cargo del que no llegó a tomar posesión, pasando poco tiempo después a la reserva.

Dice su historial militar:

"Servicios y circunstancias del coronel de Infantería D. Manuel García Benet Nació el día 2 de agosto de 1875. Ingresó en el servicio como alumno de Infantería, en 26 de agosto de 1892; siendo promovido a segundo teniente en 21 de marzo de 1895 a primer teniente en primero de abril de 1897; a capitán, por méritos de guerra, en 12 de abril de 1898; a comandante, él 18 de agosto de 1911i: a teniente coronel, el 31 de agosto de 1918, y a coronel, en 10 de agosto de 1925. Sirvió en sus diferentes empleos, en los regimientos de Infantería Vizcaya número 51, Simancas núm. 64, Tetuán número 45, Mallorca núm. 13, y Guadalajara núm. 20: Zonas de reclutamiento y reserva de Valencia núm. 19 y Játiva núm. 20; Cajas de recluta de Játiva núm. 44 y Alicante núm. 48; Centro de Movilización y reserva número 16 y regimiento de Infantería Otumba núm. 7, después núm. 9, mando el de este último que ha ejercido hasta su ascenso. Ha desempeñado diferentes e importantes comisiones del servicio. Tomó parte en las campañas de Cuba y África, habiendo obtenido por los méritos en ellas contraídos, las recompensas siguientes: Empleoo de capitán; tres cruces de primera clase del Mérito Militar, con distintivo rojo, una de ellas pensionada, y Medalla de las campañas. Se halla, además, en posesión de una cruz de segunda clase del Mérito Militar, con distintivo blanco, Y de la cruz y placa de San Hermenegildo. Cuenta más de cuarenta y tres años de efectivos servicios, de ellos más de cuarenta y uno de oficial; hace el número 2 de la escala de su clase Y se halla bien conceptuado."

Andrés García Calle, "Lacalle"

Andrés García Lacalle, que en realidad se llamaba García Calle, nació en Sestao (Vizcaya) el 4 de febrero de 1909. En 1929, García Calle obtuvo el título de piloto privado tras haber pasado mil y una peripecias en los dos vetustos Avro 504 con que contaba el Aero Club de Ernesto Navarro. Una vez conseguido el título, tras cinco horas de doble mando, doce paradas de motor y una permanencia durante una hora a la insólita cota de 4000 metros a causa de un defecto en el barómetro, en julio de 1929 García Calle solicitó entrar voluntario en la aviación. En ese momento se produjo el trueque de su segundo apellido; en efecto, a la hora de rellenar los impresos en la base de Getafe, el cabo encargado del registro y de los destinos sugirió a García Calle que cambiase su segundo apellido por el de Lacalle, ya que siendo éste el de un capitán piloto de Getafe, la coincidencia podría reportar al aspirante innegables ventajas si se le creía sobrino del capitán. Tras el período de instrucción básica, García "Lacalle" accedió a la Escuela de Vuelos y Combate de Alcalá de Henares, cuyo aeródromo estaba dedicado a los héroes del "Cuatro Vientos", Barberán y Collar, de la que sale destinado, a principios de 1930, con la graduación de cabo, a la Escuela de Transformación de Guadalajara. Una vez obtenido el título de piloto militar fue destinado al aeródromo de Ahuamara, en Larache, encuadrado en los servicios de instrucción y material. En 1931 regresó a la península y fue asignado en calidad de piloto a la Escuela de observadores de Cuatro Vientos, y posteriormente a la Escuela de tiro y bombardeo de Los Alcázares. Al cabo de un año fue destinado a la Escuadrilla de reconocimiento y bombardeo, que tenía su base en el sevillano aeródromo de Tablada y estaba equipada con los biplanos Loring R-III; más tarde, pasó a la lª Escuadrilla de Caza, basada también en Tablada y dotada con Nieuport 52. En 1933 fue ascendido a sargento y destinado a la 2ª. Escuadrilla del Grupo 11 de Caza, en la base aérea de Getafe y dotada de Nieuport Ni-52. El 18 de julio de 1936, cuando estalló la guerra civil, García Lacalle se hallaba en este último destino. Empezó ya a operar el mismo día 18 de julio contra el cuartel de Artillería, cuyas piezas batían el aeródromo, y posteriormente sobrevoló los cuarteles de Campamento. Cuando finalizó el mes de julio, García Lacalle había volado 82 horas, durante las cuales había intervenido en numerosas operaciones y combates. Lacalle terminó este primer período bélico agotado físicamente, pues había combatido sobre Campamento, Alcalá de Henares, Somosierra, el Alto de los Leones, Sigüenza, Herrera del Duque, Don Benito, Talavera de la Reina, Toledo, Getafe y de nuevo sobre Alcalá de Henares. El 31 de agosto, sobre el sector Talavera de la Reina-Oropesa, Lacalle, a los mandos de un Hawker Spanish Fury, y en compañía de dos Nieuport 52, consiguió abatir dos Fiat CR-32  "Chirri", pilotados por los italianos Mónico y Castellani. El 3 de septiembre, Lacalle fue ascendido a alférez por méritos de guerra, tras su destacada participación en los combates anteriores durante los cuales había pilotado los Nieuport, Fury, Loire 46 y Dewoitine D.371. En octubre, pasó destinado a la Escuadrilla de «Chatos» que empezó mandando el soviético Pavel Vassiliev Richagov ("Palancar"), con la que combatió en la defensa de Madrid a partir del 4 de noviembre de 1936. En sus primeros combates a bordo del Chato, Lacalle voló como punta de la patrulla de Ivan Kopets, y cuando a éste se le encomendó el mando de la escuadrilla, tras la partida de Richagov, Lacalle fue nombrado jefe de la segunda patrulla. A finales de enero siguiente, tras haber sido derribado el Jefe de la Escuadrilla y pasar ésta por el mando de su compatriota Ivan Kopets ("Antonio"), la unidad fue puesta bajo la dirección de Andrés García Lacalle, ya ascendido a capitán (febrero 1937), al frente de la cual combatió en las batallas del Jarama (en la que la escuadrilla tuvo una destacada actuación y fuertes pérdidas) y Guadalajara (donde más brillantes y fáciles resultaron las cosas, aunque la escuadrilla tuvo que lamentar dos bajas: un muerto y un prisionero). Acabada esta batalla a finales de abril Lacalle entregó la Escuadrilla a su compañero Jiménez Brugué, para intentar su paso al frente del norte; y asumió la jefatura de un grupo formado con su propia escuadrilla y otra rusa, pero por poco tiempo, pues en julio fue enviado a Rusia como profesor acompañante de los 20 alumnos integrantes de la segunda promoción de pilotos que realizarían los cursos en la Escuela de Kirovabad. A su regreso a España, en febrero de 1938, permanece algún tiempo afecto a la Subsecretaría de aviación recibiendo el mando del servicio de defensa de Barcelona y del litoral catalán y es encargado en la primavera de 1938 de organizar el nuevo Grupo de Asalto n.° 28 integrado por dos Escuadrillas de aviones Grumman GE-23, "Delfín". El 1 de octubre transfirió el mando de esa unidad a José Riverola para, tras su participación en la batalla del Ebro, fundamentalmente como asesor aéreo de los generales Modesto y Rojo, asumir el cargo de segundo jefe de la Escuadra de Caza, mandada en aquella época por Isidoro Jiménez. El 30 de noviembre de 1938 fue ascendido a comandante y en diciembre se le confió el mando de la Escuadra de Caza o, dicho de otra manera, de la aviación de caza de la República. El 6 de febrero de 1939 llevó a cabo su última y amarga misión de guerra cuando, cumpliendo directrices superiores, ordenó a las unidades bajo su mando que despegaran del aeródromo gerundense de Vilajuiga y se dirigiesen a la base de Francazal (Toulouse) para impedir que pilotos y aviones cayeran en manos del enemigo. Al final del conflicto, durante el que había alcanzado 11 victorias aéreas, se exilió en Francia y, posteriormente, en México, donde fijo su residencia, murió en Santo Domingo (Cuba).

Fuente: Ángel Sánchez. de http://members.es.tripod.de/SANMARCA/pilotos.htm 

Juan García Gómez Caminero.

(1871-1937). Había sido uno de los primeros oficiales ascendidos a general durante la República y en 1933 fue nombrado general de División. Procedente del Arma de Infantería y afiliado a la UMRA, en 1936 desempeñaba la jefatura de la III Inspección General del Ejército —desde cuyo cargo pidió infructuosamente al ministro de la Guerra que destinase fuera de Pamplona al general Mola—, y que al estallar la guerra civil se hallaba visitando las distintas guarniciones de la VIII División Orgánica, con el fin de disuadir a los jefes y oficiales de la misma de cualquier tentativa sediciosa. El 19 de julio de 1936, al comprobar que la situación de rebeldía era irreversible, logró huir y refugiarse en Portugal, desde cuyo país regresó a Madrid y se puso a disposición del Gobierno republicano. Tras formar parte del tribunal que condenó a muerte al general Joaquín Fanjul, desempeñó diversos cargos militares hasta que a principios de 1937 pasó a la reserva por haber cumplido la edad reglamentaria, falleciendo en los últimos días del citado año. Según diversos historiadores, estaba afiliado a la Masonería.

 Jesús García Herguido, "Erguido"

Piloto de la Aviación Militar española que, el 18 de julio de 1936, se presentó en el aeródromo de El Prat, desde el que operó contra los sublevados de la Ciudad Condal. Después combatió en el frente de Aragón con la Escuadrilla "Alas Rojas", alcanzando una notable fama, por la que fue conocido como "el diablo rojo". El cuatro de agosto derribó el Breguet 19 del capitán Eduardo Prado y ametralló en Zaragoza una columna de tropas. Más tarde, a la llegada de los nuevos cazas soviéticos Polikarpov I-15 "Chato", se encuadró en una de las primeras Escuadrillas de "Chatos", combatiendo en la batalla de Madrid hasta diciembre, en que resulto herido. El 6 de enero de 1937 combatió y persiguió a un He 51, que derribó en las proximidades de Barajas, pereciendo García Herguido también al no poder recuperar su "Chato".

 

Fuente: Ángel Sánchez. de http://members.es.tripod.de/SANMARCA/pilotos.htm 

Cabo Celestino García Moreno.

Habla Líster en "Memorias de un luchador" (GR01): "Del 15 al 25 de diciembre de 1938, el V C.E. se bate desde Montblanch al río Llobregat. Cerca de Santa Coloma de Queralt los italianos atacaban al tercer Bon. de la 9 BM. Delante llevaban 15 tanquetas. En ese momento surge el héroe: se llama Celestino García Moreno. Es un campesino de Morata de Tajuña y cabo de la Sección Especial de la 9ª Brigada de la 11 División. Con el cinto rodeado de bombas, salta la trinchera, se lanza contra lo tanques, destroza tres y hace huir a los otros doce, regresando a nuestras líneas con cuatro prisioneros italianos: capitán Osvaldo Arpaia, teniente Mario Ricci, y sargentos Narino Rogioni y Nello Mangiacapra, pertenecientes al Reagrupamiento Carristi, agregado a la División Littorio que atacaba el sector"

Modesto, comandante del Ejército del Ebro relata "Soy del Quinto Regimiento" la visita, no sin cierto riesgo, que recibieron del intrépido Celestino:

"En la tarde de ese día esperaba al cabo Celestino García. Me lo enviaba, a petición mía, el jefe de la 11 división, Joaquín Rodríguez, quien la tarde anterior había traído a mi puesto de mando la tripulación de un tanque italiano capturada por Celestino y me contó su hazaña. — Viene del Thaelmann — me dijo Rodríguez — y ahora está en la compañía especial de la 9 brigada. Fíjate el regalo que nos ha traído: estos cuatro pajes. En efecto, allí estaban capitán, teniente y dos sargentos, que aún no habían salido de su asombro y no les llegaba la camisa al cuerpo. Los hizo prisioneros Celestino de la siguiente manera Atacaban 13 tanquetas. Después de inutilizar la de cabeza (las otras 12 "chaquetearon") se llegó a ella y los mandó salir golpeando con el fusil. Al no obtener contestación, cogió el pico de la propia tanqueta y violentó la puerta sacando a los ocupantes. Celestino de Morata En este periodo de la lucha en Cataluña, los combatientes del Ebro y sus cuadros de mando seguían batiéndose contra el enemigo con la decisión y la abnegación que los caracterizaba, aunque con más dificultades que nunca. Celestino era uno de ellos. Ahora estaba con nosotros. Conversamos con él Francisco Antón, Sánchez Rodríguez, el teniente coronel Goiri, el poeta Pedro Garfias (comisario en Andalucía del Batallón Bautista Garcés, nombre del diputado comunista por Córdoba, secuestrado en la noche del 17 de julio por oficiales fascistas del Regimiento de Artillería, donde le asesinaron por orden del coronel Cascajo el día 18), entre otros. — Cuéntanos, camarada sargento Celestino — porque ya eres sargento — cómo diriges tu escuadra de cazadores de tanques. — Después de elegir el sitio antes, o cuando aparecen y vemos por donde vienen, avanzamos hacia ellos, escogiendo un sitio como en la caza al acecho. — Y cómo sitúas a la escuadra ? — Yo me pongo delante con una bomba en la mano ; las demás me las quito (Celestino llevaba cuatro o cinco al cinto) y hacemos el cordón, pasándonos la bomba uno a que llega a mi.' Tomo la que voy a tirar y le quito el seguro (lo que hizo).

— ¡Ten cuidado !

— No pasa nada ; se lo pongo.

Y se dispuso a hacerlo ; pero no sé por que se le movió el sifón y comenzó a quemar la pólvora que lleva el fulminante, haciendo su sonido característico.

— ¡Cuerpo a tierra! — ordené —. ¡Desenrosca, Celestino!

— Síííí...

Quitó velozmente el cuerpo superior del artefacto, del que arrancó el potente fulminante, y lanzó la bomba corredor adelante, apretando aquél entre sus manos. Yo estaba a su lado siguiendo la operación. La explosión fue ruidosa. Celestino salió con las manos y el bajo vientre acribillados, pero, afortunadamente sin gravedad, por lo abrigado que iba. A mi se me clavaron unas esquirlas en la frente. Pedro Garfias, en la habitación de al lado apareció con una, por cierto muy escandalosa, clavada en el brazo. Nos miró a todos y salió diciendo: ¡Ahora vuelvo! Veinte minutos después, cuando seguíamos hablando y riendo todos con Celestino, apareció Garfias y leyó un poema de gran belleza dedicado al héroe.

— Ahora te vas a Barcelona, sargento. Van a recibirte Negrín y Rojo. Tienes quince días de permiso para ir a ver a tus padres y a tu novia en Madrid. Celestino estaba emocionado. Nosotros también. Despedimos al héroe con un fuerte abrazo."

Fuente: Líster, Memorias de un luchador.


Nota: Film Popular, la compañía que producía el noticiario cinematográfico "España al día" produjo también varios documentales, uno de ellos se título "Celestino García Moreno", donde el cabo cuenta su hazaña. Celestino fue ascendido a sargento y recibió un permiso de 15 días que pasó en su pueblo. Al acabar la guerra fue capturado, juzgado ejemplarmente, y fusilado por los franquistas. A tu memoria, Celestino, a ver si tus paisanos te ponen una calle, aunque sólo sea por valiente hijo de tu pueblo.

Carlos García Vallejo

Comandante de Infantería con pasado africanista que destinado en Castellón en el batallón de ametralladoras se encontraba de permiso en el momento de la sublevación. De grado o por circunstancias, García Vallejo, rápidamente incorporado,  permaneció leal pero con cierta ambigüedad, negándose a acatar la orden de repartir armas al pueblo lo que le costó arrestos hasta el día 25 de julio por orden del teniente coronel Peire que se mantenía leal sin ambages. Incorporado a la columna de Miaja contra Córdoba, tomó luego el mando del subsector de Ándujar del Ejército del Sur. Participó en la batalla alrededor de Porcuna comportándose su unidad con valor. En el cerco de Santa María de la Cabeza no estuvo tan acertado por lo que le fue encargado en marzo de 1937 el mando de la 75 Brigada Mixta a la sazón en la reserva del Ejército del Sur en las cercanías del santuario. Ese mismo mes fue ascendido a teniente coronel y se le encomendó la liquidación del santuario, lo que consiguió el uno de mayo. Posteriormente recibió el mando de la 20 División coincidiendo con la militarización de lo que sería el Ejército del Sur. En junio tomó el mando del IX Cuerpo del nuevo Ejercito de Andalucía. No sabemos por qué en enero de 1938 fue detenido ingresando en Prisión Militar. Una vez liberado fue destinado al frente valenciano donde se decidía el destino de la capital levantina. Tras varios mandos anodinos recibió el mando del XVII Cuerpo, en cuyo servicio recibió la medalla del valor y el ascenso a coronel. Finalmente participó en la última ofensiva republicana en Extremadura. Con el golpe de Casado, se puso a las órdenes del Consejo Nacional de Defensa como la mayoría de los militares profesionales de su perfil. Detenido y procesado por los franquistas fue condenado a muerte como era de esperar, y conmutada su pena por la de perpetua. En 1946 fue indultado y en 1949 falleció.

Casadista

Medalla del Valor pensionada con 1.000 Pts. durante cinco años. Gaceta 22 junio 1938

José García Vayas

Militar profesional navarro de ideas muy progresistas nacido en 1889 que era comandante de Infantería en julio de 1936, al mando del destacamento de vigilancia de la prisión de Santoña (Santander). Ayudó a aplastar la rebelión de los oficiales del Batallón y luego mandó el XV Cuerpo, compuesto por los milicianos santanderinos. Después de la derrota en el Norte, mandó un centro de reclutamiento y luego fue nombrado general inspector de todos los CRIM. Murió en el exilio en Francia en 1962.

Francisco García Viñals.

Era capitán de Estado Mayor en la División de Caballería de la I División Orgánica donde trabajo en las mismas dependencias donde servía el coronel Ungría, futuro jefe del SIPM rebelde. AL inicio de la guerra toda su ambición era pasarse al otro lado pero o no encontró buena oportunidad o no tuvo valor, de modo que anduvo currándose la página de militar republicano por distintos servicios donde se sentía protegido por sus propios compañeros militares, algunos en su misma tesitura. de hecho consiguió protección de los mandos del Ejército del Centro y fue nombrado Jefe de la sección tercera del Estado Mayor del Ejercito del Centro, donde hizo todo el daño que pudo entorpeciendo y enmarañando la labor del E.M. y donde algunos de sus compañeros que sabían perfectamente lo que se hacía, miraron para otro lado, o incluso colaboraron. El resultado de la guerra hacía que muchos militares profesionales leales geográficos e incluso republicanos, trataran de cubrirse las espaldas protegiendo a personas desafectas, por interés, como decimos, o por altruismo y parentesco.

 Durante el proceso de la justicia franquista salieron a relucir actividades a las que no quiso contestar por ser secretas pero que quizá tuvieran que ver con terribles sabotajes a la maquinaria de guerra republicana que probablemente produjeron centenas de victimas en el Ejército Popular. Otro caso flagrante fue el entorpecimiento de planes de los zapadores republicanos para volar fortificaciones rebeldes, una mina que se decía entonces. En la Semana del Duro a punto estuvo de que le prendieran las tropas gubernamentales, donde le hubiera sido imposible salir vivo, pues los comunistas sabían de su traición. Pero se libró. Otra que dicen es que mando bloquear todo el alcantarillado para impedir la huida de los militantes comunistas. Siempre estuvo bien protegido y poco se jugo en la guerra, cosa que de echo le echó en cara el fiscal. Bueno, que tenía a su madre sola y que no tenía más familia.

  Una vez terminada la guerra y con tan grandes méritos, para su sorpresa, fue condenado a seis años y un día con pérdida de la condición de militar (aunque ignoro que pasó con sus de derechos pasivos). Probablemente, los franquistas le hacían pagar caro su poco valor a la hora de pasarse a las líneas rebeldes. En cualquier caso, meritos son méritos y fue indultado en 1940.

Hay una filmación del momento de la rendición de Madrid por el coronel Prada, ante el coronel franquista Losas, en ella pudiera aparecer García Viñals. Losas lo cita en su parte como Francisco García Viñales. Quizá esta se la única foto conocida del personaje.

Quintacolumnista

Miguel García Vivancos.

Chofer de profesión, era un activista anarquista que participó en las luchas callejeras de Barcelona el 19 de julio de 1936. Estuvo en la columna Aguiluchos y luego mandó la 126 Brigada y la 25 División en Belchite y Teruel. Estaba en desacuerdo con la línea antimilitarista de los anarquistas más intransigentes y, consecuente, trató de cooperar con los autoridades militares. En 1971 vivía en París, donde había conseguido éxitos como pintor.

 

Un cuadro de Vivancos

Antonio Garijo Fernández

Era capitán de Infantería diplomado de Estado Mayor que al inicio de la guerra estaba destinado en el Estado Mayor de la III División Orgánica de Valencia. Participaba de la conspiración rebelde en la ciudad de Valencia, pero como se sabe, en esta capital, los rebeldes no tuvieron el arrojo suficiente para rebelarse y tras unas semanas la conspiración se diluyó y los implicados trataron de camuflarse, en espera de mejor ocasión, dentro de las incipientes fuerzas republicanas. Garijo (no confundir con Diego Medina Garijo, el médico de Casado, falangista y miembro de la Quinta Columna) que estaba en el punto de mira de las milicias antifascistas de Valencia, buscó la protección de Miaja que por entonces se encontraba en Valencia tratando de poner orden en la III División. Miaja sacó de la cárcel a Garijo y lo mandó a Madrid, para quitarlo de en medio. La orden era que se incorporara a la columna del comandante de la Guardia Civil Uribarry que se encontraba cerca de Toledo, pero Garijo se negó. Finalmente aceptó un puesto entre las fuerzas que asediaban el Alcázar de Toledo. Después, y sin aprovechar la caída de Toledo para pasarse al enemigo, fue destinado a la columna del coronel Burillo en Aranjuez, y desde allí consiguió ser destinado al E.M. de Ministerio, y posteriormente al E.M. del Ejército del Centro, donde, ascendido a comandante, ocupó la plaza de jefe de la segunda sección (Información). En este servicio dejó hacer a los quintacolumnistas, como Delgado Cros (agente del franquista SIPM) y a otros. En abril de 1938, Matallana, con el que tenía gran confianza y afinidad, se lo llevó al E.M. del Grupo de Ejércitos, y fue ascendido a teniente coronel. Naturalmente, una vez vuelto a contactar por agentes del SIPM valenciano, ofreció sus servicios incondicionales a los franquistas. La operación se oficializó mediante la intermediación del entonces capitán Gutiérrez Mellado, que hacía de espía del SIPM entre Madrid y Valencia. Se sabe que no sólo Garijo, se puso a las órdenes de Franco, sino que le acompañaron en esta tesitura, Muedra y Matallana. Estamos hablando de diciembre de 1938. Ya se sabe, pasaporte para la otra vida, digo, zona. El entusiasmo de estos tres militares desleales, por servir definitivamente a Franco, quedó un poco aguado, cuando se pusieron a proponer al SIPM acciones locales contra el Ejército Popular (ellos sabían donde era más débil), y el coronel Ungría, desde Burgos, les paró los pies, pues Franco quería una acción de rendición general y para ese cometido, ya había escogido a Casado, mejor colocado en Madrid. Esta fue la primera decepción de Matallana, Garijo y Muedra con los franquistas. Vendrían más.  Desencadenado Casado, Garijo participó en la neutralización de la base de guerrilleros del Ejercito de Levante, y comisionado por Casado, acudió dos veces al aeropuerto de Gamonal de Burgos, para entrevistarse con los jefes del SIPM. Otra gran decepción. Rendición incondicional y esperar la benevolencia del caudillo. A Garijo le condenaron a seis años y un día, aunque el propio Franco lo indultó tres días después ante la avalancha de avales. Ignoramos que fue de Garijo con la Ley Varela que expulsó del Ejército a todos los que hubieran servido en el Ejército Popular, indultados, absueltos o lo que fuera. Franquito y Varelita una pareja insuperable...

 

Álvaro Gil del Moral

Mayor de milicias que mandó la 39 brigada mixta de diciembre de 1936 a marzo de 1937 Se le dio el mando de la 98 brigada mixta en junio de 1938 que mantuvo hasta diciembre de 1938.

Antonio Gil Otero

Comandante de Infantería destinado en Lérida en el Regimiento Albuera nº 16. Se mantuvo leal al gobierno uniéndose a la columna del PSUC. Participó en la expedición de Bayo a Mallorca desembarcando con una centuria de milicianos del PSUC, de UGT y de la CNT en la isla el 16 de agosto. Mandó luego la 109 Brigada Mixta y posteriormente mandó el XI Cuerpo del Ejército del Este en agosto de 1937.

Rodrigo Gil Ruiz

Militar madrileño nacido en 1879. Era artillero y había tenido incidentes durante la dictadura de Primo de Rivera en relación al conflicto que el dictador mantuvo con los artilleros. Había estado asociado desde hacía tiempo a los grupos de oficiales de izquierdas y pertenecía a la UMRA El 18 de julio era teniente coronel jefe del Parque de artillería de Madrid. Una suerte para la República. Y como jefe del depósito de armamento de Madrid, distribuyó fusiles y dispuso la recuperación de los cerrojos que había en el cuartel de la Montaña, lo que fue decisivo para el triunfo gubernamental. Fue subsecretario de la Guerra durante breve tiempo en el primer gobierno de Largo Caballero, pero volvió a su anterior cargo ya como coronel. Apoyó el golpe del coronel Casado y embarcó en el HMS Galatea en Gandía con todo el staff de Casado.

 

 

Miembros del Consejo de Defensa, encabezados por el coronel Casado (1) el coronel Gil (2) y Wenceslao Carrillo (3) desembarcan del HMS Galatea en Inglaterra

Casadista

 

 

Acracio Gómez Vega

Fue ascendido a Mayor de infantería en campaña el 21 de abril y destinado al mando de la 46 brigada mixta de febrero a julio de 1938 en el Frente de Extremadura.

Ricardo Gómez García

Teniente de Carabineros destinado en Guipúzcoa que se mantuvo leal a la República. Estuvo en la defensa de Irún bajo mando del teniente Ortega. Posteriormente mandó la 1 División vasca con el grado de comandante. Tras pasar a Francia se reincorporó a la lucha y Gómez García pasó a mandar una brigada, la 23, con la que Gómez García combatió las ultimas fases de la guerra en Cataluña y fue retrocediendo hasta la frontera.

 Valentín Gómez González, "El Campesino"

Fue uno de los más conocidos dirigentes milicianos a causa de su violenta e impredecible personalidad. También ha alcanzado fama gracias a su autobiografía publicada en plena guerra fría, siendo uno de los más conocidos comunistas que han dejado de serlo. Al parecer, fue en su juventud un rebelde, desertó del ejército e ingresó en el PCE en 1929. Asegura haber jugado un papel activo en el aplastamiento de la sublevación en Madrid. Organizó sus propias milicias y se le confirmó la graduación de mayor. Después de haber mandado varias unidades "de choque" en torno a Madrid, en cuyo momento se dice que tuvo poca consideración por las vidas de sus hombres. Mandó la 46 División en Brunete, Belchite y Teruel. Afirma que en Teruel le dejaron sólo los demás jefes comunistas. Modesto le destituyó durante la batalla del Ebro y acabó la guerra al frente de un centro de reclutamiento. El foso entre él y los dirigentes comunistas surgió probablemente a raíz de una antigua disputa con Líster. Hay corresponsales de guerra que hablan de su insubordinación y vanidad. Después de la guerra marchó a la URSS y estudió en la academia Frunze; cayó en desgracia; padeció gravemente como detenido en campos de trabajo forzado en la URSS y pero consiguió escaparse. Regreso a España en 1977 pero falleció al poco tiempo. Escribió uno de esos libros que patrocinaban los Servicios de Inteligencia de Occidente y que siempre empezaban por "Yo fui, Yo escogí..., etc." En su caso, "Yo escogí la libertad"

   Malos tratos...

Agustín Gómez Morato (1879-1952)

Militar profesional del Arma de Infantería que en 1928 fue ascendido a General de División. Presidió el Consejo de Guerra contra algunos de los sublevados en Jaca en 1931. Como gobernador militar de Aragón el 14 de abril ordenó a Franco que arriara la bandera monárquica e izara la republicana. Cosa que Franco ignoró hasta que recibió orden escrita. Partidario de las reformas de Azaña fue nombrado Jefe del Ejército de Marruecos, un puesto especialmente delicado. Con la llegada del Bienio Negro fue cesado y enviado a la III División Orgánica (valencia), Pero tras las elecciones del Febrero del 36, Gómez Morato recuperó el mando de Marruecos, eso si con la mayoría de la guarnición en contra. El 17 de julio Casares Quiroga le informó de la sublevación en sus circunscripción, salió para Melilla en avión y allí fue detenido y privado de su mando que se dio Franco a sí mismo días después. Preso en un castillo militar fue dado de baja del Ejercito rebelde en diciembre de 1936. ¡Un general de división del Ejército español!

Después de la guerra fue juzgado y condenado a 12 años de prisión por ¡rebelión militar! Cuando consiguió la libertad en la que probablemente influyeron sus tres hijos militares que lucharon con Franco, se instaló en Valencia. falleció en 1952

Malos tratos Cárcecl

José González Camó

El avión de González Camó sobre Madrid

(1878-1937). Coronel del Arma de Caballería e histórico piloto aviador que fue el primer piloto en volar el casco urbano de Madrid dando dos vueltas sobre la ciudad. Despegó del recién aeródromo de Cuatro Vientos el 20 de octubre de 1911 en un Deperdussin-Gnome. La hazaña fue muy comentada. Tras varios destinos. Al estallar la guerra civil servía en Palencia como Jefe del Regimiento de Cazadores de Villarrobledo 3, donde, por orden del general jefe de la guarnición, que se había alzado en armas contra el gobierno de la República, fue detenido por ser militar republicano y leal. Juzgado poco tiempo después por un consejo de guerra y acusado de auxilio a la rebelión militar, fue condenado a muerte y fusilado.

Liberino González González.

Militante socialista que por circunstancias locales quedó al mando de milicias socialistas que quedaron integradas en el IV Cuerpo. El jefe de esta unidad, Mera, potenció a los mandos y comisarios de la CNT y del PSOE como Liberino y se libró de los comunistas, y así conseguir la gran unidad más homogénea políticamente del Ejército del Centro y que tan grande importancia cobraría en el golpe de Casado-Mera. Liberino González mandó en marzo de 1937, la 35 Brigada Mixta dentro de la 12 División del IV Cuerpo, dónde tuvo una gran actuación en la batalla de Guadalajara. Liberino le segaba la hierba bajo sus pies a su inmediato jefe, Jiménez Durán, del PCE, con continuas denuncias, reales o ficticias sobre el proselitismo comunista. Proselitismo que desde Prieto, estaba prohibido en el Ejército Popular, pero que tanto el PCE, como la CNT y no digamos la FAI, practicaban continuamente. Mera aprovechaba estas minucias para poner en entredicho a sus subordinados díscolos, esto es, del PCE. En abril, Liberino se hizo cargo de la 12 División del IV Cuerpo, cuando Jiménez Durán se largó. En 1938 se le encomendó el mando de la 14 División, que era la reserva del IV Cuerpo de Ejercito de Mera, y élite de las fuerzas anarquistas en el Ejercito del Centro, y como se demostró, al servicio directo de la CNT madrileña, que siempre se alineó con las fantasiosas tesis de la FAI sobre la conspiración comunista alrededor de Negrín, en detrimento de las tesis del Subcomité nacional de la CNT, que no veía por ningún lado tales conspiraciones. En la realidad, era la FAI la que quería tomar el control del movimiento libertario, y Val, García Pradas, Mera y otros dirigentes madrileños de la CNT les apoyaban.  Liberino fue determinante para aplastar a las fuerzas leales al gobierno durante lo que se llamó "la semana del duro" (1), el golpe de Casado. Finalmente Liberino González se exilió en un avión con Cipriano Mera, rumbo a Orán haciendo lo mismo de lo que tanto habían criticado al Gobierno y los comunistas. Sabemos que regresó a España y que cuando a Casado, también en España y acuciado por las deudas se le propuso rescribir "Así cayó Madrid", contó con la ayuda de Liberino González para relatar la historia al gusto franquista. Estas segundas memorias de Casado, no eran las mismas que escribió y publicó en inglés durante su exilio en Londres.

(1) Así se llamaban entonces a la semana de las rebajas.

 Antonio González Morilla.

Fue guardia de asalto y que desde el año 1936 se desconoce su paradero.  Casado con Dolores Morales García, dejó dos hijas, una de ellas llamada Antonia  y la otra Dolores. Tenía dos hermanas y dos hermanos, una  de ellas llamada Consuelo. Su familia vivía en Madrid por la zona de la Dehesa de la Villa. Al finalizar la guerra, a su mujer Dolores, le llegó el rumor de que le habían visto en Francia. En la matricula de la moto parece que pone  2º BL 176.

Información remitida por un familiar.

Miguel González Pérez Caballero.

Conocido militar (teniente de infantería) y deportista español que cuando iba a participar en la Olimpiada de Berlín en 1936 en la completa disciplina de Pentatlon moderno, representando a España, pues estalló la rebelión militar lo que acabó con esa posibilidad. Había tenido un excelente currículo académico en Toledo y tras servir en año en un regimiento Tarifa nº 11 en Alicante, regresó a Toledo pues optó al reconocido curso de gimnasia de la Academia de Toledo donde al año siguiente ya tenía el título de Educación Física.

En el verano de 1936, siendo partidario de los rebeldes, parece que se escondió en Madrid, temeroso de su suerte en la peligrosa noche madrileña del verano de 1936 y hay noticias de que finalmente se presentó en el Ministerio de la Guerra para regularizar su situación, pero hay una disposición del  D.O. del Ministerio de Defensa del 27 de julio de 1937 donde Prieto le da de baja del Ejército por ausencia a su puesto por dos meses, por lo que las fechas no parecen claras en algunos relatos, que aseguran que se le dio el mando como capitán de una compañía de milicianos en el frente de Madrid donde al mando de sus hombres fue herido de gravedad y que durante su convalecencia buscó maneras de evitar el frente y no encontró otra que protegerse con el carné del PCE, como ya habían hecho otros muchos militares en tesitura parecida.

Si así fuera el caso, el carné le perjudicó en sus intenciones pues le fue dado el mando de la 19 Brigada Mixta  que había participado en alguna acción de la batalla de Brunete. En diciembre de 1938 le fue dado el mando de la división donde servía la brigada. Que era la 18 del III Cuerpo del Ejército del Centro, con González ya de teniente coronel.

Parece que consiguió la baja por secuelas de sus heridas y partió para la Comandancia Exenta de Cartagena, un invento de Asensio para que los militares precisamente desafectos estuvieran a salvo. Allí debió ser cuando menos observador de los graves sucesos de marzo de 1939, tragedia del Castillo de Olite incluida, y cuando las columnas rebeldes entraron en la ciudad se entregó, quizá alegando meritos de desafección a la República, pues si no, con el carné del PCE, no se entiende mucho. Entregarse no le sirvió de nada pues fue condenado a nueve años de los que cumplió alguno hasta que fue indultado y despedido del Ejército. (1)

Desafecto

Nota

(1) Los militares rebeldes odiaban este tipo de oficiales que no se habían pasado a sus filas desde el principio y luego venían llenos de supuestos meritos para la causa. En general les condenaban de suave a medio grado y luego les indultaban, pero de reingresar en el ejército y derechos pasivos, nanai. Además en el 40 llegó Varelita y se cepilló a todos los militares que hubieran servido en el Ejército Republicano. Después la famosa ley contra la masonería y la represión del comunismo. En fin, qué difícil era sobrevivir en el Ejército de Franco si no eras un pata negra como el bilaureado Varelita.

Luis González Ubieta y González del Castillo. 

Capitán de corbeta, al mando del “Artabro” en julio de 1936. Nombrado en un primer momento Comandante del “José Luis Díez” el día 19 y logra la rendición de los sublevados de Alicante. En diciembre de 1936 se le nombró comandante del “Cervantes” (G.R. nº364, 29/12/1936). Participó en la campaña del Cantábrico. Nombrado Almirante Jefe de la Flota octubre de 1937 (D.O.nº.258, 27/10/1937).  Es nombrado Jefe de E.M. de la Marina en junio de 1937 y meses después toma el mando de la Flota. Su estrategia de protección de convoyes, con poca agresividad fue muy criticada, hoy sabemos que fue bastante acertada y que coincidía con la visión de los asesores navales rusos que veían imposible un enfrentamiento entre la flota republicana y la rebelde a la que había que añadir las flotas destacadas italiana y alemana, y sobre todo sus fuerzas aeronavales en el Mediterráneo. No obstante, cuando la Flota republicana tuvo la oportunidad de sacar sus garras, bien quedó patente su capacidad , como en el combate de Cabo de Palos, donde los barcos de Ubieta hundieron al buque insignia rebelde, el crucero pesado Baleares. En febrero de 1939 fue nombrado Jefe de la Base Naval de Mahón. Llega a Mahón el 3 de febrero y el 7 de ese mismo mes se presentó en Mahón el buque inglés “Devonshire".  Se exilio el día siguiente en este buque.  Sobre este asunto se han escrito muchas páginas, desde que el propio gobierno le envió para negociar la rendición de Menorca, hasta que fue apartado por desavenencias con el Ministerio. A nosotros se nos ocurre que quizá Ubieta se preparó el mismo este destino para alejarse de Cartagena, donde sabía se iban a producir graves sucesos. Había recibido la Placa Laureada de la República por el hundimiento del “Baleares” por ser en ese momento el Almirante Jefe de la Flota Republicana. Se exilió a Francia y posteriormente a Méjico y Venezuela, donde trabajó de marino mercante, oficio en el que le sobrevino la muerte al negarse a abandonar el mercante que se hundía en la mejor tradición de los capitanes de barco.

 

Reseña de Cristóbal Zaragoza:

Al producirse el levantamiento era comandante del crucero Cervantes con el grado de capitán de navío. En el mismo buque toma parte en la expedición que hace la flota al Cantábrico, al mando del almirante Buiza, donde permanece en misión de vigilancia hasta el 10 de octubre. Se destaca en algunos combates en el Mediterráneo durante 1937, por lo que es ascendido a jefe de Estado Mayor de la Marina, El 28 de diciembre de este mismo año recibe el nombramiento de almirante de la flota en sustitución de Buiza. Llega a este cargo a pesar de la animadversión que manifiesta por el nuevo jefe el almirante soviético Kutznetsov, consejero de la flota republicana. El 6 de marzo de 1938 lo encontramos mandando las unidades de la armada que hunden el Baleares en aguas de cabo Palos, al parecer alcanzado por los torpedos del Almirante Antequera. Por esta acción se le recompensa con la Placa Laureada de Madrid (B. O. de 17 de marzo de 1938). A pesar del prestigio y de la influencia que tiene sobre los oficiales de la flota, sus relaciones con Bruno Alonso, comisario general de Marina y socialista, se deterioran. Pasa, pues, a ocupar distintos cargos de carácter más o menos burocrático al ser sustituido, en octubre de 1938, por Buiza en el almirantazgo. En las últimas semanas del conflicto, tras el ascenso de Brandaris a general (enero del 39) y su posterior traslado a Barcelona y en seguida a Olot, al frente de su comandancia militar, González Ubieta pasa a ocupar la comandancia militar de Mahón. Queda asimismo al mando de la guarnición de Menorca. No faltan historiadores que vean en la designación de Ubieta para el nuevo cargo la intención del Gobierno de gestionar la rendición de la isla. «Su condición de marino —apunta Luis Romero— y miembro de la masonería pudieran ser datos a tener en cuenta.» Seguía en este mismo destino el 7 de febrero de 1939, fecha en que el crucero británico Devonshire fondeó en la bahía de Mahón. Parece ser que Ubieta conferenció con el comandante de este buque, Muirhed-Gould, en unas conversaciones preliminares, aunque sin comprometerse a tomar ninguna determinación al respecto. Mientras Ubieta se reunía el día 8 con el representante nacionalista, Sartorius, en el crucero británico, se sublevaban tres batallones en San Cristóbal, Ciudadela y Ferrerías. Poco después se organizaba desde Mallorca una invasión de la isla mientras aviones italianos bombardeaban Mahón. En vista de la situación, la noche del 8 al 9 zarpó el Devonshire de Mahón llevando a bordo a González Ubieta y a algunas autoridades, jefes y oficiales. No pocos quedaron en la isla, unos voluntariamente y otros porque quizá no llegaron a tiempo de embarcar.

Nota.- Discrepamos con Cristóbal Zaragoza con algunos de sus datos biográficos

Amado Granell Mesado.

Este valiente oficial republicano había nacido en una familia de clase media con negocios de maderas en Burriana (Castellón). En su juventud se alistó en la Legión Española en el año 1921, un buen año para conseguir medallas en África si sobrevivías. Pero el chico llegó Sargento, es decir, o era un valiente, o se tiró bastantes años en la Legión, o quizá las dos cosas. Tras la muerte de su padre, se licenció y regresó al hogar y se casó y puso un negocio de motocicletas en Orihuela.

Al estallido de la rebelión militar se significó por la República alistándose en el Ejército de Voluntarios de Giral. Pasó luego al recién formado batallón de Hierro, que era motorizado (motocicletas) y de ametralladoras, esto es armado, a poder ser, de subfusiles y que se organizó alrededor de republicanos aficionados a las motocicletas, como era el caso de Granell. El batallón pertenecía al Quinto Regimiento y lo mandó inicialmente el músico Gustavo Durán y constaba como parte de una Brigada Motorizada con muchas pretensiones pero que terminó como una unidad de enlaces motorizados. Probablemente Granell mandó en algún momento esta unidad. Lo cierto es que fue nombrado mayor de milicias y mandó una brigada o un batallón pues aunque hay relatores que dicen que Granell mandó la 49 brigada en la defensa de Castellón, no hemos encontrado referencias de tal hecho. Lo que si es cierto es que Granell embarcó en el puerto de Alicante en el Stanbrook y que tras las terribles vicisitudes que sufrió este barco y su tripulación y especialmente su capitán, el heroico marino inglés Archibald Dickson que llegó a amenazar a las autoridades portuarias de Oran con estrellar el barco contra el muelle, pues no les dejaban desembarcar a los casi 3000 refugiados que acogió este barco.

Fue internado junto con otros compatriotas en campos de trabajo del norte de África francesa para la construcción del ferrocarril transahariano. Muchos españoles ya se habían fugado de estos campos y el resto fueron liberados tras el desembarco Americano en Marruecos y Argelia. Las autoridades de la Francia Libre ya desde 1941 les habían dado la opción de combatir a todos los que se presentaron en territorio de la Francia Libre. Algunos fueron a la Legión Francesa y combatieron con los Ingleses en el Norte de África en acciones memorables como la batalla de Bir Hakein donde entre otras unidades francesas la 13 semi brigada de la Legión estaba llena de españoles algunos de los cuales ya habían combatido en Noruega contra los alemanes, Eritrea contra los italianos y Siria contra Vichy. Otros cuerpos más reciente fueron los llamados Cuerpos Francos con españoles liberados de los campos de trabajo, como decimos. La reorganización de estas fuerzas determinó que muchos españoles fueran a parar al Primer Regimiento de Marcha del Chad, concretamente al Tercer Batallón donde eran mayoría y que mandaba el comandante Putz, un veterano de las Brigadas Internacionales. Todas las compañías del batallón estaba llenas de españoles, pero en la novena eran absoluta mayoría. Tras un tiempo de organización en Casablanca, el Regimiento fue integrado en una nueva unidad, la Segunda División Blindada que mandaba el famoso general Leclerc y que fue armada, vestida y calzada por el ejército USA. Enviada para completar su entrenamiento a Inglaterra, pronto supieron que formarían parte del Ejercito de Invasión a Francia, lo que dio mucha alegría a los hombres de la Segunda Blindada. Y así a primeros de agosto de 1944 la división fue desembarcada en la playa Utah y comenzó su avance a Paris encuadrada en el Tercer Ejército de Patton participando en la ofensiva de cerco de la Falaise que derrotó definitivamente al Ejército Alemán en Francia. El camino de Paris estaba abierto.

Amado Granell era teniente y mandaba una de las secciones de la Novena que mandaba el capitán Raymon Dronne. Otro oficial español muy destacado era el alférez Campos, un canario republicano con mucha cabeza para la lucha mecanizada. Granell era quien llevaba realmente la compañía, pues Dronne era de naturaleza desocupada y tenia mucha menos experiencia. Dejando a Granell, que no se nos olvide había mandado una brigada, las labores pesadas de la compañía. (1) Con los aliados cerca de Paris, se suscitó la necesidad de tomar decisiones rápidas, pues las fuerzas del Tercer Ejército estaban escasas de combustible y no teniendo los aliados todavía un verdadero puerto  en el Norte de Francia, y más aun con la tormenta que azotaba el canal de la Mancha, el alto mando aliado reorganizó sus tropas sin prisa. Pero ocurrió que De Gaulle quería liberar a toda costa Paris y que además fuera una unidad francesa. Para más urgencia, las Fuerzas Francesas del Interior, también llenas e españoles se insurreccionaron el Paris y nadie quería una nueva Varsovia arrasada de arriba abajo por el loco de Hitler. De Gaulle apremió a Leclerc, este vio lo que tenía más próximo a la ciudad que era el batallón de Putz y en concreto la compañía de Dronne y le dio la orden de entrar en Paris cómo fuera. Dronne se puso firme (hay foto del ello) y llamó a Granell quien cumplió a la perfección la misión de enlazar en Paris con las Fuerzas Francesas del Interior que fueron quienes llevaron el mayor peso de la liberaron, y donde militaban miles de españoles. La columna al mando de Granell llegó posteriormente al ayuntamiento, ya liberado, y tomó otros edificios donde los alemanes estaban atrincherados, pero cercados.

Granell salió en los periódicos fotografiado en el ayuntamiento con el jefe de la Resistencia francesa en Paris, pero no citaron su nombre para no rebajar "le Grandeur de la France", o así. La compañía desfiló y protegió a De Gaulle y siguió su camino hacia el corazón de Alemania donde atravesó vicisitudes sin cuento en el apocalíptico final del III Reich. De los casi 150 hombres de la novena compañía que desembarcaron en Normandía, el dia de la Victoria en Europa quedaban 16 veteranos de Normandia. 96 de los muertos eran españoles. Estos si que eran hermanos de sangre.

Antonio Granell tuvo cierto reconocimiento y le fue ofrecida la posibilidad de seguir en el ejercito francés como capitán y adquirir la nacionalidad francesa  por meritos de guerra. Pero no quiso renunciar a la nacionalidad española y se fue a vivir su vida de civil que ya era hora. Puso un restaurante donde se reunían republicanos y regresó a España en los últimos años de Franco y en 1972 tuvo un fatal accidente de automóvil y murió. En Valencia tiene una calle.  En la foto de la izquierda como Mayor del Ejército Popular, y en la de abajo como Alférez del ejército francés.

Notas.-

(1) Con el paso del tiempo Dronne se sintió celoso de la fama de Granell y escribió artículos donde le ninguneó, alabando por contra a Campos y a otros oficiales en detrimento de Granell al que ni citaba. Debilidades humanas.

 Lea este artículo del Comandante de la "Novena" el Capitán Raymon Dronne

Vicente Guarner Vivanco

Guarner con Escofet, Aranguren, Arrando y España celebrando la victoria sobre los facciosos el 20 de julio

(1893-1981). Comandante del Arma de Infantería, nacido en Mahón (Menorca), diplomado en la Escuela Superior de Guerra. Profesor de la Academia de Infantería de Toledo y de la citada Escuela Superior. De ideología liberal, al estallar la guerra civil se hallaba en Barcelona, donde desempeñaba el cargo de jefe de los servicios de Orden Público de Cataluña, desde el cual contribuyó brillantemente a la derrota de los militares sublevados el día 19 de julio de 1936. Más tarde fue nombrado asesor militar del Comité de Milicias Antifascistas de Cataluña y subsecretario de la Consejería de Defensa del Gobierno catalán. En calidad de jefe de Estado Mayor, intervino en las operaciones de los frentes del Centro, Córdoba y Aragón, siendo posteriormente designado director de la Escuela de Estado Mayor. Casi a finales de 1938 fue enviado a Tánger (Marruecos) como agregado militar, con el fin de que organizase un servicio secreto en Marruecos, en cuya ciudad le sorprendió el final de la guerra De allí se trasladó a Casablanca (Marruecos) y, después, a México, donde falleció. Autor, entre otros trabajos, de El Ejército español y la lucha por la libertad, México, 1951; Cataluña en la guerra de España, G. del Toro, Madrid, 1975; Front d'Aragó, Edicions 62, Barcelona, 1977; L'aixecament militar i la guerra civil a Catalunya (1936-1939), Abadía de Montserrat, 1980.

1.- Teniente Coronel Gabarre de la Guardia Civil. 2.- Escofet, Comisario General de Orden Público. 3.- Comandante Guarner. 4.- Comandante Arrando. 5.- Capitán Luengo, secretario de Escofet. 6.- Comandante Madroñero.


Reseña de Cristóbal Zaragoza:

Este prestigioso jefe menorquín nació en 1893 en Mahón y residió desde su niñez en Barcelona. En 1908 ingresó en la Academia de Infantería de Toledo, donde se graduó como segundo teniente en 1911. Después de ingresar por oposición en la Escuela Superior de Guerra de Madrid obtuvo el diploma de Estado Mayor en 1919. Hizo las prácticas de Estado Mayor con el grado de capitán en Menorca, Ceuta y Melilla, en el Estado Mayor del IV Cuerpo de ejército y en la base aérea de Cuatro Vientos. Entre 1920 y 1926 fue profesor de la Academia de Infantería de Toledo. Al ascender a comandante fue nombrado jefe de Estado Mayor de la 7.a brigada de Infantería, en Barcelona. De talante liberal y republicano convencido, fue procesado a consecuencia de los sucesos de 1934. En 1935 fue designado por concurso profesor de Táctica en la Escuela Superior de Guerra de Madrid, puesto al que se incorpora en mayo del 36. Pero la historia marcaba sus rumbos por otros derroteros. En efecto, según confiesa el mismo Guarner, recibió una inesperada llamada telefónica del presidente Companys, «rogándome que fuera a verle, y acudí a su despacho a la hora indicada. El presidente, con su habitual simpatía, que contrastaba con la adustez de don Manuel Azaña, me dijo que había pensado en mí para ejercer el cargo de jefe de los servicios de Cataluña. Me negué en redondo, diciéndole que ya estaba destinado en un cargo militar que me gustaba mucho; que tenía piso en Madrid, con mi vida organizada, y, además, le indiqué que en ese cometido tenía que estar un civil. El presidente manifestó que era de mi opinión, si bien para tiempos normales, pero que había indicios de un movimiento militar y que contaba conmigo» 34 Companys le pregunta entonces si, siendo comandante como es, se aviene a servir a las órdenes del capitán Escofet, a lo que Guarner contesta afirmativamente, añadiendo que no tenía ningún inconveniente en servir a las órdenes «de tan gran persona como era Escofet».En efecto, el 4 de julio de 1936, quince días antes del levantamiento, toma posesión de su cargo en Barcelona. Dedica los primeros días a visitar las dependencias de la Jefatura y de las distintas Comisarías y, poco después, le informan unos confidentes de que el capitán Pedro Valdés Martel, de la 8.' compañía de Seguridad, tiene documentos que demuestran la preparación del levantamiento en Barcelona. Guarner ordena que se practique un registro en el domicilio del sospechoso y encuentra un gran sobre lacrado escondido en la caja de un gramófono en el que se halla el bando de proclamación del estado de guerra, firmado por el general González Carrasco, un manifiesto dirigido al país firmado por la «Junta Suprema Militar de Defensa de España» y las órdenes de instrucción para los distintos «comandantes de las unidades». Guarner presenta estos documentos al general Llano de la Encomienda, jefe de la IV d-visión orgánica, al tiempo que le pide que arreste a cincuenta oficiales sospechosos. Nadie parece hacerle caso. Pese a ello, toma las medidas oportunas para la defensa de la ciudad. Tras la batalla en las calles de la ciudad, y tras reducir a los sublevados, Guarner sostiene duros enfrentamientos verba-les con los representantes de las Milicias Populares. En vista de que no existe ningún entendimiento, dimite del cargo. Es nombrado en fecha 10 de agosto asesor militar del Comité de Milicias Antifascistas de Cataluña, creado por decreto de 21 de julio. Con un mapa Michelin organiza lo mejor que puede el despliegue de las columnas que salen constantemente de Barcelona sobre el frente de Aragón. El 12 de agosto es nombrado por decreto subsecretario de la Consejería de Defensa de Barcelona. De vuelta de uno de los viajes de inspección por las costas catalanas, Guarner tiene conocimiento de la aventura de Bayo en el archipiélago balear. Poco después volaba hacia las Baleares en un hidro a fin de inspeccionar los frentes. A pesar del estado caótico en que los halla, redacta un informe no del todo desfavorable para Bayo. Después del fracaso de éste, y en vista de que su cabeza corría peligro, ya que Juan García Oliver quería ejecutarlo, Guarner decide asumir su defensa. Más tarde conseguiría que Prieto lo reclamara a su lado, en Valencia, salvándole así de una muerte segura. El 28 de febrero de 1937 fue nombrado jefe del frente de Aragón, en el que dirige personalmente las operaciones de marzo a junio del mismo año. Cesa en el cargo el 23 de abril, principalmente por motivos de salud, reincorporándose de nuevo a la Consejería de Defensa. Pasa los sucesos de mayo en su domicilio particular, enfermo. Guarner asistió a la batalla de Brunete en calidad de jefe de operaciones. "Las operaciones de Brunete —escribe— adolecieron de exceso de precipitación y de escasa capacidad de penetración de unas tropas mal instruidas y con deficientes mandos subalternos".  No deja de culpar, aunque veladamente, a Modesto, a quien califica como «un carpintero de Jerez, transformado en personaje por el comunismo». Mientras se consolidaba este frente, el 25 de julio es llamado por el general Rojo, quien a instancias de Prieto le nombra secretamente inspector de las Brigadas Internacionales. En el informe que redacta para el ministerio de Defensa, Guarner denuncia todos los males que a su juicio se ven en la Base y la enorme burocracia en que se apoyaba la organización y propaganda de las Brigadas Internacionales. El 29 de julio de 1937, terminados sus trabajos en el Estado Mayor del Ejército del Centro, Guarner recibe la orden de Rojo de desplazarse al frente de Córdoba, que cubría el VIII Cuerpo de ejército al mando del coronel de Artillería Joaquín Pérez Salas. El 1 de agosto presencia la retirada de las tropas republicanas en el Pico de la Perdiz. Guarner fortifica las posiciones y consigue salvar a Pérez Salas de las iras de Rojo, que quería destituirle. Cuando en el mes de octubre del 37 el gobierno de Negrín se traslada a Barcelona, Guarner se instala con el Estado Mayor en Vallcarca. Visita a Companys, a quien encuentra «intranquilo y preocupado» ante la llegada del Gobierno de Madrid. Las posibles diferencias ceden ante la llamada ineludible de la guerra: el general Rojo les habla de montar un gran ataque sobre Teruel, que como es sabido cayó el día 22. Guarner se lamenta del fracaso final al escribir las siguientes palabras: «Nuestra organización era más artificiosa que real, una base para aquello que los militares profesionales aspirábamos que fuese un verdadero ejército moderno, ideal que en todo el transcurso de la guerra no pudimos nunca alcanzar.» Después del nuevo fracaso en el frente de Aragón, Guarner deja la sección de Operaciones (27 de mayo de 1938) y pasa a hacerse cargo de la Escuela de Estado Mayor, en sustitución del coronel Casado, que iba a mandar el Ejército de Andalucía. La orden es de Negrín, nuevo ministro de Defensa caído Prieto, y Guarner la obedece con gusto. Ha ejercido muchos años la enseñanza, y siente una especial predilección por la Escuela que va a dirigir y en la que imprime una nueva dinámica. Allí permanece hasta el 11 de septiembre de 1938, en que Negrín le nombra agregado militar en la legación de Tánger, con el encargo de organizar el servicio secreto en Marruecos. Allí le sorprende el final de la guerra, iniciándose su exilio en Casablanca y, más tarde, en México, donde muere en 1981.

Ernesto Güemes Ramos

Militar profesional leal a la II República. Se había distinguido en el Rif. El 18 de julio era capitán de Infantería. Combatió en el frente de Madrid y mandó la 24 Brigada en el Jarama que tuvo una gran actuación en la batalla atacando protegida por tanques el flanco de Buruaga y destrozando su columna a la que hizo casi 1000 bajas. Era el 12 de febrero y la 24 fue retirada el 18 para reorganización. Quizá sea Güemes el artífice de la primera coordinación efectiva en acción de los tanques rusos y la infantería republicana. De estas no hubo muchas.

Por su buen hacer militar estaba muy bien considerado por el mando republicano. Poco después se le dio el mando de una División, la 16, y ya de teniente coronel mandó el III Cuerpo en el frente del Centro y posteriormente el XXI Cuerpo a las órdenes del eficiente coronel, prontamente general,  Leopoldo Menendez en la defensa de Valencia. Güemes supo mantener las posiciones de la famosa línea XYZ que había diseñado el coronel Matallana hasta el mismo final de la guerra. Apresado por los franquistas fue juzgado sumariamente y condenado a muerte. Le fue conmutada la pena por 30 años de los que cumplió tres o cuatro. Como muchos oficiales republicanos competentes privados de su sueldo y de sus derechos pasivos, Güemes sobrevivió dando clases particulares a destajo en academias de mal pagar, a eternos opositores, malos alumnos y cosas así. Se sabe que terminó sus días en 1970 en la ciudad de Sagunto que tan bien defendió.

Cárcel

Casiano Guerricaecheverría Usabel

Capitán de Artillería en 1936 y mandó los Miñones de Vizcaya, una policía vasca. Jefe de la artillería vasca, desertó poco antes de la caída de Bilbao.

Diego Guevara Martínez

Nació en el año 1905, en Cuevas de Almanzora (Almería). Fué Secretario de la UGT y afiliado al partido Socialista, posteriormente ingresó en el partido Comunista, siendo organizador y Secretario General de las Juventudes Socialistas Unificadas. Desempeño el cargo de Concejal del Frente Popular del  Ayuntamiento de Cuevas de Almanzora y formó parte del primer comité revolucionario, marchando voluntario al frente e ingresando posteriormente en la Escuela Popular de Guerra alcanzando la graduación de Teniente de Ingenieros zapadores, siendo destinado a la 88 Brigada Mixta. Al terminar la guerra le fue aconsejado que abandonase España, pero él quería regresar con su familia y eso le costó caer prisionero. Fue fusilado en Diciembre de 1939, sin juicio alguno. (Descanse en paz).

 

Fuente: Santiago López Guevara

Francisco Gullón Mayor

Este madrileño nacido en 1920, miembro muy temprano de la FUE junto con su hermano Luis miembro de las JSU tras la unificación de las juventudes socialistas y comunistas. Francisco, con 16 años, formó parte en los iniciales combates de la Sierra madrileña en el batallón Octubre nº II con Manuel Tagüeña y su hermano Luis, todos de las JSU, y que luego se integrarían en la 30 Brigada Mixta que mandaba precisamente Tagüeña. Con la esta brigada, Francisco Gullón participó en la acción de Cabeza de Lijar, acción secundaria de la ofensiva de la Granja.

Cuando a Tagüeña se le dio el mando de la 3ª división a finales de julio de 1937, quiso llevarse a los hermanos Gullón al E.M. de la división, pero sólo pudo llevarse a Luis, Francisco partió para el I Cuerpo del Ejército del Centro. Pues era reconocida su valía. De hecho, el Jefe de Información del Ejército del Centro, el mayor profesional Antonio Garijo, no tardó en reclamar a Francisco para su sección de información del E.M. del Ejército del Centro. Francisco Gullón y Tagüeña volvieron a encontrarse cuando Francisco fue nombrado jefe de la Sección de Información del XV Cuerpo de Tagüeña. Era Capitán y iba a cumplir 18 años, claro que Tagüeña tenía 23. Su hermano Luis era jefe de la Sección de Operaciones del XV Cuerpo. Francisco siguió la senda del ya teniente coronel Garijo y servía en Información del Estado Mayor del GERC, de Miaja. Una petición de traslado de Tagüeña fue atendida por Vicente Rojo el JEM, y Francisco fue enviado al E.M. del XV Cuerpo. Tagüeña recuerda que fue a finales de julio de 1938. Allí desarrolló su labor en Inteligencia militar Francisco con Parga, el hermano de la mujer de Tagüeña de ayudante, y con su hermano Luis y muchos amigos y conocidos de la FUE y de las JSU. Sí, el XV Cuerpo lo mandaban los estudiantes de la FUE, varios profesores de la facultad de Ciencias, como Mateo Merino, y sobre todo, compañeros y amigos del gran Manuel Tagüeña. Eran la crem de la crem de la juventud republicana.

Tras la derrota, Francisco pasó la frontera y marchó a Rusia y trabajó como obrero de fábrica en Jarkov junto con otros muchos españoles. Cuando los nazis invadieron Rusia y estando las fuerzas enemigas cerca de la ciudad, los españoles se ofrecieron a combatir, negándose a evacuar. Como todos tenían experiencia bélica en la GCe, fueron adscritos a una unidad de zapadores con la misión de ir volando los puentes en la retirada y rehaciéndolos en el avance. La unidad fue tan efectiva que se le adjudicaron misiones de todo tipo, desde el helado Norte hasta la retaguardia nazi en misiones de comando y guerrilla. Por estas acciones fueron  condecorados con la Orden de la Bandera Roja varios miembros de la unidad.

Poco después fueron enviados la Escuela Superior de Guerrilleros, donde se habían reunidos más de 300 españoles deseosos de combatir a los nazis. En la escuela había alumnos de ambos sexos, pues el papel de las mujeres guerrilleras en la retaguardia nazi era muy importantes en labores de información sobre la población femenina rusa en ocupación que difícilmente podían acometer los hombres sin levantar sospechas. A Francisco se le nombró capitán de una compañía de zapadores guerrilleros que fue enviada al durísimo frente de Leningrado. Objetivo más importante, desorganizar las líneas férreas de aprovisionamiento del 18 Ejercito de la Wehrmacht del grupo de Ejércitos Norte. Durante casi un año la unidad combatió duramente en medio de helado escenario y con las tropas nazis de retaguardia persiguiéndoles. Cuando la unidad recibió la orden de regresar a las líneas rusas, solo quedaban cuatro soldados. El propio Francisco, herido en el vientre y con una herida infectada en el pie, otro español y dos rusos. Fue operado y contra todo pronostico sobrevivió aunque tenía una grave afección pulmonar. Muchos españoles en Rusia desarrollaron Tisis y otra afecciones pulmonares, por la precaria alimentación, el terrible clima y la falta de medicinas y cuidados médicos en aquella terrible guerra, la Gran Guerra Patria, donde Rusia demostró el coraje y la capacidad de sufrimiento del pueblo ruso.

Francisco Gullón fue enviado a Moscú para trabajar en la redacción de lengua española de radio Moscú, donde precisamente se reencontró con su hermano Luis. La enfermedad avanzaba y ajeno a la guerra civil que se vivía entre los dirigentes del PCE en Rusia, Francisco falleció. Su muerte fue muy sentida. Tenía la Orden de Lenin y era Héroe de la Unión.

Rafael Gutiérrez Caro.

Militante de la CNT y de la FAI de profesión chofer que se alistó voluntario en las Milicias Populares. Sirviendo siempre en las Milicias Confederales. Había pertenecido al Comité Revolucionario de su pueblo, Carmona. Alcanzó el grado de mayor y mandó unidades en la 70 Brigada Mixta, de la que recibió el mando tras la batalla del Jarama, y donde la 70 brigada quedó encuadrada en la 14 División de Mera, que era al anarquismo lo que la 11 de Lister al comunismo. Colaboraba estrechamente con Mera en la limpieza política del IV Cuerpo (solo anarquistas y buenos socialistas), mientras se hartaban de predicar a los cuatro vientos el peligro de la infiltración comunista en el Ejército Popular. La división tuvo destacada actuación en el golpe de Casado. Gutiérrez Caro fue detenido y procesado por los franquistas y pese a su actuación el en golpe de Casado, las denuncias de sus paisanos derechistas sobre su pertenencia al Comité Local de la CNT en Carmona, decidieron su suerte, pues fue condenado a muerte. Fue fusilado en junio de 1940.

Casadista

Valentín Gutiérrez de Miguel.

Este periodista y socialista se alistó voluntario en las Milicias Populares, concretamente en las milicias socialistas del batallón "Artes Gráficas" y "El Socialista", números 1, 3 y 4. Ya en abril de 1937, Gutiérrez de Miguel tomó el mando de la 112 Brigada Mixta, resultado de militarizar los batallones citados. La unidad fue encuadrada en la 5 División del VI Cuerpo del Ejército del Centro. Al ser este el último cuerpo creado en el Ejército del Centro, algunas unidades estaban sir armar debidamente y sin militarizarse al cien por cien. Por este motivo la brigada no tuvo actuaciones relevantes. En junio de 1938 Gutiérrez de Miguel pasó a mandar la 65 División. Su unidad apoyó el golpe de Casado, no obstante fue detenido por los franquistas y debido a denuncias derechistas fue condenado a muerte, pero finalmente consiguió la conmutación a 30 años, saliendo en libertad condicional en 1944.

Cárcel...

Roberto Gutiérrez Rubalcaba.

Era empleado de la Compañía Telefónica que entonces era de la empresa ATT americana. Pertenecía a UGT. Se alistó voluntario en las Milicias Populares, alcanzando el grado de Mayor de Milicias, mandando unidades en la 53 Brigada Mixta. Tras el golpe de Casado le fue encomendado el mando de la brigada. Los franquistas le condenaron a 20 años y un día pero en 1944 salió en libertad vigilada.

Cárcel...